Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
Entre corchetes, a continuación, el texto aportado en un comentario, del compañero Kastins, en el ejercicio del diálogo (con la única modificación por nosotros en la separación entre párrafos, lo cual no es posible en el espacio de comentarios).
[“Pues no estoy de acuerdo en que mi posición sea la metafísica, yo me apoyo en los hechos.
Si usted deja de comer durante 2 meses no sobrevive, al menos sobre estas coordenadas psíquico-físicas en las que coincidimos. Hay un hombre que afirma que podemos alimentarnos simplemente mirando al sol pero yo no lo creo, y sí, esta última creencia mía no está basada científicamente, no lo he comprobado.
Para sobrevivir usted debe acabar con otros seres vivos, plantas o animales y es así por alguna razón que no conocemos, a esa razón desconocida que es, y me remito a los hechos, es a lo que llamo poder ajeno a nuestra voluntad; puesto que por lo que puedo recordar al menos yo no lo decidí así sino que de alguna forma me ha venido impuesto y ha de ser así aunque el hecho me haga sufrir.
Preferiría, como en esas películas de vampiros civilizados, que otros seres no tuvieran que morir para que yo viviera; si algún vegetariano se apunta a comentar que sepa que considero igualmente vivos a los seres vegetales aunque su forma de vida nos sea en cierto sentido más incomprensible o distante.
A mí me parece que es su postura la que se ajusta a sus deseos o su voluntad y no a los hechos.
De todas formas no creo que opiniones aparentemente contradictorias se invaliden entre sí, tal vez parezcan hacerlo pero no sea así en la realidad objetiva (que ¿existe? tampoco yo lo sé).
El ejemplo que siempre pongo es éste: usted mira una casa desde su lateral, yo la miro desde el frente y alguien pregunta cuántas ventanas tiene la casa; por alguna razón nuestro conocimiento de "casa" (es un ejemplo) es, digamos, bidimensional, no sabemos ni intuimos siquiera una tercera dimensión fuera de nuestra visión. Yo digo la casa tiene tres ventanas, usted dice: no, sólo tiene una. Yo digo, tal vez usted esté mirando la casa de Ana y no la de Pepe que es la que yo veo. Usted responde: no, no, la de Pepe estoy viendo yo también y le digo que sólo tiene una. Aparentemente es incompatible pero al aumentar nuestro conocimiento sobre "casa" descubriremos que no es así.
En ese sentido e independientemente del nombre que mi postura reciba, no soy de discutir pues aunque a mí otra opinión me parezca errónea pues quién sabe, yo no. Un saludo”. Karstins]
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De acuerdo, ese “poder”, entonces, no es sino eso que también se llama el “poder del instinto natural”, ajeno a la voluntad; o sea, la manera natural de existencia que tenemos todos los seres vivos (ciertamente, incluyendo las plantas), aun cuando debemos reconocer que el ser humano, al que le caracteriza la conciencia y con ello la voluntad (todo lo cual, justo, hace la moral y la capacidad de entendimiento humano; que es lo que originó este diálogo); no se le puede hacer depender exclusivamente de esa “condición natural”.
Dices no estar de acuerdo con mi opinión de que tu posición es metafísica; bueno, de acuerdo, mejor; entonces coincidimos. Sólo que, en consecuencia, por qué dudar de la existencia de la realidad objetiva; es decir, la realidad formada por el mundo de los objetos materiales fuera de nuestro pensamiento y mundo de los hechos ajenos a nuestra voluntad; poner en duda ello, justo es lo que hace a la metafísica.
Una variante de ella es la ideología del llamado “posmodernismo”, que de manera absolutista, relativiza todo el conocimiento (el ejemplo de la casa que explicas), en donde basta que hagamos algunos ajustes en el intercambio de ideas, para entender que estamos viendo o no la misma casa (esos ajustes están en la capacidad de visión estereoscópica o tridimensional; el poder movernos al punto de vista del otro, o la capacidad de abstracción para visualizar el objeto complementando información). Sólo si nos quedamos de manera absoluta en el puro relativismo, tendrías razón.
Que de dos opuestos antagónicos que se contradicen negándose entre sí mutuamente, uno y sólo uno, será verdadero; es una ley de la lógica: la “Ley del Tercer Excluido”, establecida por Leibniz desde el siglo XVII, y ampliamente aceptada por la ciencia moderna hasta nuestros días, y sólo negada por el llamado “paradigma” de la ciencia de la “posmodernidad”.
Por lo dicho en el artículo “Acerca del Diálogo y el Entendimiento Entre las Personas”, en la medida en que precisamos nuestras posiciones, contribuimos con ello al diálogo y al entendimiento (conocemos los fundamentos de cada cual, y la discusión; entendiendo por ello estrictamente el intercambio de ideas; se esclarece); y en ese sentido, se pudiera asumir que, entonces, compartes los planteamientos de dicho posmodernismo (lo cual, como has visto, hace que tu posición no pueda ser, como dices, “independientemente del nombre que mi postura reciba”; sino todo lo contrario, justo ello es lo que le caracteriza, incluyendo lo paradójico del rechazo a la discusión). Y si es así, invariablemente, estamos en una contradicción antagónica, y una posición, y sólo una, necesariamente, corresponderá con la verdad. Y nada de lo que digamos será suficiente como argumentación demostrativa de la verdad, por lo cual, ello sólo lo dirá el tiempo o práctica histórico-social.
Así, siendo posiciones antagónicas, efectivamente, no queda mas que respetar la posición de cada cual, no obstante que mutuamente las pudiésemos llegar a juzgar erróneas.
Saludos.