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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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8 abril 2010 4 08 /04 /abril /2010 08:02

Clich--Filosof-a

El Origen Barroco

  del Pensamiento Crítico de la Historia

  en la Tradición Moderna:

la Ciencia Nueva, de Vico, 1725[a].

  Ensayo, 2006 (2/3).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri[b]

"Espacio Geográfico", Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es;

 México, 12 abr 10.

 

 

El Origen Barroco de la Ciencia Nueva.

 

El Barroco en la primera mitad del s.XVIII, a juicio nuestro, es el movimiento ideológico-cultural de las monarquías, resabio de los tiempos feudales, y del tímido sector de la burguesía naciente aliada suya, horrorizadas por revoluciones como la inglesa de Cromwell de 1642-1648, con la ejecución de Carlos I en 1649; o de la revolución de Guillermo III de Orange de 1688-1689; el barroco es la expresión clara y plena (la ostentación recargada de garigoleos propios a los excesos de dichas clases sociales), de sus intereses como tales; que resignándose a abandonar sus concepciones religiosas feudales y escolásticas, intentan adaptarse a los nuevos tiempos, y en el inicio del período de la Ilustración, adecuan la religión y su ideología en general, a las nuevas condiciones del desarrollo de la ciencia, siendo ello justo a lo que responde la Ciencia Nueva de Vico.

 

Este movimiento idelógico-cultural renacentista, el barroco, nace contrapuesto al renacentismo clasicista, que por su parte expresaba los intereses de la burguesía progresista y el campesinado pobre aliado suyo, del que emergerá la clase proletaria, y por lo tanto, más consecuente con los cambios, llevándolos hasta sus últimas consecuencias.

 

La Ciencia Nueva de Vico; justificándose por el hecho de estar entre los primeros intentos al aparecer y sistematizarse la ciencia de la modernidad; representa precisamente esa adecuación barroca de la ciencia a los intereses de una burguesía no del todo avanzada; como lo será ya la burguesía de los tiempos de la Ilustración y el Enciclopedismo de la segunda mitad del s.XVIII, a lo que pertenecerá Voltaire.

 

Vico –nos dice Rocío de la Villa–, afirmó que su Ciencia Nueva “era esencialmente <<un comentario ampliado>> sobre cierto pasaje de la Poética de Horacio”[1]; esto es, un desarrollo “relativo a la producción o a las artes de producción; por ejemplo, conocimiento poyético frente al conocimiento práctico y al teórico”[2], y que se identificará con la Estética: “La doctrina del arte fue llamada por los antiguos por el nombre de su objeto mismo, poética, o sea arte creadora de imágenes”[3]; con lo que la obra de Vico como real ciencia nueva en su origen barroco, se va a centrar en el principio del subjetivismo, por el cual va a destacar <<el estudio acerca de la voluntad: la poesía, la historia, la lingüística (filología), la política y la jurisprudencia>>.

 

Ese principio subjetivista, aparentando reivindicar con ese solo hecho –a juicio de Rocío de la Villa–, la “capacidad de innovación” por la cual, retomando a Aristóteles, dice ella, se va a dar primacía a la tópica (la retórica, por lo demás, a manera de vulgata) sobre la analítica (lógica), va a tener sus implicaciones: Rocío de la Villa, no obstante siendo certera en la apreciación de la obra de Vico, evidencia una posición posmodernista (con una insinuación “neomarxista” al referir, sin más análisis, el aprecio de Marx por la obra de Vico) en el análisis de la misma, buscando el fundamento ad auctorem, en este caso historiográfico, para dicha posición.

 

Para el posmodernismo será inapreciable esa “lógica poética” (una especie de lógica de la no-lógica dada su naturaleza inventiva o subjetivista), que pretende identificar, y con ello poner en igualdad de condiciones, la validez de los “saberes” (su“verdad poética”, su “verdad intuida”, la subjetivación de la verdad por cada cual), con la veracidad de la ciencia (ésta como la “verdad analítica”, la “verdad lógica” común a todos, esto es, con la verdad objetiva).  No es casual que la autora de la Introducción a esta edición de la obra de Vico; que como buena posmodernista, detesta la racionalidad de la ciencia de la modernidad (la reflexión); va a preguntarse: “¿Creía Vico que su época auguraba ya una barbarie de la reflexión?”[4] Y por si quedara alguna duda de nuestra afirmación; y como si se refiriera a nosotros mismos; dicha autora dice más adelante invirtiendo el momento histórico y las condiciones: “Algunos no dejarán de identificar el momento actual con la barbarie de la reflexión viquiana, incluso con los primeros avisos de una <<barbarie retornada>> tal como a la que a juicio de Vico sufrió la civilización occidental en el período medieval”[5] Esto es, efectivamente, que nosotros, siendo de esos “algunos”, vemos en el momento actual del pensamiento posmodernista y su intento de rescatar a Vico como uno de sus fundamentos, no ya los “primeros avisos”, sino la abierta “barbarie retornada” del oscurantismo.

 

En la Ciencia Nueva de Vico se tiene la salida del oscurantismo medieval para las clases sociales retrógradas, y su adecuación a los nuevos tiempos.  Pero dicha obra, y con ella esa “reflexión viquiana” en manos del posmodernismo, no es otra cosa, efectivamente, que <<barbarie retornada>>.

 

Ciertamente es mucho lo que le hemos dedicado a Rocío de la Villa, pero digamos que no ha sido tanto por ella, como por un ángulo de la caracterización de la obra de Vico: el origen barroco y su significado, del pensamiento crítico de la modernidad.  Pero pasemos ahora a la obra de Vico en concreto.

 

 

[a] Ensayo final, Seminario Dr. Ignacio Díaz de la Serna.  Título inspirado en las palabras de la Introducción, p.14 (de donde se infiere que habrá, por su parte, un origen clasicista de la misma tradición moderna del pensamiento crítico, traducidas ambas “tradiciones” como la influencia del pensamiento en la doctrina idealista filosófica –el Barroco–, o materialista filosófica –el Clasicismo).

[b] Seminario de Arte y Filosofía; II Semestre, Doctorado en Filosofía, CIDHEM; 2 de junio de 2006.

[1] De la Villa Ardura, Rocío; Introducción; en Vico, Giambattista; “Principios de una Ciencia Nueva en Torno a  la Naturaleza Común de las Naciones”; Tercera Edición, 1744; Editorial Técnos, Madrid, 1995; p.16.

[2] Runes, Dagoberto D; Diccionario de Filosofía; Editorial Grijalbo, México, 1981. v.Poiética.

[3] Abbagnano, Nicola; Diccionario de Filosofía; FCE, 2ª edición, México, 1966; v. Estética.

[4] De la Villa Ardura, Rocío; Introducción; en Vico, Giambattista; “Principios de una Ciencia Nueva en Torno a  la Naturaleza Común de las Naciones”; Tercera Edición, 1744; Editorial Técnos, Madrid, 1995; p.31.

[5] Ibid. p.32.

 


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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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