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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:04

El Fenómeno Objetivo del Espacio.  Preliminares de la axiomatización de la geografía en tanto ciencia rigurosa.  Postulados y Principios del Espacio (2/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

15 ene 13.

 

 En dónde estamos, es decir, qué es el espacio.  Y ese lugar en donde estamos ¿será igual a cualquier otro lugar en cualquier otra parte, no sólo aquí en la Tierra, sino en la Luna, en los planetas, en las estrellas?  ¿El espacio es algo único, o habrá una diversidad de espacios?; y si hubiese una diversidad, ¿sería posible ordenarlos y clasificarlos?

 

Dichas interrogantes nacieron con el ser humano mismo, pero quedaron ya registradas históricamente hace unos 2,600 años entre los griegos descendientes de las familias aqueas expulsadas por los dorios hacia la región occidental de la Península de Anatolia (hoy Turquía), en lo que se conoció, entonces, como la Grecia jónica.  No sólo Tales de Mileto (615-547), y su discípulo Anaximandro (585-525), comenzaron a reflexionar en ello, y este último, intentando explicar a su vez la naturaleza del espacio en el ápeiron (“lo indefinido”), y la estructura del mismo en un primer modelo cosmogónico; sino otros pensadores, como Demócrito (460-370), comenzaron a plantear las dificultades en el entendimiento de ese fenómeno objetivo dado en el concepto de espacio, pues lo existente entre dos átomos (entendidas literalmente como partículas últimas indivisibles), no se entendía exclusivamente como el vacío en tanto ausencia de algo, sino como “un algo” inasible, propiedad esencial del espacio, que llevó a Anaximandro a denominarlo precisamente como el ápeiron.

 

Sin embargo, otros pensadores, como Aristóteles (384-322), para eludir el problema del vacío que se identificaba con “la nada” (allí donde se daba la ausencia de algo quedaba “la nada”), pero donde esa metafísica “nada”, adquiría en el vacío características de “algo” realmente existente; de donde Aristóteles, dándole la vuelta al problema, propuso que el concepto de espacio, a lo que se refería, era al “lugar que ocupa un cuerpo”, y en ese sentido el espacio era, para Aristóteles, la superficie bidimensional de los cuerpos mismos.

 

Con conceptos cada vez más elaborados, el problema de la realidad y naturaleza del espacio se siguió discutiendo prácticamente en los mismos términos en el Renacimiento y la Ilustración, e incluso en la época contemporánea hasta nuestros días.

 

De esas propiedades objetivas del espacio, el conocimiento del mismo en la ciencia que Eratóstenes (196-64 ane), denominó “Geografía”, se postula haciendo de ésta, necesariamente, una ciencia: 1) el ser una ciencia acerca de la naturaleza, 2) el ser una ciencia de la naturaleza en sus aspectos físico-matemáticos, 3) el ser una ciencia de la naturaleza en sus aspectos físico-matemáticos, aplicada al espacio terrestre, a la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta de la Tierra (pero generalizable a la condición espacial de todo astro).

 

De ese tercer postulado de la Geografía, particularizando en el espacio, se puede llegar a una primera y simple conclusión: el espacio existe objetivamente.  De ello se sigue una segunda conclusión: la propiedad esencial de esa existencia objetiva del espacio, es su dimensionalidad con carácter material.  Luego, en una tercera conclusión, a la vez, de manera inmediata, se puede afirmar entonces que: el espacio es tanto el concepto de cualidades espaciales de los objetos (un discreto), como esas cualidades objetivas en ausencia de los mismos (un continuo).  Y en consecuencia, surge una cuarta conclusión: la naturaleza del espacio no es de una propiedad única, sino un fenómeno complejo.

 

Los diversos conceptos de espacio que se han dado históricamente, se caracterizan por distinguir ciertas propiedades del mismo, que si bien nos han venido dando una idea cada vez más completa del mismo, no ha sido sino hasta muy recientemente (el tránsito del siglo XX al XXI), que esa propiedad esencial en común a todas las cosas, el vacío, se ha aceptado como una forma más en que la materia existe, una forma más del movimiento de la misma, y que expresa la complejidad del fenómeno del espacio.

 

Pero he aquí que la diversidad de los fenómenos en que la materia existe (sus formas de movimiento), todas tiene en común el espacio como condición de existencia.  De ello se sigue, en una quinta conclusión: que el espacio mismo, con su propiedad dimensional de vacío, al adquirir dialécticamente dos formas de existencia básicas simultáneas; el espacio continuo (el vacío), el espacio discreto (los cuerpos o formas del “espacio lleno” o espacio plenista); se da como forma o condición de existencia de la materia, en lo que hemos denominado como el vacuum, el vacío en transformación, la dialéctica continuo-discreta.  Y en consecuencia, en una sexta conclusión, el espacio no sólo es forma de existencia de la materia en tanto condición de existencia, sino forma de movimiento de la misma en tanto en sí mismo es materia en transformación.  Finalmente, tales conclusiones generales producto de la experiencia histórica, son las que constituyen los postulados del espacio.

 

Del conjunto de postulados que se resumen en el hecho de experiencia de que el espacio es una dimensionalidad material continuo-discreta como condición de existencia y forma de movimiento de la materia, ello establece un primer principio, es decir, una primera ley general: la ley o principio de la dimensionalidad material, a lo que denominamos como el vacuum.

 

El vacuum es pues, el estado dialéctico del espacio que no lo podemos entender sino en constante transformación, y en donde las propiedades esenciales se transforman constantemente de lo discreto a lo continuo y viceversa, por lo que, en un segundo principio, podemos decir que el espacio, en su dimensionalidad material continuo-discreta, está en relación dialéctica; y que en un tercer principio, se establece que el espacio tiene una naturaleza vacuista o plenista, ya en particular.

 

Tal naturaleza del espacio no es un todo único, indiviso, uniforme, sino posee una estructura, dada, en un cuarto principio, en los estados de espacio continuo y en los estados de espacio discreto.  Y esa estructura particular continuo-discreta, en un quinto principio, queda dada tanto por la condición de existencia en la simetría geométrica de la dimensionalidad de ejes, ángulos y planos, como por el sustrato portador de los estados de la materia.

 

Finalmente, en un sexto principio, el orden de complejidad de los sustratos portadores o estados de la materia, da el orden de clasificación de los estados de espacio de lo general a lo particular, y de lo simple a lo complejo; de modo que, como séptimo principio, un estado de espacio es siempre una generalización de otro estado de espacio; y como octavo principio, está el hecho de que el espacio, tanto en su geometría como en sus sustratos portadores, no es una estructura única ni rígida e inamovible, sino plástica y en transformación.


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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:04

Elaboración de una Teoría en Geografía. Antecedentes (4/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http//:espacio-geografico.over-blog.es/

22 jun 12.

 

Desde el primer número de la Revista “Espacio Geográfico” de este año 2012, empezamos a dedicar la atención al problema de la síntesis, primero, como problema de investigación en la dialéctica, su solución tanto en el espacismo como en el fenomenismo en geografía, y luego, en el N° 06 del 18 de febrero de 2012, siguiendo esa línea de crítica al fenomenismo y esclarecimiento del papel de la síntesis en la investigación espacista, comentamos el artículo de Alan Reynaud, “El Mito de la Unidad de la Geografía” (1976), por cuyo puro título parecía negarse toda posibilidad de síntesis.

 

Un artículo publicado hace poco más de 35 años, cuando nosotros recién ingresábamos a los estudios profesionales de geografía y artículo que habríamos leído quizá unas tres o cuatro años después de su publicación.  En él, a pesar de considerarse la unidad de la Geografía como un mito, no deja de tratar el problema de la síntesis en geografía, es decir, de aquello en que se produce una unidad.  Sin embargo, la poca atención que entonces como estudiante nos mereció su propuesta de “síntesis combinatoria”; discutida luego en México como la gran novedad del método durante los trabajos del VIII Congreso Nacional de Geografía de 1978; en esta nueva lectura de 2012, adquirió una importancia esencial: esa “síntesis combinatoria de los años setenta, era la propuesta de solución, en forma mecanicista, al problema de la relación en geografía, considerada en ese entonces como la categoría principal.

 

La diferencia estuvo en que ahora no sólo teníamos ya un conocimiento más exhaustivo, sino real, de la lógica, y entendíamos tanto la importancia como los procedimientos lógicos reales de la síntesis.

 

La llamada “síntesis combinatoria”, como un acto mecánico, era una falacia; la verdadera síntesis es, y sólo es, un procedimiento lógico: la subsunción de la antítesis en la tesis mediante el silogismo.

 

No obstante, en una disciplina de conocimientos en donde ha estado por tantos años ausente la investigación teórica, ese problema mecanicista perduró ahí por mucho tiempo más (hasta mediados de los años noventa nosotros realmente tampoco nunca sometimos a crítica el concepto de síntesis, a pesar de su esencialidad; pero, en mucho, por movernos, como todos, en el presupuesto de que ello era el recurso del método de la reunión mecánica en un todo, de lo antes así separado en el análisis); de modo que volver a ello en el 2012, pero ya con nuestros conocimientos del inicio de la segunda década del siglo XXI, por una parte, nos explicamos la descomunal limitación de aquella “geografía fenomenista” de la época; pero, por otra parte, comprendimos el procedimiento real a seguir en la investigación del espacio geográfico.

 

Paralelo a esa síntesis lógica, publicamos algunas reflexiones acerca de la descripción y el análisis cualitativo, y de la explicación y el análisis cuantitativo, en función del trabajo que simultáneamente empezamos a elaborar como modelo de investigación aplicada desde los fundamentos teóricos de la teoría del espacio geográfico en nuestros términos; y en ese proceso, entendiendo a su vez, la función de abstracción y generalización en el conocimiento científico.  Y descubrimos, al revisar la historia contemporánea de esta ciencia, básicamente por lo que fue el siglo XX, un proceso de abstracción y generalización sobre las categorías fundamentales de espacio y fenómenos, que se había iniciado rudimentariamente con Vidal de la Blache, para reelaborase como una segunda abstracción y generalización con Alfred Hettner, y que llegó a nosotros para volver a elaborarse en una tercera abstracción y generalización[*].

 

De ese descubrimiento, seguía de manera directa la solución a un problema que considerábamos lejano: la teoría unificada de la geografía; esto es, la síntesis de la “geografía espacista” y la “geografía fenomenista”. Y, de pronto, nos vimos con la solución de +esta en las manos, de donde publicamos, en una Edición Especial en el N° 07 del 20 de febrero de 2012, el ensayo sobre dicha teoría.

 

Habíamos entendido, incluso, nuestro lugar en este proceso histórico.  Todo adquirió de pronto un nuevo reordenamiento, estábamos en un nuevo salto cualitativo que se operó entre febrero y mayo, en donde nos explicamos en qué consiste el conocimiento profundo en geografía, el cual es ese proceso de abstracción, generalización y síntesis; y ese otro concepto entendido únicamente en el presupuesto, el concepto de relación, lo sometimos a un nuevo escrutinio.

 

[*]    El artículo se elaboró en 2012, y en ese momento sólo teníamos descubierto tres momentos  históricos de abstracción y generalización, que luego llegamos a duplicar.

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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:03

Imagen de Satélite; Cuernavaca NorteUn Portafolios de Trabajos Geográficos: Desarrollo Urbano y Reserva Territorial.  Artículo, 2012 (4/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-georafico.over-blog.es/

27 feb 12.

 

En diciembre de 1994 estalló la más grande crisis económica de la historia en México (y con ello, el más descomunal desfalco a la sociedad.  Durante 1995 la crisis se expande; la empresa distribuidora de una nueva tecnología que teníamos, “Geoinformática”, quiebra, y los servicios geográficos profesionales que venían intentándose desde ella, se reducen a nuestra búsqueda personal.

 

Por entonces conocimos un compañero que vinculado al gobierno, nos “recomendó” ante el directivo del otra dependencia en al que podríamos operar nuestros conocimientos.  Por los resultados, muy probablemente esa recomendación iba con la “tarjeta marcada”; e decir, con a marca convenida par hacer saber que: <<estoy quedando bien, no estás comprometido>>.  Luego de los protocolos, elaboré un proyecto afín a los objetivos de tal dependencia: el desarrollo urbano.

 

Teníamos apenas un año de estar viviendo en Cuernavaca, por lo que, con ese proyecto que involucró un estudio urbano, empezamos a conocer realmente la ciudad y su seria problemática.

 

El desarrollo urbano quedó directamente vinculado al problema de la llamada reserva territorial, para cuya dinámica no había cartografía actualizada (que en general ni siquiera había), que revelaba la verdadera situación.  Entonces echamos mano de la fotografía aérea y del análisis estereoscópico del terreno, y elaboramos una primera carta potencial.

 

Entre otras cosas, y en ello se centró en mucho nuestra propuesta, descubrimos que no había con suficiencia parques públicos.  Acaso dos (el Parque “Melchor Ocampo”, y el Parque “Porfirio Díaz”; pues el llamado Parque de “Chapultepec”, se privatizó), pero muy limitados, en calidad más bien de “andadores en un arbolado público”, que zonas de esparcimiento (poco después se construyó un primer parque público de esparcimiento, el Parque “Solidaridad”).

 

Dado ese estudio (a más de la supuesta recomendación por amistad), al directivo de aquella dependencia le costó trabajo sortear la negativa, su último recurso fue el de darle largas al asunto, el redirigirnos a una supuesta empresa de estudios de reserva territorial, y el juzgar a las escondidillas.  Y es que no se trataba de que “se hiciese algo”, sino de ver la manera de que aparentando hacer, se hiciese nada.  Y ello nos explicaba aquella burocracia ignorante, meramente política, medrando del presupuesto y, por supuesto cuidando que nadie más llegase a compartir su botín.  He ahí esa misma institucionalidad, con distinta facha, es por igual en el ámbito académico que el público.

 

De esa experiencia nos quedó un estudio geográfico en las manos, que vimos que podía vincular a los asuntos ecológicos y de estudios de riesgo civil, que por entonces estaba a flor en los discursos políticos.  Decepcionados de lo anterior, fuimos precisamente a la dependencia de “Protección Civil”, como se le denominaba, y, a más de sonar aquel nombre a un asunto policiaco, cuando visitamos la dependencia, el personal encomendado, parecía entender realmente funciones de policía (si no es que en realidad lo eran); estaban plenamente caracterizados como tales.  Apenas entramos para empezar a informarnos, e impactantemente el ambiente que se sintió fue como el llegar a un Ministerio Público.  Ya estábamos ahí, preguntamos forzadamente alguna sandez, hubo de manera natural y en lo común la respuesta correspondiente, y nos fuimos.

 

Entonces, reflexionando con lo que tendría que tratar en los servicios geográficos profesionales a contrato, pudimos ver otro ángulo de ello: en este país, ellos son, esencialmente, simulación, la “chamba” por “amiguismo”, que se dan unos a otros repartiéndose el botín, porque “unos” y “otros”, son los mismos operando desde distintas posiciones para un mismo fin: el saqueo.

 

Y fue así como perdimos la confianza y el interés en la “geografía operativa”, pero que, como último recurso, seguimos explorando en sus posibilidades dos o tres años después.

 

Aquí la lección ya no fue acerca de nuestros conocimientos y capacidades profesionales, sino acerca de nuestra personalidad y el carácter propio a lo que implica realizar en geografía operativa como servicio profesional a contrato; y ahí nos dimos cuenta que eso no era lo nuestro…; más aún, “de algún modo” (los trasiegos de “valores entendidos” con fines aviesos), ello implicaba nuestra negación.

 


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16 agosto 2015 7 16 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

Democrito.jpg 

Demócrito (460-370 ane), pensador materialista griego, hacedor de mapa lo mismo que estudioso de todos los fenómenos (calificado por Marx, por ello, como la primera mente enciclopédica), y por lo que podemos reconocerlo como geógrafo, planteó, filosófico-físicamente, el problema esencial del conocimiento geográfico: los átomos y el vacío, la relación dialéctica de lo discreto-continuo.

 

*

 

Toda ciencia es explicación de la relación causal de una faceta de la realidad objetiva que constituye su objeto de estudio, y de ahí que lo primero sea la necesidad de la determinación del mismo, luego de su definición, y sobre esa base empezar a establecer sistemáticamente una lógica de esa explicación causal, dada en un conjunto de postulados, principios, axiomas, teoremas, hipótesis y leyes, de todo lo cual esa ciencia se elaboran las teoría acerca de ese objeto de estudio.

 

La primera condición es la objetividad, la existencia real de ese objeto de estudio como un objeto más del mundo cognoscible de los objetos materiales, de esa faceta de estudio, en ete caso de la geografía, del espacio.

 

Esta serie de artículos, escritos a principios de 2013 (entre el 15 y 18 de enero de 2013)[*], concebidos como un promocional para el mes de julio de ese año, de <<“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica”, ofrecida por suscripción), la entendimos como un preliminar o preparativo necesario antes de elaborar y exponer una formalización teórica de la teoría del espacio geográfico, y en esta primer entrega abordamos el tema de su Introducción, en una explicación general de cada uno de esos elementos necesarios en la formalización de la teoría, proceso conocido en su conjunto, como axiomatización.

 

*

DemócritoFilosofía de la Geografía.

 

[____]  El Fenómeno Objetivo del Espacio.  Preliminares de la axiomatización de la geografía en tanto ciencia rigurosa.  Introducción (1/).

 

 

[*]    Justo dos meses antes de la represión nazi-fascista del Gobierno del D.F, que detuvo nuestra producción intelectual y alteró todos los subsiguientes materiales a publicar, razón por la cual esta serie es aquí programada ya como números de la Revista, a salir a la luz en agosto de 2015.

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16 agosto 2015 7 16 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

 La Abstracción en la Regionalización, Lacoste-copia-3

La importancia fundamental de los procesos de abstracción, radica en la capacidad de penetración en las propiedades más esenciales del objeto.  En ésta se despoja al objeto de sus propiedades secundarias y casuales, y ese proceso fue por siempre una gran limitación del pensamiento geográfico.

 

*

 

Por siglos, al tratar el geógrafo con el lugar y distribución de las cosas concretas (su espacialidad, más que el estudio del espacio como tal), más allá de la abstracción del espacio dada en el mapa mismo, nada más se hizo por lograr tanto generalizaciones y abstracciones más diversificadas, como mayores grados de abstracción en lo logrado, formándose así una gran limitación al desarrollo de la geografía como ciencia.

 

Una debilidad más en la elaboración de la teoría geográfica lo constituyó, prácticamente desde siempre, fuera de los clásicos “secuaces de Eratóstenes”, como los calificara Estrabón, la ausencia de la aplicación de la lógica, que se expresase en los procesos de axiomatización.

 

Al final, todas esas debilidades dependieron de la complejidad del objeto de estudio: el espacio, en cuya determinación, primero, y definición, después, la geografía tardó en lograrla dos siglos con posterioridad a la Ilustración y de que la gran mayoría de las ciencias particulares lo habían logrado.

 

*

La Abstracción en la Regionalización, Lacoste-copia-3Filosofía de la Geografía.

 

[____]  Elaboración de una Teoría Geográfica.  Definiciones (3)

 

Historia de la Geografía en México.

 

[____]  Un Portafolios de Trabajos Geográficos: Distribución de Nueva Tecnología (3/) 

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16 agosto 2015 7 16 /08 /agosto /2015 22:04

El Fenómeno Objetivo del Espacio.  Preliminares de la axiomatización de la geografía en tanto ciencia rigurosa.  Introducción (1/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

18 ene 13.

 

Las ciencias rigurosas no nacen de “la nada”, tienen una historia que se monta siglos atrás.  En esa historia opera un conocimiento empírico, espontáneo, acerca de algo específico, acerca de una faceta de la realidad objetiva, tratando de explicar sus causas.

 

En ese período histórico, inicialmente algo se postula; es decir, algo se establece acerca de ese objeto de conocimiento, que no requiere de demostración, no porque no la implique, sino porque en su enunciado se establece un hecho de evidencia dado empíricamente en la práctica histórico-social de mucho tiempo.

 

Pero tales postulados, un conjunto muy breve de enunciados, tiene un carácter preminentemente fundamental, en tanto que sobre su base se erigirá toda la sistematización de ese conocimiento científico especial.  La definición de los postulados es, pues, el inicio de un conocimiento sistemático riguroso, que en general recibe el nombre de axiomatización (del gr. axioma, proposición acerca de lo que parece justo), con lo cual se refiere el carácter esencialmente radicado en la lógica, en lo inferencial, en lo deductivo.

 

De ese modo, del conjunto de postulados ha de derivarse (deducirse), un breve conjunto de principios, entendiéndose por éstos, precisamente, el origen de dicho conocimiento científico por sus regularidades y causas más generales y esenciales, que equivalen a sus leyes fundamentales.

 

Luego, sobre la base de tales principios, se establece el conjunto de axiomas o proposiciones a partir de los cuales se habrá de deducir todo el conocimiento posterior.  Como los postulados y principios, por su naturaleza, no requieren de demostración en tanto que, en todo caso, su demostración está dada porque son hechos de evidencia empírica e históricamente dada.  El conjunto de axiomas establece de suyo, la base de la lógica misma del sistema de conocimientos dados acerca de un objeto de estudio.

 

A partir de ellos, sobre la base de esa lógica; no sólo como estructura de pensamiento, sino incluso como criterio de la verdad; se deduce lo que se denominan, los teoremas de una ciencia.

 

El concepto de teorema (del gr. theorema, investigación), es ya el enunciado de un juicio de tesis, algo que ya debe demostrarse; de modo que es en los postulados, principios y axiomas, que el teorema tiene, en cierto modo, su premisa antecedente.  Así, lo que se deduzca de esos antecedentes y la tesis que se sustenta en el enunciado del teorema, establecerá una hipótesis (del gr. hypo, debajo; y thesis, juicio indemostrado), de cuya verificación en los hechos, se obtendrá esa demostración del teorema, con lo cual, como se establece en su etimología, se inicia la investigación rigurosa.

 

Comentamos en este documento, pues, los preliminares de la axiomatización de la geografía.  Tal hecho no pudo haberse elaborado antes, pues ello supone una definición sin ambigüedad, tanto del objeto de estudio como del método.  Habiendo dado, pues, respuesta ampliamente satisfactoria a ambos aspectos (en un trabajo que ha comprendido los últimos treinta años, y expuesto en este Blog en el curso de los últimos cinco años), se hace obligado ahora definir tal axiomatización, como condición de necesidad en la formalización teórica de la geografía en la teoría del espacio geográfico del cual es su reflejo objetivo.

 

Con los teoremas y las hipótesis, se integra la esencia del método hipotético-deductivo, que en la demostración de las tesis, culmina en la elaboración de la teoría; y la teoría será lo que nos pondrá en ruta segura del descubrimiento de las leyes, ya no empíricas, sino teóricamente deducidas, que rigen en el objeto de estudio.

 

 

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16 agosto 2015 7 16 /08 /agosto /2015 22:04

La Abstracción en la Regionalización, Lacoste-copia-3Elaboración de una Teoría en Geografía.  Definiciones (3/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

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01 jul 12

 

Luego, consultando sólo dos fuentes de mayor orden teórico, se tiene:

 

Metodología del Conocimiento Científico, Fedoseev, P.N, et al; Cap IV, III La Teoría.

 

Una teoría es un sistema de hipótesis y leyes determinado por generalizaciones entre sus relaciones lógicas, formando un todo único.

 

Una teoría científica auténtica, es siempre un salto en el desarrollo del conocimiento (es el salto de lo empírico a lo teórico; en donde de lo que se trata es de explicar con lo teórico, todo el material acumulado en lo empírico).

 

Marx llamaba núcleo interno de la teoría (a aquello abstracto que es) la base para la comprensión del desarrollo de todas las formas (de eso otro más concreto), en un proceso de elevación de lo abstracto a lo concreto.

 

Lógica Dialéctica, Kopnin, P.V.

 

Se llama teoría a una vasta esfera de conocimientos que describe y explica el conjunto de los fenómenos, que da a conocer las bases reales de todas las tesis enunciadas y que circunscribe las leyes descubiertas en dicha esfera a un principio unificador único.

 

La teoría ha de englobar, además de la descripción de un determinado conjunto de hechos, su explicación y el descubrimiento de leyes a que están supeditadas.

 

Íntegramente la teoría dimana tesis que expresan los vínculos regidos por leyes.  Estas tesis, además, están aglutinadas por un solo principio general que refleja la ley fundamental del objeto.  Si no existe el principio unificador, ningún gran conjunto de tesis científicas que reflejan las leyes de la lógica puede constituir una teoría científica.

 

La amplitud de la teoría depende, a su vez, del carácter de su principio unificador.  Si este principio lo cumple una ley fundamental de un elevado grado de generalidad, la teoría, construida sobre su base, tiene un carácter sumamente amplio.

 

En unas teorías hace las veces de este principio, una tesis cuya veracidad ya está establecida.

 

Estas dos fuentes nos dan dos agregados más: 1) el que el núcleo interno de la teoría es aquello abstracto, que es la base para la comprensión de lo concreto; y 2) la teoría da a conocer las bases reales de todas las tesis enunciadas, circunscritas a un principio unificador único que refleja la ley fundamental del objeto.

 

 

Llevados todos estos puntos a lo particular de nuestra teoría del espacio geográfico, debemos decir entonces que ésta ha de ser un sistema de conocimientos acerca del espacio terrestre lógicamente integrado o estructurado, en donde la historia de la Geografía nos da el cúmulo de hechos empíricos antecedentes; en tanto que los fundamentos de la teoría del conocimiento geográfico como síntesis de la historia de la Geografía, nos da las tesis; de donde deriva la hipótesis de que dichos fundamentos son acerca de un conocimiento del espacio terrestre; donde esa síntesis lógica, es lo que conforma el núcleo interno de esta teoría acerca de dicho espacio terrestre dado ahora en el grado mayor de abstracción del vacuum, base para la comprensión de la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta; con lo que se ofrece así una visión de conjunto que generaliza tanto todos los hechos observados, como esos fundamentos cognoscitivos de la tesis; ofreciendo con ella una nueva descripción, explicación, predicción y relaciones del objeto de estudio, el espacio terrestre, como su principio unificador único, reflejando la ley fundamental del espacio terrestre en esa dialéctica de los estados de espacio en lo continuo y lo discreto, dada en el vacuum.

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16 agosto 2015 7 16 /08 /agosto /2015 22:03

AbacoUn Portafolios de Trabajos Geográficos: Distribución de Nueva Tecnología.  Artículo, 2012 (3/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

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13 feb 12.

 

De este examen práctico de la geografía operativa, en lo dicho en los artículos anteriores, se comprende el por qué entonces, la teoría y práctica de la ciencia de la geografía, se convirtió en nosotros, no en entender nuestro oficio profesional, sino entender en ello nuestra propia vida.  No casualmente, antes de empezar a seriar estos últimos tres artículos, previamente redactamos otros dos, particularmente en el primero de los cuales nos referimos a la sociología de la ciencia, es decir, a nuestra vida profesional misma en todas las contradicciones económico-sociales que le condicionan.


No entendemos, pues, la vida, y mucho menos la vida profesional, como desdoblada en el hacer de un oficio rutinario (por más calificado que sea9, para devengar un ingreso económico, por una parte; y lo que se sustenta de ello, por otra parte, esto es, los bienes materiales, la atención hogareña y familiar, y por lo cual esta parte suele identificarse por sí sola con la vida misma.  Nuestra vida ha sido las dos cosas; la realización de una, es la misma realización de la otra, y esto, en sus proporciones, es lo que nos descifra.


Una de esas proporciones llegó a su culminación en 1994, año ya desde el principio, de crisis económica, plenamente vivida por quienes administraban una empresa, previo a su estallido en diciembre, como la crisis económica más grande y devastadora en la historia de México.


Entonces, principios de ese 1994, la empresa distribuidora de nueva tecnología, Geoinformática, que habíamos fundado en 1989, decidimos trasladarla a la Ciudad de Cuernavaca, y, en consecuencia, enfrentamos una situación totalmente nueva y desconocida.  Había, pues, como primera condición necesaria, que entrar en su conocimiento.  Y así nos vimos obligados a hacer, para nosotros mismos, un estudio de mercado con una base geográfica; y entonces nos aplicamos, lo que antes habíamos ofrecido para aquellas otras empresas como un servicio geográfico profesional.


Ahora nos sorprendemos de nosotros mismos, pues con los más increíbles rudimentos, pero con una enorme creatividad, elaboramos esa investigación de mercado, cuyos resultados, o cuya síntesis, quedó expuesta en el siguiente mapa.


Gradiente-de-Consolidacion.JPG 

Oferta de Nueva Tecnología

en la Ciudad de Cuernavaca, 1994.


La nueva tecnología había surgido en Estados Unidos en 1982; para 1984 ésta, aún muy “primitiva”, se encontraba ya en el mercado en México.  En 1989 creamos Geoinformática, siendo una de las primeras cinco mil empresas distribuidoras de nueva tecnología en México (en cierto modo, fuimos “pioneros de esto en este país); pues para 1994, una década después de la aparición de la nueva tecnología, ya era necesario considerar la competencia, y de ahí que nuestra atención se centrara en la cantidad de posibles distribuidores en Cuernavaca, y en su local influencia en el mercado.  En el mapa antes expuesto, justo, puede apreciarse ese análisis cuantitativo del número de empresas y su influencia en el mercado.


Para entonces, el año 1994 había corrido, y con ello una crisis económica se hacía cada vez más manifiesta, hasta que finalmente estalló a fines de ese año, y dicho estudio geográfico quedó para un proyecto e el aire.  No obstante, con dicho análisis, y un poco más de experiencia en el comportamiento del capital, finalmente, hubiésemos podido haber previsto lo que iba a ocurrir (en cierto modo así fue, aun cuando más con fundamentos intuitivos que con argumentos técnicos, lo que nos permitió abandonar y dar un giro, en lo que otros distribuidores, en la misma ruina y sin más alternativa, llegaron al suicidio).


Paradójicamente (pues el fracaso era del sistema económico-social, no nuestro), en toda esa capacidad profesional desarrollada, al punto de la posibilidad de una muy certera predicción científica, nuestra formación profesional quedó consolidada.  No pudo desplegarse más, ya no por nuestra incapacidad, sino por un sistema económico-social en quiebra, que, al mismo tiempo, no sólo aniquilaba cualquier iniciativa, sino aniquilaba la condición humana misma más elemental.


Ello explica el contexto de dos experiencias más que se dieron en el curso de 1995 a 1997, y a las que nos referiremos en artículos siguientes.

 


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9 agosto 2015 7 09 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

 003 Mapa Original de Anaximandro; Ejes de Simetría

Una teoría es expresión del reflejo del conocimiento acerca de algo o de una de sus partes, es reflejo de una ciencia misma, y en ese sentido debemos preguntarnos acerca de la teoría que hace a la ciencia de la geografía como reflejo de la faceta de la realidad que estudia.

 

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En su origen, en la expresión de Eratóstenes, el concepto de Geografía como “trazo, o dibujo descriptivo de la Tierra” (bajo una influencia filosófica epicureista), fue reflejo de la visión de conjunto del planeta, en principio, de su superficie, en cuanto a todo lo que había y en dónde estaba.  En ese sentido, la propiedad esencial tratada en la teoría geográfica, fue el concepto de espacio, en particular, del espacio terrestre, y de la espacialidad de las cosas.

 

Sólo Estrabón, dos siglos después, bajo otra influencia filosófica (el estoicismo), dirigió la atención, de ese espacio y espacialidad de las cosas, a la consideración de las cosas en sí mismas prescindiendo de las nociones de espacio mismo dadas en los problemas cartográficos que desarrollaron Hiparco, Crates, Apolodoro, y Demócrito, calificados por Estrabón como “los secuaces de Eratóstenes”.

 

Por veinte siglos, esta diferencia significó, con el paso del tiempo, la contradicción histórica fundamental del pensamiento geográfico.  En mucho, la dificultad estuvo en la comprensión de lo que podía ser el espacio como tal, lo cual no se pudo resolver sino con el conocimiento acumulado hasta fines del siglo XX, y sobre de esta base debe elaborarse la teoría de la Geografía como ciencia, como su teoría particular esencial: la teoría del espacio geográfico.

 

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003 Mapa de Anaximandro con Ejes de SimetríaFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Elaboración de una Teoría Geográfica.  Definiciones (2)

 

Análisis de Costos de OperaciónHistoria de la Geografía.

 

[____]  Un Portafolios de Trabajos Geográficos: Control de Ventas (2/)

 

 

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9 agosto 2015 7 09 /08 /agosto /2015 22:04

003 Mapa de Anaximandro con Ejes de SimetríaElaboración de una Teoría en Geografía.  Definiciones (2/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

01 jul 12

 

Revisamos de lo simple a lo complejo las siguientes fuentes al para obtener de las definiciones más generales, las propiedades esenciales de una teoría, y de los diccionarios obtuvimos lo siguiente:

 

Diccionario Larousse:

 

Teoría (gr. theoría, meditación), conjunto de teoremas y leyes organizado sistemáticamente, sometida a verificación experimental, y encaminada a establecer la veracidad de un sistema científico.

 

Diccionario Enciclopédico Espasa-Calpe:

 

Teoría (gr. theoría, contemplación), hipótesis cuyas consecuencias se aplican a toda una ciencia o a partes muy importantes de la misma.  Es un intento de interpretación explicativa mediante la generalización de hechos comúnmente admitidos sin discusión…, es una vista de conjunto.

 

Diccionario de Filosofía, Abbagnano, Nicola.

 

Teoría: una condición hipotética ideal…  La teoría científica es una hipótesis, o por lo menos contiene una o varias hipótesis como parte integrante…, una teoría debe ofrecer un conjunto de medios de representación conceptual y simbólica de los datos de observación…, o sea, de su simplicidad lógica.  Una teoría debe constituir un conjunto de reglas de inferencia que permita la previsión de los datos de hecho.

 

Diccionario de Filosofía, Ferrater de Mora, José.

 

Una teoría científica es un sistema deductivo en el cual ciertas consecuencias observables se siguen de la conjunción entre hechos observados y la serie de las hipótesis fundamentales del sistema.

 

Diccionario de Filosofía, Rhunes, Dagobert D.

Teoría (gr. theoría, visión).  Aspecto hipotético universal de cualquier cosa.  La deducción de los axiomas y teoremas de un sistema a partir de afirmaciones (no necesariamente verificada) de otro sistema y de una naturaleza relativamente menos problemática y más intgelegible.

 

Diccionario Filosófico, Rosental-Iudin.

 

Teoría.  Sistema de un saber generalizado, explicación sistemática de determinados aspectos de la realidad.  Cada teoría posee una estructura compleja; por ejemplo, en las teorías físicas, es posible separar dos partes: los cálculos formales y la interpretación sustancial.  Surge como generalización de la actividad cognitiva y de los resultados del hacer práctico…

 

Diccionario Marxista de Filosofía, Blauber, I.

 

Teoría (gr. observación, examen, investigación).  Forma del reflejo generalizado de la realidad en el pensamiento.  En la acepción amplia se trata de la ciencia, del saber en general…  La teoría aparece sobre la base de la práctica, mas no generaliza simplemente la experiencia material, sino va más allá, descubre nuevas relaciones y aspectos del objeto y ayuda con ello mismo a la práctica a asimilarlo con más éxito.  En sentido estricto, la teoría es un conocimiento que tiene una forma bien definida…, describe y explica en una estructura lógica matemática.

 

La teoría es el alma de la ciencia; su desarrollo y demostración constituye la finalidad principal de la investigación científica.

 

Diccionario de Filosofía, Foroba, T.

 

Sistema da conocimientos fidedignos sintetizados que ofrece una representación íntegra de las regularidades y concatenaciones esenciales de la realidad, y que describe, explica y predice el funcionamiento de un conjunto determinado de sus componentes…, la práctica y sus resultados en forma sintetizada constituye un elemento orgánico de la teoría.  Así pues…, aparece como generalización de la actividad cognoscitiva y de los resultados de la práctica…

 

De estas ocho fuentes documentales básicas podemos establecer algunas primeras conclusiones acerca de lo que es una teoría científica: 1) es un sistema de conocimientos, 2) lógicamente integrado o estructurado, 3) es una síntesis lógica, 4) ofrece una visión de conjunto, 5) es una generalización de los hechos observados y de los aspectos cognoscitivos (tesis, hipótesis, leyes, analogías)), 6) ofrece nuevas descripciones, explicaciones, predicciones, y relaciones del objeto de estudio, 7) es el alma de la ciencia y la ciencia misma, finalidad de la investigación.

 

 

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