Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

19 abril 2010 1 19 /04 /abril /2010 08:01

Clich--Filosof-a

Causas de las Diferencias

 en la Filosofía de la Historia

entre Giambattista Vico

 y François-Marie Voltaire.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

"Espacio Geográfico"; Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 19 abr 10.

 

 

La filosofía de la historia como la interpretación del decurso de la humanidad, no sólo por cuanto a entender cómo ha sido, sino principalmente por cuanto a entender cómo será, significa uno de los principales problemas que enfrenta la ciencia renacentista e ilustrada.  Es condición de necesidad abandonar la teológica filosofía de la historia agustiniana, que lineal en dirección de la salvación del alma dejando a un lado los despojos de lo humano, dio fundamento teórico interpretativo a la razón de ser del medioevo; para, en oposición a ello, elaborar la nueva concepción de la filosofía de la historia, ahora humanista y científica, en ciclos que se suceden en dirección del progreso y el desarrollo de la humanidad.

 

En esta elaboración de la nueva filosofía de la historia ad hoc a la Época Moderna, al sistema capitalista; y con él, al desarrollo técnico-científico e industrial en el libre juego de las facultades humanas; en la época del ascenso al poder de la burguesía y el establecimiento del sistema capitalista, se expresan dos interpretaciones; una, en el humanismo cristiano, lo hará respondiendo a los intereses de esa burguesía conservadora, que si bien está en oposición a todo vestigio de orden feudal, no rompe con su fidelidad religiosa, y trata de adaptar su fe a la Providencia; a Dios como destino (sin que ello a su vez, signifique predestinación de la historia).  La otra interpretación de la filosofía de la historia, respondiendo por su parte a los intereses de la burguesía progresista, corresponderá al radical humanismo renacentista, ateo –y la más de las veces propiamente antirreligioso– por excelencia. siendo más consecuente con su momento histórico, que rompe abiertamente con la religión y ofrece otra interpretación en la que la Providencia ya no está presente.

 

Diferencia sutil en ese juicio tético, en la que una posición; por demás propia al idealismo objetivo; habla de la Providencia como condición necesaria (el destino humano en el ser mismo de la Providencia), sin que la misma intervenga en la causalidad o determinación histórica más allá de ser la platónica “causa primera” (es decir, sin que ello se traduzca, no obstante, en predestinación); dejando la causalidad histórica específica o relativa, al ser humano.  Y otra posición, identificada con el materialismo filosófico, más que panteísta, deista, y hasta, en ciertos casos, ateístamente, habla de la tolerancia con la fe, pero niega la condición providencial, y atribuye toda causalidad completa o absoluta de la historia, exclusivamente al ser humano mismo.  En este caso, el destino humano se identifica con las condiciones de necesidad, y más aun, con la conciencia de la necesidad, en la cual radica lo volitivo de su actuar, siendo el mismo ser humano, causa de la historia.

 

Los movimientos intelectuales de la historia de la cultura, como formas de la conciencia social y de la interpretación clasista social del mundo, expresan los intereses ideológicos de éstas en ese momento concreto de la historia, de ambas posiciones burguesas; las cuales fueron, por la parte conservadora, el movimiento cultural del barroco; y por parte de la burguesía progresista, el movimiento cultural del clasicismo.

 

En tanto toda ideología es en sí una interpretación del mundo; y en su sentido restringido, una filosofía de la historia; ello expresa los intereses ideológicos de una clase social.

 

Las diferencias entre el barroco viquiano y el clasicismo volteriano, en la filosofía de la historia de la Época Moderna, es no sólo porque en ello está el origen del sentido de la historia, sus regularidades y orientación en el desarrollo de la humanidad; sino porque el punto esencial de la nueva o moderna filosofía de la historia, es ahora el principio de causalidad y la idea del progreso, expresadas en ambos casos de manera diferente (en Vico como causa absoluta, la Providencia, el ser mismo de la historia; y en Voltaire, como causa absoluta, el ser humano), con implicaciones distintas para la interpretación o el sentido del desarrollo humano.

 

La consumación de ambas interpretaciones de la filosofía de la historia, tendrá lugar, respectivamente, en los pensamientos, por una parte, de Hegel: en la realización del Espíritu; y por otra parte, en Marx: en la realización social humana.  Pero más aun, la conflictiva filosófica contemporánea –la discusión modernidad-posmodernidad–, no podría explicarse sino, justo, en el análisis de las raíces de estas diferencias.

 

Al estudiar el valioso aporte de Giambattista Vico a la nueva interpretación de la historia dada en su obra: Principios de una Ciencia Nueva en Torno a la Naturaleza Común de las Naciones, 1725; surge el delicado problema de la interpretación de la historia, regida ésta por la Providencia, por Dios, en tanto la historia es el ser, si bien no como intervención causal directa; y su diferencia en la interpretación de la historia prescindiendo de toda predestinación y divinidad, si bien en este otro caso, tampoco negando la existencia de la misma, pero no acetando que la historia sea el ser mismo; como ocurre en la obra de François-Marie Voltaire, de casi treinta años después: Ensayo Sobre las Costumbres y Espíritu de las Naciones, 1753.

 

Dado la diferencia en la interpretación de la filosofía de la historia por una burguesía ya conservadora o ya progresista, queda formulada una explicación y resolución de la misma en la expresión de los intereses de la burguesía conservadora representada por Vico en la cultura del barroco; de liberad en las formas, de exhuberancia; y  expresando los intereses de la burguesía progresista representada por Voltaire, en la cultura del clasicismo; de restricción en el apego a reglas y leyes.  Así, el barroco en la filosofía de la historia de Vico, responde a los intereses de la burguesía conservadora que alentaba aspiraciones de las noblezas monárquicas propias del despotismo ilustrado, adaptándose a los nuevos tiempos de la filosofía humanista, como humaismo cristiano; como el clasicismo en la filosofía de la historia de Voltaire, responde a los intereses del humanismo renacentista, continuado por la burguesía ilustrada progresista y revolucionaria, de aspiraciones republicanas.

 

El origen ya barroco o ya clasicista de la filosofía de la historia, está asociado a la respuesta a los intereses ideológicos de dos grandes sectores de la clase burguesa.  El origen barroco, por la naturaleza de este movimiento intelectual de la historia de la cultura, responderá, en la filosofía de la historia, por los intereses ideológicos de la burguesía conservadora, adaptando su fe religiosa teísta en su creencia en el destino dado por la Providencia. El origen clasicista, por la naturaleza de este otro movimiento cultural de la historia de la cultura, responderá, en la filosofía de la historia, al humanismo ateísta como filosofía dominante en ese momento histórico culminante de la Ilustración.

 



Compartir este post

Repost0

Comentarios