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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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24 marzo 2013 7 24 /03 /marzo /2013 23:03

Palacio de MineríaLa INstitucionalización de la Ciencia Moderna en México: el Colegio de Minería, y la Geografía.   Monografía, 2012  (2/5)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

 30 abr 12.

 

La forma rigurosa en que estaban organizadas las actividades en el Colegio de Minería, asignaba los sábados de 15 a 16 horas a las clases de Geografía, impartidas por reglamento, por el profesor de Matemáticas, de donde se sigue que a esta ciencia se le asignaba un valor no trivial en la exigencia de aquella institución, y tanto más, que la materia adquiría un tratamiento matemático.

 

En esa exigencia rigurosa en la formación matemática, la solicitud como mimbro académico de Antonio León y Gama, fue rechazada, “por ser los conocimientos que acredita extraños a la profesión de minero…”[5]; en quien en realidad, sus principales contribuciones estaban en el ámbito de la biología; por lo que su participación como catedrático en esta institución no fue sino hasta mucho después.

 

Por otra parte, se pretendió suplir el “Dibujo de Arquitectura”, por el de “Planos Lineales Geográficos”, mezclando al final ambas cosas, como un curso impartido por el Arquitecto Estevan González.

 

Hasta fines de 1790 circuló la convocatoria para el ingreso al Colegio, y se buscó la casa que habría de albergar al mismo.   Un año después, en 1791, quedó todo dispuesto y se giraron las instrucciones para que se abriera el Colegio con fecha 1º de enero de 1792.  Y en efecto, el Colegio de Minería entró en funciones.

 

A ocho años de su funcionamiento, en 1800, se formularon unas Instrucciones para la disertación de los practicantes, y la primera de ellas, era “para formar la Descripción Geognóstica del Real de Minas…, con un plano geográfico de su situación y la de los cerros de sus cercanías”[6].  Ello implicaba claramente, aparte del Mapa, en la Descripción Geognóstica, el levantamiento de la Relación Geográfica: “Dará principio la descripción –continúa la Instrucción– indicando el nombre y calidad del Real, el de la Provincia en que estuviese situado…, su distancia y rumbo respecto de la Cabecera, si no lo fuese por sí, su longitud y latitud…  Agregará algunas noticias de su antigüedad y las históricas que pudiera adquirir…”[7].  Luego pasaría a la situación local de igual manera dando cuenta de las condiciones orográficas e hidrográficas, y de la vegetación y de la calidad de las tierras para la agricultura.

 

“Para facilitar la explicación de todas estas particularidades y demás que siguieran…, se hace necesario levantar u n Mapa o Plano geográfico de las cercanías del Real…  Este plano podrá hacerse tomando las medidas necesarias para su exacta construcción, o por simple dibujo, sacando una o varias vistas de puntos elevados…, guardando entre ellos la debida proporción y situación natural”[8].  Y así, la Instrucción continúa especificando luego la calidad el mapa como una cartografía temática en función de la minería.

 

Para 1802, en función de lo especificado en las instrucciones, la Geografía ocupaba ya un lugar preeminente en los estudios del Colegio de Minería.  Y justo en ese año, ingresa como estudiante a la carrera de Agrimensor, Manuel Antonio Castro (1787-1854), que habrá de establecer, años después, un momento trascendental para la Geografía en México.

 

Para 1809, la situación social que preludia el movimiento de Independencia, se refleja ya en la vida interna del Colegio, y para noviembre de 1810, apenas iniciada la Guerra de Independencia, Félix Mª  Calleja aprehende a los primeros egresados del Colegio de Minería: Casimiro Chovell, Ramón Fabié, y Rafael Dávalos, los cuales habiéndose sumado al movimiento de Independencia, fueron ejecutados en pena de muerte.

 



[5]        Ibid. p.91

[6]        Ibid. p.158

[7]        Ibid. p.158

[8]        Ibid. p.159


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24 marzo 2013 7 24 /03 /marzo /2013 23:02

SócratesSiendo Malos por Buena Voluntad (aun cuando Sócrates diga que no, que al fin él nunca sabe nada). Narrativa. (2/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

06 abr 12.

 

Ellos no tenían por qué saber de Kant y la objetividad y subjetividad, etc; y en consecuencia, una estudiante, como buena estudiante, acabó por preguntar: “¿Y por qué estos es kantiano?”

 

_   Mmm…, pues, en principio, ustedes no están estudiando un espacio físico objetivamente dado, sino un conjunto de relaciones económico-sociales que hacen un “ámbito”, al que denominan “espacio” (y que en última instancia, ciertamente, es lo que llamamos un espacio pleno o  lleno; para más precisión, ese es el continuum einsteniano, pero que no lo toman por sus propiedades espaciales físicas, sino por sus relaciones económico-sociales), pero relaciones económico-sociales mismas que tampoco toman objetivamente dadas como tales, sino conforme “la sociedad las construye” en tanto espacio (y ni modo, estos son los enredos alrevesados kantianos).

     Kant (1724-1804) –continuó el viejo ante el silencio expectante de los jóvenes– tuvo una posición científica y ciertamente geográfica objetiva hasta la época en que José Antonio de Alzate y Ramírez planteaba, en la necesidad práctica, los fundamentos teóricos de la geografía moderna (principios de los años setenta del siglo XVIII).  Luego pasó a su etapa llamada “crítica”, en que, abiertamente transitó l idealismo subjetivo; es decir, por el cual reconocía la existencia del mundo físico, natural, de los objetos materiales, aun cuando no como objetos concretos, sino en una condición abstracta, a lo que denominaba como de las “cosas en sí”, pero que, par él, no era posible conocer en su esencia, sino sólo como fenómeno accesible por nuestra experiencia y con arreglo a la espacialidad y temporalidad como arreglo subjetivo nuestro.

     Todo cuanto me han dicho se explica puntualmente en esa filosofía de Kant: <<hay un espacio físico objetivamente dado, pero omiso, sin importar incluso su condición concreta o abstracta (la “cosas en sí”); pero el “espacio geográfico”, es un “ámbito” que no existe objetivamente, sino que, subjetivamente, es “socialmente construido”, y es, como tal, un conjunto de relaciones económico-sociales (los fenómenos de kant)>>.

     Kant, en su Crítica de la Razón Pura, dijo algo así como lo siguiente: <<si suprimiésemos al sujeto…, toda la naturaleza, todas las relaciones entre los objetos en el espacio e incluso el espacio mismo y el tiempo, desaparecerían>> (Op. Cit. §8).  Así es para ustedes como geógrafos kantianos; si se suprimiese al sujeto, a la “sociedad que construye”, el “espacio geográfico”, tal como ustedes lo entienden, no como algo físico objetivo, sino como relaciones económico-sociales, desaparecería.  De ahí que lo que ustedes pretenden estudiar, no sea quizá, en última instancia, ni siquiera las “relaciones económico-sociales”, sinola acción de la sociedad, su proceso económico-social.

     Si los fenómenos los entendemos en el teatro geográfico como toda la tramoya escenográfica, el mundo real, la “cosa en sí”, la entenderemos, según Kant, no como algo concreto, sino como algo puramente abstracto que se despliega por el actor (la sociedad), en un proscenio (espacio) que va con él y él mismo proyecta, construyendo el drama (las relaciones económico-sociales) o representación de la obra.

 

Los jóvenes, ante esos datos insospechados, quedaron enmudecidos; qué otra cosa se podía esperar.  En sus cabezas se entendía ahora aquello de que, “estudiar el “espacio socialmente construido”, sonaba aparentemente muy lógicamente consistente en la historia de lo geográfico”, pero que, al final, nada tenía que ver la historia de lo geográfico con ello, esa situación no se encuentra en ningún momento de la historia de la Geografía; la historia del conocimiento geográfico, es la historia de los mapas (el conocimiento del espacio terrestre, es el conocimiento del espacio geográfico natural, físico, objetivamente dado; en la escenografía, el proscenio, y el escenario mismo en su conjunto), no de los actores y la obra.

 

Por los conocimientos derivados del estudio del espacio terrestre, de ese espacio objetivo, se entiende la geografía; los conocimientos derivados del estudio de las relaciones económico-sociales, a su vez, relaciones objetivas, se entienden las ciencias sociales como la economía, la sociología, la antropología o la política.  Y un artilugio tan burdo como el pretender identificar el espacio terrestrehistóricamente estudiado en geografía y representado en sus mapas, con las relaciones económico-sociales, para, estudiando cualquier cosa, justificarse y decirse “geógrafo”, resulta bastante pueril, a más de nos sólo acientífico, sino anticientífico.  Eso no tiene nada qué ver con la ciencia moderna, ni con esa geografía alzatiana con que nació la geografía como ciencia moderna ilustrada.  Esa falsa asociación e identidad fuera de toda lógica, es sólo argumento de la corriente de pensadores de la llamada “posmodernidad” (ideología que en su definición rechaza la modernidad y todo lo que ella implica: la ciencia, su método, la lógica, la dialéctica de la verdad, el conocimiento causal, el principio de historicidad y la capacidad de predicción científica).

 

Uno de sus principales ideólogos actuales, Edgar Morin, llamando a desconocer la ciencia y el método de la ciencia, plantea que el conocimiento es producto del “diálogo de saberes”, y que, en consecuencia, el método del conocimiento es lo que él denomina como la dialógica (de diálogo), y que su libre expresión creativa (sin las “rigideces mecanicistas de la ciencia”), ha de darse en el ejercicio ensayístico; obvio, no del ensayo científico que se estructura lógicamente, sino de ensayo literario.

 

Esa falsa “geografía fenomenista” de fundamentos positivistas que duró hasta mediados de los años noventa del siglo XX, fue reemplazada ahora por una “geografía posmodernista” que hemos denominado ahora, consecuentemente con sus fundamentos, como “geografía literaria”, de esa geografía ensayística literaria acerca de la narrativa de “los saberes acerca de la Tierra”.

 

Sin duda, fuerzas oscuras de todos los tiempos que actúan en contra del desarrollo de la Geografía; precisamente cuando ésta ha alcanzado ya los fundamentos que la culminan como ciencia moderna rigurosa en el conocimiento del espacio y el desarrollo de la teoría del espacio como la teoría de los estados de espacio, es cuando con más fuerza impulsa los procesos alienantes, confundiendo, en un abierto genocidio intelectual, a las nuevas generaciones de geógrafos.

 

Aquellos jóvenes, más tarde, en sus clases, buscaron el “consuelo a su desasosiego existencial” con sus profesores, y más de uno le dijo lo mismo:

 

_   ¡Ah, no hagan caso!, ese tipo es sólo afamado por la embriaguez empedernida de sus fantasías –y algún distraído estudiante escuchando mal, alarmado, interrumpiendo, exclamó:

_   ¡Cómo!, ¿es alcohólico?, ¿es entonces de la Triple “A” (“Asociación de Alcohólicos Anónimos”)?...

_   ¡Algo peor! –exclamó el profesor.

_   ¡Pero cómo! –prorrumpieron entonces todos en coro alarmados.

_   ¡Sí, algo peor! –ratificó el profesor, escuchándose de fondo todo tipo de murmullos y exclamaciones–: ese tipo es un “corruptor de la juventud”; es afamado más que por cualquier otra cosa, por ser un bebedor de ese alcaloide tóxico: un bebedor de cicuta!...  ¡Olvídenlo!

 

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24 marzo 2013 7 24 /03 /marzo /2013 23:00

Prevenciones.

 

Se hizo casi todo, justo lo que no se hizo, fue interponer un amparo: lo esencial.

A todos: traigan entre sus documentos personales, los teléfonos de un abogado (que el “bueno”, será el más tranza), y a fin de evitar que alguien vaya más allá del Ministerio Público en estas acciones punitivas del Estado fascista que se padece, interponer un amparo de inmediato.

Ese error esencial se cometió por los abogados que nos asesoraron, en parte, por no más que una “Utopía del Estercolero”; es decir, la romántica creencia en la “justicia” (esto es, precisamente en el estercolero de este país).  Ello habla de lo “malos” que resultaron dichos abogados; cándidos, ingenuos, es decir, “pretendidamente honestos” (entre comillas, porque “abogado” no es sino sinónimo de deshonestidad, a cualquier nivel y en cualquier forma; ello le es intrínseco para poder ser en medio del estercolero; porque, cuando se pretende ser honesto, he aquí las consecuencias).

Y ahora nosotros estamos aquí, jugando con los conceptos del mundo de los “rodacacas” para poder entender el estercolero por lo que el estercolero es: la inmoralidad absoluta…, esto es eso llamado “México”: un ancestral modo de vida conformista, en un orden de cosas esencialmente inmoral, del cual ya no se rescatará a sí mismo, sino negándose a sí mismo de manera absoluta desde su raíz, afirmándose algo totalmente diferente, en una nueva identidad.

 

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24 marzo 2013 7 24 /03 /marzo /2013 23:00

Aclaración de Hechos:

 

1  En otro documento hemos dado la “Exposición de Hechos”, de manera escueta.

2  Abordaremos ahora la “Aclaración de Hechos”, por cuya falta de información y complejidad ante quienes desconocemos de toda esta terminología y procedimientos, ha suscitado confusión y malos entendidos.

3  El punto esencial en este caso, ha sido la manifestación de disposición por la parte acusadora de su desistimiento:

a)  Debe reconocerse –y por ambas partes– que la acusación inicial, en el momento de los hechos, se hizo en un natural estado alterado perfectamente entendible

b)  Un día después, la persona afectada se volvió a presentar en el Ministerio Público con el ánimo de retractarse, hecho que fue imposible, dado que con ello (y por la estupidez propia de la “ley”), incurría ella ahora en el delito “falso testimonio”, pasando la pena de prisión a ella; por lo que, evidentemente, el caso “se siguió de oficio”.

c)  No obstante, hubo un acuerdo entre las partes de que esta situación se pudiera resolver, como de hecho así es ahora, en las Audiencias del Juzgado.

4  Importancia moral y jurídica del desistimiento.

a)  La importancia moral y jurídica del desistimiento, consiste, ni más ni menos, que en la absolución.

b)  El proceso que lleva a la absolución, implica exactamente el mismo tiempo formal que el hacerlo por la “vía rápida” de inculparse.

c)  La opinión generalizada es que la parte acusadora no haría nunca tal acto de desistimiento por más que nos lo haya prometido, pero: 1) cabe la posibilidad de que, más allá de la promesa hecha, por excepción ocurra; y 2) en este proceso no vale absolutamente nada más que el dicho de acusación, y todo lo demás se sujeta a un proceso formal necesario.

d)  Así, si el dicho de acusación es tan sólo dudoso, ello absuelve al acusado.  Esa duda: primero, puede ser inducida en el interrogatorio por las contradicciones mismas de la acusación, pero, segundo, qué mejor si de antemano se ofrece la duda absolutoria sin que haya que inducirla.

e)  De ahí que, por lo anterior, se solicitó a quienes ofrecieron hacer su protesta pública a través de los llamados “medios sociales”, el que se cuidara la manifestación de inconformidad directamente contra la parte acusadora, para no concitar lo contrario a su ofrecimiento de desistimiento, lo que por definición, complica el caso.  En el fondo, como en oro documento lo haremos ver de manera fehacientemente demostrada, aquí el problema esencial es del Estado y no de la parte denunciante.

5  Por otra parte, por un natural deseo de todos de ver a Mar libre en lo inmediato, se ha opinado de manera contrapuesta acerca de la forma en que ha sido llevado el caso y en mucho de lo que se ha dicho, y al respecto, en nuestra opinión personal: 1) cualquiera que hubiese sido el abogado, por más “recursos técnicos”, no hubiera podido detener el proceso con el resultado de la libertad inmediata, dado que:

a)  Se recurrió a casi todo lo que cualquier abogado hubiese hecho.

b)  Al parecer –de hecho, dicho con seguridad– hay una política de Estado para operar esta acción policiaca (justificación estadística de acción contra la delincuencia; política represiva fascista selectiva a la juventud; fichamiento; intimidación y zozobra a la sociedad, y, en el azar, la captura de verdaderos delincuentes).  Este caso, no es excepcional.

Y, 2) dada la magnitud de la acusación, el supuesto delito “se sigue de oficio”, es decir, tiene que pasar por un proceso necesario en tiempo y forma.

6  De ahí que, con mayor o menor explicación, todos, absolutamente todos los abogados, han expresado que, “dados los hechos” (lo que se entienda por ello), ahora hay que seguir tal o cual proceso, por el cual la liberación se otorgará, dadas tales o cuales condiciones, en un menor o mayor lapso.

7  Al final, la decisión está en el Juez dadas las pruebas de descargo o a pesar de ellas (una de las cuales y la más esencial, sería el desistimiento por duda de la parte acusadora, que está consciente del error cometido, pero mismo en el que, en una terrible condena moral, quedó atrapada).

8  Al final, todo este problema no es entre ciudadanos, sino entre nosotros los ciudadanos, y el Estado....

 

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24 marzo 2013 7 24 /03 /marzo /2013 23:00

Exposición de Hechos;

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri:

 

Pasadas las 23:00 h del viernes 15 de marzo de 2013, mi hijo Marduk Chimalli Hernández Castro, es detenido por la policía a unos 200 m antes de llegar a su domicilio, luego de haber acompañado a su hermana a tomar el transporte colectivo.

Se le imputaba el responder físicamente a ciertos rasgos de una persona que en ese momento se buscaba, y que se hacía para que la persona ofendida llegase a la identificación.  En el intervalo en que dicha persona llegaba, se comunicó telefónicamente conmigo, acudiendo yo en su auxilio.  Cuando llegué a lugar se dio la misma información, manifestándome la policía que, en tanto la mujer afectada decía reconocerlo como la persona que lo agredió, que tendríamos que ir a la Delegación a “aclarar la situación”.

Accedí a ello, bajo un buen trato por la policía.  En la Agencia del Ministerio Público N° AZ-3 me presenté con la ofendida tratando de hacerle ver la confusión, manifestando ella ciertamente su dudas; su esposo comentó que ella era psicóloga, por lo que enfaticé el hecho de que ella entendería perfectamente bien que en las circunstancias dadas, no podía afirmar sin dudas una identidad, lo cual, aceptó, objetando, no obstante, que “habían ciertos rasgos de parecido” (no más que: 1) se hombre, y 2) vestir un “pants” azul con blanco).  No obstante, presionada por su esposo que la inducía a sostenerse en su acusación, “porque ya estaban hartos de les estuviese sucediendo ese tipo de cosas”, no accedió a desdecirse ante el Ministerio Público.

Ya durante la primeras horas de la madrugada la ofendida hizo su declaración, y horas más tarde mi hijo hizo la suya, ambas en las mismas condiciones: 1) por parte de ella, el haber sido asaltada en la Av. Clavería esquina con Nubia unos instantes antes de que circulara por ese punto una patrulla a la que de inmediato pidió auxilio, pudiendo señalarle aún incluso físicamente al asaltante (según declaración de ella como de la policía), dándose la policía en su persecución sobre la Av. Clavería, “teniéndolo a la vista” (según declaración de la misma policía), e incluso observando éstos cómo el sujeto arrojaba lo robado a las azoteas de las casas (sin precisarse cuáles); y 2) por parte de mi hijo, su inocencia, pues transitaba por la Av. Heliópolis luego de haber ido a dejar a su hermana a tomar el transporte colectivo, siendo detenido en la esquina de esta Av. Heliópolis y Nubia, paralela, y distante cinco calles del lugar de los hechos, a unos 200 m antes de llegar a su domicilio.

Al día siguiente, sábado 16 de marzo, por la tarde, la ofendida se presentó  nuevamente en la Agencia del Ministerio Público, y en el diálogo con nuestro abogado, manifestó estar dispuesta a retractarse, pero lo cual ya no pudo ser, pues se convertía en delito de falso testimonio, razón por la cual la causa se siguió de oficio.

Sin que a mí se me tomase declaración, ni a nadie más, por la noche mi hijo fue trasladado al Reclusorio Norte.

A mi hijo no se le encontró huyendo, no ofreció resistencia alguna, ni le fue encontrado objeto alguno producto del robo, y más aún, se comunicó por teléfono para que acudiera en su auxilio.

Habiéndonos dejado el abogado el abogado de la parte ofendida un número telefónico, en el entendido de que más adelante habría oportunidad para quela ofendida manifestara sus dudas sobre la identidad, nuestro abogado se puso en contacto acordándose una entrevista para esos efectos, para el lunes 1° de abril.

Tanto sobre la Av. Clavería, lugar de los hechos, como sobre la Av. Heliópolis, de tránsito de mi hijo, existen cámaras de videograbación, cuya información fue solicitada a dicha autoridad para que se recabara, no obstante dicha autoridad negó la existencia de las mismas; existiendo adicionalmente la cámara del centro comercial que la ofendida da como referencia de los hechos:

 

Cámara N° 4551; Clavería e Irapuato (tránsito de la ofendida).

Cámara N° 1261; Heliópolis y Texcoco (tránsito de mi hijo).

Cámara Tránsito Vehicular; Glorieta de Camarones.

Cámara Interna; centro comercial Oxxo.

 

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24 marzo 2013 7 24 /03 /marzo /2013 23:00

Se acabó nuestro tiempo.  Hemos sido víctimas de una descomunal injusticia.

 

Mi hijo, estudiante universiario, cuyo Blog: "Mi Chango.com", se puede accezar en la ventana de enlace, practicante de Tae Kwong Do, tuvo el infortunio de vestir igual, con un "pants" azul, sin más pruebas ni datos, que un malechor que asaltò a una persona en un lugar distante, pero en la búsqueda del delincuente, se encontraron con mi hijo y con él la descarga de un natural coraje de la víctiama y una justificación de actividad policiaca.  Ante ello no hubo nada, absolutaente nada, que valiera; luego, este es un país sin ley, de la inoralidad más inefable.

 

Consta aquí por todo lo que hasta hoy hemos escrito, que hemos estado dispuesto a morir por la emancipación de esta sociedad, por la libertad de este país, no obstante éste se mantenga indiferente y se obstine en la ignorancia.  No podemos hacer la revolución solos, de ahí que, entre tanto, tenemos que decir que todo lo que está ocurrieno es algo que esta sociedad se merce por su conservadurismo, por su mmediocridad, por su espìritu pusilànimme; y disculparan los que aun crean en ello, pero este país, en el que empezamos a dejar de creer desde septiembre de 2011 y dejamos de creer absolutamente en julio de 2013, sin ley y sin moral, no es más que un país de mierda.  No nos queda más que renunciar a él y a todo lo que él significa, nos avergüenza, nos despoja de dignidad y de nuestra condición humana.  Hoy más que nunca, es nuestra conciencia de un proletariado sin patria ni fronteras.

 

Para nosotros, todo ha perdido sentido; las publicaciones que han venido saliendo en las ùltimas entregas habían quedado programadas para su publicación automática y así lo será hasta mediados de abril.  Nos faltaba poco, terminar las historias de la geografìa y de la ciencia, terminar de formalizar nuetra teoria del espacio geográfico, pero ahora seá difícil coninuar, casi hasta lo imposible..., he ahí las consecuencias de una sociedad oscurantista.  Nos podrá derrotar así, casi hasta impidiéndonos la capacidad de pensar, pero nunca moralmente.

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17 marzo 2013 7 17 /03 /marzo /2013 23:05

Editorial

 Palacio de Minería

El Colegio de Minería (1792-1867).  La primera institución de la ciencia moderna en México, fundada a iniciativa de Joaquín Velázquez Cárdenas de León.  Desde su origen se impartió la “materia especial de Geografía”.  Con su reforma al triunfo independentista, la geografía fue primer requisito y materia básica en los trabajos de minería; y en 1843 se funda en él la carrera de “Geógrafo y Naturalista”, origen institucional de la Geografía en México, que hacia 1856 alcanzó el estatuto de “Ingeniería en Geografía”.  Al triunfo de la Restauración de la República tras la guerra de intervención francesa, en 1867 el Colegio de Minería se transforma en Escuela Nacional de Ingeniería, y en ella se refundan los estudios de geografía en la carrera de “Ingeniería en Geografía e Hidrografía”.

 

*

 

Sin duda tenemos un pequeño plan de publicaciones, no muy elaborado, pero por el que ha habido cierta coherencia en este Blog.  Lo que si no nos propusimos, fue hacer converger en esta edición  una gran cantidad de aspectos esenciales: la serie de Filosofía de la Geografía con el desarrollo de “Qué es la Geografía”, abordando un personaje clave como Estrabón; la serie de Historia de la Geografía en México, en la que ha tocado referirnos a a institucionalización de la ciencia de la Geografía en México, en la que ha tocado referirnos a la institucionalización de la ciencia y la Geografía en México; e incluyendo en turno un escrito que teníamos rezagado, con el título formal de “Desentrañando la geografía posmoderna”, al que le hemos hecho correcciones, ajustes simplificándolo y al que le cambiamos el título más adecuado a: “Siendo Malos por Buena Voluntad (aun cuando Sócrates diga que no, que al fin él nunca sabe nada)”; tres aspectos en un mismo orden de ideas: el hacer de la ciencia y la Geografía bajo las influencias del poder; que cuando el poder es progresista, la ciencia y la Geografía avanzan, pero cuando el poder es conservadurista y hasta retrógrada, la ciencia y la Geografía se distorsionan y desaparecen, haciéndose la oscuridad.  Esto último fue el cas en la época de Estrabón; un juego alternante sin fin lo fue en el Colegio de Minería en México; y hoy se expresa en una conservadora institucionalidad de la ciencia y la Geografía con fundamentos en la ideología de la “posmodernidad”.

 

Todo esto último, en uno de los momentos más difíciles de la humanidad, acerca de lo cual nos hemos estado resistiendo a escribir, pero que se refiere a la necesidad de cambios, que simplemente y no son “urgentes”, sino que debieron hacerse hace veinte años; y que en el ámbito de la geografía no fue, como consecuencia de la infortunada combinación de tres factores: 1) que esa intelectualidad burguesa en la dirección académica, hizo, y no pudo sino hacer, necesariamente, los suyo: resistirse al cambio; 2) que nosotros no tuvimos la capacidad para involucrarnos en la “esfera del poder” (desarrapado proletario, nuestro poder ya es radicalmente otro); y 3) que esos intelectuales progresistas que tenían que orientar los cambios, a nuestro juicio, no opinaron con firmeza en nuestro apoyo ante el orden establecido, y escapó a todos la capacidad de organizar el cambio necesario en la dirección correcta, operándose en la trapacería del plagio de ideas, y la promoción reaccionaria de lo exclusivamente reproductor de lo mismo en inferior calidad, por la necesaria condición histórica de que se requerían nuevos avances.  Y una perspectiva real de que a corto plazo ese cambio no ocurra, la imagen que y nos estamos formando del futuro, es otra…, de la que ya no quisiéramos escribir.

 

*

Estrabón; GeografíaFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Qué es la Geografía: Comentario a la Introducción de Arturo A. Roig, a los “Prolegómenos de la Geografía”, de Estrabón. (1/2).

 

 

 

Palacio de MineríaHistoria de la Geografía en México.

 

[____]  La Institucionalización de la Ciencia Moderna en México: El Colegio de Minería, y la Geografía (1/5).

 

Socrates.jpgDivulgación Científico-Geográfica.

 

  [____]Siendo Malos por Buena Voluntad (aun cuando Sócrates diga que no, que al fin él nunca sabe nada).  (1/2).

 

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17 marzo 2013 7 17 /03 /marzo /2013 23:04

Calculo-de-Posidonio.jpg Qué es la Geografía: Posidonio; se Hace la Diferencia, en Medio de un Error Histórico (9/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio–geografico.over-blog.es/

01 nov 12.

 

Si con Crates se había llegado a la culminación de una revolución de pensamiento que afirmaba la tesis esencial de la Geografía como ciencia acerca del espacio terrestre, con Posidonio (135-51 ane), se iniciaba la primera antítesis de la historia del pensamiento geográfico.  Y ello ocurría no como un acto deliberado, no como conciencia teórica, sino por la simple fuerza de los hechos en el desarrollo de los conocimientos y desentrañamiento, en la práctica, de la complejidad misma de la ciencia de la geografía.

 

La referencia histórica tanto de la síntesis del conocimiento que había llegado hasta él, como de la esencia de todo lo que se hará después, necesariamente, es Eratóstenes, para quien la Geografía es, generalizando, la ciencia de todo lo relativo a las propiedades espaciales de todo cuanto existe en el espacio terrestre y por el sólo hecho de existir en él: la localización, distribución, límite, distancia, forma, simetría o asimetría, así como de movimiento que pone de manifiesto los cambios de todo cuanto existe, como agentes transformadores de la superficie terrestre (el espacio geográfico aristotélico así entendido hasta entonces).  Eso, y fundamentalmente eso, es lo que constituye el postulado histórico esencial de la Geografía; y Posidonio, siglo y medio después, eso es lo que hacía en cuanto a geografía…, aun cuando, a su propuesta, aún en calidad de geografía, empezó a agregar nuevas consideraciones (el estudio fenomenista).

 

Posidonio, como muchos de los grandes pensadores, había ido, no en calidad de explorador de lo desconocido expandiendo el conocimiento del espacio geográfico, sino como viajero en un mundo ya conocido, recorriéndolo por las regiones extremas del Mediterráneo, y se había visto atraído por las diferencias en las costumbres de las culturas de los distintos pueblos.  Así, Posidonio, parecía empezar a explorar geográficamente, ya no en lo extenso, sino intensivamente en las características naturales y los fenómenos sociales de un lugar dado.

 

Ello era algo semejante a lo que había hecho Herodoto apoyándose en el mapa de Anaximandro; sólo que, si bien Herodoto es claramente historiador auxiliándose de la geografía; Posidonio, por lo contrario, es, claramente, geógrafo; de modo que lo que proponía, no se entendía como historia o etnografía auxiliándose de la geografía, sino, aparentemente, como un desarrollo de la geografía misma.  Posidonio había empezado a asentar las condiciones que hacían ver algo diferente, en eso que, hasta entonces, por veinticinco siglos, se había mantenido como idéntica a sí misma: la Geografía.

 

Más allá de ello, el principal “aporte” geográfico de Posidonio fue, pues, un error, que su discípulo Estrabón hizo histórico, obtenido del intento de una nueva medición del perímetro de la Tierra, ahora ya no con un método geométrico, matemático, como con Eratóstenes, sino con un método astronómico.

 

El método astronómico de Posidonio consistió en observar el ángulo de la Ascensión de la estrella Canopus.  Posidonio vivió en Rhodas (a los 36° de latitud), desde donde, retomando la afiración de Eudemo, un determinado día del año, Canopus podía verse sobre la línea del horizonte (a 0º AR); ese mismo día y hora, pero observando Posidonio ahora desde Alejandría (a los 31° de latitud, midió un ángulo de 7.5º AR.

 

Para la época de Posidonio, luego de los trabajos de todos sus antecesores, principalmente de Hiparco, sabía ya que entre ambos lugares había una diferencia de 5º (en realidad, de 5.5°), por lo tanto, por el mismo principio geométrico de la diagonal y las paralelas, el ángulo a Canopus debió haber sido de 5.5° y no de 7.5° como lo calculó Posidonio.  El error de origen, fue de Posidonio; error en 2° por el que, si como parece ser, él creía que la distancia entre Rodas y Alejandría era de 5000 estadios, el perímetro de la Tierra resultaba aproximadamente el mismo medido por Eratóstenes; pero como la distancia entre ambas ciudades Estrabón las calculaba en 3,600 estadios, medio ente este valor y el de su maestro Posidonio, tomando el valor de Eratóstenes de 3,700 estadios; pero al mezclar los 2° con una distancia menor, la operación perdió consistencia, y el perímetro de la Tierra se redujo en una cuarta parte, propagado históricamente debido a la autoridad que se generó en Estrabón durante la Edad Media, y ese fue el dato tomado primero, tanto por Paolo del Pozo Toscanelli, como por Martin Behaim, y trasmitido a Cristóbal Colón como argumento de un destino al Oriente por la Ruta de Occidente, que resultaría, según ello, más corto.

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17 marzo 2013 7 17 /03 /marzo /2013 23:03

Palacio-de-Mineria.JPGLa Institucionalización de la Ciencia Moderna en México: El Colegio de Minería y la Geografía.  Monografía, 2012 (1/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 abr 12.

 

En 1792, luego de veinte años de vicisitudes en la lent ay burocrática sociedad virreinal de Nueva España, finalmente se abre el Real Seminario de Minería.  Un siglo después, uno de sus preclaros egresados de mediados del siglo XIX, Santiago Ramírez, prepara y edita la obra: Datos para la Historia del Colegio de Minería, 1890; esa fue la primera edición…, y no hubo más; tuvo que transcurrir un siglo más, producto no más que de la ignorancia, en este lento y burocrático país llamado México, para que la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI), UNAM, hiciese la valiosa segunda edición, publicada en 1982.  Uno de cuyos mil quinientos ejemplares editados, nos hicimos –según la nota de adquisición que quedó entre sus páginas– en 1988, y que en su momento leímos sólo para darnos un contexto general haciendo algunas apostillas, pero como dejando para mejor ocasión su trabajo para extraer conclusiones, y lo cual, paradójicamente, no pudo ser sino hasta ahora, un tercio de siglo más, posterior a la segunda edición.

 

Santiago Ramírez declara su “incompetencia” para redactar una obra como la Historia del Colegio de Minería: “Mi absoluta y bien reconocida incompetencia en estudios de este género…”[1], dice éste de sí, pero si bien no ha de hacer una historia como tal, ciertamente con su título como: “Datos para…”; aun cuando no resulta ser precisamente el profesional de la Historia el que por regla general elabora un trabajo de historia de la ciencia; esa es una labor en alto grado especial, que prácticamente es sólo inherente al especialista en esa ciencia dada a historiografiar, se resuelva como se resuelva*; y Santiago Ramírez la resolvió exquisitamente, como Efemérides; y concluye, con esa misma exquisitez, en su Prólogo: “Después de todo lo expuesto se me presenta una cuestión que –lo confieso con ingenuidad– me considero incompetente para resolver: ¿tendrá alguna utilidad real el trabajo que en estas líneas emprendo?”[2].

 

Desconocemos, por supuesto, la posible utilidad que haya tenido en los campos de otras ciencias, pero su utilidad para la ciencia de la Geografía en México es absolutamente invaluable.  Desconocemos también si otros geógrafos teóricos e historiadores de la ciencia lo han trabajado y generalizado con alguna utilidad en estos últimos treinta años (y para esta monografía, no nos hemos impuesto una denodada búsqueda de fuentes); pero para nosotros, es hasta este 2012 que aquí lo hacemos.

 

La obra de Santiago Ramírez no sólo nos aporta el dato de que hubo un personaje de la historia llamado Joaquín Velázquez Cárdenas de León que hizo una importante contribución al conocimiento geográfico de México, sino, más importante aún, nos da el contexto histórico y cronológico en que se desenvolvió su vida y obra, sino su propia realidad, para entender, esencialmente, algo de extraordinaria importancia en la historia de la Geografía particularmente en México: las diferencias en el hacer de la geografía entre la geografía de Joaquín Velázquez Cárdenas de León, y la geografía de José Antonio de Alzate y Ramírez; lo que será determinante para comprender el desarrollo de la Geografía en México.

 

El Colegio de Minería, como primera institución de la ciencia moderna en México, recibió, como afirma Santiago Ramírez, un vigoroso impulso de su fundador Joaquín Velázquez Cárdenas de León, el cual falleció en 1876, mucho antes de que, en 1792, el Colegio abriese sus puertas como la institución educativa que ideó; y de ahí que, como lo expone el autor de esta inapreciable obra, “la historia del Colegio de Minería es, pues, la Biografía de un muerto…”[3]; si bien Santiago Ramírez a su vez asocia la idea, al proceso decadente que a su vista, como partidario del conservadurismo, sufría el Colegio de Minería a lo largo del siglo XIX conforme asumía posiciones liberales.



[1]        Ramírez, Santiago; Datos para la Historia del Colegio de Minería; Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI), UNAM; México, 1982; p.12.

*        La historiografía de la Geografía resuelta por nosotros, el autor de esta Revista de Geografía Teórica, se da como “análisis crítico de la historia”.

[2]        Ibid. p.15.

[3]        Ibid. p.11


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17 marzo 2013 7 17 /03 /marzo /2013 23:02

Comentario a la Introducción de Arturo A. Roig, a los “Prolegómenos de la Geografía”, de Estrabón. (1/2).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

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25 dic 12.

 

Estrabón (65 ane-25 dne), nace, vive y produce su obra en el mismo momento del nacimiento, vida e imperio de Cesar Augusto (63 ane-14 dne), y a la muerte de éste, la última década de la vida de Estrabón fue bajo el imperio de Tiberio.  Su obra es una mezcla de historia y geografía, la primera, perdida, y la segunda, de una enorme influencia en su tiempo y después de su tiempo.  Dicha mezcal es caracterizada por Arturo A. Roig, quien hace un estudio introductorio a sus Prolegómenos, como “una conexión entre lo geográfico y lo humano”[1], y Roig se refiere a dicho autor no como un explorador que se lanza a lo desconocido, sino como un viajero, de donde se forma su interés intelectual: “su deseo parece ser el de escribir una especie de historia de la civilización compuesta siguiendo un plan geográfico…”[2].

 

Arturo A. Roig atribuye a Estrabón el hacer conciencia dela relación “hombre-Naturaleza”, y es sobre la base de este principio que nace en él, en esa medida de lo histórico y lo geográfico, la “geografía humana”; y este será el punto central de toda la discusión histórica respecto a Estrabón.

 

Desde su maestro Posidonio, otro geógrafo viajero que se había vista atraído por las diferentes costumbres entre las culturas de pueblos alejados entre sí, la Geografía, que hasta entonces parecía una identidad por no más que un tipo de conocimientos objetivos e históricamente dados, que giraban en torno al conocimiento de la Tierra expuestos en los mapas, comienza a ser diferenciada; Posidonio hacer ver que hay algo más que la geografía debe considerar, y justamente son esos aspectos humanos.  Ello se convierte en una poderosa influencia en Estrabón, quien ya con firmeza rechazó la geografía de Eratóstenes como de HIparco, en los que, al parecer, por lo que de la crítica de Estrabón a éstos se desprende, ya se hacía esa “descripción empírica de los lugares”, en lo que se denominaba como corografía, justo lo que es superado, a decir de Roig, por la geografía de Estabón, en donde esos conocimientos adquieren “un estado de ciencia universal”[3].

 

Así, pues, de ello se desprenden dos puntos de esencial importancia teórico geográfica: 1) la geografía, tanto de Eratóstenes como de Hiparco, y por extensión, de esa geografía que se delimitaba y definía por lo objetivo e históricamente dado, pudiendo atribuirse a todos los demás geógrafos anteriores hasta Anaximandro, no se reducía a un simple trabajo cartográfico único, sino que éste iba acompañado de una descripción denominada corografía; y 2) Estrabón lleva esa corografía o descripción geográfica, a la categoría de narrativa histórica.

 

Con ello, Estrabón hizo algo más que su maestro Posidonio al ver éste algo diferente en la identidad objetiva e históricamente dada de la Geografía hasta entonces: Estrabón hizo ver en esa diferencia, una contrariedad, por la que la geografía, en adelante, habría de entenderse, ya en su forma clásica eratosténica, o bien en su forma estaboniana.  Y esa diferencia no sólo era de una “descripción corográfica” o una “narrativa histórica”, sino de una geografía con fundamentos físico-matemáticos, o una geografía con fundamentos histórico-humanistas.  Se originó así, en su simiente, la contradicción histórica esencial del pensamiento geográfico, que se haría tal (plenamente contradicción como negación de un opuesto por el otro), justo hacia fines del siglo XVIII y principios del XIX, y que, con algunas variantes, aún se manifiesta con enorme fuerza  en nuestros días.

 

Acerca de ello, es relevante el hecho que Roig destaca cuando dice de Estrabón: “…cae en una erudición un tanto excesiva…, que convierte en algún momento su geografía en una exégesis literaria…”[4].  Y pareciera que esa geografía estraboniana estuviese destinada a reducirse a ello, pues hoy en día la hemos caracterizado precisamente así, como una “geografía literaria”, no por esta frase de Roig, sino por su posición “posmodernista” por la que Edgar Morin así caracteriza la forma o método de exposición del conocimiento , en este caso, geográfico, como parte de “los saberes”.

 

 


[1]        Roig, Arturo A; Introducción; en, Estrabón; “Geografía. Prolegómenos”; Editorial Aguilar; México, 1980: p.XIV.

[2]        Ibid. p.XIV.

[3]        Ibid. p.XVIII.

[4]        Ibid. p.XX.

 

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