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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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30 agosto 2015 7 30 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

 Espacio Geográfico, Estructura

El espacio geográfico resultó ser algo más que la “superficie terrestre”, y de ésta entendida como la suma de sus fenómenos particulares.  El espacio geográfico es el espacio de la Tierra (y más aún, el espacio de todo otro astro); es la Tierra misma como un sólido o espacio plenista, y es su entorno o espacio vacuista, determinado por su campo de gravedad.

 

*

 

Entender lógicamente los fundamentales procesos de síntesis, de abstracción y generalización, nos permitió resolver lo que por mucho tiempo estuvo ahí en la incertidumbre, sin que supiéramos qué hacer con ello: el concepto de “estados de espacio”; pudimos entender, así, que éste no podía ser sino una abstracción y generalización de los estados particulares discreto-continuos del espacio geográfico general, y ello fue determinante para avanzar en la solución de dos teorías: la teoría unificada de la geografía (su unidad no era ningún mito, sino un problema de fundamental importancia y de ineludible necesidad resolver), y la teoría del espacio geográfico, fundamento necesario de la geografía como ciencia moderna ilustrada.

 

Si la geografía es la ciencia del estudio del espacio, no hay un paso que se pueda dar adelante en ella sin una definición del mismo, y más aún, sin toda una teoría rigurosa de dicho espacio geográfico.  Si la teoría unificada se resolvía en el proceso de la síntesis que resultaba de los procesos históricamente dados de abstracción y generalización de los conceptos de “espacio” y “fenómenos”, la teoría del espacio geográfico resultó ser de un grado de complejidad mayor: tenía que ser resultado, ahora, de ese proceso de abstracción y generalización de lo sintetizado en el concepto de espacio mismo.

 

*

Espacio Geográfico, EstructuraFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Elaboración de una Teoría Geográfica.  Síntesis de la Geografía en la Teoría del Espacio Geográfico (5/)

 

Operación de un ContratoHistoria de la Geografía en México.

 

[____]  Un Portafolios de Trabajos Geográficos: Logística de Materiales (5/)

 

 

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30 agosto 2015 7 30 /08 /agosto /2015 22:04

Elaboración de una Teoría en Geografía. Síntesis de la Geografía en la Teoría del Espacio Geográfico (5/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http//:espacio-geografico.over-blog.es/

22 jun 12.

 

El conocimiento profundo en geografía en ese proceso de abstracción, generalización y síntesis, ameritó el nuevo escrutinio del concepto de relación.  Como consecuencia de todo ello, en el N° 20, del 21 de mayo de 2012, publicamos el artículo, “De los Elementos a los Estados de Espacio en Geografía”, en el que mostramos cómo se nos acabaron de esclarecer  los fundamentos de la teoría del espacio geográfico.  Lo que titulamos como Edición Especial 2, del N° 22, del 04 de junio de 2012, fue la publicación de las primeras notas más generales esenciales para dicha teoría.

 

Todo dio un giro, y de hecho iniciamos una Nueva Época para la Revista y suspendimos la investigación aplicada que veníamos realizando, y nuestro trabajo teórico se centró con peculiar énfasis en la realización de los argumentos de la teoría del espacio geográfico, redactando para el N°01 de la Nueva Época, un nuevo artículo sobre la importancia del proceso de abstracción y generalización, exponiendo el paso de lo aparente, del fenómeno, a la esencia subyacente; y esos argumentos de la teoría, desde la analogía, en el N° 02, y un problema tampoco nunca antes tratado: el problema de la cantidad de información como otro ángulo del proceso de abstracción, analizado en el N° 03, todos esos números publicados en el mes de junio de 2012.

 

Y a partir de junio, comenzamos a revisar la historia sobre la base de dicha teoría del espacio, con más que sorprendentes resultados: el rescate del valioso trabajo  de Cosmas Indicopleustes, el profundo significado renacentista del trabajo de Toscanelli como de Behaim; y el esclarecimiento de una época compleja en el desarrollo del pensamiento geográfico, como lo fue el período de la Ilustración, como origen de la ciencia moderna; las esenciales contribuciones de Humboldt bajo la interpretación de la teoría del espacio, hasta llegar, nuevamente, a De la Blache, De Martonne, y Hettner.

 

Toca ahora, en este artículo, referirnos a lo nuestro[a]: a la síntesis de la geografía en la teoría del espacio, cuya historia particularmente arranca en los antecedentes de Hettner, y comienza a ser propia a partir de 1981.

 

Ante una geografía que a fines del siglo XIX había extraviado totalmente su camino, Vidal de la Blache levantó la voz y dijo: <<La Geografía es la ciencia de los lugares, de la localización, y no de los hombres>>, y su discípulo Emmanuel de Martonne consolidó la escueta idea en la definición de que: <<La Geografía es la ciencia de la consideración de la distribución, causas y relaciones en la superficie terrestre, de los fenómenos tanto naturales como sociales>>.  A su entender, en los inicios del siglo XX, no se trataba en geografía, ni del estudio de los fenómenos como tales, ni de la totalidad de todos ellos, ni, menos aún, de su parcialidad de lo social.

 

Con ello, una primera generalización teórica de la geografía como ciencia moderna ilustrada, había sido dada; ciertamente de manera bastante tardía, pero la complejidad del objeto de estudio así lo imponía; la esencia subyacente al estudio concreto de los fenómenos, comenzaba a aflorar, y el espacio como el objeto real de estudio se comenzó a ver en algunas de sus propiedades: el lugar, la localización, la distribución, las relaciones (supuestas en sus interacciones físicas externas), y la superficie terrestre.

 

En el desarrollo positivo que es principio de la ciencia de la modernidad; ese por el cual el conocimiento nuevo aparece, y sólo puede aparecer, sobre la base del conocimiento vigente de su propio desarrollo antecedente, justamente ese contenido en el método hipotético-deductivo; no podía pasar mucho tiempo para que una mente ilustrada como la de Alfred Hettner, retomando esos atisbos del objeto de estudio que por tanto tiempo había permanecido oculto, elaborase una segunda abstracción y generalización teórica[b], y haciendo en realidad de la suma de aquellas propiedades particulares la síntesis, concluyó que: el objeto de estudio de la Geografía, es el espacio.

 

Necesariamente ese era el consiguiente lógico.  El siguiente problema vino  en la conceptualización del mismo.  Si de suyo ese era todo un problema, más complejo se hace aún el análisis histórico que permite el rescate de Hettner en ese proceso de abstracción y generalización, cuando hay que rastrear las interpretaciones dadas a su trabajo.

 

 

[a]    El salto de Hettner a nosotros pasando por alto los aportes de Carlos Sáenz de la Calzada Gorostiza y Alexandr Maxímovich Riábchikov, se produjo porque hasta ese momento aún no veíamos en ellos su contribución en la parte de su abstracción y generalización.

[b]    En realidad, al profundizar los estudios de la historia contemporánea, esa contribución de Hettner, cronológicamente ocupa un cuarto momento histórico.

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30 agosto 2015 7 30 /08 /agosto /2015 22:03

GeocentroGeocentro: una “DGG del INEGI” de Mediana Empresa.  Artículo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

09 abr 12.

 

Geocentro, en las formalidades de la clasificación de empresas, quizá pertenezca aún a la “mediana empresa”, pero por lo que históricamente significa en la historia de la ciencia y de la Geografía en México, simplemente, es la más grande de las empresas.

 

Ello es así, porque inauguró –en la plenitud de la idea de los servicios geográficos, más allá de los aspectos especializados de empresas antes ya existentes, principalmente, por ejemplo, de aerofotogrametría o de ingeniería y planeación–, los servicios geográficos profesionales fuera del ámbito del Estado, y, por lo tanto, como empresa privada.

 

La principal forma en que esta epresa se presenta –siendo, al parecer, un consorcio–, es bajo la denominación de “Sistemas de Información Geográfica, S.A”.  Quisimos verificar estos datos históricos y de organización a través de Internet, pero infortunadamente ahora sólo aparece una dirección de referencia sin más información (grave error que no nos explicamos, y su primera consecuencia queda expresada aquí, en las limitaciones de este artículo); hurgamos entonces entre nuestros papeles, y encontramos una carpeta promocional, de la cual abtuvimos los datos que aquí usamos.

 

En su presentación como Sistema de Información Geográfica, S.A., expone haberse fundado en 1980.  En esas circunstancias, est año parece ser clave en el inicio de una revolución de pensamiento geográfico particularmente en mMéxico: ese momento fue, a su vez, el de nuestra convicción del espacio como el objeto de estudio de la Geografía; pero también, de las publicaciones de las Síntesis Geográficas de la Dirección General de Geografía, INEGI, con una clara concepción de la metodología geográfica científica; y sólo dos años después, se introdujo al mercado la computadora personal y los sistemas automatizados para el manejo de imágenes de satélite.

 

El inicio de la década de los ochenta, fue, pues, un momento histórico de replanteamentos teóricos y nueva incidencia de la Geografía en el ámbito económico-social nacional.  Se hacía necesario no sólo renovar el conocimiento geográfico del territorio de México a la luz de los nuevos avances científico-técnicos, sino, además, hacerlo –cartográficamente hablando– en una escala mayor y una cartografía temática más específica y diversificada, que aquella a la que la Dirección General de Geografía lo vení ahaciendo, y dado que, por razones económicas de costeabilidad para las que dicha insitución estaba sobrada, paradójicamente no podía hacerlo en esas mayores escalas (sin mebargo lo intnetó, por ejemplo, para la Cartografía Urbana en 1:10,000, que finalmente acabó abandonando).  Ese era, entonces, por sus costes de operación, , una tarea natural a la empresa privada en este sistema económico-social, y en ello surgió Geocentro.

 

Si la DGG del INEGI estaba para las soluciones de Estado, Geocentro-SIGSA, entonces, como una “DGG del INEGI” en pequeño, estuvo, opeativamente, en posibilidad de ofrecer servicios a usuarios particulares acorde a sus necesiadades.  Y aún así, era ya tal la necesidad de esa nueva geografía, que dichos usuarios particulares lo fueron, en principio, las mismas dependencias del Estado, para las que no era suficiente la información de la DGG que trabajaba en la escala base de 1:250,000, avanzaba el cartografiado del territorio en escala 1:50,000; cuando, por ejemplo, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), requería escalas hasta de 1:1000.

 

La importancia histórica para la ciencia y la Geografía en México de Geocentro es tal, que –debemos decirlo, no sin pena ajena, y en el ridículo histórico de la geografía académica institucional–, que en esos años, Geocentro realizó el trabajo de edición e impresión del Atlas Naconal del Insitituto de Geografía, lo que revela el pobre trabajo geográfico que se hacía en éste, que hacía incosteable tener su propia editora e impresora de mapas.

 

Geocento es, ues, para decirlo en el argot, una baliza en el horizonte histórico del desarrollo de la Geograía en México; suimportancia histórica correspondió, precisamente, a su necesidad para el desarrollo económico del país.

 


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30 agosto 2015 7 30 /08 /agosto /2015 22:03

Análisis de Costos de OperaciónUn Portafolios de Trabajos Geográficos: Logística de Materiales.  Artículo, 2012 (5/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

05 mar 12.

 

Luego de 1995, en México se vivió la peor crisis de su historia; se expandió al desempleo, y e el ámbito laboral dominó la cofradía burocrática en donde el empleo se tenía no por el saber o las capacidades, sino por el amafiamiento de grupos de poder.

 

Había quebrado “Geoinformática” y de pronto nos encontramos en el desempleo.  Nuestra experiencia del trabajo geográfico estaba en la dependencia de Estado, y comenzamos a hacer un amplio como inútil recorrido por ellas: pura administración, pues el verdadero trabajo productivo era dado a contrato a empresas privadas (con todo lo que en ello hay de corrupción); ese círculo cerrado de pequeños o grandes mafiosos protegiéndose en su incompetencia los unos a los otros; el no formar parte real de esos “equipos” con exclusivos intereses políticos, etc.  En ese ambiente cerrado y agudizado cada vez más por la crisis económica campeante, hicimos, porque no podíamos sino hacerlo, el intento por ubicarnos en un empleo.

 

Esa diversidad de experiencias negativas vividas, manifiestas en toda su crudeza ya por nuestra directa apreciación o incluso entre sincera y únicamente expuestos, contribuyeron poderosamente a afirmar nuestra definición profesional en el campo de la geografía teórica.  Ya no se hacía ello una libre elección, sino un confinamiento obligado.

 

Pero en ese proceso se dio un caso particularmente interesante que nos permitió, necesariamente poner a prueba nuestro desplante profesional y capacidades reales.  Visitamos la Comisión Federal de Electricidad, nos informamos de las áreas de trabajo, y ubicamos aquella en la que podríamos desempeñarnos.  Luego nos entrevistamos con el encargado directo del área y planteamos la posibilidad de colaborar con la dependencia, solicitándole nos planteara un problema crítico a resolver en su Departamento.  Accedió de buena manera y nos expuso un problema de logística en el tendido de líneas de conducción.  En la solicitud de materiales, específicamente en la cantidad de metros de cable, o se excedía, o quedaban faltantes.  Y el problema lo entendimos de inmediato, cuando a nuestra vista desplegó, siendo 1995 o 1996, un mapa de la Secretaría de la Defensa Nacional 1:500,000, con cuya base cartográfica trabajaban.

 

Esa situación era extrema y nos facilitó de inmediato entender el problema y ver su solución; para ello hubiera sido posible deducirlo incluso me hubieran desplegado una cartografía 1:50,000 de la DGG.

 

Sorprendido, pregunté si no tenía un brigada topográfica, a lo que, evidentemente respondió que sí…, pero; producto de esa cofradía, el topógrafo podría saber cualquier cosa, menos de obtener una distancia con el teodolito, a tal punto que nos preguntó si en este caso nos podríamos encargar de la brigada.  Una intuición ante mi obvia respuesta afirmativa, me auguraba ya un empleo seguro ahí; y me comprometí a entregarle un informe que mostrara la solución al problema.

 

Unos días después nos volvimos a ver, y le puse en sus manos el Informe: un breve atlas cartográfico con mapas a escalas incluso 1:5000 (hechas por transformación de escala, pero afirmando la verificación de campo en su real construcción).  Literalmente quedo estupefacto, y yo resultaba el más sorprendido.

 

En el acto se levantó y me condujo con su superior; le puso frente a sí el Informe, a la vez que le decía: “aquí está la solución al problema”, y me presentó.  Luego de los protocolos, aquel comenzó a revisar ese breve atlas cartográfico en donde el riesgo de error en la logística de materiales se hacía despreciable.

 

Aceptó que esa era la solución, por formalismo exploró acerca de nuestra función profesional.  Todo ello con gesto adusto, como poniendo todo al filo; y entonces su expresión –dirigiéndose a su subordinado– fue la siguiente: “Mira, por respeto aquí al Licenciado, te voy a mostrar algo…”, y al tiempo que sacaba de un cajón de su escritorio un oficio que ponía en sus manos, pidiéndole reserva, e indicándole que le recomendase a su gente se aplicara al trabajo.

 

Para entender la situación no necesitaba más, pero, por sí no fuera suficiente, de reojo sólo vi palidecer al otro compañero conforme leía: evidentemente, iban a vivir su recorte de personal, que de igual manera se venía dando en todas las dependencias.

 

Entendimos, agradecimos la confianza, y nos despedimos.  Para efectos prácticos, seguimos sin trabajo; pero en el plano de nuestra formación profesional en las experiencias del llamado ”mercado laboral”; no teníamos ya duda alguna acerca de nuestras capacidades profesionales, y menos aún, que esas capacidades estaban  de las falsas aplicaciones y simulada operatividad posible del geógrafo en este país, como, al mismo tiempo, de las funciones esenciales de éste.

 

Y ahí abandonamos para siempre toda expectativa en esos campos del “desarrollo profesional”.  Esa infructuosa búsqueda comenzó a afectarnos profundamente en el ánimo, y decidimos volver a lo que alguna vez habíamos ejercido: la educación.  Ubicados en ella, se hicieron lo mismo la depauperación y el quiebre en el proyecto de vida, que el descanso psicológico.  Y hubo de transcurrir una docena de años, antes de que volviésemos a estar en posibilidad de producir nuevamente lo nuestro: la geografía teórica.

 


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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

Aristoteles.jpg 

Aristóteles(384-322 ane)  ¿Cómo entender el espacio como el vacío (ese ápeiron o lo indefinido), cuando por éste se entiende la ausencia de algo, donde lo que queda es “la nada”?  Luego, para Aristóteles, el espacio no podía ser sino el lugar que ocupa un cuerpo, incluso como la superficie misma que lo abraza.  Así, el concepto aristotélico del espacio perduró por siglos, incluso en la dialéctica materialista hasta los años ochenta del siglo XX, en donde el concepto de espacio independiente de la materia en su forma de vacío, se calificaba de metafísica.

 

*

 

El avance del conocimiento, en mucho, se pone de manifiesto con la precisión de los conceptos.  Así, algunos aspectos de lo que hace treinta años ubicábamos como postulados del espacio, ahora, precisando su esencialidad, les hemos dado el rango de principios, esto es, de leyes más generales y esenciales, e incluso, algunos enunciados entonces como “principios”, ahora, por su real situación de particularidad, los consideramos tan sólo como categorías acerca de las propiedades del espacio.

 

En este artículo acerca de los preliminares de la axiomatización de la teoría de la geografía en su fundamentación científica hipotético-deductiva, dada en los principios o leyes más generales y esenciales del objeto de estudio de que es reflejo, se pone en evidencia este proceso de profundización y precisión del conocimiento en un mayor rigor lógico, en el que, más aún, están los postulados y principios del espacio, no puede haber sino la más plena identidad con los mismos en la geografía como ciencia de la cual es reflejo en el conocimiento.

 

*

AristótelesFilosofía de la Geografía.

 

[____]  El Fenómeno Objetivo del Espacio.  Preliminares de la axiomatización de la geografía en tanto ciencia rigurosa.  Postulados y Principios del Espacio (2/).

 

 

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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

La Síntesis Combinatoria y la Unidad de la Geografía (Gro 

El Mito de la Unidad de la Geografía, 1976; Alan Reynaud.  La imposibilidad de una unidad y síntesis de la heterogeneidad planteada en la geografía hasta los años setenta del siglo XX, tuvo como solución última su negación, haciendo con ella la negación misma de la geografía como ciencia.

[Fuente: Revista Geocrítica; famosa caricatura en la que se representa el problema de la síntesis y la unidad en Geografía]

 

*

 

El año 2012 representó para nosotros un salto cualitativo de enorme trascendencia; fue como si de golpe cerráramos aquella brecha de quince años que se nos impuso entre 1994 y 2009 tras la crisis económico-social y estuviésemos, por un lado, de nuevo en la plena continuidad de nuestro trabajo, pero, por otro lado, con las implicaciones de esos quince años de madurez en los que continuamos nuestro desarrollo profesional en otras áreas (una Maestría en Educación Superior, y luego el Doctorado en Filosofía), con lo que, al volver, nos dio otra visión, como “desde fuera”, de la problemática de la geografía y sus fundamentos como ciencia, con lo que se agudizó nuestra capacidad de crítica.

 

Eso aparentemente complejo, la Lógica, la habíamos reestudiado hacia fines de los noventa acabando de entender lo que insuficientemente comprendimos de ella en nuestro bachillerato, y ello fue determinante para una reelaboración de nuestra noción de la ciencia y el método hipotético-deductivo de la ciencia de la modernidad ilustrada.  Sin una comprensión seria de la lógica, es del todo imposible entender lo que real y dialécticamente, más allá de una noción mecánica de reunir lo separado, significa la noción de síntesis.  Y a la vez, sin una idea clara del proceso de síntesis, no se puede apreciar el papel fundamental para el pensamiento científico de los procesos de abstracción y generalización, sin lo cual tal pensamiento científico no puede ser en su profunda expresión.

 

*

La Síntesis Combinatoria y la Unidad de la Geografía (GroFilosofía de la Geografía.

 

[____]  Elaboración de una Teoría Geográfica.  Antecedentes (4/)

 

Amanalco parte CentralHistoria de la Geografía en México.

 

[____]  Un Portafolios de Trabajos Geográficos: Desarrollo Urbano y Reserva Territorial (4/)

 

 

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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:04

El Fenómeno Objetivo del Espacio.  Preliminares de la axiomatización de la geografía en tanto ciencia rigurosa.  Postulados y Principios del Espacio (2/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

15 ene 13.

 

 En dónde estamos, es decir, qué es el espacio.  Y ese lugar en donde estamos ¿será igual a cualquier otro lugar en cualquier otra parte, no sólo aquí en la Tierra, sino en la Luna, en los planetas, en las estrellas?  ¿El espacio es algo único, o habrá una diversidad de espacios?; y si hubiese una diversidad, ¿sería posible ordenarlos y clasificarlos?

 

Dichas interrogantes nacieron con el ser humano mismo, pero quedaron ya registradas históricamente hace unos 2,600 años entre los griegos descendientes de las familias aqueas expulsadas por los dorios hacia la región occidental de la Península de Anatolia (hoy Turquía), en lo que se conoció, entonces, como la Grecia jónica.  No sólo Tales de Mileto (615-547), y su discípulo Anaximandro (585-525), comenzaron a reflexionar en ello, y este último, intentando explicar a su vez la naturaleza del espacio en el ápeiron (“lo indefinido”), y la estructura del mismo en un primer modelo cosmogónico; sino otros pensadores, como Demócrito (460-370), comenzaron a plantear las dificultades en el entendimiento de ese fenómeno objetivo dado en el concepto de espacio, pues lo existente entre dos átomos (entendidas literalmente como partículas últimas indivisibles), no se entendía exclusivamente como el vacío en tanto ausencia de algo, sino como “un algo” inasible, propiedad esencial del espacio, que llevó a Anaximandro a denominarlo precisamente como el ápeiron.

 

Sin embargo, otros pensadores, como Aristóteles (384-322), para eludir el problema del vacío que se identificaba con “la nada” (allí donde se daba la ausencia de algo quedaba “la nada”), pero donde esa metafísica “nada”, adquiría en el vacío características de “algo” realmente existente; de donde Aristóteles, dándole la vuelta al problema, propuso que el concepto de espacio, a lo que se refería, era al “lugar que ocupa un cuerpo”, y en ese sentido el espacio era, para Aristóteles, la superficie bidimensional de los cuerpos mismos.

 

Con conceptos cada vez más elaborados, el problema de la realidad y naturaleza del espacio se siguió discutiendo prácticamente en los mismos términos en el Renacimiento y la Ilustración, e incluso en la época contemporánea hasta nuestros días.

 

De esas propiedades objetivas del espacio, el conocimiento del mismo en la ciencia que Eratóstenes (196-64 ane), denominó “Geografía”, se postula haciendo de ésta, necesariamente, una ciencia: 1) el ser una ciencia acerca de la naturaleza, 2) el ser una ciencia de la naturaleza en sus aspectos físico-matemáticos, 3) el ser una ciencia de la naturaleza en sus aspectos físico-matemáticos, aplicada al espacio terrestre, a la dialéctica de la dimensionalidad material continuo-discreta de la Tierra (pero generalizable a la condición espacial de todo astro).

 

De ese tercer postulado de la Geografía, particularizando en el espacio, se puede llegar a una primera y simple conclusión: el espacio existe objetivamente.  De ello se sigue una segunda conclusión: la propiedad esencial de esa existencia objetiva del espacio, es su dimensionalidad con carácter material.  Luego, en una tercera conclusión, a la vez, de manera inmediata, se puede afirmar entonces que: el espacio es tanto el concepto de cualidades espaciales de los objetos (un discreto), como esas cualidades objetivas en ausencia de los mismos (un continuo).  Y en consecuencia, surge una cuarta conclusión: la naturaleza del espacio no es de una propiedad única, sino un fenómeno complejo.

 

Los diversos conceptos de espacio que se han dado históricamente, se caracterizan por distinguir ciertas propiedades del mismo, que si bien nos han venido dando una idea cada vez más completa del mismo, no ha sido sino hasta muy recientemente (el tránsito del siglo XX al XXI), que esa propiedad esencial en común a todas las cosas, el vacío, se ha aceptado como una forma más en que la materia existe, una forma más del movimiento de la misma, y que expresa la complejidad del fenómeno del espacio.

 

Pero he aquí que la diversidad de los fenómenos en que la materia existe (sus formas de movimiento), todas tiene en común el espacio como condición de existencia.  De ello se sigue, en una quinta conclusión: que el espacio mismo, con su propiedad dimensional de vacío, al adquirir dialécticamente dos formas de existencia básicas simultáneas; el espacio continuo (el vacío), el espacio discreto (los cuerpos o formas del “espacio lleno” o espacio plenista); se da como forma o condición de existencia de la materia, en lo que hemos denominado como el vacuum, el vacío en transformación, la dialéctica continuo-discreta.  Y en consecuencia, en una sexta conclusión, el espacio no sólo es forma de existencia de la materia en tanto condición de existencia, sino forma de movimiento de la misma en tanto en sí mismo es materia en transformación.  Finalmente, tales conclusiones generales producto de la experiencia histórica, son las que constituyen los postulados del espacio.

 

Del conjunto de postulados que se resumen en el hecho de experiencia de que el espacio es una dimensionalidad material continuo-discreta como condición de existencia y forma de movimiento de la materia, ello establece un primer principio, es decir, una primera ley general: la ley o principio de la dimensionalidad material, a lo que denominamos como el vacuum.

 

El vacuum es pues, el estado dialéctico del espacio que no lo podemos entender sino en constante transformación, y en donde las propiedades esenciales se transforman constantemente de lo discreto a lo continuo y viceversa, por lo que, en un segundo principio, podemos decir que el espacio, en su dimensionalidad material continuo-discreta, está en relación dialéctica; y que en un tercer principio, se establece que el espacio tiene una naturaleza vacuista o plenista, ya en particular.

 

Tal naturaleza del espacio no es un todo único, indiviso, uniforme, sino posee una estructura, dada, en un cuarto principio, en los estados de espacio continuo y en los estados de espacio discreto.  Y esa estructura particular continuo-discreta, en un quinto principio, queda dada tanto por la condición de existencia en la simetría geométrica de la dimensionalidad de ejes, ángulos y planos, como por el sustrato portador de los estados de la materia.

 

Finalmente, en un sexto principio, el orden de complejidad de los sustratos portadores o estados de la materia, da el orden de clasificación de los estados de espacio de lo general a lo particular, y de lo simple a lo complejo; de modo que, como séptimo principio, un estado de espacio es siempre una generalización de otro estado de espacio; y como octavo principio, está el hecho de que el espacio, tanto en su geometría como en sus sustratos portadores, no es una estructura única ni rígida e inamovible, sino plástica y en transformación.


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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:04

Elaboración de una Teoría en Geografía. Antecedentes (4/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http//:espacio-geografico.over-blog.es/

22 jun 12.

 

Desde el primer número de la Revista “Espacio Geográfico” de este año 2012, empezamos a dedicar la atención al problema de la síntesis, primero, como problema de investigación en la dialéctica, su solución tanto en el espacismo como en el fenomenismo en geografía, y luego, en el N° 06 del 18 de febrero de 2012, siguiendo esa línea de crítica al fenomenismo y esclarecimiento del papel de la síntesis en la investigación espacista, comentamos el artículo de Alan Reynaud, “El Mito de la Unidad de la Geografía” (1976), por cuyo puro título parecía negarse toda posibilidad de síntesis.

 

Un artículo publicado hace poco más de 35 años, cuando nosotros recién ingresábamos a los estudios profesionales de geografía y artículo que habríamos leído quizá unas tres o cuatro años después de su publicación.  En él, a pesar de considerarse la unidad de la Geografía como un mito, no deja de tratar el problema de la síntesis en geografía, es decir, de aquello en que se produce una unidad.  Sin embargo, la poca atención que entonces como estudiante nos mereció su propuesta de “síntesis combinatoria”; discutida luego en México como la gran novedad del método durante los trabajos del VIII Congreso Nacional de Geografía de 1978; en esta nueva lectura de 2012, adquirió una importancia esencial: esa “síntesis combinatoria de los años setenta, era la propuesta de solución, en forma mecanicista, al problema de la relación en geografía, considerada en ese entonces como la categoría principal.

 

La diferencia estuvo en que ahora no sólo teníamos ya un conocimiento más exhaustivo, sino real, de la lógica, y entendíamos tanto la importancia como los procedimientos lógicos reales de la síntesis.

 

La llamada “síntesis combinatoria”, como un acto mecánico, era una falacia; la verdadera síntesis es, y sólo es, un procedimiento lógico: la subsunción de la antítesis en la tesis mediante el silogismo.

 

No obstante, en una disciplina de conocimientos en donde ha estado por tantos años ausente la investigación teórica, ese problema mecanicista perduró ahí por mucho tiempo más (hasta mediados de los años noventa nosotros realmente tampoco nunca sometimos a crítica el concepto de síntesis, a pesar de su esencialidad; pero, en mucho, por movernos, como todos, en el presupuesto de que ello era el recurso del método de la reunión mecánica en un todo, de lo antes así separado en el análisis); de modo que volver a ello en el 2012, pero ya con nuestros conocimientos del inicio de la segunda década del siglo XXI, por una parte, nos explicamos la descomunal limitación de aquella “geografía fenomenista” de la época; pero, por otra parte, comprendimos el procedimiento real a seguir en la investigación del espacio geográfico.

 

Paralelo a esa síntesis lógica, publicamos algunas reflexiones acerca de la descripción y el análisis cualitativo, y de la explicación y el análisis cuantitativo, en función del trabajo que simultáneamente empezamos a elaborar como modelo de investigación aplicada desde los fundamentos teóricos de la teoría del espacio geográfico en nuestros términos; y en ese proceso, entendiendo a su vez, la función de abstracción y generalización en el conocimiento científico.  Y descubrimos, al revisar la historia contemporánea de esta ciencia, básicamente por lo que fue el siglo XX, un proceso de abstracción y generalización sobre las categorías fundamentales de espacio y fenómenos, que se había iniciado rudimentariamente con Vidal de la Blache, para reelaborase como una segunda abstracción y generalización con Alfred Hettner, y que llegó a nosotros para volver a elaborarse en una tercera abstracción y generalización[*].

 

De ese descubrimiento, seguía de manera directa la solución a un problema que considerábamos lejano: la teoría unificada de la geografía; esto es, la síntesis de la “geografía espacista” y la “geografía fenomenista”. Y, de pronto, nos vimos con la solución de +esta en las manos, de donde publicamos, en una Edición Especial en el N° 07 del 20 de febrero de 2012, el ensayo sobre dicha teoría.

 

Habíamos entendido, incluso, nuestro lugar en este proceso histórico.  Todo adquirió de pronto un nuevo reordenamiento, estábamos en un nuevo salto cualitativo que se operó entre febrero y mayo, en donde nos explicamos en qué consiste el conocimiento profundo en geografía, el cual es ese proceso de abstracción, generalización y síntesis; y ese otro concepto entendido únicamente en el presupuesto, el concepto de relación, lo sometimos a un nuevo escrutinio.

 

[*]    El artículo se elaboró en 2012, y en ese momento sólo teníamos descubierto tres momentos  históricos de abstracción y generalización, que luego llegamos a duplicar.

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23 agosto 2015 7 23 /08 /agosto /2015 22:03

Imagen de Satélite; Cuernavaca NorteUn Portafolios de Trabajos Geográficos: Desarrollo Urbano y Reserva Territorial.  Artículo, 2012 (4/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-georafico.over-blog.es/

27 feb 12.

 

En diciembre de 1994 estalló la más grande crisis económica de la historia en México (y con ello, el más descomunal desfalco a la sociedad.  Durante 1995 la crisis se expande; la empresa distribuidora de una nueva tecnología que teníamos, “Geoinformática”, quiebra, y los servicios geográficos profesionales que venían intentándose desde ella, se reducen a nuestra búsqueda personal.

 

Por entonces conocimos un compañero que vinculado al gobierno, nos “recomendó” ante el directivo del otra dependencia en al que podríamos operar nuestros conocimientos.  Por los resultados, muy probablemente esa recomendación iba con la “tarjeta marcada”; e decir, con a marca convenida par hacer saber que: <<estoy quedando bien, no estás comprometido>>.  Luego de los protocolos, elaboré un proyecto afín a los objetivos de tal dependencia: el desarrollo urbano.

 

Teníamos apenas un año de estar viviendo en Cuernavaca, por lo que, con ese proyecto que involucró un estudio urbano, empezamos a conocer realmente la ciudad y su seria problemática.

 

El desarrollo urbano quedó directamente vinculado al problema de la llamada reserva territorial, para cuya dinámica no había cartografía actualizada (que en general ni siquiera había), que revelaba la verdadera situación.  Entonces echamos mano de la fotografía aérea y del análisis estereoscópico del terreno, y elaboramos una primera carta potencial.

 

Entre otras cosas, y en ello se centró en mucho nuestra propuesta, descubrimos que no había con suficiencia parques públicos.  Acaso dos (el Parque “Melchor Ocampo”, y el Parque “Porfirio Díaz”; pues el llamado Parque de “Chapultepec”, se privatizó), pero muy limitados, en calidad más bien de “andadores en un arbolado público”, que zonas de esparcimiento (poco después se construyó un primer parque público de esparcimiento, el Parque “Solidaridad”).

 

Dado ese estudio (a más de la supuesta recomendación por amistad), al directivo de aquella dependencia le costó trabajo sortear la negativa, su último recurso fue el de darle largas al asunto, el redirigirnos a una supuesta empresa de estudios de reserva territorial, y el juzgar a las escondidillas.  Y es que no se trataba de que “se hiciese algo”, sino de ver la manera de que aparentando hacer, se hiciese nada.  Y ello nos explicaba aquella burocracia ignorante, meramente política, medrando del presupuesto y, por supuesto cuidando que nadie más llegase a compartir su botín.  He ahí esa misma institucionalidad, con distinta facha, es por igual en el ámbito académico que el público.

 

De esa experiencia nos quedó un estudio geográfico en las manos, que vimos que podía vincular a los asuntos ecológicos y de estudios de riesgo civil, que por entonces estaba a flor en los discursos políticos.  Decepcionados de lo anterior, fuimos precisamente a la dependencia de “Protección Civil”, como se le denominaba, y, a más de sonar aquel nombre a un asunto policiaco, cuando visitamos la dependencia, el personal encomendado, parecía entender realmente funciones de policía (si no es que en realidad lo eran); estaban plenamente caracterizados como tales.  Apenas entramos para empezar a informarnos, e impactantemente el ambiente que se sintió fue como el llegar a un Ministerio Público.  Ya estábamos ahí, preguntamos forzadamente alguna sandez, hubo de manera natural y en lo común la respuesta correspondiente, y nos fuimos.

 

Entonces, reflexionando con lo que tendría que tratar en los servicios geográficos profesionales a contrato, pudimos ver otro ángulo de ello: en este país, ellos son, esencialmente, simulación, la “chamba” por “amiguismo”, que se dan unos a otros repartiéndose el botín, porque “unos” y “otros”, son los mismos operando desde distintas posiciones para un mismo fin: el saqueo.

 

Y fue así como perdimos la confianza y el interés en la “geografía operativa”, pero que, como último recurso, seguimos explorando en sus posibilidades dos o tres años después.

 

Aquí la lección ya no fue acerca de nuestros conocimientos y capacidades profesionales, sino acerca de nuestra personalidad y el carácter propio a lo que implica realizar en geografía operativa como servicio profesional a contrato; y ahí nos dimos cuenta que eso no era lo nuestro…; más aún, “de algún modo” (los trasiegos de “valores entendidos” con fines aviesos), ello implicaba nuestra negación.

 


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16 agosto 2015 7 16 /08 /agosto /2015 22:05

Editorial

Democrito.jpg 

Demócrito (460-370 ane), pensador materialista griego, hacedor de mapa lo mismo que estudioso de todos los fenómenos (calificado por Marx, por ello, como la primera mente enciclopédica), y por lo que podemos reconocerlo como geógrafo, planteó, filosófico-físicamente, el problema esencial del conocimiento geográfico: los átomos y el vacío, la relación dialéctica de lo discreto-continuo.

 

*

 

Toda ciencia es explicación de la relación causal de una faceta de la realidad objetiva que constituye su objeto de estudio, y de ahí que lo primero sea la necesidad de la determinación del mismo, luego de su definición, y sobre esa base empezar a establecer sistemáticamente una lógica de esa explicación causal, dada en un conjunto de postulados, principios, axiomas, teoremas, hipótesis y leyes, de todo lo cual esa ciencia se elaboran las teoría acerca de ese objeto de estudio.

 

La primera condición es la objetividad, la existencia real de ese objeto de estudio como un objeto más del mundo cognoscible de los objetos materiales, de esa faceta de estudio, en ete caso de la geografía, del espacio.

 

Esta serie de artículos, escritos a principios de 2013 (entre el 15 y 18 de enero de 2013)[*], concebidos como un promocional para el mes de julio de ese año, de <<“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica”, ofrecida por suscripción), la entendimos como un preliminar o preparativo necesario antes de elaborar y exponer una formalización teórica de la teoría del espacio geográfico, y en esta primer entrega abordamos el tema de su Introducción, en una explicación general de cada uno de esos elementos necesarios en la formalización de la teoría, proceso conocido en su conjunto, como axiomatización.

 

*

DemócritoFilosofía de la Geografía.

 

[____]  El Fenómeno Objetivo del Espacio.  Preliminares de la axiomatización de la geografía en tanto ciencia rigurosa.  Introducción (1/).

 

 

[*]    Justo dos meses antes de la represión nazi-fascista del Gobierno del D.F, que detuvo nuestra producción intelectual y alteró todos los subsiguientes materiales a publicar, razón por la cual esta serie es aquí programada ya como números de la Revista, a salir a la luz en agosto de 2015.

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