Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

30 agosto 2014 6 30 /08 /agosto /2014 22:05

Editorial

 Marx-Engels

La teoría del comunismo.  Los primeros escritos del mismo aparecen en 1844, y cuatro años después se publica ya el Manifiesto del Partido Comunista, con lo que se inaugura una nueva época histórica, en un proceso que ahora el proletariado disputará el poder a la burguesía.

 

*

 

Cuando en México tenían lugar los acontecimientos del Pronunciamiento de Jalisco de 1844, en Europa, el joven Carlos Marx (de 24 años de edad), iniciaba la elaboración de los primeros documentos económico-políticos, que establecían una de las tres partes integrantes de la teoría del comunismo.  Sus ideas no se conocerían en México sino luego de 1861, al arribo del sastre griego Plotino Rhodakanati, que inició la organización de los obreros y artesanos de la época bajo las ideas del socialismo utópico de los falansterios de Carlos Fourier.

 

En 1865 participan en la huelgas de las fábricas de San Ildefonso y La Colmena por la reducción de la jornada de trabajo (14 horas), y la suspensión de las Tiendas de Raya.  En 1870, su organización recurre a Benito Juárez, poniendo a su consideración, sin objeción de su parte, la pertinencia de fundar el “Gran Círculo de Obreros de México”, que llegó a organizar hasta unos 8000 miembros, un espíritu entre mutualista (Rhodakanati, Villanueva), y sindicalista (Francisco Zalacosta), y el cual duró hasta 1880; en él, entre otras obras, se publica en México por primera vez, el Manifiesto del Partido Comunista, de 1848, de Marx y Engels.

 

El santaanismo iniciaba  su declive; en el curso de esa segunda década, México vivirá tiempos difíciles, y en general, con el surgimiento del comunismo, se iniciaba un nuevo momento histórico social.

 

*

Marx-EngelsPolítica.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de Jalisco, 1844.  (9/)

 

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Bitácora Navegación Espacio Geográfico II Época
Comenta este artículo
30 agosto 2014 6 30 /08 /agosto /2014 22:04

Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de Jalisco, 1844.  (9/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

07 jul 14.

 

El Pronunciamiento de Jalisco de 1844, ocurrió producto de una iniciativa del Departamento de Jalisco al Congreso nacional, en la que se hacía la siguiente proposición: <<Primera: El Congreso hará efectiva la responsabilidad el gobierno provisional, a que lo sujetó la sexta de las Bases acordadas en Tacubaya…; Segunda: se deroga la ley del 21 de agosto de 1844 por las que se imponían contribuciones extraordinarias; Tercera: El Congreso se ocupara en reformar los artículos que han demostrado ser contrarios a la prosperidad de los Departamentos>>; fue promovido, pues, por el entonces Departamento de Jalisco, y se puso a la cabeza del mismo al conservador Mariano Paredes y Arrillaga, y a manera de su legitimación, fue la proclama de Pánfilo Galindo a las tropas a su mando, cuyas ideas centrales fueron: 1) el ejército no es de genízaros al servicio discrecional de un señor absoluto; 2) garantizará los derechos; 3) responder a la voluntad nacional; 4) momento extremo de males; 5) el saqueo económico; 6) las fortunas improvisadas que insultan la miseria pública, el hambre y la desnudez; así, el 2 de diciembre, Mariano Paredes lo hacía en un Manifiesto a la nación.  Las ideas expuestas en el Manifiesto de Mariano paredes, las expone Olavarría y Ferrari: 1) Se iniciaba con el recuento del pronunciamiento de 1841 cuyo resultados fueron las Bases de Tacubaya; 2) el ejército guardaba un estado deplorable al servicio de los caprichos de Santa Anna; 3) en la miseria las viudas y familias de patriotas; 4) presupuesto militar, no obstante, en una exorbitante suma; 5) la hacienda desorganizada y en la bancarrota, y el tesoro rodeado de acreedores inexorables, de agiotistas ávidos e insaciables; 6) préstamos dilapidados; 7) fuertes contribuciones; 8) provocaciones distractoras de la situación nacional (declaraciones de guerra, conflicto de Texas y Yucatán); 9) obligar a Santa Anna a rendir cuentas ante el Congreso; proclama al final de la cual se exponía la defensa del siguiente artículo: <<Los actos de gobierno del general don Antonio López de Santa Anna, del 10 de octubre de 1841 hasta el 31 de diciembre de 1843, de cualquier clase que sean, quedan sometidos al examen y aprobación del actual Congreso nacional, en cumplimiento del artículo sexto de las Bases de Tacubaya y del segundo de los convenios de Estanzuela: mientras dura el juicio de residencia, el señor Santa Anna no podrá ejercer las gloriosas funciones del primer magistrado de la República>>.

 

Nuevamente, reconocido el Congreso, se desconocía al Ejecutivo; pero esta vez, el Congreso estuvo del lado del Ejecutivo y rechazó la insurrección de Jalisco; y entonces éste se diluyó en embajadas y protocolos reivindicando posiciones de fuerza, a la vez que Santa Anna era recriminado por haber movilizado al ejército sin autorización de las cámaras, de donde se derivó sin control del gobierno y en el desprestigio de Santa Anna, una revuelta popular, en lo que en breve lapso se sucedían presidentes interinos, provisionales, se suspendió el Congreso el 29 de noviembre, se detuvo a unos y a otros, etc; en un desorden descomunal en el que el propio Santa Anna, desconocido como Presidente de la República a principios de diciembre, se pronunció desde Querétaro unos días después, el 22 de diciembre.

 

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Política
Comenta este artículo
24 agosto 2014 7 24 /08 /agosto /2014 22:05

Desgraciadamente, al parecer, Overblog actualizó su sistema, nuestro Blog quedó dañado y deconfigurado, plagándose de propaganda comercial ajena a nuestra voluntad.  Al parecer, en la sección de la Bitácora, se continuarán publicando los artículos programados de la serie "Los Pronuciamientos de Insurrección en México desde 1821" hasta el número 14.  De <<"Espacio Geográfico" Revista Electrónica de Geografía Teórica>>, si otra cosa no ocurre, se continuará publicando los artículos programados hasta fines de 2015.

Hicimos todo lo que pudimos, en lo personal quedamos satisfechos plenamente, pues hicimos enormemente más de lo que pudimos haber imaginado.  Sólo nos quedaron dos artículos y un ensayo: un artículo sobre la convergencia de la teoría Kosyrev-Katterfeld con lo que independientemente nosotros hicimos en ese mismo sentido; y otro de las proyecciones de nuestras ideas teniendo ya como base lo aportado por éstos.  Finalmente, nos quedó por elaborar el fundamenbtal ensayo sobre la teoría del espacio geográfico.  Nosotros la entendimos, nos damos por satisfechos, el oscurantismo sobre lo que se vuelca, es sobre la sociedad.  Quizá lleguemos a elaborar dichos documentos; quizá  los publiquemos en otro Blog; por nuestra parte, a reserva de que pudiésemos quizá operar a nuestra voluntad nuestro Blog, "Espacio Geográfico", esto ha sido todo.

 

Editorial

  Regiones-del-Espacio-Regular-e-Bauche.jpg

Espacios geográficos tridimensionales de simetría regular, absoluto (x,y,z como j,l,R), y relativo (x’y’,z’ como x’,y’,h), en las regiones del espacio regular de Bauche.

 

Presentamos en este número uno de esas artículos que son productoi de esas reflexiones que se van dando de cuando en cuando y se constituyen en fundamentales balizas en el horizonte, que van trazando el derrotero de la elaboración del pensaomiento científico geográfico.

 

¿Por qué el momento más importante para el conjunto de las ciencias, como lo fue la Ilustración (ss.XVII-XVIII), no fructificó en la definición de la Geografía, como sí lo fue en las demás ciencias, como una ciencia rigurosa?

 

Por treinta años, este due un problema que se nos hacía impenetrable.  Lo más que alcanzamos a dar por explicación, era que el concepto de newtoniano de espacio como el vacío absoluto, por la extrema dificultad que entrañaba, negaba la posibilidad del desarrollo de la Geografía entendida como ciencia del estudio del espacio.  Ciertamente, algo de razón hay en ello, pero, a la vez, de una manera muy indirecta.

 

No ha sido sino hasta ahora que nos hemos puesto a la elaboración de la teoría del espacio geográfico (y lo cual tampoco podía haber sido antes), que en la reinterpretación de la historia de esta ciencia sobre la base de dicha teoría, hemos descubierto con lujo de detalle el proceso causal por el cual la Geografía ha tenido que ser una de las últimas ciencias en definirse en términos de la rigurosidad de la ciencia de la modernidad ilustrada.

 

Realidad es, que la complejidad del concepto de espacio es una forma de referirse a esa causa, pero en lo más general.  Había que explicar en en particularen qué consistía esa complejidad, y cómo en su solución, a la Geografía le tomó tiempo precisar su condición de ciencia ilustrada, lográndolo pos facto a la Ilustración misma, y varios siglos después.  Y eso es justo lo que, en sus líneas más generales y esenciales, se explçone en este artículo, con lo cual entendemos ahora una línea de continuidad coherentemente lógica en la historia de esta ciencia.

 

La definción de la Geografía como como ciencia del essturio del espacio, nos impuso un cambio radical en el pensamiento geográfico, en su filosofía, en su lógica, y en consecuencia, en la reinterpretación de su historia sobre la base de la teoría del espacio; y hoy toda esta reinteretación nos ofrece una visión más coherente y completa de esta ciencia, fretçnte a la antigua interpretación fenomenista, plagada de insuficiencias; y más aún, frente a la reciente interpretación llamada “posmoderna”, en la cual, no pudiendo ajustar la necia realidad a la teoría, tanto peor para la realidad.  Esa realidad ha sido la geografía como el hacer del conocimiento objetivo del espacio terrestre.  Ésta no se ajustaba a la teoría de la “geografía fenomenista”, luego entonces, tanto peor para esa “geografía del espacio”.  Y entonces fue abandonada, renunciándose a la definición de la Geografía en el campo de la ciencia de la modernidad ilustrada acerca del conocimiento de lo verdadero, para ya sólo reconocerla como un “saber válido”, en una expresión “dialógica”, o meramente literaria.

 

*

Regiones-del-Espacio-Regular-e-Bauche.jpgFilosfía de la Geografía.

 

[___]  El Modelo Teórico de las Regiones en el Espacio Regular, en Philipp Bauche (1856).  Artículo, 2012.

 

[___]  La Metodología de Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: La Investigación, 2012 (12/…)

 

El Por Qué del Dónde 3Comentaris Bibliográficos en Geografía Teórica.

 

[___ ]  Comentaio a, Teorías, Leyes y Modelos en Geografía, 1983; de David Harvey,   Artículo, 2012 (4/6)

 


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Segunda Época
Comenta este artículo
24 agosto 2014 7 24 /08 /agosto /2014 22:04

Regiones del Espacio Regular e BaucheEl Modelo Teórico de las Regiones del Espacio Regular, en Philipp Bauche (1856).  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

23 jul 12.

 

Al decir “modelo Teórico, es que con ello, el conocimiento geográfico está avanzando en un proceso de abstracción y generalización, que a su vez le lleva a una mayor esencialidad en el conocimiento de su objeto de estudio.

 

El modelo teórico de las regiones del espacio regular interpretado en Bauche, es el de un subespacio regular de coordenadas x’,y’,z’ relativas, transformable a j,l,h del sistema de coordenadas geográficas absoluto, y aún donde la altura, es en realidad, a su vez,  h’, anomalía que transfiere las propiedades del espacio geográfico exclusivamente a las cosas dadas a la percepción sensible en la superficie terrestre, que en tanto esférica, es con atributos de un hiperespacio.

 

Hasta mediados del siglo XVIII, representar una montaña en un mapa, implicaba el empleo de ciertas técnicas que iban de la representación de la montaña concreta mediante la técnica de sombreado, al uso de ciertas líneas rectas radiadas, que ya por su grosor, como por su longitud, daba una idea cualitativa del relieve, pero donde no se podía saber con exactitud la altura en cada punto.

 

Cuenta la historia que un día, camiunando Pilipp Bauche por la Playa, observó la irregularidad de la línea de humedad que quedaba en la arena de la playa tras cada ola, corresopondiendo dicha irregularidad a las diferencias mismas del relieve de la playa.  Independientemente de la fuerza con que cada ola podría llegar en distintos sectores de la playa y penetrar más o menos en lçella, el nivel medio del mar dejaba su huella en esa línea irregular a lo largo de la costa.  A Bauche la bastó la analogía, para descubriur una nueva técnica para la representación del relieve, mediante lo que se denominó como isolínea de nivel; esto es, líneas que con puntos, en este caso, de igual nivel o altura, a partir del nivel medio del mar.

 

Un concepto esencial asociado a la isolínea de nivel, fue el de equidistancia entre dichas isolíneas.  Una distancia, por ejemplo, de 10 m teniendo dos isolíneas muy separadas entre sí, indicaría una planicie con poca pendiente; a la vez, dos isolíneas muy próximas entre sí, distribuirían esos 10 m entre ellas ya no en la distancia horizontal, sino en la vertical, indicando una pendiente muy pronunciada en un punto.

 

Así, por primera vez en la historia del conocimiento geográfico, en 1756 se introducía  el concepto de tridimnensionalidad del mismo en forma rigurosamente cuantitativa.  A partir de entonces, el espacio geográfico ya no sólo sería una determinación de las coordenadas de latitud (j) y longitud (l), sino incluiría ahora la coordenada de altura (h), que completaba el conocimiento preciso de la tridimensionalidad (j,l,h) del espacio terrestre.

 

Hasta entonces así se juzgó, y pasaría mucho tiempo (hasta el momento de nuestro trabajo), para que se comprenda que ese conjunto de coordenadas j,l,h, era apenas un conhçjunto relativo x’y’,z’ de un espacio más general de coordenadas x,y,z.

 

Regiones del Espacio Regular e Bauche 

En el sistema tridimensional x,y,z con origen en el centro de la tierra, se determinó un sistema de coordenadas relativo x’,y’,z’ para un origen dado j,l,R.

 

La coordenada relativa de altura z’, es el valor de la elevación de una montaña (como la altura a una nube, o de lapas de la atmósfera), parecía, en tiempos de Bauche, un valor absoluto en la tridimensionalidad del espacio geográfico, sin embargo, resultó ser sólo la deformación relativa de la superficie terrestre, dando el concepto de releieve.

 

Este hecho fue determinante en los derroteros de la Geografía, pues mientras el sistema de coordenadas general absoluto x,y,z se definió como geodésico; el sistema de coordenadas particular relativo x’,y’,z’, se definió como el propiamente geográfico.

 

Más aún, en ese sistema de coordenadas tridimensional particular relativo, z’, ya para la altura de una montaña, ya para las regiones de la atmósfera (por sólo referir dos ejemplos), quedó asociado a la tridimensionalidad del “espacio sólido”, es decir, del espacio concreto de un objeto tangible (lo mismo de la montaña que de la atmósfera); es decir, asociado al espacio que hoy denominamos como un pleno discreto.  La coordenada z’, era, así, la altura de las cosas concretas y no sólo un valor abstracto, como lo podía ser en una representación geométrica para un sistema vacío.

 

De los trabajos de Bauche, eso último es lo que quedó como algo importante a tratar más adelante, en el desarrollo del conocimiento gewográfico.

 

Bauche podría saber ya que trataba con un espacio tridimensional, si bien estrictamente “cosificado”, es decir, donde lo que interpretaba no era la coordenada de la tridimensionalidad z’ en abstracto, sino sólo un valor de “la cosa”, esto es, del fenómeno.  Así, de ello no se sigue, en consecuencia, que estuviera haciendo una geografía en términos de la teoría del espacio, por más que todos sus elementos estuvieran dados.  El concepto de espacio en Bauche, siguió siendo un aspecto esencial subyacente.

 


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
24 agosto 2014 7 24 /08 /agosto /2014 22:03

La Metodología de la Investigación en Geografía Aplicada, Desde …: Investigación, 2012 (12)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica

http://espacio-geografico.over-blog.es/

09 abr 12.

 

Más que aparentemente, para este estudio geográfico de la Barranca de Amanalco, en realidad estamos partiendo de la nada.  Hace unos quince años, cuando nos vinimos a vivir a Cuernavaca, al paso leíamos la placa de una estrecha calle que hace esquina con Av. Morelos Norte, y que la identifica con el nombre de: “Callejón del Diablo”.  Ese terrorífico nombre no nos podía dejar de llamar la atención.  Y quizá nunca hubiésemos tenido necesidad de pasar por ahí , hasta que, encontrándonos con un compañero en el extremo opuesto de tal Callejón si que así lo supiésemos, en su desembocadura a la Av. Madero, decidimos “turistear” acompañándolo por dicho camino a donde “temerariamente de su parte” (puesto que siendo oriundo de dicha ciudad debía saber), e ignorante de la mía, nos adentramos por “tan malhadado lugar”.

 

Ahora que veo un mapa de 1993, extraña e incorrectamente, tal paso tiene el nombre de “Taxco”, pero que antes fue conocido como Callejón de Caltengo.  Comenzamos a descender una suave pendiente, sin saber la carga histórica que recaía en ese mítico lugar del Tepochhuehueco (“El Viejo Siempre Joven”: que otro, sino el diablo).  De hecho, por todo este tiempo lo desconocimos, hasta que nos decidimos a formalizar esta investigación, y nos enteramos que ese fue precisamente el punto de paso de las tropas de Hernán Cortés en la toma de la sede de los Tlahuicas, emplazada a no más de dos kilómetros al sur de ese punto.

 

Así como no por tratar con el “Callejón del Diablo” estamos haciendo algo así como “geoteología” o “geografía demonológica”; pero por ser aquel paso histórico de Hernán Cortés en su guerra de conquista, tampoco por ello estamos haciendo un trabajo de “geohistoria” o “geografía histórica”, y mucho menos historia como tal.  Tampoco estamos pretendiendo un estudio urbanístico, y menos aún de ingeniería civil, así el tema sea uno de los primeros puentes tendidos sobe la Barranca de Amanalco, en uno de sus puntos más estrechos, para lo cual Hernán Cortés uso unos cuantos troncos de árboles, a través de los cuales pasó su tropa formada por 30 caballos, 300 de a pie y artillería, y a quien acompañaba una fuerza tlaxcalteca.

 

Cuenta la leyenda resumida en la placa alusiva al lugar histórico (instalada en 1985, que “El Códice Municipal de Cuernavaca afirma que en este lugar brincó Cortés en su caballo rucio a las tres de la tarde” (subrayado nuestro); donde la palabra “brinco”, coloquialmente expresada, debe entenderse como “paso”, dado que tal “brinco”, como “salto”, tuvo que ser de 15 metros, que es el ancho de la barranca en este punto.

 

Sin embargo, otro puente de enorme importancia tendido a su vez en un estrechamiento de la barranca, es el que, a nuestro juicio, es el centro histórico político de la Ciudad de Cuernavaca: el “Puente de Amanalco” (en las actuales calles de Salazar-Atlacomulco).

 

Así mismo, a no más de unos 500 m, al borde de la barranca, que si en ese lugar el caudal se encañona muy estrechamente, a la vez, la estructura misma del abarrancamiento se amplía, y en una pendiente continua se llega al Palacio de Cortés, hoy “Museo Regional Cuauhnahuac”, asentado sobre las principales construcciones de la Ciudad Tlahuica, centro de poder.

 

Pero de ello, al destacar el mercado municipal en la rivera opuesta, no se sigue el que haremos un estudio “geoeconómico” o de “geografía económica”, y mucho menos de economía en sí; ni pretendemos tampoco un estudio “geopolítico” o de “geografía política”, en tanto referimos la historicidad del centro de poder Tlahuica, transferido al centro de poder de la colonia española en la región.

 

Luego, en el “Museo del Castillo”, encontramos varias fotografías históricas de fines del siglo XIX y principios del XX, clásicos daguerrotipos; que posteriormente también encontramos en tiendas de artesanías y otras curiosidades; en las que se ve, en una, la cantina “La Victoria”, y la que aún existe.

 

La vía férrea que se ve en una de las fotografías, hoy desaparecida, corresponde a un vagón tirado por mulas.  Viene precisamente del “Museo del Castillo”, que antaño sirvió como Estación de Guardavías, en el Puente “Porfirio Díaz”, ubicado aproximadamente en forma equidistante entre el Puente del Paso de Hernán Cortés, y el Puente de Amanalco, y cuyo nombre es dado precisamente, por haber sido construido durante el gobierno de Porfirio Díaz, e inaugurado en septiembre de 1897.

 

Hasta 1960, la Ciudad de Cuernavaca en su traza urbana, llegaba aún aproximadamente hasta aquí, en un valle que a principios del siglo XX, se aprecia más árido o sin la floresta actual.  Nos detendremos aquí, no obstante que nada de esto sea geografía, sino datos para ella; o geografía en un cierto sentido que más adelante deslindaremos; porque en este punto se adaptó un sector de la Barranca de Amanalco como Parque Público, el “Parque Porfirio Díaz”, lo que nos facilita el descender casi hasta el torrente de agua.  Al descender a la barranca por una escalinata, de pronto nos encontramos al pie del Puente “Porfirio Díaz”, y el parque se emplaza a partir siguiendo la corriente del río en dirección sur, en no más de medio kilómetro.

 

El hecho es importante, porque aquí podemos hacer una descripción más detallada y técnica de la barranca, por lo menos en este sector central.

 

Esta barranca es el eje de Cuernavaca, cualquier ciudadano la conoce.  Tiene un pendiente de 2º35’, entre los 1425 msnm en su parte baja al sur, al hacerse tributario su río del Río Apatlaco, y los 1770 msnm en el extremo norte de la ciudad.

 

       Mapa de Cuernavaca, Estado de Morelos; Guía Roji, México, 1993 (v. Coordenadas E,G).

 



Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
23 agosto 2014 6 23 /08 /agosto /2014 22:05

Editorial

1836 Mapa de la República Mexicana Antes de 1836 (Anónimo 

Mapa de la República Mexicana antes de la Intervención Norteamericana.

Santa Anna no sólo era responsable de la separación e Texas, sino del saqueo de los dineros de la nación, del abuso, dela prepotencia, de la persecución y prisión de los liberales.  Y pronto lo sería de la pérdida de más de la mitad del territorio.

[Fuente: Mapa de la República Mexicana antes de la Intervención Norteamericana; México a Través de los Siglos, Tomo IV; Editorial Cumbre, México, 1967]

 

*

 

El santaanismo representa la estrechez de miras del conservadurismo, por su propia naturaleza mezquino, que sólo piensa en sus intereses de clase creyendo que la sociedad sólo está ahí para servirse de ella, y de ahí el saqueo y la corrupción sin medida, creyendo que pueden gobernar manteniendo a la sociedad en la incultura, en la ignorancia, bajo la permanente zozobra y represión.

 

Al conservadurismo, por su propia naturaleza, le está negada la capacidad y posibilidad de la necesaria visión de Estado que presupone un buen gobierno en función de los intereses de la sociedad a la cual se debe.  En ese sentido, Bustamante, Bravo y principalmente Santa Anna, representan no más que la caricaturización de una idea monárquico imperial, como dice Olavarría y Ferrari, ese conservadurismo representa una distorsión y aberración de la idea de la aristocracia misma.

 

*

1836 Mapa de la República Mexicana Antes de 1836 (AnónimoPolítica.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de Huejotzingo, 1842.  (8/)

 

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Bitácora Navegación Espacio Geográfico II Época
Comenta este artículo
23 agosto 2014 6 23 /08 /agosto /2014 22:04

1836 Mapa de la República Mexicana Antes de 1836 (AnónimoLos Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de Huejotzingo, 1842.  (8/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

07 jul 14.

 

Tres personajes se disputaban el poder conservador, Bustamante, en ese momento Presidente de la República; Santa Anna, vicepresidente; y Nicolás Bravo; a tal punto que en el momento más crítico de la insurrección del Pronunciamiento de Bases de Tacubaya, Bustamante propone una especie de “Triunvirato”, que él denomina de “Presidentes Asociados”.  Pero justo con el golpe a Bustamante comenzó a dirimirse el poder entre ellos.

 

Salió Bustamante, Santa Anna ocupó la Presidencia, y como solía hacerlo, pidió licencia para retirarse a su hacienda Manga de Clavo en Veracruz, nombrando ahora a su vicepresidente Nicolás Bravo a ocuparse del Ejecutivo.  Santa Anna salió de la Ciudad de México, y aún no llegaba a Manga de Clavo cuando ya ministro Secretario de Guerra, José María Tornel, se ocupaba de las instrucciones que habían concertado, consistentes en promover la disolución del Congreso, golpe de Estado cuya acción aparecería bajo la responsabilidad de Nicolás Bravo.

 

Se produjo entonces para ese efecto, el Pronunciamiento de Huejotzingo, de diciembre de 1842, dado en tres artículos sin más caracterización de la situación ni justificación y legitimación: 1° Se desconoce al Congreso Constituyente; 2° Se nombrará una Junta de Notables; y 3° Se reconoce de nuevo como presidente provisional de la República a Antonio López de Santa Anna y sustituto a Nicolás Bravo.  El punto central era el desconocimiento del Congreso Constituyente, y pronto se levantaron las guarniciones del centro del país bajo dicho plan que tuvo que ser firmado por Nicolás Bravo.

 

Los conservadores se hacían pedazos entre sí, y los liberales se replegaron a sólo ver los acontecimientos (ciertamente no pudiendo hacer otra cosa, ni por ello cosa mejor), pero cuando en ello iba la disolución del Congreso, el resultado necesario tenía que ser una extremización de la dictadura; y pronto se agudizaron las hostilizaciones a la población, cobrándoseles un impuesto de préstamo bajo amenaza de embargo, se subieron los impuestos de importación hasta un 20%, y comenzaron las falsas acusaciones de conspiración, las persecuciones y detenciones de los enemigos políticos, entre ellos, al mismo Manuel Gómez Pedraza, a Mariano Riva Palacio, a José María Lafragua y Mariano Otero, acusados de conspirar a las órdenes de Juan Álvarez, “el proceso judicial de éstos –narra Olavarría y Ferrari– pasó a manos del Lic. Florentino Cornejo, quien cumplió bien su misión de prolongar la causa, acumulando trámites, para que no se dictase en ella pronta resolución…”.

 

La conspiración venía tan de fondo, que, como narra Olavarría y Ferrari: “imposible sería dar una exacta del aspecto moral que perturbaba a México: la inquietud, el descontento, la angustia se revelaban en todos los semblantes, sin que nadie fuera capaz de determinar las causas de su aflicción…; todos temían sin saber a quién, todos esperaban un mal sin saber cuál fuese; todos preguntaban y querían saber la realidad; todos se encontraban, en fin, sofocados por el peso de la incertidumbre, que es el más atroz de los suplicios”.

 

Entre todo ello, siendo ya 1843, luego de instalada la Junta Nacional Legislativa (de notables) y nombrando el Presidente Provisional a Santa Anna, este mandó derrumbar, junto con otras construcciones, el antiguo mercado del Parián.  En el simbolismo, ahí se ponía fin a los resabios de la economía feudal virreinal, y México se adentraba en la economía capitalista en forma decidida.

 

Se fue 1843, y para 1844, el santaannismo era ya, dice Olavarría y Ferrari, un festín de saqueo y abusos del conservadurismo, a tal punto que motivó el siguiente pronunciamiento de insurrección.  Entre tanto, Santa Anna fue nombrado nuevamente Presidente de la República, y ahora la vicepresidencia recayó en Vicente Canalizo.

 

 

    Olavarría y Ferrari, Enrique; México Independiente, de 1821 a 1855; “México a Través de los Siglos”, Tomo IV; Editorial Cumbre, México, 1967; p.499 (cita que extractamos para que la ingenuidad común entienda que justo es así como opera la represión política, y que no es, simplonamente dicho, producto de un “mal sistema jurídico”).

    Ibid. p.455.

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Política
Comenta este artículo
17 agosto 2014 7 17 /08 /agosto /2014 22:05

Segundo comunicado a Overblog:

Hace dos semanas se nos notificó una actualización del sistema, se nos avisó que no suprimiría ni artículos ni archivos, y que no alteraría la configuración de los módulos.  Nuestro Blog: “Espacio Geográfico”, tiene ya dos semanas desconfigurado e inhabilitado para poder arreglarse personalmente; queremos creer que ha sido accidental…, pero también entendemos que el oscurantismo avanza…, y esperamos que no corresponda a esto último.

 

Editorial

  Espacio-Trigonal-Esferoide-Elipsoide.JPG

La relación del esferoide al elipsoide de revolución, como la relación de los modelos de espacio de simetría regular y trigonal.

 

La Geografía, eminentemente, se reconoce por el Perimetrón de Anaximandro; por los trabajos de cálculo del perímetro de la Tierra y el mapa de Eratóstenes; por las Proyecciones Cartográficas de Hiparco o de Ptolomeo; o, inversamente, a estos autores reconociéndoseles como geógrafos por dichos trabajos, si bien también hicieron notables contribuciones a otras ciencias.

     

De ello se sigue el que uno de los momentos más importantes de la historia de la Geografía, lo sea el momento del surgimiento de la ciencia de la modernidad ilustrada, ese dado entre mediados del siglo XVII y fines del siglo XVIII.

 

En ese lapso, por ese significativo trabajo cartográfico, se tiene los trabajos desde Mercator y su Proyección Cilíndrica Tangente Conforme, hasta Philippe Bauche y su descubrimiento de la isolínea de nivel, pasando por el magno trabajo de todos los llamados “cartógrafos” de la época, que por ello han de ser reconocidos como geógrafos.

 

Pero el trabajo de estos no sólo fue de un alto nivel matemático en abstracto, sino derivó éste de la medición de precisión de la Tierra, con lo que nacía, a su vez, la ciencia de la Geodesia.  Y en ese punto se generó el conflicto por el cual la Geografía tenía que definir si la Cartografía era consecuencia del trabajo geográfico, o geodésico; o, en su caso, de qué forma lo era para cada una de esas dos ciencias.

 

Cuando nos enfrentamos en forma conclusiva con este problema al elaborar nuestra tesis de Licenciatura en Geografía (1979-1981), en realidad no lo pudimos resolver.  No pudimos entender por qué la Cartografía (el análisis del espacio terrestre), quedó volando como una “ciencia” que no lo llegaba a ser, pero que tampoco acababa de asimilarse ni con la geografía (ciencia del espacio), ni con la geodesia (ciencia de los cortes y medidas de la Tierra).

 

La explicación que nos dimos entonces y que aún permaneció por estos últimos treinta años, fue algo muy intuitivo dado que resultó que no estaba directamente conectado: la dificultad del tratamiento del espacio, en ese momento, entendido como el vacío newtoniano.  La Carta Geográfica como el análisis de ese espacio vacío, llevaba en lo inmediato a un atolladero; pero el prescindir de ello, a la larga, tampoco lo evitó.

 

Tuvieron que transcurrir estos últimos treinta años para que maduraran todas las condiciones (incluso nuestra propia formación), que posibilitaran la elaboración de una teoría del espacio geográfico, para que, bajo cuya reinterpretación de esos hechos históricos, descubriéramos la explicación real, más esencial, de ese momento complejo y paradójico de la geografía de la época de la ilustración; y ahora, con ello, disponemos de un arreglo no sólo más propio, sino más estético, del desarrollo de la Geografía.

 

*

Espacio-Trigonal-Esferoide-Elipsoide.JPGFilosofía de la Geografía.

 

[___]  Del Modelo Teórico del Espacio Regular, a la Medición Precisa del Estado de Espacio Trigonal.  Artículo, 2012.

 

[___]  La Metodología de Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Exploración, Documentación y Levantamiento de la Relación Geográfica. Investigación, 2012 (11/…).

 

Stuart Mill (1813-1873) usuarios.multimania.esComentarios Bibliográficos en Geografía Teórica.

 

[___]  Comentaio a, Teorías, Leyes y Modelos en Geografía, 1983; de David Harvey,   Artículo, 2012 (3/6)

 


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Segunda Época
Comenta este artículo
17 agosto 2014 7 17 /08 /agosto /2014 22:04

Espacio Trigonal Esferoide-ElipsoideDel Modelo Teórico del Espacio Regular, a la Medición Precisa del Estado de Espacio Discreto Trigonal.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 jul 12.

 

Algo aproximado a la Geodesia, pero tratado en términos de la teoría del espacio (en particular, geográfico), es la relación entre el esferoide como modelo teórico (abstracto), del espacio regular; y el elipsoide como modelo, a su vez, teórico, del espacio trigonal (es, dicho en la alegoría histórica, la relación entre la Tierra de Toscanelli y Behaim, con los mediados ajustes de Vespucio y Gemma Frisius, y el Arca de la Alianza de Cosmas Indicopleustes, en donde, en la relación del eje mayor al menor, se ha perdido la “razón divina”).

 

  Espacio Trigonal Esferoide-Elipsoide

La relación de los espacios regular y trigonal

 

Desde los estudios del teórico sistema heliocéntrico de Copérnico a mediados del siglo CVI, se empezaron a establecer las bases para la reflexión acerca del espacio tridimensional.  Con Galileo y sus observaciones astronómicas, Kepler y sus estudios sobre el movimiento de los planetas, ambos, en la primera mitad del siglo XVIII, ya las observaciones y cálculos eran en la consideración de un espacio tridimensional.  Hasta que, finalmente, tanto con Huygens como con Newton entre fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII, el espacio tridimensional formaba parte fundamental de sus ecuaciones.

 

De los trabajos de otros estudios de la época, como de Torricelli, discípulo de Newton, ayudante de Galileo, y con Pascal como el complemento a los trabajos de aquel en la segunda mitad del siglo XVII, , se pudo inferir que la atmósfera terrestre no se difundía  uniforme al infinito, sino que, más aún, más allá de ella luego de unos cientos de kilómetros de su espesor, lo que había era simplemente vacío, en las enormes distancias entre los astros.  Se comenzó a asociar así, el enorme espacio tridimensional, con el vacío.

 

Ya desde principios del siglo XVIII, con Huygens, se habían observado las anomalías gravimétricas, y más enfática y puntuales se hicieron estas observaciones en los trabajos geodésicos desde Fernel y Snellius, ya a principios del siglo XVIII.

 

En 1671 se publica La Medición de la Tierra, de Jean Picard, en donde éste establece la hipótesis de que el efecto de gravedad (pesantez), debería ser mayor en los polos que en el ecuador, dada la mayor proximidad de aquellos al centro de la Tierra, debido a la elongación de ésta en el ecuador por el efecto de su rotación.

 

Poco más de tres lustros después, en los Principia (1687), Newton llegaba a la misma conclusión enunciando la figura de la Tierra como un elipsoide de revolución; y un año después, ello lo confirmaba Huygens en su Discurso Sobre la Causa de la Pesantez (1688), con otro método.

 

Pasar del modelo esférico de la Tierra a su modelo como elipsoide de revolución, no pasaba de ser un asunto absolutamente teórico sin efectos prácticos.  No obstante, Jean Cassini enunció una hipótesis opuesta: la Tierra no se elogaba (alargaba en el ecuador), sino se hacía oblonga (se alargaba en dirección a los polos), por el efecto mismo de rotación.  El astrónomo Einsenschmid, en su Diatriba del Fenómeno Elíptico-Esferoidal de la Tierra (1691), aportaba las pruebas, como las había en la hipótesis newtoniana.  Ello generó una de las polémicas teóricas más famosas de la historia de la ciencia moderna, en la que rivalizaron la ciencia inglesa y francesa.  Finalmente, las expediciones de Mupertuis a Laponia, y Godin-La Condamine al Perú entre 1733 y 1735 para medir la distancia del arco subtendido por 1º de latitud, resolvió a favor de la hipótesis de Newton: 1º de arco en la proximidad de los polos es mayor, que el mismo en el ecuador; luego entonces, hay mayor curvatura en éste, confirmando la elongación de la Tierra.

 

Con ello, la simetría regular, volvía a los parámetros del espacio terrestre de Cosmas Indicopleustes, de un espacio euclídeo tridimensional trigonal, pero en donde desaparecía, dicho en todo sentido, la “razón divina”.

 

Así, contrapuesto a un espacio tridimensional cósmico por excelencia vacío, todas las consideraciones hechas acerca del espacio terrestre, estaban referidas al estudio de un espacio plenista, discreto, de simetría trigonal, que era el espacio ya no cósmico, sino propiamente geográfico[1].  El paso había sido, pues, de un espacio euclideo tridimensional regular, a otro de las mismas características, pero ahora de simetría trigonal, cuya naturaleza en ambos casos, era el estado plenista discreto de la Tierra como planeta.  En ello, lo que se ajustaba, eran medidas de mayor precisión.

 

Con esto, ahora puede ser explicada la difusa línea que separa el trabajo geográfico cartográfico de los siglos XVII a XVIII, del trabajo propiamente geodésico.

 

En ese trabajo geográfico, puede decirse que sus autores eran aún ajenos a la teoría del espacio subyacente, pero ya sólo por cuanto a sus categorizaciones.  No obstante, la tendencia al estudio del espacio plenista en los discretos concretos, cristaliza en los descubrimientos de Phillipp Bauche a mediados del siglo XVIII primero, y de Humboldt a principios del siglo XIX, después.



[1]        En realidad, con esto ahora nos explicamos la verdadera razón de fondo de por qué la geografía tendió al fenomenismo luego del siglo XVIII, justo cuando los elementos espaciales eran abundantes.  Y es que, lo subyacente al fenómeno, es el estudio plenista de los estados de espacio discretos.  No había sido un “inmanejable” vacío, sino el que éste era ajeno al espacio terrestre.


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
17 agosto 2014 7 17 /08 /agosto /2014 22:03

Carta-Topografica-CuernavacaLa Metodología de la Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Exploración, Documentación, y Levantamiento de la Relación Geográfica, Investigación, 2012 (11/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

26 mar 12.

 

Ahí están las dos razones de primera intensión para abordar este estudio: 1) algo que “nos queda al paso” (economía de esfuerzo); y, 2) algo que conjuga todos los intereses de la ciencia geográfica.  Pudiera reducirse ambas a una sola razón: constituye nuestro espacio geográfico vivencial, para el que, profesionalmente, tenemos un compromiso social.  De ello debemos derivar algunos objetivos específicos y concretos, y para lo cual hay que comentar antes algo acerca de lo que socialmente se intuye en relación con la importancia, no sólo de la Barranca de Amanalco, que sólo es una entre varias, si bien la que cruza centralmente la ciudad; sino de ese conjunto de barrancas que se originan paleogeograficamente de los escurrimientos, temporalmente de superficie y permanentemente freáticos, de la Sierra de Chichinautzin, al norte o de la Sierra de Zempoala al Occidente o noroccidente, y terminan, considerando una región más amplia, como tributarias de la dendrítica red fluvial del Río Balsas, luego de ir convergiendo principalmente con los ríos Apatlaco, Xochitepec y Sabino, hacia el Jojutla (al que converge el Río Yautepec) y Amacuzac; al que le son tributarios, por su parte, el Tembembe, Chalma, Terrón, San Jerónimo, Chontalcoatlán, Tlahuielia y Salado.

 

 Vuelo-a-4-km-Vista-Sur.jpg

Red Hidrográfica, Nacientes al Norte de Cuernavaca, Morelos.

 

En realidad, de la Sierra de Chichinautzin desciende el Rio Amanalco que da nombre a la Barranca, pero varios afluentes de éste son intermitentes, por lo que, a poco, nos planteamos el problema del origen de la fuente continua, o el manantial, por lo cual toma su nombre como toponimio.  De modo que de la misma Sierra desciende por el manto freático y emerge como manantial.

 

 Toba-y-Brecha-en-Parque-Porfirio-Diaz.JPG

Fotografía del Río Amanalco, cuenca media;

Parque “Porfirio Díaz”, Cuernavaca, Mor; diciembre 2011.

 

Cierto es, de manera evidente, en el agua, y en el agua corriente originada de un manantial, la vegetación natural, y la estética del paisaje, la sociedad reconoce en esos escurrimientos fluviales las arterias de la vida natural del Valle de Cuernavaca, que –y esto sí queda en su intuición–, de algún modo determina  en la vida de la sociedad.  Esto es, que, la sociedad alcanza a distinguir lo cualitativo en la percepción sensible del medio, pero escapa a su entendimiento –y no tendría por qué no ser así– la valoración cuantitativa referida a los sutiles procesos de movimiento y cambio, que requiere del análisis científico en sus diversas especialidades, de esas consideraciones científicas.

 

Vegetacion-Parque-Porfirio-Diaz.JPG 

Fotografía de la Vegetación en la Barranca de Amanalco;

Parque “Porfirio Díaz”, Cuernavca, Mor; diciembre 2011.

 

Barranca-de-Amanlco--Puente-Paseo-del-Conquistador--Vista-S.jpg 

Fotografía del Puente “Paseo del Conquistador”, Construido en 2004;

Barranca de Amanalco, Cuernavaca, Mor; marzo 2012.

 

Por último, algo tan esencial como paradójico, en tanto contradicción del sentido común a lo que estamos acostumbrados por tradición a ver en esos estudios geográficos de manera reiterada, que, hasta aquí, muy poco, casi nada de lo dicho; o sólo en un cierto sentido; es estrictamente geografía.  Hasta aquí, lo dicho, son sólo los antecedentes para designar a ese análisis geográfico o espacial.

 


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
Compartir este blog Facebook Twitter Google+ Pinterest
Seguir este blog