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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:11

Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias.  Monografía, 2006 (10/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri. 

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

12 may 11.


Recursos Naturales Edafológico-Loxenográficos

 

El aspecto edafológico se refiere al estudio de los tipos de suelos agrícolas, y el aspecto loxenográfico hace alusión a los grandes grupos de asociaciones de vegetación.  La relación clima-suelo-vegetación ha sido pues, determinante en la producción alimenticia para la especie humana, y por esta razón, el suelo como recurso natural, nos merece particular atención.

 

Ha sido el geógrafo ruso Glinka, por lo que toca a la parte edafológica, el que ha dado una muy acertada clasificación geográfica de los suelos, los cuales –resumiendo totalmente su idea–, se reducen a tres tipos básicos: 1) los suelos de climas A, tropicales, propios de las condiciones selváticas; 2) los suelos de climas B, esteparios, propios de las regiones secas desérticas, de vegetación xerófita o matorral; y 3) los suelos de climas C, templados, propios de los bosques mixtos o de coníferas; que simplifican las características esenciales de los suelos, por los cuales, resulta que la capa edáfica del clima C, templado, da lugar al suelo más equilibrado en aportes de nutriente tanto orgánicos como minerales, como en la formación equilibrada de sus Horizontes (Lam.40).

 

Si consideramos la distribución del clima templado en el mundo, entenderemos el papel histórico de Europa, como la función actual de los Estados Unidos, en cuanto a ser las principales regiones productoras de los principales granos básicos alimenticios.

 

Los suelos de México, como se infiere por lo antes expuesto, es, en dos terceras partes, un suelo propio al tipo de clima B (Seco Estepario), predominantemente en litología de origen calcáreo, y por lo tanto, poco propicio para el cultivo.  Pero más aun, una quinta parte del total pertenece a suelos propios del tipo de clima A (tropical con lluvias de verano), igualmente no propicio para el cultivo.

 

En el mundo, se calcula una cobertura de vegetación  de 125 millones de km2 en promedio (12,500 millones de Ha); de las cuales, México, con poco más de 4.5 millones de Ha de vegetación forestal, tiene, no obstante, dado el escaso recurso hidrográfico, apenas un 12% de ellas en bosques de clima templado o frío, dominante en las regiones montañosas; 22% en selva tropical, y el 65% restante, es decir, dos terceras partes de su recurso biótico vegetal, formado de vegetación xerófita o de matorral espinoso del clima seco estepario (Lam.41).

 

A diferencia de ello, Europa, pero principalmente los Estados Unidos, cuentan con extensas llanuras fluviales bajo clima C, templado; que sólo en este último país, representan 2 millones de km2, prácticamente el equivalente a toda la extensión del territorio México, explicándose así su condición de “Granero del Mundo”; no obstante, poco más de la mitad de ese cultivo tenga fines de carácter meramente especulativo.

 

Por lo que toca a la parte loxenográfica, es decir, las grandes asociaciones de vegetación natural, si bien ninguna de ellas es de menor importancia, nos referiremos aquí únicamente a las dos asociaciones dominantes: los bosques, y las selvas.

 

El recurso loxenográfico va a tener una importancia vital para el ser humano, por cuanto ser el coto del abasto alimenticio natural, a lo que se suma el recurso maderable, o en general como fuente de energía en tanto biomasa; pero más aun, de no menor importancia, va a tener especial interés, en lo que se refiere a su relación con la sociedad, en tanto su capacidad de renovación bajo la presión de su uso; esto es, que si algún recurso puede evidenciar el fenómeno de agotamiento como consecuencia del amplio aprovechamiento por la sociedad, ese precisamente el de la vegetación natural.

 

Evidentemente, hemos expuesto como elemento comparativo a México, pero si se extrapolan las condiciones de análisis, no será difícil ver que las condiciones se empeoran en un sentido u otro, ya por ser regiones dominantemente desérticas, ya por serlo selváticas, como en África, o de climas excesivamente fríos, como en las llanuras rusas o del centro de Asia.

 

La desertización, la pérdida de las especies, el cambio climático, son sólo algunos aspectos subsecuentes al incorrecto uso y aprovechamiento de dicho recurso.  De ahí que el mismo tenga que ver con ese factor muy especial de nuestro tiempo: la contaminación y el deterioro ambiental; que dicho como “medio ambiental”, implica una aclaración importante.

 


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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:10

Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias.  Monografía, 2006 (10/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri. 

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

12 may 11.


Recursos Naturales Hidrográfico-Oceanográficos

 

En tercer orden, la historia natural de la evolución de la Tierra llevó a la aparición de la hidrósfera.  En su origen, una superficie terrestre de elevada temperatura como consecuencia del incesante impacto sobre la superficie terrestre de aerolitos que transformaba la energía cinética en calorífica, produjo la evaporación del agua contenida en las rocas, formando a su vez el vapor de agua de la atmósfera en grandes cantidades; el que, condensado, se precipitó diluvialmente por siglos (en un principio, lloviendo incluso sólo en el aire, pues esa lluvia, antes de tocar el suelo, se volvía a evaporar); hasta que, enfriada la superficie terrestre, esa agua escurrió formando los ríos, lagos y océanos.

 

Aparece aquí, entonces, el recurso agua, a partir de su condición, ya fluvial (ríos), ya lacustre (lagos); o bien marina u oceánica, en donde, de la evaporación de aguas someras costeras formadoras de las salinas, el oleaje y marea oceánica, constituyen recursos naturales derivados.  El recurso hidrológico tanto en lo fluvial, como en el pluvial, será de fundamental importancia para el sostén de la vida en la superficie terrestre; de ahí que la formación, en cuarto orden histórico-natural, de la biomasa, nos de lugar a los recursos naturales de la vegetación y el suelo.

 

Y si algún recurso va a ser fundamental para el siguiente escalón de la evolución de la historia natural, ese será precisamente el recurso suelo, que determinará, junto con el clima y condiciones hidrográficas, la producción alimenticia de la especie humana.

 

Del total de 510 millones de km2, los océanos constituyen una extensión de 360 millones de km2.  La suma de la longitud de los 78 principales ríos del mundo (cuya longitud es hasta los 1,500 km), alcanza poco más de los 200,000  km* (tanto como cinco vueltas a la Tierra), y la suma del total de los ríos, según Riábchikov, arroja un volumen de agua 1.2 millones de km3.   Unos 20 cuerpos lacustres importantes en todo el mundo, con una extensión total de poco más de 1 millón de km2, aportan 750 millones de km3 adicionales, entre las fuentes de agua dulce del planeta** (Lam.38).

 

Esta agua dulce significa el recurso vital más importante, ya en sí para su uso y aprovechamiento como condición de necesidad para el mantenimiento humano, o bien como un recurso de sanidad.  Pero, a su vez, será fundamental para su uso y aprovechamiento en el riego agrícola.  No obstante, en su condición más natural, el agua fluvial derivará como recurso energético productor de electricidad, o bien el agua lacustre como recurso alimenticio en la pescadería.

 

La abundante lluvia en las zonas convectivas tropicales continentales, genera a su vez grandes ríos; como el Amazonas o el Congo; pero que la mayor parte de su trayecto ocurre por extensas planicies selváticas, no pudiéndose utilizar como fuente de recurso energético, pero a su vez, tampoco como recurso de riego en una zona donde la lluvia resuelve esa parte, o los suelos no son propicios para fin agrícola.

 

Otra situación se da con las lluvias de las zonas convectivas templadas y frías, en donde, en las fuentes montañosas de otros grandes ríos como el Mississippi-Missouri, que nace en las Montañas Rocallosas en los Estados Unidos, el Tajo y el Ebro, cuyas nacientes se localizan en el Sistema Ibérico, la Cordillera Cantábrica o los Pirineos; o el Sena, el Rhin, o el Ródano, con sus nacientes en los Vosgos y el Jura al pie de los Alpes, lo mismo que el Po, o el Danubio, el Dnestr, el Dnepr, el Don, o el Volga, hasta aquí, todos ellos en Europa al igual que en los Estados Unidos, entre los 40º y 50º de latitud norte; o los mismos Sir-Daria y Amu-Daria en el Asia Central; o bien el Amur, el Hoang-Ho, o el Yangtse; es posible construir en sus cuencas altas represamientos para el riego, y en ellos, plantas generadoras de energía eléctrica (Lam.39).

 



* Guía Mundial, Almanaque Anual 2005; Editora Cinco, México, 2004 (v. Ríos Más Largos del Mundo, p.101)

** Riábchikov, A.M; Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica; Editorial Mir, Moscú, 1976. (v. Apéndice)

 



 

 

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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:09

Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Monografía, 2006 (9/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electronica

de Geografía Teórica.

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09 may 11.

 

Recursos Naturales Meteorológico-Climáticos

 

                            En segundo orden, en ese proceso histórico-natural de formación de la Tierra, formada la litósfera, en segundo lugar se formó la atmósfera, a la que Riábchikov le asigna un valor total de 3,000 km de espesor (prácticamente la mitad del radio terrestre), de los cuales, la altura o espesor de la troposfera; allí donde tiene lugar el fenómeno de la vida, ésta es de unos 12 km en promedio; y en función de ello, se clasifican ahora los recursos naturales de origen meteorológico-climático: a) la radiación solar, b) la insolación, c) el viento, y d) la lluvia o precipitación pluvial.

 

La radiación solar (cuya constante es de 1,94 cal/cm2/min), y la insolación, entendida ésta como la cantidad de luz solar recibida directamente por la superficie terrestre en un lugar determinado, son dos aspectos meteorológicos de un mismo proceso.  La radiación solar, ciertamente como factor cósmico, tendrá relación con los “estados medios de la atmósfera por lapsos de diez o más años”, a lo que se denomina “clima”, por extensión de lo que los griegos llamaban los climas de la Tierra (del griego clima, clima; literalmente, inclinación, refiriéndose con ello tanto a los grados de latitud en la incidencia de la radiación solar sobre la superficie terrestre, como a la variación de ello dependiendo del “clima”, o grado de inclinación del Eje de Rotación de la Tierra sobre la Línea de la Eclíptica); de donde, de dichas inclinaciones, se condicionan esos estados promedio de la atmósfera, y en general, del ambiente (Lam.33).

 

La insolación corresponderá, por su parte, a la cantidad de radiación solar recibida directamente por la superficie terrestre en determinado lugar de la misma.  A ello se opone no sólo la esfericidad de la Tierra y los grados de inclinación de la misma en su órbita de traslación; sino, principalmente, la nubosidad, de donde se sigue, por ejemplo, que en las latitudes alrededor de los 30° en donde se tienen ausencias casi totales de nubosidad, la insolación será mayor que en el mismo ecuador, en donde la nubosidad es máxima.  Pero a su vez, altos índices de insolación se tendrán en las regiones entre los Trópicos, debido a que la radiación solar estará presente en esas latitudes todo el año (Lam.34).

 

Así, la insolación quedará definida por la diferencia de la cantidad de la radiación solar absorbida, donde: a) la capa de ozono absorbe casi un 15%; b) otro 15% es absorbido por la nubosidad; c) el 25% se refleja al espacio; y, d) casi el 45% es absorbido por la superficie terrestre.  Esto es, que hasta el 60% de la radiación solar, es transferida en forma de calor a la atmósfera.  Se hace evidente pues, que aquellas áreas intertropicales de cielos despejados, serían las de mayor insolación como mayor fuente de energía solar.

 

En cuanto al viento, este dependerá en principio de la Circulación General de los mismos, como, en segundo lugar, de las condiciones locales de la superficie terrestre (Lam.35).

 

En cuanto a la Circulación General de los Vientos, un recurso natural a partir de los mismos, son los vientos superficiales, tanto intertropicales; los llamados Vientos Alisios que en general convergen al ecuador incesantemente desde de las altas presiones subtropicales, a las bajas presiones ecuatoriales; como los vientos superficiales entre los 40º y 55º de latitud; los llamados Vientos del Oeste; constituyendo la valiosa fuente de energía llamada eólica.

 

De manera local, independientemente de la latitud, la circulación de los vientos está determinada por las diferencias de temperatura entre las planicies o el agua, y las montañas, que diferencialmente ganan y pierden calor entre el día y la noche generando altas y bajas presiones locales, dando lugar a su vez a una energía eólica constante.

 

Y finalmente, como parte de los aspectos meteorlógico-climáticos, está la precipitación pluvial, recurso natural que a su vez dependerá, por una parte, de la Circulación General de los Vientos, como, por otra parte, de las condiciones continentales que determinarán el comportamiento de las masas de aire (Lam.36).

 

La precipitación pluvial como recurso natural se clasificará a su vez por su tipo: a) como lluvia que ocurre todo el año, b) como lluvia de verano, y c) como lluvia de monzón.  En el primer caso, la lluvia como recurso, será propio de las regiones tropicales más próximas al ecuador, como es el caso de la región de la amazonia en América del Sur, o de la región del centro de África; mas en el segundo caso, las lluvias de verano, serán básicamente aquellas de latitudes aun intertropicales, pero en donde influyen otros factores adicionales, como la lejanía del ecuador, o la continentalidad (es decir, la extensión territorial y la influencia de factores adicionales como la orografía o la altitud), siendo el caso, por ejemplo, de México; y finalmente, el caso de las lluvias de monzón, propias de las regiones tropicales continentales en los litorales occidentales de los océanos, como en la región de África en el Océano Índico, o China y el Sureste Asiático.

 

Otra vez, comentando acerca de estos recursos naturales y tomando a nuestro país como referencia, éste ocupa una posición privilegiada por cuanto al índice de radiación solar, ya por sus desiertos de la parte norte, como, por lo menos en su parte intertropical, un alto índice radiación solar anual permanente.

 

A ello corresponde a su vez el privilegio de los altos índices de insolación, tanto por el factor tropical de mesoamérica, como por la escasa nubosidad de las latitudes de aridoamérica; y ello explica que México tenga el 4° lugar en el mundo en biodiversidad.  Más al sur, conforme nos aproximemos al ecuador, los índices de radiación solar aumentan, pero los de insolación disminuyen; y por el contrario, más allá de los 30° de latitud norte, hacia el centro de los Estados Unidos o Canadá incluso, tanto radiación solar como insolación disminuyen considerablemente (Lam.37).

 

Por cuanto a la disposición del recurso pluvial, ciertamente es la parte sur de México, en la zona tropical, la que disfruta de índices incluso superiores a los 2000 mm de precipitación pluvial dando lugar a la selva tropical de dicha región; como, a su vez, a los bosques fríos de la Sierra Volcánica Transversal, en cuya parte central se alcanzan índices de precipitación semejantes; si bien este recurso es escaso en el resto del país.

 

El factor de precipitación pluvial en México, va a depender más del comportamiento de los Centros de Baja y Alta Presión atmosférica (equivalente al comportamiento del monzón tanto en África Oriental, como en el Pacífico del sureste asiático), que de la misma Circulación General de los Vientos; lo que hace que podamos considerar tanto a los huracanes, como al paso de los Frentes Fríos, como fuentes del recurso natural de la precipitación pluvial.

 


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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:08

Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias.  Monografía, 2006 (8/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

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05 may 11.

 

Clasificación de los Recursos Naturales

 

Al respecto de la clasificación de los recursos naturales, la propuesta básica ha sido la idea de dividirlos en Recursos Renovables, No-Renovables, e Inagotables.  No es el caso discutir las virtudes o limitaciones de la ya vieja propuesta o hacer una nueva.  No obstante, si bien los recursos tales como la radiación solar, las mareas, el viento, o la lluvia, son renovables; considerar que las rocas, la arena, o los metales, no son renovables, debe considerarse sólo en una delimitación social, pero no en su propia naturaleza geológica.  Más aun, clasificar en los recursos inagotables al agua, o a los fenómenos atmosféricos, resulta simplemente absurdo a la vista de la situación previsible para este s.XXI.  Desechemos pues, esa vieja discusión generada por esa clasificación obsoleta que prescindía de conceptuar al recurso natural como una mercancía.  La discusión real es determinar la división y agrupación de esa mercancía especial actual: el recurso natural, por su origen; lo que de suyo nos dará una clasificación, por demás muy propia, natural (válida incluso para una economía planificada), y por tal causa, una clasificación geográfico-física, en función de la cual explicaremos la localización y distribución de los recursos naturales con las implicaciones económico-políticas –diría Adam Smith– de la diferencia y desigualdad en la riqueza de las naciones.

 

Como quiera que sea, la siguiente explicación dará como resultado una clasificación que pudiéramos denominar “Histórico-Natural”, pues dividiremos los recursos en sus grupos básicos por dicho origen histórico natural con arreglo al proceso del origen y formación de la esfera terrestre, y como fuentes para la producción, en tres grandes sectores: a) alimenticio, b) industrial, y c) energético.  Por el cuadro de la clasificación de los recursos bajo esta propuesta, puede verse que cada grupo histórico-natural, aporta un grupo de recursos, ya para distintos aspectos de la producción agrícola o industrial, ya como energéticos (Lam.27).

 

 

Recursos Naturales Geológico-Geomorfológicos

 

En consecuencia, formado el Sistema Solar y en él el planeta Tierra, éste, a partir de ese momento, contenía ya los recursos naturales propios de la litosfera.  Podemos decir entonces, que los mismos tipos de roca: ígneas, sedimentarias o metamórficas, constituyeron ya un recurso natural, un valor de uso para la futura subsistencia del ser humano.

 

Resulta pues, que la roca ígnea erosionada, se transformará en la roca sedimentaria, pero la interacción entre la roca ígnea y la sedimentaria (ya por las intensas presiones ejercidas entre ellas, ya por el efecto de las altas temperaturas del proceso formador de las rocas ígneas), dará lugar a la roca metamórfica, es decir, a la roca que se transforma no sólo en otros tipos de roca, sino, incluso, en minerales y “piedras preciosas” (Lam.28).

 

Ese proceso último no ha ocurrido por igual en toda la extensión de la Corteza Terrestre por la sola condición rocosa de la misma, sino sólo en ciertos lugares del planeta; precisamente allí donde han concurrido con mayor dinamismo esas interacciones entre los tipos de roca.

 

Dichos lugares están determinados por un proceso geológico conocido con el nombre de “Tectónica de Placas”; por el cual se entiende que la Corteza Terrestre está integrada, a manera de un “rompecabezas esférico”, por partes o sectores diferentes de la Corteza llamadas “Placas”, que en tanto están en movimiento unas con respecto a otras produciendo con ello deformaciones en la Corteza Terrestre, se dice de ello, que tienen una determinada “Tectónica”.  La “Tectónica de Placas” es pues, el movimiento diferencial de las partes de la Corteza Terrestre provocando las deformaciones del la misma (Lam.29).

 

Ese movimiento lleva al choque de unos sectores de la Corteza Terrestre con otros, y allí donde ello ocurre, se produce, ya por compresión, ya por intrusión, esas deformaciones dadas en el proceso de orogénesis, es decir, la formación de montañas; que de los 150 millones de km2 del total de la superficie continental (100%), éstas ocupan casi 65 millones de km2 (casi el 45%), en tanto las llanuras 85 millones de km2 (el 55% restante)*, (Lam.30).

 

Debido a los procesos geológicos internos en la estructura de la Tierra, en las zonas conocidas como de subducción de placas, se originarán las causas de la actividad volcánica, y con ella, en su interacción con las rocas sedimentarias, la formación de los diversos minerales; y ello explica la localización y distribución de los mismos en la superficie del planeta (Lam.31).

 

Entre los principales minerales en la composición de la Corteza Terrestre, se tienen: 1) el óxido de silicio, 48%; 2) óxido de aluminio, 15%; óxido de calcio, 11%; óxido de hierro, 11%; óxido de magnesio, 9%; y otros, en su total, 6%.  Ello da lugar a que se tenga un 8.3% de aluminio; como de un 1.8% de hierro en la parte continental, y hasta el 7.5% del mismo en la parte oceánica, como consecuencia de los aportes de origen magmático a partir de las Cordilleras Dorsales.  El resto de los minerales, se encontrarán en porcentaje inferiores al 1%; entre los cuales, la plata, con 0.0000065%; el platino, con 0.0000028%; y el oro, con 0.00000035%, ocupan los últimos lugares en cantidad en la riqueza de la tierra[1], y de ahí su valor comercial.

 

Entre estos minerales –a nuestro juicio, aun no siendo metálicos, pero como consecuencia de otra interacción de las rocas sedimentarias, ahora con la vegetación antigua–, podremos clasificar por su origen geológico-geomorfológico, al carbón (lignito, carbón bituminoso y antracita, componentes de la descomposición de los antiguos depósitos de madera, particularmente del período, por esa razón, llamado carbonífero, durante la Era Paleozoica; hace unos 250 millones de años); y a los hidrocarburos (antiguos depósitos de biomasa en general, hace unos 150 millones de años, particularmente durante la Era Mesozoica) (Lam.32).

 

Por lo antes dicho, puede inferirse que México ocupa un lugar privilegiado respecto al proceso orogénico volcánico, de plegamiento e intrusivo, de donde deviene, de la Sierra Madre Occidental que es resultado de un proceso combinado de plegamiento de roca sedimentaria y actividad volcánica, la riqueza de sus recursos minerales en hierro, plata y oro; como de su Sierra Madre Oriental, básicamente de roca calcárea sedimentaria plegada, la riqueza en yacimientos petrolíferos, o de la Sierra Madre del Sur, de origen intrusivo, con diversas mineralizaciones.

 

Otro tanto podemos decir de Estados Unidos tanto por sus antiguos plegamientos calcáreos de los Montes Apalaches, ricos en carbón, como por sus Montañas Rocallosas, de pliegues calcáreo-sedimentarios y actividad volcánica, ricas a su vez en hierro y oro.

 

O Sudamérica, cuya Cordillera Andina por plegamiento e intrusión, es igualmente rica en plata y oro; y particularmente en Colombia, donde la roca calcárea de sus Cordilleras ha mineralizado en la valiosa gema de la esmeralda.

 



* En cifras redondeadas por razones mnemotécnicas, tomadas de Riábchikov, A.M; Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica; Editorial Mir, Moscú, 1976, como referencia histórica (v. Apéndice).

[1] Cosmos, Gran Atlas Salvat; Los Recursos Naturales II; Salvat Editores, Volumen 8; Barcelona, 1981; p.147.

 



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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:07

Ícono GeoeconomíaRecursos Naturales, Concepto, Clasificación y Crítica al “Determinismo Geográfico”.  II  Conferencia, Monografía, 2006 (7/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

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02 may 11.

 

 

Introducción

 

Es claro que el estudio de lo económico, por lo tanto, esencialmente, de la producción, no podría entenderse sin la base material de éste: la consideración de los recursos naturales.

 

Mas debemos aclarar, no haremos aquí un estudio simplemente económico de los recursos naturales; más aun, podríamos decir que ni siquiera haremos un estudio económico de ellos, sino, precisamente, un estudio geográfico de los mismos, y eso implica, entre otras propiedades del análisis espacial; como las mencionadas en la parte inicial de la conferencia anterior; la localización y distribución de dichos recursos.

 

No es interés de este curso analizar esas otras propiedades espaciales o geográficas del fenómeno económico (simplemente no habría siquiera tiempo para ello), y de ahí que nos limitaremos, en lo básico, a la propiedad de la distribución mundial de los recursos naturales.  Más aun, en la didáctica concreta del curso de Geografía Económica y Política Mundial que hemos utilizado hasta ahora, en buena medida –paradójicamente– habíamos omitido su tratamiento; pero paradoja que se explica, porque a la vista, en cierto modo tanto de autoridades, como específicamente de los estudiantes; al referir las causas geográfico-físicas necesarias que explican los recursos naturales, un planteamiento inmediatista pragmático y utilitarista muy marcado en la generalidad en el estudiante actual, desencadenaba reiteradamente la crítica de no estarse abordando la temática “propiamente económica”.  Ahora, mediante esta didáctica de la clase-conferencia en estos términos, provechosamente, creemos que nos es posible que se entienda más fácilmente el tema de los recursos naturales y sus determinaciones geográfico-físicas en su distribución y cualidades, como base material de la economía.

 

Dicha distribución responde a una causalidad y ella explica la asimetría planetaria en la localización de los recursos naturales y las situaciones económico-políticas en torno a ellos.

 

Desarrollaremos en esta conferencia el panorama general de los recursos naturales en cuanto a la clasificación de los mismos, y la discusión esencial para entender, con la transición a la etapa del capitalismo imperialista, la justificación política al colonialismo del s.XIX, dada en función de la teoría del “Determinismo Geográfico”, propuesta por Friederich Ratzel en su Antropogeografía, en 1882; y en conferencia aparte, nos referiremos a los recursos naturales, en particular a la relación clima-suelo, y a la problemática de la producción agrícola, de la cual esencialmente interesa aquella relativa a la producción de los granos básicos alimenticios, más aun, inmersa en la problemática contemporánea del cultivo de los granos manipulados genéticamente o denominados “transgénicos” (sin poder disponer del tiempo suficiente para analizar lo respectivo a otros cultivos o la misma parte pecuaria y su problemática de clonación).  Del mismo modo, trataremos los aspectos más generales y esenciales respecto de la producción minera como de la producción de energéticos; para, finalmente, discutir allí las tendencias y modelos económico-sociales en el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, y el factor población con relación a los mismos.

 

 

Concepto de “Recurso Natural”.

 

El diccionario nos dice acerca del concepto “Recurso Natural”: <<Un bien, un medio de subsistencia>>[1], por lo demás, un bien dado de manera natural, es decir, que está ahí para ser tomado.  El recurso en calidad de “bien para la subsistencia”, nos remite al concepto económico-político de “valor”, aun cuando, en este caso, en tanto satisfactor, y por lo tanto, del concepto de valor, en uno de los dos caracteres del mismo: el de “valor de uso”.

 

Ciertamente, dicho así, el recurso natural, como lo puede ser un leño para el fuego, puede tener –y tiene–, como valor de uso, ese carácter de satisfactor por el cual puede ser usado, ya para la necesidad de servir como combustible, ya para la necesidad de servir como arma contundente.

 

Pero el recurso natural como ese bien, ese medio de subsistencia o ese satisfactor de una necesidad, si en manos del hombre primitivo significaba por entero tan sólo un medio de subsistencia per sé, es decir, por sí mismo cualesquiera fueran sus posibles usos; en manos del ser humano inmerso en modos de producción posteriores en la historia, y conforme el paso del trueque al cambio mediante equivalentes, y finalmente a que dicho bien en tanto excedente de producción, fuese destinado exclusivamente para el intercambio, particularmente el modo de producción actual que se origina desde el s.XVI, el capitalismo, le fue dando al recurso natural otro valor: el de “valor de cambio”.

 

El valor de cambio se refiere específicamente a la mercancía, es decir, a ese producto destinado a ser intercambiable por otros valores.  Hoy en día, todo en nuestra sociedad, incluyendo en primerísimo lugar, a la naturaleza, es –como dijera Marx en sus primeras líneas de su obra El Capital–, <<un inmenso arsenal de mercancías>>.

 

Inevitablemente entonces, tenemos que definir el concepto “recurso natural”, como un bien intercambiable; un medio para la subsistencia, antes que por sí mismo, más bien, en calidad de mercancía (por paradójico que parezca, al finalizar el s.XX, incluso el agua como el aire, se venden y se compran, y no nos referimos a la mercadotecnia de “vivir en zonas más naturales con aguas cristalinas y aire puro”, sino a la venta concreta y específica del agua, e incluso del aire simple, el cual se encapsula en un plástico especial, y el comprador de ese aire, lo utiliza, por ejemplo, como protector de impactos para piezas delicadas).

 

Es ello, y sólo ello, lo que explica el irracional saqueo, la depredación, y la casi inútil proclama por la conservación, protección, “sostenibilidad” o sustentación, en las relaciones de la sociedad con la naturaleza.  Esta es, toda ella, e incluso en el desecho de sus productos (la basura), dado el modo de producción capitalista: mercancía, y en calidad de tal, debe ser utilizada y aprovechada con fines de ganancia económica a partir de su uso y aprovechamiento excedente, es decir, destinado exclusivamente a su comercio.

 

Podemos ver sin dificultad entonces, que el concepto de recurso natural depende incluso del modo de producción económico-social, y por lo tanto, no será el mismo en la comunidad primitiva, que en capitalismo o en el socialismo.

 

Ese factor económico-social es el que dificulta enormemente la clasificación de los recursos naturales, pues así como en la comunidad primitiva el recurso natural simplemente lo era todo, en la sociedad capitalista es sólo un tipo de mercancía, en cierto modo, aparentemente “gratuita”, en tanto dada en la naturaleza (en realidad ello sólo es, en gran medida, aparente, pues el uso y aprovechamiento del recurso natural como medio de subsistencia, antes ha implicado, en casi todos los casos, una forma de apropiación, la propiedad privada de las fuentes del recurso natural).  Pero por otra parte, en la sociedad socialista, un régimen económico social de economía planificada (no economía de mercado), y en ese sentido, una economía de aparente “trueque”, pero en realidad, en donde el producto no se da como excedente y por lo tanto no existe destinada exclusivamente para el intercambio, sino para su aprovechamiento directo como un bien para la subsistencia, el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, por definición, es otro.  Así, el recurso natural en su relación económico-social, ha de ser realizado como tal, es decir, el recurso natural, deberá ser un recurso natural real, no un tipo de mercancía, por lo tanto, no un valor de cambio; sino ahora, realmente, un valor de uso, un verdadero satisfactor de las necesidades básicas, necesarias y suficientes, del ser humano.

 

Así, en nuestro concepto de “recurso natural”, en su sentido más potencial, puede definirse como aquel bien de la naturaleza que debe constituir un valor de uso humano.

 



[1] Diccionario Enciclopédico Espasa; Espasa-Calpe, 8ª edición, Tomo 20; Madrid, 1979; (v. Recurso).

 



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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:06


Ícono Geoeconomía Geografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias, Monografía, 2006 (6/).
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.
"Espacio Geográfico", Revista Electrónica
de Geografía Teórica.
http://espacio-geografíco.over-blog.es/
28 abr 11.

 

Hiparco mismo desarrolló las que ya estrictamente pudieron llamarse proyecciones, en tanto su desarrollo geométrico; fueron éstas las Proyecciones Planas, pues la proyección de la Tierra se hace sobre un plano tangencial a ésta.  Su cálculo y desarrollo es muy sencillo (mediante un sencillo conocimiento de trigonometría), pero dando lugar a mucha deformación en la configuración de los continentes.  No obstante, nuevamente por razones didácticas, se explica solamente la construcción de la Proyección Esterográfica Polar, la cual nos será útil en la temática geográfico-política (Lam.18).

 

  Para tratar de minimizar esas deformaciones, su contemporáneo, Marino (s.II ane), desarrolló la proyección geométrica de la Tierra en el interior de un cilindro, es decir, del plano, pero ahora envolviendo a la Tierra en forma tangente al ecuador, dando la llamada Proyección Cilíndrica de Marino.  No obstante, conforme se propaga la proyección hacia los Polos, la deformación en ésta aumenta (Lam.19).

 

Para tratar de resolver ahora esa deformación, en el s.I dne, fue Ptolomeo (90-168), el que desarrolló la Proyección Cónica, que si bien reduce aun más las deformaciones, tiene como limitante, el no poder representarnos todo el planisferio (Lam.20).

 

A partir de Ptolomeo, el concepto de proyección pasa de la noción meramente geométrica, a un procedimiento de arreglo y adecuación del Sistema de Coordenadas por cálculo.  A este procedimiento corresponde la llamada Proyección de Mercator (estrictamente, la Proyección Cilíndrica Tangente Conforme de Mercator, 1569), desarrollada en el s.XVI por el danés Gerardo Mercator (1512-1594), con un procedimiento de cálculo muy elaborado, pero cuya importancia fundamental, radica precisamente en su propiedad de isogonía o conformalidad, que facilitó la navegación de altura, no importando las deformaciones pronunciadas hacia las regiones polares, por lo cual, por ejemplo, Groenlandia, cuya superficie es poco mayor a 2 millones de km2, aparece unas siete veces más grande que el territorio de México, apenas éste, poco menor a ese mismo valor de superficie.  De esta importante proyección cartográfica, mostramos aquí, tanto el Planisferio con todos los elementos y propiedades de un mapa, con la temática inicial general del “Modelo Geoeconómico Contemporáneo” (Lam.21).

 

A su vez, otra proyección por cálculo, es la llamada Proyección Sinusoidal, construida independientemente en el s.XVI, tanto por Sanson, como por John Flamsted (el cual hacia 1675 organizaba y fundaba el Observatorio de Greenwich).  La importancia de la Proyección Sinusoidal, es el ser, por su cálculo, una sencilla proyección equiárea o equivalente, de la cual exponemos su procedimiento de cálculo y construcción (Lam.22).

 

Un criterio más para elegir una proyección cartográfica determinada, aparte del fenómeno temático y la propiedad de conformalidad o equivalencia, es la posibilidad de propagar consistentemente el fenómeno estudiado, ya sea desde una Carta de Área Local a todo el Planisferio, o inversamente.

 

 

La Carta Geográfica:

Herramienta de Análisis para la Investigación

 

Las anteriores láminas ilustrativas, nos han mostrado la construcción de la proyección planisférica; dedicaremos ahora los últimos comentarios, a dos grandes aspectos: 1) la construcción de la Proyección Cartográfica Polar (de particular importancia político-militar en el estudio de las Relaciones Internacionales); y 2) la construcción de la Carta de Área Local; ambos casos, didácticamente en las proyecciones correspondientes: la Proyección Esterográfica Polar, y las proyecciones Equirrectangular, Sinusoidal, y Cilíndrica Tangente Isogónica.

 

En cuanto a lo primero, en el estudio de las relaciones internacionales, especialmente es importante el Casquete Polar Ártico, pues éste es  en gran medida, el escenario obligado, geográficamente, del paso regular de satélites, ya sean de comunicaciones, de investigación científica, como de espionaje, y por lo mismo, como de un posible intercambio de misiles balísticos intercontinentales.  Interesa, por esa misma razón, una proyección cartográfica cuya propiedad sea la de isogonía o conformalidad, la de más simple desarrollo, es la Proyección Esterográfica Polar, no obstante, como proyección plana, arroja deformaciones que una proyección cónica, por ejemplo, minimizaría (Lam.23).

 

Por cuanto a la construcción de cartas de área local, su elaboración en la Proyección Equirrectangular (sin importar un control de ángulos o formas reales ni consideración de superficies), no representa más problema que el determinar las coordenadas extremas, y en función de la mayor diferencia; ya de latitud o bien de longitud; distribuir adecuadamente la cuadrícula del mapa (o canevá), en la hoja de dibujo; el real problema será el grado de deformación, el cual se muestra en la lámina de ejemplo de su construcción (Lam.24).

 

La Cata de Área Local en la Proyección Sinusoidal (con fines de representación de valores de superficie), si bien con un mayor grado de laboriosidad (que no de dificultad o complejidad), nos da una carta geográfica de mayor rigor.  La explicación acerca de su construcción, se muestra en la siguiente lámina (Lam.25).

 

Finalmente, la proyección planisférica más famosa, pero construida a manera de cartas de área local, con fines de representación de una problemática en la que destaca la necesidad de conservación de ángulos o forma, es la Proyección Cilíndrica Tangente Conforme de Mercator (o simplemente: Proyección Cilíndrica Tangente Isogónica), cuyo cálculo va más allá de los propósitos de este trabajo, pero de la que puede proponerse, justo para diferencias de coordenadas en el rango de los 10°, su construcción mediante un procedimiento gráfico, como a continuación se explica (Lam.26).

 

 

Conclusión

 

Hemos visto en un apretado, básico, y muy generalizado resumen, la importancia de la Carta Geográfica como herramienta para el análisis y la investigación, en particular en este caso, en el campo de las Relaciones Internacionales, destacando los elementos y propiedades fundamentales e ineludibles de todo buen mapa, que como tal, reporte una utilidad más allá de servir como simple “directorio gráfico”.

 

El estudio científico geográfico empezó, como hemos demostrado, por el simple e ingenioso procedimiento de cálculo del perímetro de la Tierra.  A partir de ahí, pudo tenerse cada vez un conocimiento más exacto y fidedigno del espacio terrestre, empezando por su representación proporcional o a escala, y luego adecuando una proyección cartográfica a los intereses específicos de su estudio.

 

Así, un análisis cartográfico –con el empleo de varios mapas y el juego de escalas–, mostrará el escenario y desenvolvimiento de cualquier conflicto propio a las relaciones internacionales.  En mucho, como decía Napoleón, la geografía será fundamental para entender dichos conflictos, y sin un conocimiento, lo más rico, tanto de la geografía física, como de la geografía económica y política, no será posible desentrañar esa compleja materia denominada geopolítica, la cual supone todos estos conocimientos, más el debate de sus teorías propias.

 

Desde la carta geográfica de Ga-Sur de hace 4,500 años, hasta las proyecciones Estereográfica Polar, Sinusoidal, y Cilíndrica Tangente Isogónica, nos revelan que el conocimiento del espacio terrestre, del mundo en sí, y con ello del panorama internacional, pasa, necesariamente, por un saber geográfico cada vez más riguroso.  Acerca del mismo, estos son apenas sus elementos fundamentales metodológicos.

 


 

 

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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:05


Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias.  Monografía, 2006 (5/)
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.
"Espacio Geográfico", Revista Electrónica
de Geografía Teórica.
http://espacio-geografíco.over-blog.es/
25 abr 11.

 

Didácticamente hemos tomado la Proyección Equirrectangular de Hiparco, ya para estudiar los elementos y propiedades de los mapas, ya porque –si bien el entendido descalificará el empleo de tal Proyección–, académicamente esta es suficiente para satisfacer la elaboración de un mapa con la consideración de las propiedades básicas de todo mapa rigurosamente hecho, si bien es cierto que el rango de deformación del mapa aumenta considerablemente en regiones cada vez más próximas a los Polos, como puede apreciarse de la siguiente gráfica (Lam.7).

 

El quinto elemento fundamental de todo buen mapa, es, en consecuencia, el que éste disponga de un Sistema de Coordenadas Geográficas; entendiendo por ello, el sistema de referencia dado por la intersección de Meridianos y Paralelos, con los valores marginales de Latitud y Longitud, y cuyos ejes de referencia son tanto el Ecuador, como el denominado Meridiano Central, convencionalmente establecido en 1867 en el meridiano que pasa por el Observatorio de Greenwich, y cuya continuidad en el hemisferio opuesto, el denominado Antemeridiano, sirve para fijar la Línea Internacional del Cambio del Tiempo (misma que al quedar ubicada prácticamente al centro del Océano Pacífico, con ello se pretende afectar lo menos posible administrativamente a los países del mundo (Lam.8).

 

Se entiende por Meridiano a aquellas líneas o semicírculos imaginarios perpendiculares al ecuador, los cuales describen círculos máximos (o sea, de igual perímetro que ecuador), y que unen ambos polos de la Tierra (Lam.9).

 

Asimismo, se entiende por Paralelo, a aquellas líneas o círculos imaginarios paralelos al ecuador, las cuales describen círculos cada vez menores conforme se aproximan a los polos (Lam.10).

 

Un par de paralelos especiales, son los llamados Trópicos, como los llamados Círculos Polares, los cuales se reparten simétricamente tanto en el Hemisferio Norte, como en el Hemisferio Sur.  Los mismos, representados incluso a trazo discontinuo en mapas y Globos Terráqueos, tienen por especial, el ser líneas determinadas por el punto de inclinación máxima del Eje de Rotación de la Tierra, en el cual los rayos solares inciden perpendicularmente sobre la superficie terrestre: esto es, a los 23º27’ de latitud, dando lugar a los Trópicos, siendo estos puntos alcanzados, uno, el 21 de junio en el Solsticio de Verano, cuando la Constelación de Cáncer está en el Cenit, dándole por esta razón el nombre al Trópico de Cáncer en el Hemisferio Norte; y el otro, el 21 de diciembre en el Solsticio de Invierno, cuando ahora es la Constelación de Capricornio, en el Hemisferio Sur, la que se localiza en el Cenit de la bóveda celeste, dándole el nombre al Trópico de Capricornio (Lam.11).

 

Simultáneamente a ese fenómeno que determina la posición de los Trópicos, es decir, en las mismas fechas, ocurre el que determina la posición de los Círculos Polares, pero ahora dado por el punto terrestre de tangencialidad de los rayos solares, a los 66º33’ de latitud (Lam.12).

 

Ambos paralelos especiales sirven fundamentalmente desde el punto de vista climático, pues la región ecuatorial entre ambos Trópicos, conocida como Zona Tórrida, es la zona del clima, por la misma razón, llamado tropical (con símbolo A).  Entre la línea de los Trópicos y de los Círculos Polares se distribuirán los climas templados (simbolizado por C) y más próximo a los casquetes polares, el clima frío (simbolizado con la letra D).  Finalmente, entre la línea de los Círculos Polares y los Polos mismos, se extienden los Casquetes Polares; el “Continente de Hielo” Glacial Ártico en el Polo Norte, y el “Continente de Hielo” Glacial Antártico en el Polo Sur (cuyo clima polar se simboliza con la letra E) (Lam.13).

 

A los paralelos corresponden los valores de latitud, como a los meridianos corresponden los valores de longitud.  Se entiende por Latitud, al ángulo con origen en el centro de la Tierra, entre el ecuador y algún punto en la superficie terrestre entre éste y alguno de los polos, y por lo tanto, cuyos valores quedan dados entre 0° y 90°, Norte o Sur (Lam.14).

 

Del mismo modo, se entiende por Longitud, al ángulo con origen en el centro de la Tierra, hasta un punto en la superficie terrestre entre el Meridiano de Origen (de Greenwich, o Central), y el Antemeridiano, y por lo tanto, cuyos valores quedan dados entre 0° y 180°, Este u Oeste del Meridiano de Origen (Lam.15).

 

De aquí se desprende un sexto elemento que debe contener todo buen mapa: la referencia de Orientación; la cual normalmente se representa con el símbolo de una aguja magnética, o la antigua Rosa de los Vientos.  A partir de la línea del ecuador, quedarán, tanto el Hemisferio Norte, como el Punto Cardinal Norte; así como el Hemisferio Sur y Punto Cardinal Sur; y a partir del Meridiano de Greenwich, quedarán, hacia Europa y Asia, el Hemisferio Este y el Punto Cardinal correspondiente; y hacia América, el Hemisferio Oeste y su respectivo Punto Cardinal (que en este caso, suele representarse con la inicial en inglés de West, a fin de que la “O” no fuese confundida con el número cero) (Lam.16).

 

Complementa la interpretación del mapa el conjunto de los restantes elementos: el mapa ha de contener, como séptimo elemento, una Simbología, es decir, un conjunto de símbolos marginales, que explican, ya mediante colores o figuras, lo representado en el mapa, ayudando a su interpretación; asimismo, como octavo elemento, el mapa habrá de contener nombres o datos en su interior, conocidos como Leyendas; deberá especificar, como noveno elemento, el Título, referido a la temática del mapa; y habrá de disponer, en un décimo y último elemento, de un Recuadro de Referencias, en el cual se consigna la autoridad responsable en la elaboración del mapa, lugar, y fecha de edición (Lam.17).

 


 

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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:04

Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias.  Monografía, 2006 (4/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

21 abr 11.


Determinación de la Escala Numérica

 

La determinación del valor numérico de la escala, o valor de proporción entre la realidad y su dibujo en un mapa, se resolverá simplemente por la relación de proporción de 1 : X, tal como una distancia gráfica (dg), será proporcional a una distancia real (DR), luego entonces:

 

1             dg cm

X        DR km

 

De donde el valor de la escala resultará de dividir, en unidades consistentes (convenientemente en centímetros), el valor de la distancia real (DR, la medida en la superficie terrestre real), entre el valor de la distancia gráfica (dg, la medida con una regla común sobre el mapa), soliéndose redondear el dato según un rango de precisión aceptable:

 

              DR cm

 X   =  --------------

               Dg cm 

 

De igual manera, conocido el valor de la escala, podrá obtenerse el dato desconocido, ya de la distancia gráfica, o bien de la distancia real, despejando respectivamente.

 

 

Construcción de la Escala Gráfica Lineal

 

Se ha obtenido así, la denominada Escala Numérica; luego, con base en ella, será posible construir, como segundo elemento del mapa, una Escala Gráfica, ya meramente lineal, o bien para valorar superficies, volúmenes, u otros parámetros complejos como tiempo y velocidad, que suponen el empleo de logaritmos.

 

Para la construcción de la Escala Gráfica lineal, la más común y básica, se vuelve a hacer una “Regla de Tres”, en la cual ahora, una distancia real (por decir algo, por ejemplo: 1,818 km; que resultase del dato a escala equivalente de 1 cm según la Escala Numérica), se debe transformar a un valor entero más próximo, y así, si el valor de la escala sin redondear es, por ejemplo, de 181,818,181 cm, como la escala gráfica tiene por propósito expresarnos directamente el valor en kilómetros, entonces:

 

                                                         1 cm              X cm

 

                                                     1,818 km        2,000 km 

 

Donde, en este caso, X = 1.1 cm

 

De modo que con ello, se construye una línea recta horizontal dividida en tantas partes como se quiera cada 1.1 cm, donde cada una de las cuales, corresponderá a 2,000 km, haciéndose más fácil usarla como patrón de medida sobre el mapa.

 

 

La Proyección Cartográfica

Elementos y Propiedades de los Mapas

 

Luego de aquellos cálculos de Eratóstenes, con la posibilidad de representar el valor del perímetro de la Tierra a escala, apareció el primer Globo Terráqueo, atribuido a Crates (s.II ane), a partir del cual se estableció por simetría de “contrapeso”, la teoría griega de los continentes: Ecúmene (Europa), Antípodas (coincidente aproximadamente con Australia), Periecos (América, en particular América del Norte, es decir, y de ahí el término, en el perímetro de los paralelos del Ecúmene), y Antecos (África).

 

De inmediato, ahora con Hiparco (190-120 ane) en el mismo s.II ane, éste realizó el diseño de la primera Proyección Cartográfica; esto es, del primer intento de transformación de la esfera terrestre en un plano.  Tal Proyección (que estrictamente no lo es en su sentido geométrico), fue denominada por él, como Proyección Equirrectangular.

 

La construcción de la Proyección Equirrectangular de Hiparco, consiste en trazar como base la línea del ecuador en toda la extensión de su perímetro a escala; es decir, los 40,000 km, dibujados como una línea, por ejemplo, de 22 cm.

 

Luego, como el Planisferio o representación plana de la esfera terrestre en un formato cuadrangular, se pretende que se vea en la extensión total de sus Hemisferios Oriental y Occidental, pero sólo entre cada uno de los Polos; a la línea que representa el ecuador, se le trazarán perpendicularmente los meridianos con el valor de la mitad del perímetro del ecuador a escala, en el caso del ejemplo dado, con un valor de 11 cm.

 

Finalmente, Hiparco dividió en partes iguales tanto el ecuador como el Meridiano Central, de modo que de ello resultó la imagen de una red de rectángulos iguales, de donde se dio el nombre a dicha Proyección Cartográfica, la cual aquí aprovechamos para mostrar la distribución de la Regiones Naturales del Mundo (Lam.6).

 

Esta primera Proyección Cartográfica no cuenta con ninguna propiedad específica, tales como la de Isogonía o Conformalidad, consistente en conservarnos la forma o figura real de los continentes, o bien, la propiedad de Equiárea o Equivalencia, consistente en conservarnos el valor equivalente de la superficie real de un territorio, a su superficie gráfica a escala.  U otras tales como la Equidistancia, la Azimutalidad, donde se conservan igualmente las distancias o se guardan los mismos ángulos, respectivamente.

 

La manera de dibujar el perfil de los continentes (como recurso técnico*), consistirá en ir siguiendo rectángulo a rectángulo, por los valores de sus coordenadas geográficas, apoyados en otro planisferio ya construido; o preferentemente, partiendo de un Globo Terráqueo.  Se apreciará entonces, que particularmente en las regiones polares, la deformación de los continentes es muy pronunciada, alargándose en sentido horizontal.  Ello no significará que el mapa esté “mal hecho”, sino, por lo contrario, que está rigurosamente construido, pero que, simplemente, la proyección cartográfica es la que obliga a que la figura de los continentes sea así.

 

Dicho en otras palabras, los mapas deben elegirse de acuerdo a las propiedades de su proyección, dependiendo de lo que desee representarse en ellos, ya sea forma real (con mapas cuya propiedad sea la isogonía o conformalidad), ya sea valor de superficie (con mapas cuya propiedad sea la de equiárea o equivalencia); o bien equidistancias o azimultalidad**.  Así, el tercer elemento de todo mapa, es la Proyección Cartográfica con que está construido.  Como cuarto elemento, puede mencionarse entonces, la inherente al tipo de Proyección, esto es, la Isogonía o Conformalidad, o la Equiárea o Equivalencia.

 



*       En la solución original del problema, el trazo del perfil de los continentes se efectúa mediante el “levantamiento topográfico-geodésico”.

**       Pero propiedades estas últimas, cuyo tratamiento omitimos en este texto.

 



 

 

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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:03

Ícono GeoeconomíaGeografía Económica y Política Mundial.  Tres Conferencias.  Monografia, 2006 (3/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica 

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

18 abr 11.

 

I  Conferencia:

 

Escenario Geográfico Mundial General  

 

Introducción

 

La Geografía es la ciencia del estudio del espacio terrestre, y si todo cuanto existe, existe en el espacio (e incluso en el tiempo como una dimensión espacio-temporal) y determina sus propiedades, es el estudio de las propiedades espaciales; tales como el lugar y situación, o la localización y distribución, de las conexiones y relaciones, u otras propiedades como la simetría y asimetría o isomorfismos y anamorfismos, o las isotropías o anisotropías; de los procesos y estados que ocurren en el espacio terrestre, lo que habrá de ser su objeto de estudio.

 

En particular nos interesarán en este curso, los estados de espacio o procesos tanto económicos como políticos considerados en el plano mundial y en sus relaciones internacionales.

 

Así como el astrónomo se dedica al conocimiento de los cuerpos del cosmos, y para ello usa como herramienta básica el telescopio; o así como el biólogo que se dedica al conocimiento de la vida, y para ello usa como herramienta fundamental el microscopio; así el geógrafo, que se dedica al conocimiento del espacio terrestre, para ello usará como su herramienta propia, el mapa o Carta Geográfica.  Saber utilizar dichas herramientas, implica el conocimiento particular de las mismas, y así, lo que el estudio mismo de la telescopía es para la astronomía, o de la microscopía para la biología, la cartografía lo será para la geografía.  Esto es que, así como la telescopía y la microscopía se refieren al estudio de una herramienta técnica propia de una ciencia específica y no son, como tales, ciencias aparte de la astronomía y biología; la cartografía tampoco es ninguna ciencia aparte y distinta de la geografía, sino a su vez, sólo su herramienta metodológica básica y, en este caso, como resultado de la expresión del conocimiento geográfico mismo, puede decirse a su vez, que la historia de la cartografía, es la historia misma de la geografía.

 

En consecuencia, el estudio geográfico (del espacio terrestre) en que tienen lugar los fenómenos económicos y políticos mundiales, supondrá necesariamente el estudio cartográfico de ello.  Por lo tanto, necesariamente, habremos de empezar por el estudio del mapa y sus propiedades como herramienta fundamental del conocimiento geográfico, en función del cual, con un sentido eminentemente geográfico y no puramente económico o político, habremos de hacer el análisis de estos fenómenos. 

 

Cartografía
Elementos y Propiedades Esenciales de un Mapa

 

El mapa más antiguo conocido, de hace unos 2,500 años y grabado en una tablilla de barro, se debe a los sumerios, y muestra el área local de una comunidad: desde la referencia de los Puntos Cardinales, las montañas limítrofes, cotos de caza y abasto de material combustible, un asiento comunal (Babilonia), unos ríos (el Tigris y el Éufrates) como el eje de la vida de dicha comunidad, y los campos de pastoreo y labranza.  El mapa, pues, con el mínimo rigor de su orientación correcta, muestra el escenario de la vida humana en la Mesopotamia, en sus aspectos fundamentales: los recursos naturales, que constituyen la base material de su economía, es decir, de su producción (Lam.1).

 

Un siguiente mapa notable, el llamado por su autor como el “Perimetrón”, elaborado por el griego Anaximandro (s.VII ane); y en él se ve por primera vez, un intento de representación mundial, la representación del mundo conocido hasta ese entonces, el cual es, con mucha definición, la región del Mediterráneo, desde el norte de Europa, hasta la parte centro-norte de África, y, con menos claridad, incluso, un intento de representación de Asia, prácticamente apenas hasta el río Indo (Lam.2).

 

Sin embargo, Anaximandro concebía el mundo aun como un disco plano fijo en cuyo derredor giraban las esferas celestes, y no será sino hasta el s.IV ane, que Aristóteles va a proponer que la Tierra no es plana, sino una esfera, y un siglo después, Eratóstenes (s.III ane), el encargado de la Biblioteca de Alejandría, descubrirá un procedimiento para medir el perímetro de la misma.

 

Entre los documentos de la Biblioteca, Eratóstenes descubrió uno en el que se narraba el hecho curioso de que, al medio día de un solo día del año (el 21 de junio, en el llamado Solsticio de Verano), el fondo de un pozo de agua, cerca de Assuán sobre el río Nilo, en Egipto, era iluminado totalmente; teniendo éste una posición luego valorada por Hiparco en la proximidad de los 23°27’ de latitud norte, esto es, cercano al Trópico de Cáncer. (Lam.3).

 

Cálculo del Perímetro de la Tierra

 

Ello le sirvió de referencia para establecer que, si la Tierra fuese plana, al medio día de ese día del año, otro pozo ahora en Alejandría, igualmente sería iluminado completamente en su fondo (o bien el equivalente de una vara vertical clavada en el piso, la cual no arrojaría sombra) (Lam.4).

 

Al tratar de verificar tal hecho, encontró que, el día en que se iluminaba totalmente el fondo del pozo de Assuán, en el pozo de Alejandría se producía una sombra con un ángulo de 7°12’.  Determinó la distancia entre Assuán y Alejandría en unos 800 km (en unidades actuales aproximadas); de donde estableció entonces que, si el ángulo de esos 7°12 correspondían a una distancia de 800 km, la distancia que correspondería al ángulo de 360° del total de la circunferencia terrestre, daría el valor del perímetro de la esfera terrestre.  Y el simple cálculo le dio el dato (en cifras redondeadas) de 40,000 km (Lam.5).

 

Nació allí la geografía científica al aportarse un dato que delimitaba con precisión la extensión de la Tierra, y más aun, que con él, la misma podría ser, en adelante, representada a escala; esto es, en forma proporcional a su tamaño real, constituyendo ésta, en su expresión numérica, el primer elemento fundamental de un mapa.

 


 

 

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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:02

 

Ícono Geografía Educativa (Globo TerráqueoGeografía Económica y Política Mundial; Tres Conferencias.  Monografía (2/).

Dr. Luis Ignacio hernánez Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog,es/

14 abr 11.

 

La primera clase-conferencia tiene por contenido el ofrecer un panorama general introductorio acerca de la historia, teoría y metodología de la Geografía (que en otra didáctica hemos desarrollado a lo largo del curso); de modo que las restantes 10 conferencias, se dividen primero, en 5 conferencias sobre Geografía Económica Mundial, y 5 conferencias sobre Geografía Política Mundial.  Mas, dado que el curso está dividido en cuatro unidades correspondientes a los cuatro períodos de evaluación, se imparten así, en promedio, 3 conferencias por unidad (excepción hecha de la última unidad, en donde en realidad son sólo dos conferencias, una de las cuales incluso, tiene carácter conclusivo)*.

 

Las primeras dos conferencias de la primera unidad del curso (independientemente, hemos dicho, de la conferencia introductoria, la cual, como tal, ofrece un panorama general del curso en función de la metodología), tienen por contenido la temática de las causas de la distribución geográfica de los recursos naturales como base material de la economía.  Esta temática es enteramente nueva en el contenido del curso, mismo que se había omitido por no viciar el programa de Geografía Económica y Política, con los obligados conocimientos de Geografía Física que el estudio de los recursos naturales supone.  Este material de sustento teórico lógico para el curso en la didáctica de la clase-conferencia, provechosamente, nos permite hacer referencia a ello.

 

Las tres conferencias siguientes, abordan los temas específicos de la geografía de los factores económicos (por ejemplo, la población, el PIB, el ingreso promedio, deuda externa, empleo-desempleo, y Balanza Comercial), de la geografía de la producción (agropecuaria, industrial, de energía), y de la geografía de los servicios (comunicaciones, transporte, comercio), en la problemática geográfico-económica mundial a futuro.

 

Las conferencias tanto de la tercera como cuarta unidades, se refieren ya, a los aspectos geográfico-políticos.  Estos últimos versan, en tres conferencias, sobre el nuevo orden mundial con relación al orden que existió durante la Guerra Fría; y las siguientes dos últimas conferencias, acerca de la geografía política regional determinada por los tratados de libre comercio, sustituyendo el modelo de los Tres Mundos en conflictos locales de guerra fría bajo la geopolítica de los “Contrapesos”, por los tres centros hegemónicos de poder comercial y sus esferas de influencia, en guerra comercial (el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, para dicha región; el Tratado de Maastricht, para la Unión Europea; y el Tratado de los Países de Asia y Oceanía, ahora para esta otra región).

 

Si la Guerra Fría tuvo como principal “fantasma” al “comunismo”, la guerra comercial entre países capitalistas que le ha seguido, tiene ahora como su propio fantasma, al “terrorismo” (así, en abstracto), en el marco de la geopolítica del “Choque de Civilizaciones”.

 

En consecuencia, en cada conferencia se hace una problematización, y un subsiguiente razonamiento discursivo en un estricto procedimiento inferencial, a fin de aportar adicionalmente al estudiante, una muestra del procedimiento demostrativo lógico riguroso, acerca de lo cual, versarán los ejercicios de ensayos en la evaluación cualitativa sociopedagógica ético-esteticista.

 

Finalmente, apelando a la libertad de cátedra en esta Universidad, estos Apuntes de Geografía Económica y Política Mundial en Once Conferencias, elaborados con fundamento sociopedagógico y en calidad de trabajo concreto no sólo a la vista de la institución (como requisito de apoyo del docente) sino a la vista del docente (como material de apoyo para sí), e incluso a la vista del estudiante mismo (como material de estudio), suplen el requerimiento de los “Planes de Clase”, de la psicopedagogía constructivista oficial institucional (herramienta didáctica exclusiva del docente).

 

Esperamos, con este trabajo, haber contribuido en un aspecto fundamental a la vida académica de esta Universidad.  De hecho, no puede haber estudioso serio de las Relaciones Internacionales, al cual va dirigido este curso, que pueda omitir la geografía y con ello el uso de los mapas; y así, un nivel, el más bajo, del profesional de las Relaciones Internacionales, estará en aquel que, no sabiendo de geografía y su utilidad, la omite completamente, refiriendo los lugares como se haría en un “cuento de hadas”: “había una vez, en un ignoto y lejano lugar...  Luego estará aquel que, sabiendo que la geografía existe, incluirá, de algún modo, un mapa, cuya única utilidad seguramente será la de servir de “directorio gráfico”, para que, por lo menos, el exótico paraje del planeta sea simbólicamente señalado, al referir la localización del mítico lugar donde ocurre el fenómeno objeto de estudio.  Mas el nivel superior en la formación como profesional de esta especialidad, estará en aquel que echará mano de la herramienta geográfica para el análisis de las relaciones internacionales: la cartografía, haciendo uso de la Carta de Área Local sabiendo usar la proyección correspondiente y las transformaciones de escala adecuadas al tratamiento del problema.

 

En adelante, una vez editados y dada la posibilidad de poner en manos de los estudiantes estos Apuntes; imperecederos así sus conocimientos, trascendidos a su mismo autor; moral e intelectualmente; ningún estudioso de las Relaciones Internacionales en esta Universidad, podrá omitir el quedar ajeno a la anterior clasificación como profesional de tal especialización.  Que esta profesión, entonces, cuente con el especialista en la materia capaz de enseñar ésta no como una “narrativa compendio de las curiosidades de este mundo”, sino como una herramienta de investigación, sin duda es un privilegio; no porque el autor de las líneas presentes sea tal especialista, sino porque esta concepción de la geografía es muy propia de su autor (especialista en geografía teórica), y difícilmente estos estudios en cualquier otra Universidad, tendrán tal enfoque.

 

En adelante, el propósito no estaría tanto en pretender “mejorar la calidad” de estos Apuntes (lo cual siempre será posible y obligado ad infinitum, por simple necesidad de adecuar la explicación o por la actualización de información); como en preparar otras conferencias o materiales complementarios de lectura, estos sí, de mayor profundidad y amplitud, en calidad de materiales sobre temas especializados de consulta.

 



* Para efecto de ver el comportamiento concreto de la correlación tema-actividades-calendario, incluso a manera del Programa del Curso, incluimos al final los Anexos 1 y 2: Ejemplo de Distribución Temática para un Grupo.  Calendario Escolar, Agosto-Diciembre 2006, y de igual manera Enero-Junio 2007.

 



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