Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

28 septiembre 2014 7 28 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

D-Harvey--pablotaricco.blogspot.com.jpg 

David Harvey (1935…), geógrafo inglés, uno de cuyos trabajos para nuestro campo de estudios, la geografía teórica, es la obra Explicación en Geografía, 1969, relativa a la formalización de las teorías, leyes y modelos en Geografía.

[Fuente: pablotariccio.com]

 

Si algún pasaje pudiera ser revelador del momento exacto que correspondía a esta lectura analítica de la obra de Harvey, es el que ahora compendiamos en este fascículo.

 

Hemos hecho ver en editoriales y fascículos anteriores, la limitación de Harvey impuesta por el método positivista bajo la influencia de Stuart Mill.  Ello se convirtió en un angustioso drama en el que podemos ver cómo ya en 1969 se aproximó Harvey a la solución de una teoría unificada de la Geografía, y por las limitaciones de método se quedó en el dintel.

 

Esa teoría única de la Geografía como ciencia buscada desde la segunda mitad del siglo XIX en la que finalmente se sintetizaron lo que Harvey llama “las ciencias empíricas de los procesos derivados” (los fenómenos naturales y sociales), y “las leyes morfométricas propias de la geografía” (el espacio).

 

Harvey es absolutamente explícito y preciso, nos muestra que tal síntesis habrá de ser mediante el procedimiento lógico de la confrontación de la antítesis y la tessi como le llama Hegel, o de la subsunción de los opuestos en la contradicción, como la denominara Marx.

 

A ello Harvey se refiere como la “solución a la dicotomía” en una diferente noción de síntesis.  Hasta entonces, la noción de síntesis en geografía, había sido exclusivamente, como la refiere Alan Reynaud (1976), la de una “síntesis combinatoria”; es decir, la simple coordinación  mecánica (por sus relaciones externas), del conjunto de los fenómenos en el espacio; ahora Harvey habla de la necesidad de la síntesis lógica, es decir, de su mediación en el silogismo para obtenerla como el consiguiente.

 

Harvey, inmerso en el positivismo de Mill, anticipó, no obstante, que tal síntesis sería ciertamente, aun cuando difícil de lograrla.  Él la veía como resultado del ascenso de lo empírico concreto y particular.  Ciertamente, nos tomó treinta años el lograrlo, pero ahora en la dialéctica materialista de Marx en que nos sustentamos, deduciendo de lo teórico, abstracto y general.

 

*

 

Investigación, Diagrama de Flujo, Sector TeoríaFilosofía de la Geografía.

 

 

 

[___]  Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (3/5).

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Segunda Época
Comenta este artículo
28 septiembre 2014 7 28 /09 /septiembre /2014 22:04

 

D Harvey (pablotaricco.blogspot.comAnálisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía, D. Harvey, 1969 (3/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

12 jul 12.

 

Un pequeño conjunto de citas más, dramáticamente pondrán en evidencia ese acercamiento de Harvey a la solución de la teoría del espacio terrestre o geográfico, que no es otra cosa que la teoría misma de la Geografía como ciencia, y el encontrarse con una poderosa limitación dada en su método.  Harvey observa que la geografía, dice él mismo, representa muchos de los problemas de la geometría, de donde estima <<podrían derivar los postulados geográficos, sin hacerlo de ninguna ciencia empírica intermedia>>; y de ello “derivarían las <<leyes morfológicas>> que contribuyen a explicar la distribución geográfica”.

 

Y Harvey va más allá: “Los postulados morfométricos propios de la geografía –dice Harvey– contrastan con los postulados acerca de los procesos derivados”.  Esos postulados morfométricos, son, pues, espaciales, lo “propio de la geografía” que contrasta con los postulados de “procesos derivados”, es decir, léase, de procesos fenomenistas.  Y el momento culminante de este drama, está cuando Harvey asienta: “Usaremos los conocimientos sobre esta dicotomía para aclarar, y quizá para dar una nueva interpretación a la noción tradicional de síntesis en geografía”.

 

Sin duda, de haber usado Harvey la dialéctica materialista en lugar del idealismo subjetivo empírico inductivista bajo la influencia del positivista Stuart Mill, a él le hubiera correspondido hacer todo lo que luego nos ha correspondido a nosotros.  El concepto de “dicotomía”, se refiere a una división en dos partes, las que, referidas a un concepto, en ellas se agota la extensión del mismo de manera contrapuesta.  En otras palabras, es otra manera de decir: contradicción, esencia de la dialéctica.  Tal contradicción planteada por Harvey, pues, se refiere de una parte, a los “postulados morfométricos propios de la geografía” (el espacio), y a los “postulados derivados” (los fenómenos) de otra parte.  Otra manera, pues, de enunciar lo que nosotros identificamos como la contradicción histórica fundamental de la Geografía.  Sin duda, compartiéndolo con Harvey, es de esta contradicción, y sólo de esta contradicción, que habrá de darse la síntesis para una geografía como ciencia moderna.

 

Curiosamente, como un asunto ya de erudición, Harvey dice que la noción de tal dicotomía, “nace del énfasis que han puesto los geógrafos en lo que Brunhes ha llamado connexité en el paisaje o en el área geográfica”.  Esta geografía de la conexión en el espacio, no es otra que lo que nosotros denominamos “geografía espacista” (la de los postulados morfométricos), a la que se opuso, a partir de Estrabón, la “geografía fenomenista” (la de los postulados derivados, según Harvey).

 

Y hagamos una sexta cita de este pasaje de Harvey, la esencial y más sorprendente, que bien vale recoger íntegra en toda su extensión:

 

“Las interrelaciones de toda una multitud de los factores dentro de un área le confieren una personalidad <<única>> y son las que generaban tradicionalmente los criterios para descubrir unidades regionales.  De aquí ha surgido la idea de que la geografía se ocupa de la síntesis de todo lo que existe dentro de un contexto zonal.  Esta era una de las conclusiones clave de Hartshorne (1939) acerca de la naturaleza de la geografía.  Pero dada la dicotomía existente en los postulados básicos de la teoría geográfica, muy bien podría interpretarse que la síntesis en geografía es cuestión de ligar la teoría que explica los procesos (principalmente de la teoría derivada) con las teorías acerca de la estructura y formas espaciales.  Esta ligazón requiere una transformación espacio-temporal difícil de lograr”.

 

Este fue el alcance máximo de Harvey, y se quedó en el límite de lo que después, independientemente, pues no conocimos la obra de Harvey sino hasta mediados de los ochenta, nos tocó a nosotros hacer.  Lo que, por demás, habla a las claras de la incuestionable objetividad del proceso en el desarrollo de la Geografía como ciencia moderna.

 

De la cita anterior puede puntualizarse esa esencialidad expuesta en:

 

La interrelación de múltiples factores.

En un área a la que le confieren una personalidad <<única>>.

Formando el criterio de unidades regionales.

Esos múltiples factores en relación, implican una síntesis.

 

       Ibid. p.141.

       Ibid. p.141 (subrayado suyo).

       Ibid. p.139.

       Ibid. p.141.

       Ibid. p.141.

       Ibid. p.142.

       Ibid. p.142.

       Ibid. p.143 (subrayado suyo).

       Ibid. p.143.

      Ibid. p.143.

      Ibid. p.143 (subrayado suyo).

      Ibid. p.143.

      Ibid. p.143 (subrayado suyo).

 



 

 

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
27 septiembre 2014 6 27 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

 1847-Croquis-del-Sitio-de-Veracruz--1847.jpg

Croquis del Sitio de Veracruz por las tropas norteamericanas en 1847.  Al conservadurismo, empezando por el oportunista de Santa Anna, poco le importaba el estado de guerra tras la invasión de Estados Unidos que se había iniciado desde 1846, al que se le franqueó el paso luego de su derrota en la Batalla de la Angostura, y ahora, ya en 1847, ponía sitio a la Ciudad de Veracruz.

 

*

 

El conservador Pronunciamiento de los Polkos instigado por la iglesia, de 1847, prácticamente sobre el momento más crítico de la invasión norteamericana, facilitó aún más las operaciones de éstos.

 

Santa Anna, respondiendo a los intereses del conservadurismo, promovió la destitución de Valentín Gómez Farías dela vicepresidencia, haciéndose más difícil aún el sostener una resistencia de principios; y ya sólo unos cuantos liberales defendieron con dignidad el avance intervencionista.

 

Tratamiento aparte merece el análisis de la guerra con Estados Unidos entre 1846 y 1848, en lo que se refiere a las operaciones militares.

 

*

1847 Croquis del Sitio de Veracruz, 1847Política.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de los Polkos, 1847.  (13/)

 

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Bitácora Navegación Espacio Geográfico II Época
Comenta este artículo
27 septiembre 2014 6 27 /09 /septiembre /2014 22:04

1847 Croquis del Sitio de Veracruz, 1847Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de los Polkos, 1847.  (13/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

16 jul 14.

 

Hacía más de seis meses había triunfado el conservador Pronunciamiento de la Ciudadela, el que, en esa situación extraña de la política, los liberales se mantenían con posiciones en el poder en el Congreso y ello pudo darle la vicepresidencia a Valentín Gómez Farías, pronto encargado del Ejecutivo a la salida de Santa Anna al frente de guerra contra la invasión norteamericana en la frontera norte, llegando a ello cuando el ejército de Estados Unidos había sido derrotado  en la Batalla de la Angostura, que luego Santa Anna transformó en derrota.

 

Al tiempo que ello ocurría, las tropas de Estados Unidos ponían pie a tierra en el puerto de Veracruz, y Gómez Farías decretaba, a principios de 1847, la intervención de los bienes del clero para financiar la guerra.

 

Este hecho activó el Pronunciamiento de los Polkos, del 27 de febrero de 1847, así llamado en alusión al baile de la polka de la aristocracia, y a que, en medio de la guerra con Estados Unidos, fue proclamado por la guardia nacional, formada de gente acomodada, desconociendo los poderes y reconociendo a Santa Anna como presidente interino.

 

Sin más preámbulo de caracterización de situación alguna, y sin más justificación ni argumento de legitimación que “el demérito de la confianza nacional”, se extendió como un articulado simple en trece enunciados: 1° Cesan en su ejercicio los poderes Legislativo y Ejecutivo por haber desmerecido la confianza nacional; 2° Se reconoce la Constitución de 1824; 3° Interinamente se encargará del Ejecutivo el presidente de la Suprema Corte de Justicia; 4° Se suple el Consejo de gobierno con uno nuevo; 5° El Congreso nombrará a dos colegas del presidente interino; 6° Se convocará en breve al nuevo Congreso; 7° Se elegirá los Senadores ocho días después de la de Diputados; 8° El Congreso procederá a la elección del Presidente y vicepresidente dela República; 9° El Congreso se ocupará de las reformas a la Constitución; 10° El Ejecutivo interino se encargará de llevar a cabo la actual guerra; 11° El Ejecutivo interino no tendrá otras facultades que los otorgados por la Constitución de 1824; 12° No surtirá efecto los decretos de intervención de los bienes del clero (de “manos muertas”); y 13° Se reconoce como general en jefe del ejército al Presidente interino Antonio López de Santa Anna>>.

 

Evidentemente, un pronunciamiento conservador, detrás del cual estaba la iglesia misma, justo en los momentos más críticos dela invasión norteamericana.  Dicha revuelta no tuvo éxito entre la población, y el plan fue reduciendo sus demandas hasta pedir sólo la destitución de Gómez Farías.  Pero, fracasada la revuelta, Santa Anna, que había dejado sustituto a Gómez Farías en el Ejecutivo, hubo de volver del frente para encargarse de la presidencia, a la cual fue nombrado incluso ya como definitivo, sustituyéndose luego a Gómez Farías en la vicepresidencia.

 

 

    Olavarría y Ferrari, Enrique; México Independiente, 1821 a 1855; “México a Través de los Siglos”, Editorial Cumbre, Tomo IV; México, 1967; p.633.

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Política
Comenta este artículo
21 septiembre 2014 7 21 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

Stuart-Mill--1813-1873--usuarios.multimania.es.jpg 

Stuart Mill (1806-1873), filósofo del primer positivismo o positivismo clásico, cuya particularidad era el empirismo inductivo extremo.  De él se valió Harvey en su marco teórico general, y si en él tuvo su virtud, en la valoración de la ciencia, en él encontró su limitación de método, que le impidió a Hervey ir a más, cuando tenía todo para hacerlo.

[Fuente: usuarios.multimania.es]

 

Podemos estar en desacuerdo con Harvey acerca de los fundamentos gnoseológicos en que se sustenta: el positivismo de Stuart Mill, pero no podemos dejar de valorar enormemente el que así lo haga, y que nos lo haga ver explícitamente.  No sólo nos ha evitado el trabajo doble de primero tener que entender s fundamento metodológico, y luego interpretar su planteamiento; sino nos ha mostrado el trabajo metodológico científico consecuente (por más que el método adoptado le impusiera limitaciones insalvables), pero es así, y sólo así, como realmente se aporta, incluso como la muestra de caminos que no han de seguirse más.

 

El positivismo de Stuart Mill, le impuso a Harvey un empirismo inductivista unilateral y extremo, por el que el conocimiento científico geográfico habría de desarrollar exclusivamente de la síntesis de sus investigaciones particulares empíricas, negando la posibilidad de la abstracción y la deducción de lo teórico general.  Así, la crítica que Harvey hace a la “moda de los modelos”, es el mismo recurso del que sólo empírica e inductivamente puede echar mano para tratar de generalizar la teoría.

 

*

 

D Harvey (pablotaricco.blogspot.comFilosofía de la Geografía.

 


 

[___]  Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (2/5).

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Segunda Época
Comenta este artículo
21 septiembre 2014 7 21 /09 /septiembre /2014 22:04

Stuart Mill (1813-1873) usuarios.multimania.esAnálisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía, D. Harvey, 1969 (2/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geografia Teórica

http://espacio-geografico.over-blog.es/

12 jul 12.

 

Harvey va a considerar un elemento más en las teorías formales: los conceptos propios, en este caso, de la geografía.  Pero como para nuestro autor la geografía no es lo que pueda postularse teóricamente, sino lo que resulta de su hacer empírico, lo que es, entonces, para Harvey, lo que en general se ha conocido como la “geografía fenomenista” física y humana, y, en consecuencia, los conceptos básicos en geografía como elementos de la teoría propiamente geográfica, plantea, dice el mismo Harvey, un serio problema, que éste comienza por resolverse recurriendo a la interdisciplinaridad, cuyo riesgo es cruzar esos límites cayendo en la transdiciplinaridad, para lo que elabora una argumentación justificativa de una inegable validez; pero de la que, al mismo tiempo, no puede deducirse el rigor científico de la geografía.

 

Esa interdisciplinaridad se da entre todas las ciencias, ello no es más que el reflejo de la inteconexión universal de los fenómenos de la realidad objetiva, pero cada ciencia se nutre de ello sigue siendo ella misma, en tanto que la geografía, en ese proceso, tiende a diluirse perdiendo identidad; y de ahí que, reconoce Harvey, ello explique el por qué, “en general no hemos conseguido desarrollar hipótesis y conceptos dentro de la geografía que supongan un reto a las teorías aceptadas en otras disciplinas”[2].

 

El método inductivista unilateral que Harvey se impone siguiendo a Stuart Mill, le impide superar esa dificultad; es decir, Harvey no es capaz, en consecuencia, de deducir de la categoría general de espacio, el aparato de categorías que lo explican, y ello lo conduce a expresar que “los geógrafos en general no han desarrollado conceptos propios satisfactorios para explicar”[3].

 

Esto es que, allí donde Harvey cree encontrar la posibilidad de los conceptos propios, estos se dearrollan en otras disciplinas; y allí donde realmente los hay, Harvey ve un “status de físicos aplicados o de económetras regionales”[4].

 

En ese sentido, Harvey miso reconoce la dificultad “para poder discutir postulados propios de esta disciplina con certeza”[5], y ello es obvio, en tanto no vincula dialécticamente el recurso deductivo a su método inductivo unilateral, y de donde,a su vez, ve la limitación en la elaboración de teorías, atribuyendo a la falta de experiencia del geógrafo en la elaboración de las mismas, a fin de poder discutir los postulados, cayendo, dado su método empirista inductivo, en un círculo vicioso.

 

No obstante, con la “limitada experiencia” y algunas “nociones apriorísticas”, dice Harvey, hay algunas claves acerca de esos postulados dados en los conceptos propios, y a continuación, anota tres tipos de conceptos geográficos: 1) aquellos “concpetos para poder explicar y describir el fenómeno geográfico”; 2) aquellos conceptos con un carácter ambiguo, en “un papel explicativo”, o “como reglas de procedimiento”, y como ejemplo pone el caso del concpeto de región; y 3) los concpetos de “procesos espaciales”[6].  Sin más, Harvey atribuye que tales concpetos “son engañosos, ya que no son temporales, y estrictamente no son procesos, sino simples relaciones espaciales”[7].  Y como en ello está el considerar a la cartografía, Harvey ve todo ello como algo “independientemente de los conceptos <<de la geografía>>…, objeto de la labor investigativa”[8].

 

Se ve, pues, allí el conjunto de limitaciones en Harvey, las cuales, por el método empirista inductivo unilateral que emplea, esas limitaciones más que producto del momento histórico o del desarrollo de los conceptos y teorías, son limitaciones metodológicas autoimpuestas.  Harvey ha visto en el cuantitativismo el salto de la descripción a la explicación en geografía, y ha apartado la necesidad de la abstracción y generalización (que ha vsto desde su método empirico inductivista), como necesario en el proceso científico; pero el propio método que le permitió ver ello, al mismo tiempo le impuso una limitación sin que pudiera ir a más, teniendo todos los elementos para poder hacerlo.


 

[2]        Harvey, David; Teorías y Leyes y Modelos en Geografía; Alianza Editorial; Madrid, 1983; p.141.

[3]        Ibid. p.141 (subrayado suyo).

[4]        Ibid. p.139.

[5]        Ibid. p.141.

[6]        Ibid. p.141.

[7]        Ibid. p.142.

[8]        Ibid. p.142.


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
20 septiembre 2014 6 20 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

1847-Croquis-de-la-Batalla-de-la-Angostura.jpg 

Croquis de la Batalla de la Angostura, del 22 al 23 de febrero de 1847.  Una batalla ganada por el ejército mexicano al invasor norteamericano, allí se detuvo al ejército de Estados Unidos comandado por Zacarías Taylor, a pesar de que, “misteriosamente”, la logística no abastecía de alimentos a las tropas nacionales.  Al final, Sana Anna decidió el retiro del ejército mexicano (como si se le hubiese derrotado), y el ejército norteamericano avanzó como si hubiera ganado.

 

*

 

Santa Anna fraguaba en el extranjero una invasión para establecer una monarquía constitucional, con el apoyo velado de Inglaterra, Francia y España.  En eso estaba cuando, como consecuencia del Pronunciamiento de la Ciudadela de 1846, fue nuevamente llamado a ocupar la presidencia del país, y –de ser cierto el tratado secreto que firmó con Estados Unidos cuando fue capturado en el conflicto de Texas y que reveló el periódico el Heraldo de Nueva York–, Santa Anna regresó al país para favorecer el tratado y permitir la consumación de la invasión norteamericana, y de ello derivar la pérdida de más de la mitad del territorio, y aun no siendo cierto el tratado, lo que operó este nefasto personaje, fue exactamente eso.

 

*

1847 Croquis de la Batalla de la AngosturaPolítica.

 

[____]  Los Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de la Ciudadela, 1846.  (12/)

 

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Bitácora Navegación Espacio Geográfico II Época
Comenta este artículo
20 septiembre 2014 6 20 /09 /septiembre /2014 22:04

1847 Croquis de la Batalla de la AngosturaLos Pronunciamientos de Insurrección en México desde 1821.  El Pronunciamiento de la Ciudadela, 1846.  (12/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

09 jul 14.

 

El dominio del conservadurismo en México en el siglo XIX impedía a los liberales hacer más de lo muy poco que lograban en cada toma del poder; pero ese conservadurismo que iba de pronunciamiento en pronunciamiento, sólo derivaba de mal en peor.

 

Del absurdo pronunciamiento de Manuel Paredes y Arrillaga de 1845, se pasó ahora a la aberración del conservador Pronunciamiento de la Ciudadela, de 1846, con el cual –he ahí la inconsecuencia del conservadurismo– se buscaba restituir nuevamente en el poder a Antonio López de Santa Anna, que por su parte, desde el destierro, maquinaba una invasión y la fundación de un gobierno monárquico-constitucionalista, veladamente apoyado por Inglaterra, Francia y España.

 

El Pronunciamiento de la Ciudadela, del 4 de agosto de 1846, se dio bajo el mando del comandante de dicha plaza, el general Mariano Salas, el cual emitió el siguiente plan en siete considerandos y seis artículos, sin más caracterización de la situación, justificación y legitimación, que la que se hace en los mismos considerandos, por el que, dice el documento, “la urgentísima necesidad que hay de acudir cuanto antes al gran peligro que se halla la República…”.

 

En los considerandos se establece lo siguiente. <<1° Que desde que dejó de existir la Constitución [se refiere a la de 1824, suplida por las Bases de Tacubaya], las que posteriormente se han formado, no han sido conforme a las exigencias de la gran mayoría de la nación; 2° Que de aquí han venido las continuas oscilaciones que han afligido al país hasta el extremo de que despedazado éste y después de haber agravado sus reales extravíos, se han creído autorizados algunos espurios mexicanos para quererlo someter al más vergonzoso vasallaje, pretendiendo llamar a un príncipe extranjero que lo gobierne con el título de monárquico [considerando por el cual se ve que se desconocía que tal era el proceder de Sana Anna, al que proclamaban], 3° Que para facilitar tan horrible traición a la independencia se ha tenido la osadía de desconocer la soberanía del pueblo nombrando un Congreso… de los elementos más extraños…, 4° Que siendo nulas todas las leyes que dicta el actual Congreso y los actos de gobierno, porque ni uno ni otro son legítimos, queda el motivo de reclamación de los derechos usurpados; 5° Que componiéndose la administración por más adictos a la monarquía, y otra al detestable centralismo…; 6° Que si sus deseos llegan a tener efecto sería ilusión la independencia…; 7° Que constituyéndose con arreglo a la voluntad de la gran mayoría de la nación, tendremos al fin un código estable…

 

Hemos venido en proclamar y proclamamos el siguiente plan de verdadera regeneración de la República: Art 1° Se nombrará un Congreso conforme a la ley de 1824.  Queda excluida la forma de gobierno monárquico…; Art. 2° Todos los mexicanos, incluso los que están fuera del país, son llamados a prestar sus servicios en el actual movimiento nacional, para el cual se invita muy especialmente al Excelentísimo Sr. General benemérito de la patria don Antonio López de Santa Anna reconociéndolo como general en jefe de todas las fuerzas…; Art. 5° Se garantiza la existencia del ejército; Art. 6° Se declara traidor a la nación a cualquiera que procure retardar la reunión del Congreso…>>.

 

A mediados de septiembre de 1846, en esa demencialidad que no es de los mexicanos en general, sino de la burguesía conservadora, Santa Anna estaba de vuelta en la Ciudad de México en calidad de Presidente de la República (teniendo nuevamente, desde el poder de las cámaras, a Valentín Gómez Farías como vicepresidente).  Tuvieron lugar los saraos de adulación propios de los conservadores, en lo que la guerra con Estados Unidos continuaba en desarrollo con generales liberales al frente, como Mariano Arista y Anastasio Parrodi, y a partir de octubre, Sana Anna se puso al mando, iniciándose instrucciones y disposiciones sospechosas, que, al final, cedían el paso al ejército de los Estados Unidos; pero todo lo cual concordaba con lo publicado por el periódico el Heraldo de Nueva York, en donde se decía –y citamos a Olavarría y Ferrari– “bajo la fe de una carta escrita en México, que Santa Anna había celebrado un tratado secreto con los Estados Unidos o parte de ellos, disponiendo las cosas de tal manera que nuestras tropas opusieran débiles resistencias, a fin de que, luego de varios reveces, la nación se prestara a celebrar la paz de cualquier manera”.

 

En el frente de guerra, en lo que Santa Anna operaba el desastre, en la ciudad de México, una vez más, una conspiración; que instigada por el clero, se conoció también como “conspiración de la fe”; operaba un nuevo pronunciamiento el 27 de febrero de 1847.

 

 

    Olavarría y Ferrari, Enrique; México Independiente, 1821-1855; “México a Través de los Siglos”, Editorial Cumbre, México, 1967, p.570.

    Ibid. pp.570-571.

    Ibid. p.598.

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Política
Comenta este artículo
14 septiembre 2014 7 14 /09 /septiembre /2014 22:05

Editorial

Caratula--Teorias--Leyes-y-.--Harvey-1983.jpg 

Carátula de la Obra de David Harvey (en inglés: “Explicación en Geografía”), 1969.

 

Sería hacia 1985 que llegó a nuestras manos la voluminosa obra de David Harvey, Teorías, Leyes y Modelos en Geografía, 1983 (en español), que casi quince años atrás había sido publicada originalmente en inglés con el título “Explicación en Geografía”, 1969.

 

Lo que por entonces nos ocupaba, era la necesariamente reiterada demostración (en realidad autoconvencimiento), del espacio como objeto de estudio de la Geografía.  Nada sabíamos aceptablemente (en mucho porque no había las publicaciones asequibles), ni de Hettner, ni Hartshorne, ni de Schaefer, que sonaban como autoridades en la historia del pensamiento geográfico; pero menos aún podíamos saber de un reciente autor como Harvey, inglés, que fundaba su argumentación en el positivismo, y cuyo trabajo no sólo iba más allá de nuestras preocupaciones, sino el cual se enclavaba, como toda exposición geográfica de la época, en el fenomenismo.

 

Habíamos repasado a salto y por encima su trabajo unas dos veces (por algunas de las apostillas fechadas, la segunda vez fue en 1990), y de él sólo entresacábamos lo que continuaba reafirmando el espacio como objeto de estudio.  El material tuvo que esperar su real momento, bastante tardío, pero el correspondiente: hasta ahora, 2012.

 

La razón, en nuestra lógica de trabajo, se hace evidente: ya desde 1987 sin más dudas sobre el objeto de estudio, pero luego de quince años perdidos entre 1995 y 2010; explorando ya las formas de abordar su estudio a través de la categoría que hemos denominado como los estados de espacio, se nos plantea con toda su intensidad, la necesidad de entender los protocolos de formalización de una teoría, y, entre otros materiales, recordamos la valiosa obra de Harvey, que ahora aquí iniciamos en su análisis crítico en varias entregas.

 

* 

Carátula; Teorías, Leyes y...; Harvey 1983Filosofía de la Geografía.

 

 

 

[___]  Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía; Tercera Parte de la “Explicación en Geografía”, 1969, de D. Harvey (1/5).

 

[___]  La Metodología de Investigación en Geografía Aplicada, Desde…: Aplicando el Método Científico de la Modernidad.  Investigación, 2012 (15/15).

 

Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en "Espacio Geográfico" - Revista; Segunda Época
Comenta este artículo
14 septiembre 2014 7 14 /09 /septiembre /2014 22:04

Carátula; Teorías, Leyes y...; Harvey 1983Análisis Crítico a, El Papel de las Teorías, Leyes y Modelos en la Explicación en Geografía, D. Harvey, 1969 (1/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica

de Geograf{ia Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

12 jul 12.

 

Harvey, en la tercera parte de su obra, Explicación en Geografía (en inglés, 1969), o Teorías, Leyes y Modelos en Geografía (en español, 1983), entra en materia del análisis de la teoría: “el que se aclare la “naturaleza” de la geografía, dependerá de la aclaración previa de la naturaleza, forma y función de la teoría de la geografía”[1].

 

Con los rudimentos académicos de la inicial formación, eleaboramos una tesis bajo el titulo de “Geografía: Fundamentos de su Teoría del Conocimiento”, donde, estrictamente en el juicio particular afirmativo, sosteníamos el que: <<La Geografía es una ciencia del estudio del espacio terrestre>>; para cuya demostración nos planteamos como hipoótesis el que : <<La Geografía es una ciencia esencialmente cartográfica>> (sobreentendéndose los antecedentes, de que el espacio terrestre es esencialmente representado en la carta geográfica).

 

Ese esquema inicial, si bien empíricos e intuitivamente elaborados, se realizó satisfactriamente.  Luego vino un largo proceso de confirmación, a la vez, en lo cual tratamos d entender, en consecuencia, la realidad y naturaleza  del espacio como objeto de estudio.  Finalmente hubo un punto límte en ese proceso de orden cualitativo, y a fin de entender más en su esencia esa realidad y naturaleza del espacio geográfico, nos enfrentamos a la necesidad de su elaboración teórica formal en el orden de lo cuantitativo.

 

La elaboración teórica formal, hasta ahora, no nos había represntado una necesidad, pero ahora, sin ello, no nos sería posible avanzar.  Tuvimos que ponernos al estudio, entonces, de cómo se formaliza una teoría, y, entre otras fuentes, recordamos tener la obra de D. Harvey: Teorías, Leyes y Modelos en Geografía, 1983, y, evidentemente, teníamos que volver a ella.

 

Hacemos aquí el análisis de la tercera parte, en donde se aborda las temas de las teorías, las hipótesis, las hipótesis, las leyes, y finalmente de los modelos.

 

Así, en cuanto a la teoría, siempre visto todo ello desde su posición idealista subjetiva bajo las influencias del positivista Stuart Mill, principalmente en el aspecto del inductivismo como absolutización del método, y de la explicación no dada por la experiencia (fundamento que venáia de Hume); de Rudof Carnap, neopositivista el cual le influyó en lo relativo al análisis lógico de Carnap y al empirismo e inductivismo, Harvey empieza por analizar la estrucutura de las teorías científicas (un planteamiento positivista esencialmente como para discutir en lo particular), y luego pasa a la clasificación de las “estrucutras teóricas”, según el grado de formalización parcal o completo de la teoría, de donde establece cuatro tipos; desde la teoría de formalización completa con aximoas plenamente definidos y todos los pasos del proceso deductivo; luego, deteorías que se apoyan en otras teorías; después la teorías cuasi deductivas o incompletas; y finalmente, las que llama “teorías de cuarto tipo”, como aquellas no formales con intención teórica en las que no se ha desarrollado un lenguaje teórico (en particular, Harvey se referirá por ello, a la expresión matemática).  En este último tipo, Harvey ubica a la mayoría de los planteamientos teóricos en geografía.

 

Luego, para Harvey, la ley es una herramienta más de la explicación, y hace ver como ellas están ausentes en geografía, o son “consumistas” de otro campo.

 

Los temas de las teorías en geografía que Harvey clasifica, son cinco: 1) la difernciación espacial, 2) el apisaje, 3) el hombre y el entorno, 4) la distribución espacial, y 5) el tema geométrico.

 

En una teoría formal, los axiomas o postulados básicos como Harvey les llama, derivar los teoremas, para finalmente llegar a la síntesis.  En ese sentido, tiene estudiarse con más amplitud lo que es cada uno de esos conceptos.

 


 

[1]        Harvey, David; Teorías y Leyes y Modelos en Geografía; Alianza Editorial, Madrid, 1983; p.97.

 


Compartir este post

Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo
Compartir este blog Facebook Twitter Google+ Pinterest
Seguir este blog