Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
La Evaluación Ético-Esteticista
en el Aula Universitaria Durante un Curso.
Tesis Maestría en Educación Superior, 2007 (38)
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.
“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica
de Geografía Teórica,
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 02 dic 10.
Así, un tercer fundamento dialéctico materialista de la pedagogía está en el tratamiento del concepto de la alienación, mismo que se desprende de la critica del mismo en la argumentación dialéctica de la negatividad –como el mismo Marx lo dijera– de Hegel. Para Marx, la alienación no será de la “autoconciencia”, sino; y citamos de Suchodolski en cuanto a la alienación del obrero, lo cual puede ser del docente mismo como asalariado y proletario; si bien como tal no vanguardia de su clase social; “en primer lugar –dice Suchodolski–, el trabajo que él realiza produce objetos que ya no le pertenecen. No le pertenecen no sólo en sentido humano, sino ni siquiera en el sentido de poseedor económico... El obrero no puede vivir de ellos ni formarse con ellos, no puede admirarlos estéticamente ni apropiárselos espiritualmente. Le son arrebatados tanto en el sentido material, económico, como en el espiritual y moral”[1]; y más adelante Suchodolski desarrolla la idea: “...los objetos producidos bajo estas condiciones no constituyen factores de desarrollo algunos del ser humano ni pueden constituirlos. El obrero no puede llegar a ser lo que las cosas producidas por él son, no puede convertirlas en elementos de su propia vida espiritual, moral y estética”[2]; el caso del docente es por definición, opuesto a ello, el docente como “obrero del intelecto”, que enseña y enseñando educa, es, por lo contrario, precisamente lo que la cosa producida por él: “fuerza de trabajo cualificada” que ha de ser, necesariamente si hemos de pensar en el progreso social, superior a la suya propia; “fuerza de trabajo cualificada” que se materializa y encarna en el estudiante, y precisamente en éste, como en ningún otro, en el discípulo.
Otra cosa será pues, así lo juzgamos nosotros, en el caso del “obrero del intelecto”, el asalariado docente, y en mucho, porque el objeto producido por éste es por definición un factor del desarrollo humano; y el docente, particularmente en su grado cualitativo de Maestro, es lo que su producto, se reproduce en su discípulo; y más aun, cuando dicho discípulo encarnando conscientemente el ser del Maestro, se vuelca sobre él convertido en elemento de su propia vida espiritual, moral y estética. La actividad docente ya no es para el Maestro un medio para asegurar su existencia, el discípulo satisface las necesidades esenciales del Maestro.
La inconsciencia del docente ante el proceso de alienación, no será sino a costa de la total negación de la naturaleza misma del docente. Éste, en consecuencia, está obligado a desalienar, desfetichizar, descosificar constantemente no sólo el producto de su trabajo, sino su trabajo, su ser y sus relaciones con los demás, y toda desalienación del trabajo concreto educativo, resuelve la contradicción <<condicionamiento mercantil-ética profesional docente>> (la humanización del ser humano), siendo la realización del progreso moral y científico del vínculo Maestro-Discípulo.
Desde el momento en que hay una diferencia en el docente en su categoría ya como Profesor o bien comoMaestro, la hay paralelamente en la categoría del estudiante entre Alumno y Discípulo, en relación respectiva al docente. El ser Maestro, se mueve entre la magia y la ciencia; es decir, en cuanto a esto último, entendiendo por ciencia la comprensión o conciencia de la certidumbre de las ideas del Maestro que habrán de satisfacer o no realmente al discípulo; es decir, que el Maestro se mueve entre un “misterioso” poder de transformación de los seres, y todo aquello cuan niega dicho poder.
Luego, en tanto que la magia no es otra cosa que ciencia en la que no se revela la relación causal aun cuando embelesa con la ilusión (de ahí el “misterio”), el Maestro ha de ser un artífice humanista por definición revelando los secretos de su magia; y aquello que fundamentalmente niega el fin humanista del Maestro, es, en general, el proceso de alienación social dados los intereses de clase del Estado que propician la enajenación misma del individuo impidiendo por todos los medios que los secretos de la magia sean revelados, esto es, que la verdadera ciencia se haga. Contrarrestar esos procesos de alienación social, e intentar romper con la enajenación del individuo y contribuir a su emancipación individual y social, constituirá el objeto de ser Maestro; más si bien lo primero estará en su conciencia y compromiso social, lo segundo, no depende en lo absoluto de él, sino del individuo mismo a partir de la conciencia que el Maestro haya generado en él, siendo capaz de transformarlo o no.
Para los fines de esta tesis, nos interesa tratar con ese salto de la relación fraterna universitaria dada entre el docente en calidad de Profesor, y el estudiante en calidad de Alumno, a la categoría de relación fraterno-filial omnipresente entre el docente en calidad de Maestro, y del estudiante en calidad de Discípulo: es simplemente el salto de una relación de amistad, a una relación de amor que se impone por la condición fraterno-filial.
En la relación fraterna universitaria Profesor-Alumno, la relación se circunscribe al ámbito del campo universitario, y en él, el Profesor expone sus conocimientos más o menos formalmente, y el Alumno elige entre ser totalmente indiferente, o verse cautivado por el pensamiento de dicho Profesor. Y en la medida en que tal cautivación asciende en la escala del interés, la emoción, la admiración y la pasión por las ideas; en esa medida el Alumno se transforma en Discípulo y determina al Profesor en calidad de Maestro. En la relación fraterno-filial omnipresente Maestro-Discípulo, destaca la relación en esa condición de omnipresencia, en la que se trasciende el campo universitario en un reconocimiento mutuo más sutil y profundo, al del amor en los límites de lo fraterno-filial. Así, juzgamos que hay una escala de estas categorías de la relación docente estudiante conforme el siguiente cuadro que hemos podido concebir (Fig.3).
Escalamiento de la Relación Docente-Estudiante
Docente Tipo de Relación Estudiante
Instructor Relación formal de capacitación Instruido
Aquel que construye Situación de habilitación Aquel en quien
en el otro se construye
Facilitador Relación circunstancial Autodidacta
o Asesor de Asesoría
Aquel que guía al otro Situación de Auxilio El que se enseña
para su propia formación Formal a sí mismo
El que aprende
por sí mismo
Profesor Relación fraterna Alumno
Universitaria
Pro: a favor de Situación indiferente de A: Sin
Fe: creencia transmisión del conocimiento Lumen: Luz
El que hace acto de fe El “Sin Luz”, el que
en su saber para el otro habrá de ser iluminado
Maestro Relación fraterna Discípulo
Omnipresente
Magíster: Gran Estrella Situación fraterno-filial Dis: Romper, alterar
o Luminaria Schole: Escuela o forma
de pensamiento
Magno: Grande Popolo: Pueblo, gente,
persona
Mago: Transformador
Mag: Pócima
Gran Luminaria que Persona cuyo pensamiento
transforma o altera ha sido alterado
insospechadamente.
Fig. 3. Luis Ignacio Hernández Iriberri.