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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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10 abril 2011 7 10 /04 /abril /2011 23:01

Ícono Geografía Educativa (Globo TerráqueoGeografía Económica y Política Mundial: Tres Conferencias.  Monografía (1/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica 

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

11 abr 11.

 

Introducción 

 

La necesidad de un cambio didáctico en el Curso de Geografía Económica y Política Mundial adaptándolo a las nuevas circunstancias académicas; o, en todo caso, como punto de partida o respuesta didáctica a alguna eventualidad dadas las diversas e imprevisibles “personalidades de cada grupo”, aunado a la experiencia concreta de los cursos agosto-diciembre 2006; ha dado por resultado un trabajo que se ha redactado, simplemente, en lo básico (aun cuando hemos agregado elementos que benefician a la lógica de los argumentos dada –como quiera que sea–, cierta formalidad del curso en un documento por escrito), tal cual exponemos estos conocimientos en clase, sin pretender agregar a este documento un contenido de mayor profundidad o exhaustividad y sin mayor apoyo documental; y de ahí el concepto de Apuntes.  Más aun, y en ello la paradoja, deliberadamente hecho así; es decir, de la misma manera, cual la explicación en clase; en función de que un documento más elaborado, hubiera tendido al formato de un Manual o Libro de Texto, y ese no ha sido el propósito de este material.

 

Si hemos de especificar un tanto más concretamente dicho propósito, este compendio de Apuntes de Geografía Económica y Política Mundial para la Educación Superior en Once Conferencias (en la didáctica de la “clase-conferencia”, y aun cuando sólo, finalmente, redactamos tres Conferencias), tiene por finalidad el servir de material básico de consulta acerca del contenido concreto del curso del mismo nombre.

 

Así, decíamos, como meros Apuntes, no se busca en ellos la exhaustividad en el tema, ni siquiera es una redacción amplia en la idea de las conferencias como tales, sino únicamente la exposición de las ideas esenciales de la temática tratada cual se realiza en una exposición de clase; sobreentendiéndose la adecuación en forma y contenido, tanto por experiencia como por fundamento teórico, al Semestre correspondiente de la especialidad, como a la especialidad misma; con las tablas de datos estadísticos y su graficación, con los esquemas explicativos y mapas de la pizarra, los cuales incluso, por la misma razón, deliberadamente insertamos aquí elaborados libremente “a mano” (cuando bien pudiéramos haber utilizado el recurso automatizado, pero que, otra vez, ello hubiera tendido a la “solemnidad” y “formalización” del documento).  Es por dicha razón que este material se realiza en función de ser los “apuntes de once clases-conferencia”, del curso de Geografía Económica y Política Mundial, impartido, en su caso, mediante esa didáctica específica y deliberada.

 

No obstante, debemos decirlo, no existe en el mercado material alguno expresamente hecho como Libro de Texto para la educación superior en este curso.  En ese sentido, a pesar de nuestras búsquedas de bibliografía al respecto en los Institutos de Geografía de las universidades hispanoamericanas, nada encontramos en específico, que no fuesen sino materiales especializados de Geografía Económica o Geografía Política, en diversos tópicos.

 

En ese sentido, estos Apuntes de Geografía Económica y Política Mundial para la Educación Superior en Once Conferencias, (de lo cual sólo se armaron las tres conferencias que ahora se publican) se presentan como un material que; por su concepción en cuanto a exponer las “clases-conferencia” sistematizadas e impartidas por nuestra parte ya durante varios cursos –si bien es cierto que bajo otra concepción didáctica–; por primera vez, en este formato didáctico, y justo por ser este formato didáctico, intenta ofrecer un documento más metódico y sistemático en la materia, propio a los estudios superiores, susceptible de usarse como base de cualesquier otras didácticas posibles.

 

Así, nos referimos a 11 Conferencias, en función de que, de un calendario escolar de un total de 32 sesiones, habrá que restar: 1 sesión de presentación y plan de trabajo; 4 sesiones de exámenes programadas institucionalmente (evaluación cuantitativa psicopedagógica, con base en el “test psicométrico de aprendizaje” en la lógica de la “conducta pulsiva” del estudiante y su evaluación por “estímulo-respuesta” mediante una serie de “reactivos”); 4 sesiones de ejercicios de evaluación complementaria a la evaluación continua (evaluación cualitativa sociopedagógica, ético-esteticista, en la lógica de la “conducta volitiva” –consciente, responsable y comprometida– del estudiante, y su evaluación por el “deber ser”; 4 sesiones de revisión, conjuntamente tanto de exámenes como de ensayos y sus resultados; y finalmente 1 sesión conclusiva.  Puede verse entonces, que en total, quedan 18 sesiones destinadas específicamente a clases.

 

De esas 18 sesiones de clases específicas, hemos destinado entonces, 11 sesiones en la didáctica de clases-conferencia, más otras 7 sesiones para clases de complemento a cada una de las anteriores, para repaso, ampliación, ejercicios prácticos, y en su caso –dependiendo del interés del estudiante–, profundización del tema tratado.

 

Así, la I Conferencia, se refiere al Escenario Geográfico Mundial, en sus Determinantes de la Distribución Geográfica de los Recursos Naturales.  La II Conferencia trata sobre los Recursos Naturales, Clasificación y Crítica al “Determinismo Geográfico”; y la III Conferencia sobre los mismos, en cuanto a los Recursos Naturales, Producción y Problemática.

 

Luego, la pretensión era avanzar sobre la Geografía Económica Mundial: Los Indicadores Económicos Básicos y los Factores Productivos, tratados en la IV Conferencia:  Análisis regional de los indicadores económicos básicos; V Conferencia:  Análisis regional de la distribución de los factores productivos; y VI Conferencia:  Problemática geográfico económica mundial hacia el siglo XXI.  Y, posteriormente, pasando a la Geografía Política Mundial, tratando El Nuevo Orden Mundial, en la VII Conferencia:  El orden mundial durante la Guerra Fría.  El imperialismo: del capitalismo monopolista industrial de Estado, al capitalismo monopolista financiero de Estado; la VIII Conferencia:  Desarrollo de las Etapas Geoestratégicas Político-Militares del Imperialismo durante la Guerra Fría, hasta la disolución de la URSS, y reconfiguración de la geografía política mundial; y una IX Conferencia:  Tratados de Libre Comercio y guerra comercial.

 

De ahí se pensaba tratar sobre la Geografía Política Mundial en torno a los Tratados Comerciales, en una X Conferencia:  Geografía de los bloques económico-políticos; para concluir con una XI Conferencia:  Síntesis Geográfico Económica y Política Mundial (quizá alguna vez, aun cuando ya difícilmente, completemos el trabajo).

 


 

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3 febrero 2011 4 03 /02 /febrero /2011 00:02

Geopolítica del Eje del MalDidáctica de la Geografía Económica y Política Mundial. Monografía, 2006 (4/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfio”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

http://epacio-geográfico.over-blog.es/;

México, 10 ene 11.

 

 

La Didáctica de la Geografía Económica:

la teoría geoeconómica regional

 

La “Geografía Económica” por una parte, como la “Geoeconomía” por otra, son dos campos de estudios distintos.  La Geoeconomía pertenece al campo de las llamadas “geociencias”, formadas éstas a partir del primer tercio del s.XIX en el área de las ciencias naturales, y ya en el s.XX en el área de las ciencias sociales.

 

En tanto que la Geografía Económica se refiere al estudio ya del lugar y situación, como de la localización y distribución de los principales índices de producción o de actividades económicas (de la producción agrícola, industrial, o de la actividad económica de servicios); ya sea para un Estado-Nación o bien en el plano internacional; la Geografía Económica en consecuencia constituye la Base de Datos para los estudios geoeconómicos; donde la Geoeconomía se refiere al estudio del análisis regional con base en los indicadores económicos, con fines de planificación económico-social y ordenamiento territorial.

 

Los criterios geoeconómicos se remontan al s.XVI con Ricardo Cantillón, cuyas ideas son vueltas a tratar en el s.XIX por Johan H. Von Thünen, quienes idearon un primer sistema regional económico basado en círculos cuyo radio estaba determinado por la influencia del mercado regional, definido por un centro a manera de un polo de desarrollo económico.

 

Para el s.XX otros economistas como August Lösch (1890-1936), que sustituyó los círculos cuyo inconveniente eran sus intersecciones, por hexágonos perfectamente colindantes y sobre la base ahora de la producción/consumo; o como Walter Isard, o Jean Boudeville (ambos ya en la segunda mitad del s.XX), cuya división económico-regional se fundó en dichos modelos como espacios de mercado definidos, por su parte, por el insumo/producto; fueron no obstante economistas cuyos modelos de división económico-regional fue de carácter eminentemente funcional y geográficamente subjetivas (un modelo ideal de relaciones económicas, aplicado a la realidad de un territorio)

 

Pero para la segunda mitad del s.XX, geógrafos especializados en economía (buena parte de ellos economistas especializados en geografía), como Walter Christaller y su propuesta de una división económica regional ya no geométrica, sino irregular, formada por ciudades centrales definidas por costo/distancia; o la propuesta por R. Dickinson de la división “fisiográfico-central”, en la cual ya se considera explícitamente los factores geográficos; o finalmente la división “histórico-ecológica” de Jean Labase; desarrollaron otras divisiones económicas regionales de carácter ya no funcional, sino natural, por lo tanto con un principio de objetividad geográfica, a su vez, bajo la influencia de los avances del socialismo que estaba utilizando dichas teorías para fines de planificación económico-social; en donde uno de esos principales teóricos de la geoeconomía fue el geógrafo ecónomo Nekrasov.

 

En el siguiente mapa elaborado en clase por los estudiantes, como rudimentario ejemplo didáctico, se muestra una división geoeconómica regional con base en seis indicadores económicos: Agricultura, Tipos de Agricultura –de mercado-, Grano Básico Alimenticio más Producido, Producto Interno Bruto, Deuda Externa, y Crecimiento Demográfico.

 

Con esos criterios, la teoría geoeconómica que en el mundo capitalista detuvo su desarrollo luego de los años setenta debido a que sus fines (la planificación económica) eran inoperantes en tal sistema económico-social, puede verse impulsada nuevamente tomándola como base sobre la cual se sintetizan los elementos geográfico económicos; constituyendo así la expresión didáctico-sintética más idónea de los estudios de la “Geografía Económica”.

 

Ejemplo de ello es retomar la idea de la división económico-social de los Tres Mundos que existió durante la Guerra Fría como ejemplo de partida, para replantear geoeconómicamente la posible división regional actual, la cual está dada con particular sustento económico, en función los tratados internacionales de comercio (Fig.5).

 

Macroregionalización Geoeconómica Mundial

Fig.5  En el mapa puede apreciarse la macroregión geoeconómica norte, caracterizada por los países principalmente con un alto PIB y los esencialmente productores de trigo y maíz mediante una agricultura de mercado, siendo además los principales accionistas ya del Banco Mundial o bien del Fondo Monetario Internacional; a diferencia de la macroregión geoeconómica sur, caracterizada por su parte por un bajo PIB y con una agricultura de manutención, de producción principalmente de arroz, constituyendo los principales deudores.

 

Dicho mapa fue elaborado en clase[*] por cada estudiante como ejercicio personal, teniendo a la vista sus propios mapas geográfico-económicos por cada indicador considerado.

 

Al concluir la II Unidad: “Geografía Económica”, el estudiante no sólo debe saber construir la Carta Geográfica del Planisferio en la Proyección Equirrectangular con todos  sus  elementos,  sino  principalmente  ha  de  ser capaz de sintetizar la relación entre los indicadores económicos que los  diversos  países tienen de ellos en común, a la vista gráfica en el mapa, a  partir  de  lo  cual  se  traza  la división geoeconómica regional.

 



* Semestre escolar agosto-diciembre de 2005.  Nunca antes habíamos podido llegar hasta ese punto, lo que habla del logro de una elevación del nivel académico en esta materia.

 



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9 diciembre 2010 4 09 /12 /diciembre /2010 00:05

Didáctica

de la Geografía Económica

y Política Mundial.

  Monografía, 2006 (5/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfio”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

http://epacio-geográfico.over-blog.es/;

México, 6 dic 10.

 

 

La Didáctica de la Geografía Política:

la teoría geopolítica.

 

Otro tanto, semejante a lo explicado con la “Geografía Económica”, ha de ocurrir con la “Geografía Política”, campo de estudio ésta, desde la división político-adminstrativa del momento, hasta las formas de gobierno, pasando por la relación de sus conflictos armados; cuya base didáctica será la llamada geopolítica.  Es decir, esta última habrá de ser la síntesis, del previo análisis de los diversos factores del estudio geográfico político (conflictos fronterizos, gobiernos, guerras, tratados, alianzas o Bloques Político-Militares)

 

Los fundamentos de la geopolítica vienen desde 1882, cuando el geógrafo Friederich Ratzel publica su: “Antropogeografía. Fundamentos de la Geografía a la Historia”, en donde se concibe al Estado como un “organismo territorial”, sujeto por lo tanto a las leyes darwinianas de la evolución basada en la lucha de las especies y la selección natural.  En tal orden biológico, las condiciones geográficas se convirtieron en especie de determinantes adaptativos; es decir, en causas que afectan la vida de esos “organismos”; y apareció así el llamado determinismo geográfico.  Poco después, en 1899, Rudolph Kjellen introdujo el término geopolityk, que como puede verse tan sólo del título de su obra “El Estado como Forma de Vida”, estaba profundamente influido por la teoría organicista de la sociedad, de Herbert Spencer, quien entendía a la sociedad cual si ésta fuese una célula o una amiba.

 

Baste decir entonces, que si un estudiante que arriba a este curso con los conocimientos mostrados en el denominado “Mapa Medieval” de la Fig.1, pero que luego del proceso didáctico aquí narrado logra efectivamente elaborar no sólo el Planisferio, sino principalmente la Carta Regional realizando la síntesis geoeconómica y geopolítica; entonces, inequívocamente, podemos decir que no solamente ese estudiante realmente ha salido de este curso aprendiendo algo; lo cual efectivamente se tendrá físicamente a la vista; sino que podremos valorarlo con un  sentido  cualitativo,  ético-estético, en correspondencia a la calidad de su trabajo.

 

La síntesis de la “Geografía Política” mediante la consideración geopolítica sobre un principio científico, objetivista, por el cual por lo contrario, el fenómeno político será el que determine la situación geográfica, impone al estudiante precisamente la valoración de ésta en el contexto geográfico de localización y distribución de las naciones involucradas política y geográficamente; o de las relaciones y conexiones económicas y políticas entre ellos, que los lleva a tomar partido y explican, en términos geopolíticos, los conflictos internacionales*.

 

Para terminar, queda explicar esa penosa situación de la “Evaluación”; tanto más penosa, cuanto más la evaluación, que debiendo ser una valoración cualitativa en el orden moral, acaba siendo una mera valoración cuantitativa a manera de una simple medida, un valor numérico psicométrico, que “mercadea” la relación educativa docente-estudiante, bajo el supuesto de que tal “evaluación” en forma de una medición, pretende indicar el grado de “aprendizaje”.  No nos extenderemos en ello (ciertamente es más complejo de lo que cualquiera se pudiera imaginar, y sus facetas son de tal naturaleza que el mero enunciado del problema desborda los propósitos de este trabajo)

 

Independientemente de todo ello, lo verdaderamente importante será no solamente que haya comprendido la utilidad de la geografía y su elemento metodológico: la Carta Geográfica; sino más aun, que en adelante sepa y pueda elaborar por su cuenta en cualquier momento una Carta Geográfica que contribuya a explicar las particularidades de las relaciones internacionales.

 

 

Conclusiones

 

Si estamos en la docencia, la aspiración máxima debe consistir en llegar a ser Maestro (no simple instructor, ni meramente un asesor o “facilitador”), la función ya es en sí, por su forma y contenido, de alguien que profesa sus conocimientos.  Ahora, esto no debe reducirse a un mero formalismo, hay que trabajar para ser Maestro (es un arte extraña que tiene que ver con la utopía, la seducción y la magia); y ese título lo otorga finalmente el alumno que se convierte en discípulo; es pues, un reconocimiento dado por el otro en calidad de alter ego interesado por nuestro saber: la Geografía Económica y Política Mundial, en este caso.

 

Pero he aquí entonces que, <<hasta en tanto el discípulo no sea, el Maestro no aparecerá>>; pero tal proceso no es posible forzarlo; es o no es, a partir de aquel que lo tiene que decidir: el que debe, por su propia conciencia y necesidad, estudiar.  Por lo tanto, por toda motivación habrá de ser en éste su pasión y conciencia de la necesidad por el conocimiento mismo; y no exigiremos más en aquel en plenitud de madurez y uso de su criterio, que no ignora porque desconoce, sino porque de antemano, no desea conocer.  Y resuelto el problema.

____



* Es el caso, por ejemplo, de la reciente invasión de los Estados Unidos y sus “aliados” de la ONU a Irak, en donde la expectativa geopolítica era cortar el abasto energético del petróleo a la Unión Europea, subordinándola a los intereses hegemónicos de los Estados Unidos.  Finalmente el abasto de petróleo le vino del Cáucaso, lo cual explica ahora la importancia del Báltico, como, por lo menos hipotéticamente, la desestabilización en Chechenia.

Hemos decidido presentar próximamente a la comunidad universitaria de la Universidad Internacional, como Estudio Nº 2 del CEG, un Ensayo (o varios) relativo al tema; como un trabajo más en extenso sobre la teoría y aplicación de la geopolítica en el análisis de las relaciones internacionales.

 


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9 diciembre 2010 4 09 /12 /diciembre /2010 00:04

Didáctica

de la Geografía Económica

y Política Mundial.

  Monografía, 2006 (4/5).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

http://epacio-geográfico.over-blog.es/;

México, 6 dic 10.

 

 

La Didáctica de la Geografía Económica:

la teoría geoeconómica regional

 

La “Geografía Económica” por una parte, como la “Geoeconomía” por otra, son dos campos de estudios distintos.  La Geoeconomía pertenece al campo de las llamadas “geociencias”, formadas éstas a partir del primer tercio del s.XIX en el área de las ciencias naturales, y ya en el s.XX en el área de las ciencias sociales.

 

En tanto que la Geografía Económica se refiere al estudio ya del lugar y situación, como de la localización y distribución de los principales índices de producción o de actividades económicas (de la producción agrícola, industrial, o de la actividad económica de servicios); ya sea para un Estado-Nación o bien en el plano internacional; la Geografía Económica en consecuencia constituye la Base de Datos para los estudios geoeconómicos; donde la Geoeconomía se refiere al estudio del análisis regional con base en los indicadores económicos, con fines de planificación económico-social y ordenamiento territorial.

 

Los criterios geoeconómicos se remontan al s.XVI con Ricardo Cantillón, cuyas ideas son vueltas a tratar en el s.XIX por Johan H. Von Thünen, quienes idearon un primer sistema regional económico basado en círculos cuyo radio estaba determinado por la influencia del mercado regional, definido por un centro a manera de un polo de desarrollo económico.

 

Para el s.XX otros economistas como August Lösch (1890-1936), que sustituyó los círculos cuyo inconveniente eran sus intersecciones, por hexágonos perfectamente colindantes y sobre la base ahora de la producción/consumo; o como Walter Isard, o Jean Boudeville (ambos ya en la segunda mitad del s.XX), cuya división económico-regional se fundó en dichos modelos como espacios de mercado definidos, por su parte, por el insumo/producto; fueron no obstante economistas cuyos modelos de división económico-regional fue de carácter eminentemente funcional y geográficamente subjetivas (un modelo ideal de relaciones económicas, aplicado a la realidad de un territorio)

 

Pero para la segunda mitad del s.XX, geógrafos especializados en economía (buena parte de ellos economistas especializados en geografía), como Walter Christaller y su propuesta de una división económica regional ya no geométrica, sino irregular, formada por ciudades centrales definidas por costo/distancia; o la propuesta por R. Dickinson de la división “fisiográfico-central”, en la cual ya se considera explícitamente los factores geográficos; o finalmente la división “histórico-ecológica” de Jean Labase; desarrollaron otras divisiones económicas regionales de carácter ya no funcional, sino natural, por lo tanto con un principio de objetividad geográfica, a su vez, bajo la influencia de los avances del socialismo que estaba utilizando dichas teorías para fines de planificación económico-social; en donde uno de esos principales teóricos de la geoeconomía fue el geógrafo ecónomo Nekrasov.

 

En el siguiente mapa elaborado en clase por los estudiantes, como rudimentario ejemplo didáctico, se muestra una división geoeconómica regional con base en seis indicadores económicos: Agricultura, Tipos de Agricultura –de mercado-, Grano Básico Alimenticio más Producido, Producto Interno Bruto, Deuda Externa, y Crecimiento Demográfico.

 

Con esos criterios, la teoría geoeconómica que en el mundo capitalista detuvo su desarrollo luego de los años setenta debido a que sus fines (la planificación económica) eran inoperantes en tal sistema económico-social, puede verse impulsada nuevamente tomándola como base sobre la cual se sintetizan los elementos geográfico económicos; constituyendo así la expresión didáctico-sintética más idónea de los estudios de la “Geografía Económica”.

 

Ejemplo de ello es retomar la idea de la división económico-social de los Tres Mundos que existió durante la Guerra Fría como ejemplo de partida, para replantear geoeconómicamente la posible división regional actual, la cual está dada con particular sustento económico, en función los tratados internacionales de comercio (Fig.5)

 

Macroregionalizacion-Geoeconomica-Mundial.jpg 

Fig.5  En el mapa puede apreciarse la macroregión geoeconómica norte, caracterizada por los países principalmente con un alto PIB y los esencialmente productores de trigo y maíz mediante una agricultura de mercado, siendo además los principales accionistas ya del Banco Mundial o bien del Fondo Monetario Internacional; a diferencia de la macroregión geoeconómica sur, caracterizada por su parte por un bajo PIB y con una agricultura de manutención, de producción principalmente de arroz, constituyendo los principales deudores.

 

Dicho mapa fue elaborado en clase* por cada estudiante como ejercicio personal, teniendo a la vista sus propios mapas geográfico-económicos por cada indicador considerado.

 

Al concluir la II Unidad: “Geografía Económica”, el estudiante no sólo debe saber construir la Carta Geográfica del Planisferio en la Proyección Equirrectangular con todos  sus  elementos,  sino  principalmente  ha  de  ser capaz de sintetizar la relación entre los indicadores económicos que los  diversos  países tienen de ellos en común, a la vista gráfica en el mapa, a  partir  de  lo  cual  se  traza  la división geoeconómica regional.

 



* Semestre escolar agosto-diciembre de 2005.  Nunca antes habíamos podido llegar hasta ese punto, lo que habla del logro de una elevación del nivel académico en esta materia.

 


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9 diciembre 2010 4 09 /12 /diciembre /2010 00:03

Didáctica de la Geografía Económica

y Política Mundial.

  Monografía, 2006 (3/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfio”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

http://epacio-geográfico.over-blog.es/;

México, 16 dic 10.

 

Otra parte de esos fundamentos geográficos, serán los inherentes a la temática misma, por los cuales el estudio “geográfico económico” no sea confundido o reemplazado por una vulgarización de la economía en sí, en tanto no somos especialista en Economía.  O los fundamentos temáticos por los cuales el estudio “geográfico político”, no sea confundido o reemplazado por un reduccionismo o una vulgarización y simplificación del análisis político mismo.  Dichos fundamentos tanto de la Geografía Económica como de la Geografía Política, los remitimos –en nuestra propuesta didáctica– al estudio en sí de la teoría geoeconómica regional, como de la teoría de la geopolítica.

 

Una decena de elementos de un mapa y la explicación de cada uno de ellos será lo que formará la cultura geográfica del estudioso de este curso: 1) el concepto y propiedades de una Proyección Cartográfica; 2) las propiedades mismas de los mapas, resultantes de la transformación geométrica de la esfera terrestre en un plano; 3) el concepto y propiedades del Sistema de Coordenadas Geográficas; 4) el concepto y propiedades de la Orientación; 5) el concepto y propiedades de las escalas, tanto numéricas como gráficas, y tanto lineales como de superficie y volumen; 6) la concepción creativa de la simbología para interpretación de los mapas; 7) el empleo adecuado de las leyendas y toponímios; 8) la distribución estética de los elementos del mapa y la importancia de ello, incluyendo el Recuadro de Referencias; 9) la clasificación y seriación de los mapas, y 10) la presentación adecuada de la información en los mismos.  En el mapa siguiente se resumen algunos de los conocimientos teórico-geográfico generales de la primera parte del programa de la materia de “Geografía Económica y Política Mundial”* (Fig.2)

 

El mapa siguiente, de la Proyección Cilíndrica Tangente Conforme de Mercator, diseñada por éste en 1569, es la más famosa por proporcionar, dada la propiedad de “conformalidad”, el mapa más idóneo para la navegación con rumbo fijo (pues una derrota trazada en éste como una línea recta, puede ser seguida mediante la brújula); el estudiante de geografía en los estudios superiores, universitarios, independientemente de la temática que trate, debe no sólo aprender a interpretar y usar los mapas conociendo sus propiedades; sino debe incluso aprender a hacerlos.  Para ese fin se enseña la Proyección Cartográfica más  antigua  en  la  historia, la cual se considera a la Proyección Equirectangular de Hiparco (s.III ane), misma que se reduce a no ser mas que una cuadrícula, condicionada a una relación de escala (Fig.3)

 

Representacion-de-Algunos-Elementos-de-un-Mapa.jpg

En la proyección cartográfica anterior, la representación de la totalidad de la línea del ecuador (equivalente a 40,000 km), habrá de ser el doble de la representación de las líneas de los meridianos; con la particularidad de que las líneas de los paralelos; las cuales en la realidad son cada vez de una menor extensión conforme nos aproximamos a los polos; se trazarán en la misma extensión que el ecuador, arrojando en consecuencia una deformación cada vez mayor de los rasgos de los continentes en la región polar.

 

Proyeccion-Equirectangular.jpg

Fig.3      Proyección Equirectangular de Hiparco

en escala 1:400’000,000, y escala gráfica lineal

(construida por el autor en el procesador gráfico Paint de Windows)

 

 

A partir de esta proyección, al estudioso de las relaciones internacionales interesado en el análisis de una región particular, le bastará con extraer dicha área cambiando la escala de la misma, conservando el criterio de equirectangularidad del sistema de coordenadas.

 

Carta-Equirectangulr--Guerra-de-Corea.jpg 

Fig.4.  Ejemplo didáctico de Carta Regional construida en Proyección Equirectangular mediante el procesador gráfico Paint de Windows, para el estudio del conflicto de la Guerra de Corea (1950-1953), con el que dio inicio la Guerra Fría.

 

 

Tal es el caso, como ejemplificamos en el mapa anterior, de la elaboración de la Carta Regional de Corea, para la representación de una escena del conflicto político armado que tuvo lugar entre 1950 y 1953 en torno al paralelo 38º de latitud norte, con el que se inició la llamada Guerra Fría (Fig. 4)

 

El estudiante que se ha dispuesto a adquirir los conocimientos expuestos hasta aquí, podrá ir a Internet a obtener toda la información que requiera, con la diferencia de que ahora ya no sólo “copiará y pegará” con bonitos efectos en Power Point, sino principalmente, ahora podrá interpretar y entender esa información.

 



* Que por lo menos en la parte relativa a los estudios sobre economía, requerirá de una proyección cartográfica cuya propiedad principal sea ahora la “equivalencia”: la representación de una superficie real, en una superficie a escala; el cual omitimos en este ensayo

 


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9 diciembre 2010 4 09 /12 /diciembre /2010 00:02

Didáctica de la Geografía Económica

y Política Mundial. 

Monografía, 2006 (2/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

http://epacio-geográfico.over-blog.es/;

México, 13 dic 10.

 

 

Fundamentos Teóricos

del Conocimiento Geográfico

 

A la pregunta al lego acerca de cómo pudiera representarse en una pintura alegórica la idea, por ejemplo, de la ciencia de la Astronomía, de tal modo que se incluya no sólo su objeto de estudio sino su instrumental, y con ello la idea misma de sus técnicas y su método, nadie duda en responder: <<mediante la representación del Sistema Solar o una Galaxia, y un telescopio>>.  Si el ejercicio se repite para la Biología, la respuesta aun para el no especializado en ello, invariablemente es: <<mediante la representación de una célula, y un microscopio>>.  Están ahí las respuestas para el estudio del macrocosmos y el microcosmos.

 

De la misma manera, a la pregunta de cómo se representaría entonces la ciencia de la Geografía, la respuesta –no sin cierta dificultad–, acaba siendo: <<mediante la representación de la naturaleza, de la Tierra en un Globo Terráqueo, y un mapa>>.  He ahí la respuesta ahora para el estudio del mesocosmos.  Lo relevante en esta ultima respuesta, es esa ineluctable condena para aquel que desea estudiar Geografía: habrá de tratar con mapas, muchos mapas, tantos más mapas cuanto mayor su necesidad o su deseo por el conocimiento geográfico.

 

En los niveles escolares básicos, por todo telescopio puede disponerse de unos binoculares, o por microscopio de una simple lupa.  Como quiera que el conocimiento se profundice en cualesquiera de esos campos, un capítulo especial se dedicará al estudio mismo ya del telescopio o bien del microscopio, en cuanto a su estructura, composición, propiedades y manejo de los instrumentos mismos.

 

Hacer uso del conocimiento geográfico en estudios superiores, implicará pues, todo un capítulo dedicado al conocimiento del instrumento básico de esta ciencia: el mapa o Carta Geográfica; en el conocimiento de su  estructura, composición, propiedades y manejo de la misma como herramienta para el análisis en términos de las propiedades espaciales, en el espacio de la superficie terrestre.

 

En la medida en que se carezca de estos elementos, el mapa pasará de ser un documento riguroso, científico, a un documento empírico.  Pasará de ser la Carta Geográfica del científicamente estudioso, al misterioso e indescifrable “mapa del pirata”, al desproporcionado y confuso “croquis del profano”, al arbitrario y burdo “diagrama del lego”; y aun así, ello será cuando aun exista una cultura mínima del mapa.

 

Pídase a una persona, a cualquier persona, que sin más, tome una hoja y elabore un mapa planisferio.  Con sorpresa se verá su desconcierto, su resistencia, y su justificación con el argumento de que “no sabe dibujar”, para tratar de ocultar que lo que verdadera y simplemente no sabe, es geografía.  El siguiente mapa es resultado de la evaluación diagnóstica al estudiante que cursa esta materia; es en general, un mapa representativo en promedio de lo que todos hacen; y ello quiere decir, que pudiéramos mostrar “mapas peores”, como algunos “mejores”; pero ello muestra con suficiencia el nivel de conocimientos geográficos, en primer lugar, de un estudiante universitario; en segundo lugar, de éste, en el III Semestre de la Licenciatura, y en tercer lugar, que se especializa en Relaciones Internacionales (Fig.1)

 

Hemos puesto entre comillas “mapas peores” o “mejores”, puesto que respecto de ellos no puede emitirse juicio de valor: sus conocimientos de geografía están así, y a partir de ello es que habrán de aprender lo que no saben, que por eso están en la Universidad.

 

 

Mapa-Medieval-en-el-Conocimieto-Geografico.jpg

Fig.1. “Mapa Medieval” (por lo menos en cuanto a los conocimientos involucrados, particularmente de fines del siglo XV o principios del XVI, pues aparece América); prototipo representativo del promedio; reproducido mediante el procesador gráfico Paint de Windows, de los originales elaborados por estudiantes reales de III Semestre de la Licenciatura en Relaciones Internacionales

 

 

El problema real no es esa ignorancia ilustrada de aquel que no sabe, pero quiere saber, sino en un momento dado y ciertamente en no pocos, esa ignorancia oscurantista de aquel que no sólo no sabe, sino que, además, no quiere saber.

 

Sorprendente es ver cómo el estudiante se admira de la explicación de por qué Groenlandia se representa tan grande como toda América del Sur, y, sin embargo, ésta no es significativamente mayor que el territorio de México; de cómo observaciones que se hacen en el mapa –como la ruta que pudiera trazarse entre un lejano país y otro–, resulta una ruta más larga que la trazada en un Globo Terráqueo, y consecuentemente, que dicha ruta de la Esfera Terrestre trasladada al plano, traza derroteros extraños.

 

Sorprendente es ver cómo el estudiante se admira con la explicación  de  como  funciona  el  control  del  tiempo mediante los husos horarios y la Línea Internacional del Cambio del Tiempo; del trazo del Ecuador, de los paralelos, y de los meridianos en diversos mapas; y que ello, a pesar de lo que comúnmente se cree, nada tiene que ver hoy con intereses de los imperios; así, sorprendente es ver cómo ese mismo estudiante, esclarecido en todo ello, se resiste al empleo del mapa como instrumental para el análisis de las relaciones internacionales; es decir, del análisis entre esos países que apenas identifica en el mapa, y que de otro modo sólo trataría con ellos aun más en abstracto; y algo que resulta sumamente fácil y sencillo, lo trueca en algo extraordinariamente difícil y complejo.

 

La otra alternativa para remediar esa resistencia al conocimiento, no es mas que reducir ese saber geográfico a la mera descripción omitiendo todo análisis y empleo de herramientas, tal cual ocurría en el siglo XIX o lo es hoy en día en los niveles básicos de la educación, que por nuestra parte, sobre el principio de que <<sólo en tanto el discípulo esté, el Maestro aparecerá>>; sus necesidades y deseos determinaran el nivel académico.

 

En ello estará pues, el fundamento teórico del conocimiento geográfico, sin el cual no podrá hacerse la Geografía aplicada a cualquier temática, en este caso, a la temática de la “Geografía Económica y Política Mundial”.

 


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9 diciembre 2010 4 09 /12 /diciembre /2010 00:01

Didáctica de la Geografía Económica

y Política Mundial.

  Monografía, 2006 (1/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica.

http://epacio-geográfico.over-blog.es/;

México, 6 dic 10.

 

 

Buena parte de la primera década de los dos mil (2001-2007), llevados por la corriente de las condiciones económico-sociales, la dedicamos a la especialidad de las Relaciones Internacionales; no por nuestro gusto o interés particular no obstante lo hubiera, sino, repetimos, porque no había ya, incluso desde los años noventa en que inició francamente la ruina del capitalismo, más opción que “lo que saliese”, y esa era excelente.  Podíamos aplicar allí, ¡o virtud de la magia del enciclopedismo de la geografía fenomenista en que nos formamos y que domina en los planes de estudio!, y no sin desempeñar un papel importante en la comprensión de las relaciones entre los Estados y entre las naciones, contradicción esencial de esta disciplina de conocimientos.

 

Como Profesor de Tiempo Completo, propusimos la creación de un Centro de Estudios Geográficos, que luego de echado a andar hacia el 2003, tratamos de coordinar, no sólo sin ningún apoyo adicional necesario (solicitamos y era factible la adquisición de un Sistema de Información Geográfico), sino batallando por nefastas políticas empresariales de “competitividad”, “excelencia”, “liderazgo”, y “calidad”, hasta en contra de quien sería el principal interesado.

 

El principal proyecto que nos planteamos en el CEG, fue la elaboración de un Atlas Geopolítico de las Relaciones Internacionales Contemporáneas, y pretendiéndose que trabajáramos con las herramientas del siglo XIX, así se fue hasta el 2005.  En el lapso, demandábamos la publicación de materiales a fin de involucrar a los estudiantes en calidad de Becarios en el proyecto, y una y otra vez, la propuesta y materiales para su publicación fueron rechazados; primero alegándose costos por lo voluminoso de la propuesta de publicación, lo que nos llevó, hacia el 2006, a la propuesta de gacetillas a manera de breviarios, que denominamos “Estudios” (como producción del Centro de Estudios Geográficos), lo cual tampoco se aprobó, y entonces quedó claro que la real política académica era otra, y ahí terminó el proyecto del CEG, y un año después, a mediados de 2007, salimos de esa institución (no casualmente, se iniciaba ya el fracaso del sistema educativo nacional en todos sus niveles, público y privado, que hoy, 2010, tiene al borde de la quiebra a buena parte de dichas instituciones).

 

De ahí que iniciemos la inserción, ahora, de algunos de los materiales monográficos que se produjeron en aquel entonces, como el Estudio Nº 1, titulado: “Didáctica de la Geografía Económica y Política Mundial”.

            

*

 

Didáctica de la Geografía

      Económica y Política Mundial*

 

Estudio N° 1

 

Luis Ignacio Hernández Iriberri**

 

Presentación

 

Antes de adentrarnos en ese tópico,

conviene aclarar algo acerca de este trabajo el que finalmente se ha ganado el título de Estudio Nº 1, delCentro de Estudios Geográficos, esto es, el que por encima del pretendido Atlas Geopolítico de las Relaciones Internacionales Contemporáneas; proyecto de vastas dimensiones que nos desbordaba en tiempo más allá de nuestras posibilidades como para presentarlo en corto plazo, y el que otro tanto nos ha ocurrido con el libro Geografía Histórico-Política Hispanoamericana, volviéndonos a ver muy limitados; finalmente la experiencia nos condujo de manera natural a lo factible realista: la elaboración de este tipo de ensayos susceptibles en su realización dentro de la práctica concreta conforme nuestra disponibilidad de tiempo, constituyéndose en un producto –ciertamente modesto-, pero concreto y visible del Centro de Estudios Geográficos, dejando al largo plazo los anteriores.

 

Presentamos a este medio de difusión –“Reflexiones y Propuestas para la Educación”, de la Universidad Internacional– en consecuencia, como Estudio Nº 1, el trabajo: Didáctica de la Geografía Económica y Política Mundial.

 

Introducción

 

La permanente innovación didáctica es un asunto que tiene que ver no sólo, en general, con la viabilidad del conocimiento desde antiguo establecido en el proceso de enseñanza, sino con las determinaciones concretas de ese proceso: las necesidades de una generación dada de estudiantes en la dinámica del mundo actual, el perfil bajo el cual se le forma, y las necesidades de una especialidad específica con la que se comparte ese conocimiento.  De ahí que no pueda haber una didáctica única aplicable por igual en todo tiempo y circunstancia.

 

Es el caso para el curso de “Geografía Económica y Política Mundial”, cuya didáctica o procedimiento de enseñanza desde antiguo ha sido la revisión estadística de la producción y la primacía de los lugares en que tal o cual cosa se produce, así como de la distribución mundial de los Estados, de su administración y gobierno.  Ésta ha sido pues, una metodología influida por la filosofía positivista, eminentemente enciclopédica y descriptivista, que didácticamente quedaba en lo eterno, inmersa en el análisis, en  la  fragmentación  del  saber,  sin  llegar  nunca a la síntesis y concreción del saber, y apelando a la memorización como exclusiva forma del conocimiento.

 

Desde fines del siglo XIX y a lo largo del siglo XX se han ensayado otras formas de enseñanza de la Geografía.  Así surgió a principios de este último, la propuesta de Miguel Enrique Schultz (y por la cual obtuvo un premio internacional), que fundándose en los aportes teóricos de Ferdinand Von Richtofen de fines del siglo anterior, como una geografía que tenía por unidad de estudio el paisaje, planteó el método de enseñanza de la geografía mediante el análisis regional.

 

Unos años después, hacia fines de los años treinta, surgió lo que ya se denominó el “análisis geoeconómico regional”, cuyo máximo desarrollo se dio entre los años setenta y ochenta del siglo pasado.  Luego, ya por casi dos décadas, se ha dado un profundo vacío metodológico-didáctico.

 

En esa línea de Richtofen-Schultz –la cual compartimos– se enfatizó durante los años ochenta particularmente en el hecho de recurrir a la cartografía como herramienta para el análisis geográfico-didáctico***, dejando atrás el enfoque memorístico del enciclopedismo y la estadística de los fenómenos ya naturales o ya sociales estudiados en geografía; entendiéndola más como una ciencia del análisis del espacio terrestre, que como una ciencia de los fenómenos, en tanto que cada fenómeno tiene ya de por sí su propia especialidad.

 

Con el comienzo mismo de este siglo XXI, tuvimos oportunidad nuevamente de impartir el curso de “Geografía Económica y Política Mundial”, y con ello se nos impuso la tarea de volver al problema de su didáctica; y en esa línea teórica del análisis del espacio terrestre, nos planteamos, en principio, una didáctica cartográfica que luego se ha venido adecuando o complementando con el llamado “análisis geoeconómico regional”, así como con el análisis geopolítico mundial.  En ese sentido, la propuesta didáctica que aquí ofrecemos, es sustancialmente distinta a otras ensayadas en la historia de la enseñanza de la geografía en México.

 

Finalmente, la propuesta se distingue por el tratamiento del tema relativo a la geopolítica; que utilizada por Adolfo Hitler para justificar teóricamente sus actos de guerra con fundamentos no sólo acientíficos, sino abiertamente anticientíficos dados por la teoría del “determinismo geográfico”; quedó desacreditada y confundida como una simple teoría racista y obsoleta, perdiéndose de vista que ese era sólo un ángulo del análisis geopolítico de las relaciones internacionales; precisamente su ángulo no científico; pero que era susceptible de rescatarse como una valiosa disciplina de conocimientos con fundamento científico para el estudio particularmente significativo del curso aquí analizado, dirigido precisamente a la especialidad en Relaciones Internacionales.

 

En consecuencia, explicamos sucintamente en este ensayo la estructura y componentes del curso mencionado, poniendo el énfasis en la lógica de su didáctica.  Esto es que, en una primera parte, nos referiremos a los fundamentos teórico-geográficos, para luego exponer los criterios de la enseñanza de los elementos geográfico-económicos sintetizados con el método geoeconómico regional, y finalmente, explicando la forma y contenido del análisis geográfico-político, sintetizado en el método geopolítico.

 

Esto es lo que en teoría debe ser (demostrado fehacientemente al final del curso dados todos los elementos) pero que en la práctica no interesa al “estudiante”..., pero no sólo porque no le interesa el conocimiento geográfico, sino simplemente.., porque lo que no le interesa, es el conocer; ante lo cual no hay teoría pedagógica ni didáctica que valga.

 



*   Ensayo propuesto para los cuadernos “Reflexiones y Propuestas para la Educación” de la Universidad Internacional, octubre de 2005.

** Profesor de Tiempo Completo; División de Administración y Ciencias Sociales; Universidad Internacional.

*** Ponencias presentadas por el autor en el I Simposios Sobre la Enseñanza de la Geografía en México; Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística; México, 1982.   II Simposios Sobre la Enseñanza de la Geografía en México; Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística; México, 1986.  Y XI Congreso Nacional de Geografía, México, 1987.

 



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29 marzo 2010 1 29 /03 /marzo /2010 08:03

 Crítica al Programa de Historia de las Ciencias Geográficas,  y Propuesta.  Ensayo, 1986 (3/3).

 Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 05 abr 10.

 

 

Hemos visto en forma generalizada, que el saber geográfico en esta concepción de la Geografía como síntesis de un sistema de ciencias, cuya historia se interpreta en la “Historia de las Ciencias Geográficas”, deviene en una serie de contradicciones inadmisibles desde el punto de vista dialéctico-científico.

 

Ahora trataremos algunas implicaciones teóricas de la geografía como historia de la ciencias geográficas.  La primera, evidentemente, está en su contenido desmembrador mismo: la Geografía no es, sino en la medida de la agregación de tal ciencia a partir de otras; la Geografía así, no existe como todas, como reflejo de una faceta de la realidad objetiva, que no sea la pretendida relación reflejo de la “unidad” del mundo.  E, inversamente, desde el momento ñeque dicha unidad no es dialéctica , sino positivista, y que dicha relación no responde a un correcto reflejo de la realidad, la Geografía así, no tendría razón de ser, y de hecho, se pierde en el quehacer de cada ciencia del sistema, las cuales, con sus propias teorías y método, son capaces de penetrar mas hondo y con mayor eficacia en la esencia y leyes de los fenómenos correspondientes.

 

Resulta de ello evidente, que esa condición de ciencia mixta enciclopédica, no sólo limita el desarrollo del geógrafo como factor importante en el proceso productivo de la sociedad, sino que hace de esta ciencia, en otras épocas determinante del desarrollo de los proceso productivos, una disciplina de conocimientos meramente formal, meramente culta y académica, estadística y descriptiva, cual corresponde a su condición enciclopédica.

 

Nada que el geógrafo actual, en esta concepción de la Geografía, se plantee, deja de ser estudiado por su propio especialista.  Lo único que finalmente distingue un estudio geográfico de cualesquier otros estudios fenomenológicos, es su exposición que implica un cierto análisis espacial, en muchas ocasiones tampoco desarrollado y fundamentado, que el propio especialista en el estudio del fenómeno es capaz de recurrir a ello en un planteamiento metodológico general.  Con todo ello, la Geografía y el geógrafo no parecen tener razón de ser; significan un dispendio de recursos sociales en tanto duplica sus esfuerzos investigativos, siempre con resultados inferiores en la mayoría de sus casos, y de hecho, en su forma absoluta, desde el punto de vista teórico.

 

Una segunda gran implicación teórica de la Geografía como “historia de las ciencias geográficas”, está en la no generación de un aparato científico propio; todo es retomado de las ciencias especiales; a excepción de los aspectos de análisis espacial; desde su objeto de estudio, hasta sus planteamientos metodológicos, sus leyes, sus categorías.

 

La situación anterior, de irrelevancia del quehacer geográfico, trasladada al papel del geógrafo en la producción y en la solución de las condiciones de vida material de la sociedad, se hacen verdaderamente dramáticas, tanto más, cuanto más profundamente miramos, no en la historia de las “ciencias geográficas”, sino en nuestra propia verdadera historia, en la “historia de la Geografía”.

 

AL hacer de la cartografía una “ciencia geográfica”, con ello se está desarraigando de la Geografía su elemento metodológico fundamental, y esta ciencia ha quedado desarmada para enfrentar su papel enla producción y en las condiciones de vida material de la sociedad, como bien lo satisfizo en otras épocas históricas ampliamente conocidas, como en la apertura del Renacimiento con las grandes exploraciones que conllevaban esos trabajos cartográficos.  Y esto es así, dado que la historia de la ciencia geográfica científica, es en esencia la “historia de la cartografía”, hoy erróneamente llamada así, en la versión de la historia de la Geografía hecha como “historia de las ciencias geográficas”.

 

El geógrafo actual que asimila a través de la materia de “Historia de las Ciencias Geográficas”, parte del fundamento de sus quehaceres profesionales –y, por cierto, de la muy poco comprendida parte esencial de este fundamento teórico–, poco puede aportar al proceso productivo, que no sea mejor planteado por algún otro especialista del conjunto de las “ciencias geográficas” (con la relatividad del caso, sobre todo en países como el nuestro, en que más que la superespecialización a falta de una tecnología desarrollada, reclama de habilidades diversificadas para un trabajo más calificado).

 

De ahí que en el programa del curso de esta materia, el análisis del desarrollo de las ciencias auxiliares o “ciencias geográficas”; que por lo demás deben ser replanteadas bajo la teoría clasificadora del desarrollo y subordinación de las ciencias de Engels; debe estar por entero supeditado al análisis del desarrollo de la Geografía misma, entendida ésta, pues, no como “sistema de ciencias” o ciencia de relación naturaleza-sociedad, sino como ciencia espacial-cartográfica.

 

Es en este último terreno en donde realmente el geógrafo es socialmente reclamado.  Y precisamente la comprensión de esto radica en el planteamiento de ese contenido para dicha materia, tal que esclarezca en el estudiante las alternativas teórico-utilitarias de su especialidad.

 

La sociedad sólo puede estar teóricamente interesada por aquellos elementos calificados que no duplican esfuerzos, sino que son capaces de mostrar realmente interpretaciones distintas –en todo caso– a problemas comunes.  Y la interpretación distinta que ofrece el geógrafo a los fenómenos naturales y sociales, radica exactamente en el análisis espacial-cartográfico; y no en el fenomenológico de un “sistema de ciencias”.

 

Para que el quehacer geográfico incida, si bien no directamente en el proceso productivo, si en él a través de su participación en el diseño del mejoramiento de las condiciones de vida material de la sociedad, este quehacer geográfico debe hacerlo –a nuestro juicio– desde la perspectiva del análisis espacial.  Esto no es nuevo, de hecho se hace mucho de ello, pero no es igual un quehacer científico inmerso en un empirismo ciego y un practicismo estrecho, inconsciente de los aspectos de su esencialidad; que un quehacer científico con una clara definición teórico-cognoscitiva y consciente, en consecuencia, de la esfera de su investigación.

 

El concepto de geografía en una corriente integradora perseguirá esto en principio, y en el saber contemporáneo de esta ciencia, ya un teórico como Alfred Hettner, se ocupó con las limitaciones gnoseológicas de su época, en un intento por definir ese fundamento teórico-cognoscitivo que diese conciencia de la esfera propia de la investigación geográfica, la cual especificó precisamente en el análisis espacial.

 

De este modo, la geografía como ciencia del estudio del espacio adyacente a la superficie terrestre, tiene a su vez, su fundamento ideológico históricamente dado.  Nace en el pensamiento filosófico de los materialistas de Mileto (en el mundo occidental).  De estos filósofos, aportan al pensamiento geográfico autores como Anaximandro, cuya principal contribución está dada justamente por la elaboración del primer mapa del mundo conocido.

 

En grandes saltos expuesto, a el le siguió Eratóstenes, conocido por ser quien determina el valor del perímetro de la circunferencia terrestre, que le permite construir su carta ortométrica.  Y es él, incluso, quien introduce el nombre de “Geografía”, para ese sistema de conocimientos iniciado con Anaximandro tres siglos antes, y que llega hasta él para ser resumido.  Por su parte, es también conocida la posición de Eratóstenes, desde le punto de vista gnoseológico, inclinado hacia el materialismo filosófico epicureista.

 

La Antigüedad se cierra con el notable geógrafo y cosmógrafo Ptolomeo, para que a él siguieran los renacentistas Toscanelli y Mercator, como los más destacados, entre una larga lista de “cartógrafos”.

 

Visto pues, que bajo el concepto de la geografía como “sistema de ciencias” o ciencia de relación de los fenómenos naturales y sociales reflejados en éstas, en la materia de “Historia de las Ciencias Geográficas” priva en el fondo el espíritu de una supuesta Historia de la Geografía entendida así, nosotros proponemos una definición más clara de la misma, que incluso quede en primer plano, por encima de la historia de sus ciencias auxiliares.

 

Las implicaciones teóricas y utilitarias de esta otra concepción de la historia de la Geografía, incide en una mayor profundización en los problemas gnoseológicos del saber geográfico.  En un replanteamiento de los problemas de tal modo que se impulse su desarrollo.

 

Así, en el terreno utilitario del saber geográfico, el especialista en esto, podrá contar con un fundamento teórico-metodokógico más definido, tal que le permita moverse con mayor seguridad profesional y apunte a resolver problemas más concretos y específicos.

 

Por odo lo antes expuesto, se puede agregar en conclusión: 1) que no es aventurado hablar de la posibiñdad de un cambio de materia, en un enfoque radicalmente distinto en sus contenidos; 2) que no obstante el `punto anterior, se puede considerar una reforma o modificación a la exposición de su contenido, en el sentido en que aquí lo hemos expuesto; y 3) que, en última instancia, no deja de ser saludable considerar la posibiñidad de la exposición de dos cátedras con contendios diferentes acerca de un problema semejante: la historia de la Geografia (problema no resuelto aún incluso a nivel internacional: la historia, la verdadera historia de la Geografía, está por hacerse, a pesar de todo).

 

Como última conclusión, cabe sintentizar una propuesta en función de una interpretación personal: 1) impartir como contenido fundamental, la historia del pensamieto geográfico; 2) parte del desarrollo de este, está en la historia de las “Ciencias geográficas”, por lo que, en cuanto a esto se refiere, entrar a ello en la exposición del curso; 3) el marco teórico de la exposición debe estar dado en función de las determinaciones sobre el pensamiento geográfico en cada época istórica, tanto económico-sociales, como filosófico-ideológicas; 4) el curso se ha de iniciar con un análisis sobre los problemas metodológicos acerca de la historia de la ciencia, la imortancia de la Historia, y de la Historia de la Filosofía; 5) evaluar los pertrechos teórico-metodológicos del estudiante, para penetrar seguidamente en el análisis de las fuentes documentales para la historia de la Geografía; 6) entrar en el análisis crítico sobre la historia dela Geogra´fia en su periodización, que en general, sus coincidentes con los grandes períodos histórico-sociales; y, 7) finalmente, hacer una interpretación de la historia de la Geografía en México, y sus implicaciones.

 



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29 marzo 2010 1 29 /03 /marzo /2010 08:02

 Crítica al Programa
de “
Historia de las Ciencias Geográficas”,
y Propuesta.  Ensayo, 1986 (2/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 01 abr 10.

 

 

Queda pues, claro, que lo que se persigue, en el fondo, con la materia de “Historia de las Ciencias Geográficas”, es dar el conocimiento, en esa forma, de la historia de la Geografía.

 

Pero queda claro, a su vez, que si bien esa “Historia de las Ciencias Geográficas” puede pasar por la historia de la Geografía, ello sólo lo es como una forma de interpretación de la historia de la ciencia.  Pero no la única, pues, por lo menos, nosotros proponemos otra interpretación, dada en una posición integradora, como una “Historia de la Geografía”.

 

Si bien no es despreciable una “Historia de la Cienicas Geográficas”, como una historia de las ciencias auxiliares dela Geografía, ello no debe estar en primer plano, ni mucho menos sustituir una “Historia de la Geografía”, que a todas luces es mucho más importante.

 

No obstante, esto ocurre como consecuencia de un fundamento ideológico o gnoseológico dado del saber científico.  La concepción de la Geografía como ciencia de relación, fue criticada ya desde los primeros tiempòs por el materialista Heráclito; que calificando al filósofo idealista pro-parmenideano y geografo Hecateo, como el de la “mucha ciencia” por su saber disperso y no sistemático, que no veía la unidad de la naturaleza, acusó con ello a todos los miembros de esta corriente de geógrafos hasta nuestros días, adeptos al las influencias idealistas.  Por el contrario, la concepción de la Geografía como ciencia del espacio terrestre, desde el primer momento estuvo nutrida del pensamiento filosófico y geográfico del materialista discípulo de Tales, Anaximandro, con quien quedó sellado el pensamiento de toda esta corriente de geógrafos.

 

Así, geógrafos como Eratóstenes (que incluso introduce el nombre para esta ciencia), Hiparco, o Ptolomeo, estuvieron fuertemente influeciados por la filosofía materialista de su época: el epicureismo; tanto como otros geógrafos –considerados así por sus trabajos que tienen de algún modo un reconocimiento como tales–, como Posidonio, Estrabón o Plinio, de hecho estuvieron afliados al pensamiento filosófico aristotélico y estoicista.

 

Del mismo modo, ello ocurre respecto a otros desarrollos filosóficos en otras épocas históricas en que el pensamiento geográfico se ve influenciado fuertemente, al punto en que incluso es determinado en la forma de sus expresiones, por las concepciones filosófico-gnseológicas de su época; es el caso de Mercator o Varenio en el Renacimiento, y de Hettner o Ratzel en la época moderna; así como en las concepciones contemporáneas de a geografía, inmersos ya en el positivismo y sus derivaciones, o en el materialismo dialéctico, entre otras corrientes filosófico-geográficas menos importantes.

 

No sólo existe un fundamento ideológico históricamente dado, que determina una geografía como supuesta ciencia de relación o del espacio terrestre adyacente a su superficie; sino que también existe el fundamento científico, a su vez, históricamente dado.  Este fndamento científico, es el fundamento propio del desarrollo de las teorías de la ciencia de la geografía.

 

Son muchos los autores que reconocen la presencia histórica de estas dos corrientes de pensamiento geográfico, aun cuando no ven en ellas, en sus luchas teórico-ideológicas, el motor del mocimiento y desarrollo de la ciencia geográfica.

 

La historia de la Geografía, desde el punto de vista del fundamento científico, ha de incidir precisamente en el análisis de las aportaciones producto de esas luchas teórico-ideológicas entre ambas corrientes de pensamiento geográfico; de sus avances y limitaciones en cada momento de la historia.

 

Así, autores determinantes como Hecateo, Estrabón, Ibn Khaldun, Varenio, Kant, Humboldt, De la Blache; pusieron énfasis en los aspectos fenomenológicos*] del medio geográfico; es decir, en el estudio de la naturaleza y de la sociedad, en el cual poco a poco se fueron descubriendo ciertas relaciones de dependencia entre unos y otros fenómenos.

 

De este modo se desarrolló la idea de la geografía como ciencia de síntesis de un sistema de ciencias, todas las cuales son reflejo de la diversidad de los fenómenos naturales y sociales.

 

A pesar de la tendencia desmembradora, en todos los estudios de estos autores se resolvió el conocimieto, necesariamente previo, del medio geográfico como sistema de referencia de un objeto de estudio más complejo, que no podía ser comprendido cabalmente, sino en función de explicarse antes el problema del medio geográfico, determinante de las propiedades del espacio geográfico.

 

Aun a pesar de este proceso necesario, hubieron otros geógrafos determinantes, como Anaximandro, Eratóstenes, Hiparco, Ptolomeo, Shirakatsi, Toscanelli, Mercator, Hettner; autores quienes pusieron el énfasis, por su parte, en los aspectos espaciales; como en la expresión cartográfica del conocimiento del medio geográfico; descubriendo paulatinamente ciertas propiedades y leyes de este espacio.  Pero era esta la idea original de la geografía como ciencia; no de los fenómenos del medio geográfico y sus relaciones; sino del espacio de este medio; con lo que la Geografía, consiste en una ciencia que es reflejo, no de la pretendida unidad del mundo, sin tan sólo, de una faceta de él; precisamente, la faceta espacial de la realidad objetiva.

 

Esta corriente integradora, no obstante, tuvo sus necesarias limitaciones, y allí donde las encontraba, eran resueltas por la geografía fenomenológica, hasta que el medio geográfico ha quedado entendido de manera más completa, tal que es suficiente para pasar a abordar por entero, el estudio del espacio geográfico, en torno a lo cual debe darse la verdadera y correcta interpretación de la historia de la Geografía.

 

*



     Debe entenderse, más correctamente, “fenomenistas”.


 
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29 marzo 2010 1 29 /03 /marzo /2010 08:01

 Crítica al Programa
de “Historia de las Ciencias Geográficas”,
y Propuesta.  Ensayo, 1986 (1/3)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica;
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 29 mar 10.

 

 

En general, el programa de “Historia de las Ciencias Geográficas”, planteado así, es la expresión de un concepto dado del saber geográfico y fundamento teórico de la corriente desmembradora de esta disciplina de conocimientos.

 

Es claro que ninguna ciencia se comporta como un todo homogéneo internamente, pues su movimiento y desarrollo depende precisamente de su heterogeneidad y contradicción dialécticas internas; de ahí que la Geografía no puede ser ajena a esa condición, que impone la contienda de determinadas teorías acerca de la faceta de la realidad que estudiada, que impone la confrontación de hipótesis e ideas.

 

La diferencia entre esas posiciones encontradas en toda ciencia, tiene su forma más generalizada en los fundamentos metodológicos con que se abordan los problemas de la realidad objetiva, y de manera más particularizada, en las diversas corrientes o escuelas de pensamiento históricamente dadas, para cada ciencia.

 

Para la ciencia geográfcia, frente al problema de la “historia de las ciencias geográficas”, se dan dos grandes corrientes de pensamiento: aquella que ve en la historia de las ciencias geográficas la integración del propio saber geográfico, y que por lo tanto determina a éste como de una ciencia que a su vez constituye un sistema de ciencias, y que es, en consecuencia, ciencia de síntesis de las mismas; de tal modo que la geografía, para esta corriente de pensamiento, se clasifica en general, como ciencia mixta.  Y la otra corriente, como aquella que ve en la historia de las ciencias geográficas, el comportamiento de las ciencias auxiliares de la geografía, y que, po consiguiente, determina a ésta como una ciencia única e íntegra, independiente del sistema de “ciencias geográficas”, siendo, entonces, ciencia de síntesis de su propio saber acerca de la faceta de la realidad, y no concibiendo a la Geografía como síntesis de ningún sistema de ciencias.

 

De manera que la Geografía, para esta otra corriente de pensamiento, se clasifique en general, como ciencia natural dela naturaleza inorgánica, en tanto que su objeto de estudio no es el conocimiento enciclopédoco, sino el espacio adyacente a la superficie terrestre; como un campo material y continuo, cuya geometría describe sus vínculos con la sustacialidad del medio geográfico, y, por lo tanto, del eespacio como un atributo físico de la realidad.

 

Es por todo lo anterior, que si el concepto de “historia de las ciencias geográficas” en su afirmación respecto del concepto de la Geografía como sistema de ciencias o ciencia social mixta, se traduce en la corriente desmembradora de esta ciencia; así como en su negación respecto al mismo concepto antes expuesto, signifique la corriente opuesta o integradora de la geografía.

 

Esto es así, dado que la “historia de las ciencias geográficas”, en el primer caso, se cifra en la historia de la Geografía misma, la que no existirá como tal, sino como un sistema de ciencias; y, en el segundo caso, la “historia de las ciencias geográficas”, sea sólo la historia de las ciencias en general, y, en cierto modo, de sus ciencias auxiliares.

 

Así, el espíritu de esta materia, es el de la “Historia de la Geografía”, entendida como “historia de las ciencias geográficas”, en tanto se concibe a esta disciplina de conocimientos como síntesis de un sistema de ciencias.

 

*

 

Sin embargo, son claras las consecuencias de esa concepción de la Geografía como síntesis de un sistema de ciencias, conformado por más de 20 de ellas, tanto naturales como sociales, con lo que la Geografía pareciera preestablecerse como ciencia sobre la unidad del mundo, en la medida de la integracíón de gran parte de los conocimientos sobre el mismo.  Y así, incluso, es tácitamente expuesto en los planteamientos teóricos actuales de la corriente desmembradora, cuando se justifica aduciendo que los especialistas superespecializados pierden de vista precisamente esta unidad, esta integración o relación del mundo en sí mismo.  De ahí que, explícitamente, se enuncia a la Geografía como ciencia de la relación naturaleza-sociedad.

 

Pero esta supuesta unidad de la Geografía en dicha diversidad de las ciencias especiales sobre las facetas de la naturaleza y dela sociedad, no responde a una unidad dialécticamente dada, y, por consiguiente, tampoco refleja la unidad dialéctica del mundo.

 

La dialéctica de la unidad en la diversidad, supone una ampliación y profundización constante del conocimiento de la realidad objetiva, por la multiplicación de las ciencias especiales, las cuales penetran cada vez más en la esencia y leyes de la realidad, con lo cual, la sociedad tiene cada vez más, un conocimiento más cabal acerca del mundo.

 

Por lo tanto, la unidad en la diversidad que se plantea en la corriente desmembradora de la Geografía, o en este criterio de la Geografía como un sistema de ciencias, no es, en realidad, más que un agregado de ciencias yuxtapuestas y coordinadas entre sí, una suma de partes que pretende reunir más o menos un todo.  Es decir, aquí la unidad de la diversidad, no se ve en la esencia y leyes de la realidad objetiva, sino en el simple agregado.

 

Todo lo anterior, determina la forma de interpretación de la historia del saber geográfico[*], ya de ésta como la historia de la Topografía y Geodesia, de la Geología y Geomorfología; de la Meteorología y Climatología; de la Antropología e Historia; de la Economía y la Sociología, etc; o bien, de este saber geográfico enuna ciencia de síntesis de un conocimiento único e íntegro, homogeneo, referido a una sola y modesta faceta de la realidad objetiva, a través de cuya comprensión se contribuye al conocimiento de la unidad del mundo.  En este otro caso, la interpretación de la historia del saber geográfico, se dará como la historia acerca de las formas de cómo se fue obteniendo el conocimiento del espacio geográfico

 

**



[*] Releído este pasaje un cuarto de siglo después, hay algo de razón en decirlo así, siendo un planteamiento de los teóricos fenomenistas de la Geografia: es el recurso teórico erroneo de tomar el presente como modelo de interpretación del pasado.  Sin embargo, la idea debe plantearse al revés: es de la interpretación de la historia, que se generaliza el concepto de Geografía.


 
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