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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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29 enero 2012 7 29 /01 /enero /2012 23:03

Ícono Filosofía-copia-1Comentario a, En Trono a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel; Marx, 1844.  Articulo, 2012.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;  09 ene 12.

 

Uno de los primeros escritos del pensamiento marxista como tal, fue: En Torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, Introducción; Marx, 1844.

 

En sus dos primeras líneas Marx se refiere en él a la crítica de la religión (subrayado suyo), y el que esta ha de ser la premisa de toda crítica.

 

La religión es –dice Marx–, “la autoconciencia, el autosentimiento del hombre que aún no se ha adquirido a sí mismo o ya se ha vuelto a perder”[1].  Y ello es así, porque el hombre no existe “fuera del mundo.  El hombre es el mundo del hombre, el Estado, la sociedad”[2], y estos últimos son los que producen la religión como “una conciencia del mundo invertido[3], como una “fantástica realización de la esencia humana[4].

 

Para Marx, la religión es miseria religiosa, y como tal, expresión de la miseria real, y, a la vez, protesta contra la miseria real.  Es, en ese sentido –en palabras de Marx–, la dicha ilusoria, como exigencia de la dicha real.

 

Y ahí donde Marx dejará su impronta en el profundo pensamiento dialéctico materialista, aparece en una de sus primeras expresiones: “Exigir sobreponerse a las ilusiones acerca de una estado de cosas vale tanto como exigir que se abandone un estado de cosas que necesita de ilusiones”[5].

 

Esto es que, el ser humano ha de superar su mundo de ilusiones, pero hacerlo, implicará transformar esa realidad  que le impone esas ilusiones.  En ese sentido de la crítica de la religión, ello es tanto, pues, como abandonar la ilusión de la salvación o redención en el Juicio Final, para transformar el mundo real en el que se a sí mismo esa justicia.  Así, la crítica a la religión, dice Marx, es para desengañar al hombre para que piense, y haga real la misión de la historia, y haciendo la crítica del cielo convertida en crítica de la tierra, hará de la crítica a la religión, la crítica del derecho.  Y es así que se puede entender por qué Marx en la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, comienza refiriéndose a la religión.

 

Pero, más aún, Marx, en esa profunda comprensión de la dialéctica de la historia que nos legó, ve en esa crítica de la religión como crítica del derecho, la superación de la religión, realizada en el derecho.  Es decir, que no se puede superar algo sin la realización misma de ese algo.  O, dicho de otro modo, la redención, para ser real, ha de ser real en el derecho.

 

“La crítica de la religión –citando a Marx– desemboca en la doctrina de que el hombre es la esencia suprema para el hombre…”[6], y esa esencia no puede referirse a lo humillado, a lo sojuzgado.

 

De ahí que Marx termine exponiendo que: “Cuando el proletariado proclama la disolución del orden universal anterior, no hace mas que pregonar el secreto de su propia existencia, ya que él es la disolución de hecho de ese orden universal”[7].  Esto es, que, la superación de ese orden universal anterior, es la realización misma del proletariado.

 

“Cuando el proletariado reclama la negación de la propiedad privada, no hace mas que elevar a principio de la sociedad lo que la sociedad ha elevado a principio suyo…”[8].  Y así, la superación de la propiedad privada, es la realización de la sociedad.

 



[1]      Marx, Karl; En Torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel; en “La Sagrada Familia”; Editorial Grijalbo, México, 1967; p.3.

[2]      Ibid. p.3

[3]      Ibid. p.3

[4]      Ibid. p.3

[5]      Ibid. p.3

[6]      Ibid. p.10 (subrayado suyo).

[7]      Ibid. p.15 (subrayados suyos).

[8]      Ibid. p.15. (subrayados suyos).


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