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Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.

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La Geografía en Hettner. Ensayo, 2011 (3/10).

Brújula GnomónicaLa Geografía en Alfred Hettner.  Ensayo, 2011 (3/). [*]

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

La Tierra, 1 (jN, lW); 05 may 11.

 

Al tratar de resolver el objeto de estudio y método de la Geografía, parte de ello es resolver el problema del lugar de la Geografía en el cuadro de la clasificación de las ciencias, y Hettner no podía eludir esa consideración.

 

Luego de criticar a aquellos que consideran estériles estos propósitos, Hettner precisa que, “…la exposición y la enseñanza de cada ciencia ha departir de puntos de vista muy concretos, propios y distintos a los de otras ciencias, para no perderse en lo indefinido…”[2].  Él ve que se dan dos tipos de intentos clasificatorios: el lógico, por el cual realmente está dando a entender una posición subjetivista, de modo que, dice Hettner, “este camino les llevó, al carecer del conocimiento de causa de la geografía, a definiciones que se encontraban en contradicción con la evolución histórica de la disciplina…”[3].

 

Lo opuesto, por lo tanto, al intentar la definición a partir del análisis histórico, da lugar a la posición objetivista de la caracterización del problema.  Así, es de esa historia propia de la ciencia que ha de extraerse la consideración de su lugar en el sistema de las ciencias; y Hettner es partidario de la determinación a partir del “contenido del conocimiento”, es decir, de lo dado históricamente, y que se ha formado en esa práctica.

 

Hettner se apoya en dos filósofos neokantianos de la Escuela de Friburgo, cuya propuesta es la división de las ciencias entre nomotéticas e idiográficas, en correspondencia con la doctrina propuesta de Kant entre la razón teórica y la razón práctica.  Juzga la propuesta como “lógica” (entendiendo por ello “subjetivista”), y de ello concluye: “…si la distinción…, es en general acertada y si encuentra utilización en la geografía; aquí se trata sólo de preguntarse si puede ser determinante para la clasificación y delimitación de las ciencias.  Y esto lo tengo que negar”[4], y Hettner lo niega aduciendo que, justamente, por no corresponder al desarrollo histórico, afirmando, finalmente, que: “La verdadera distinción entre las ciencias se establece por los objetos de estudio”[5].

 

De modo que es falso que Hettner comparta la posición neokantiana de Windelband y Rickert, cuando es claro que la critica.  Y de la misma manera que Hettner ya en 1905 o bien en 1927, echa mano del neokantismo (con la tradición de Kant, que venía de un siglo antes, desde fines del siglo XVIII y principios del XIX), también lo hace con el positivismo de Comte (1798-1857), el cual sistematiza su filosofía como método, en su “Curso de Filosofía Positiva” impartido desde 1830; pero teniendo que dejarse claro aquí, que no podía ser de otra forma, porque no había más.  En realidad estaba presente ya, desde mediados del siglo XIX, el marxismo, pero ni Marx ni Engels elaboraron un documento específico sobre el método de la dialéctica materialista, sino que ésta tuvo que generalizarse posteriormente desde el Instituto Marx-Engels; y, como quiera que sea, Hettner no hacer referencia alguna a ello.

 

Si del neokantismo Hettner critica su subjetivismo en términos del subjetivismo racionalista fenomenológico idealista en la clasificación de las ciencias entre nomotéticas e idiográficas; del positivismo criticará su subjetivismo empirista fenomenológico idealista, dado en su propuesta dividiendo las ciencia entre abstractas y concretas.  “La primera distinción fundamental dentro de las ciencias empíricas –dice Hettner–, la que aquí tiene importancia, es la distinción establecida por Comte entre las ciencias abstractas y las ciencias concretas”[6].  Esta distinción, agrega Hettner más adelante, no es nítida, pues “más bien existe una gradación desde las ciencias completamente abstractas…, pasando por las ciencias que ya tienen en consideración ciertas características específicas, que se dan por su pertenencia a uno de los grandes dominios de la naturaleza o del espíritu…”[7].

 

Luego Hettenr no puede hacer sino algo trágico para su posición: apoyarse en Kant, para criticar a Comte.  Y es esto lo que final y falsamente lo identifica como kantiano, cuando que sólo está echando mano de las ideas más avanzadas de su tiempo; por lo menos en el campo del idealismo filosófico; y las está confrontando sopesando su validez en la solución del problema de la ubicación de la Geografía en el cuadro de las ciencias por su objeto de estudio.

 

De una parte critica la propuesta de la división de las ciencias entre nomotéticas e ideográficas del neokantismo, por su subjetivismo racionalista; de otra parte, critica la propuesta de dicha división de las ciencias entre abstractas y concretas del positivismo, por su subjetivismo empirista.  Independientemente de la posición filosófica en que ello deja a Hettner, de momento veamos cómo éste intenta lo que va más allá de aquellas propuestas que ha criticado.

 

“Lo mismo que el desarrollo en el tiempo –dice Hettner–, la ordenación de las cosas en el espacio tiene derecho a una consideración especial.  Por lo tanto, deben aparecer ciencias corológicas o espaciales junto a las ciencias sistemáticas o cronológicas”[8].  Esto es, Hettner se ha dado cuenta de que la clasificación neokantiana (particularmente de la Escuela de Friburgo), se centra en la caracterización de las ciencias entre naturales y culturales, y aludiendo al su fin generalizador en el caso de las nomotéticas, o su fin singular, como en el caso de las idiográficas.  “Así y todo –dice Hettner–, Rickert derivó de ello un dualismo de la geografía física y de la geografía humana”[9].  Y justo ello es lo que Hettner niega en esa propuesta, que resulta desmembradora de la unidad de la Geografía; “ni siquiera han reconocido a la geografía como ciencia unitaria, sino que la han distribuido entre diferentes divisiones de sus sistemas”[10].

 

Otro tanto ocurre con la propuesta de Comte: “Las ciencias concretas –hace ver Hettner– se reparten el conocimiento de la realidad.  Estas se refieren a ella en cuanto se ocupan de las características de las cosas y de su diversidad en el espacio y en el tiempo…”[11].  Y agrega lo que finalmente va a establecer su diferencia con esas propuestas: “…las ciencias concretas, que en su conjunto puede ser denominadas ciencias sistemáticas, renuncian a las condiciones espaciales y temporales y encuentran su unidad en la homogeneidad o semejanza de los objetos de los que se ocupan.  La distinción usual de las ciencia entre ciencias naturales y ciencias del espíritu es una de esas diferenciaciones sistemáticas”[12].

 

Para cuando Hettner analiza las propuestas de neokantismo y del positivismo en la clasificación de las ciencias, en el campo del materialismo filosófico, Engels ya había elaborado su propia propuesta del desarrollo y subordinación de las ciencias (Dialéctica de la Naturaleza, 1873-1886), pero publicada hasta 1925.  Engel, filosóficamente, ha clasificado esas “ciencias concretas” según las formas de movimiento de la materia que tratan, y de ello ha distinguido las formas de existencia de la materia, para ubicar a las ciencias como la Cosmografía, o la Geografía, logrando resolver lo que precisamente Hettner no ve resuelto en las propuestas del neokantismo y positivismo.  Pero, al parecer, Hettner no conoció ese trabajo de Engels.

 

Pero Hettner, como geógrafo, tiene esa necesidad específica, y elabora ese arreglo introduciendo otras categorías: las ciencias tanto cronológicas (relativas al tiempo, como las históricas); como las ciencias corológicas (relativas al espacio, como la Cosmografía o la Geografía).  “Lo mismo que el desarrollo en el tiempo, la ordenación de las cosas en el espacio tienen derecho a una consideración especial.  Por lo tanto, deben aparecer ciencias corológicas o espaciales junto a las ciencias sistemáticas y cronológicas”[13].

 

____________________

[2]      Hettne, Alfred; La Naturaleza y los Cometidos de la Geografía; Geo Crítica 70, julio 1987; Universidad de Barcelona, España; p.23.

[3]      Ibid. p.24.

[4]      Ibid. p.26.

[5]      Ibid. p.26.

[6]      Ibid. p.27.

[7]      Ibid. p.27.

[8]      Ibid. p.30.

[9]      Ibid. p.26.

[10]     Ibid. p.27.

[11]    Ibid. p.28.

[12]     Ibid. p.29.

[13]    Ibid. p.30.


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