Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

13 noviembre 2009 5 13 /11 /noviembre /2009 10:22

Cliché Espacio Geográfico, Revista 2010

“Geografía: Fundamento

de su Teoría del Conocimiento”.

 Concepto de teoría del conocimiento.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 10 may 10.

 

 

IV  Fundamento de la Teoría del Conocimiento Geográfico

 

 

1      Teoría del conocimiento en general

y teoría del conocimiento geográfico

 

"La teoría del conocimiento (gnoseología o epistemología) es la doctrina que trata de las regularidades fundamentales del proceso cognoscitivo, de los métodos, medios y procedimientos generales de que se vale el hombre para conocer el mundo que nos rodea"[1].

 

Esta teoría se finca en el principio del conocimiento como reflejo en el cerebro de los objetos y fenómenos, de sus propiedades, nexos y relaciones puestas en evidencia sobre la base de la práctica social.

 

Una concepción particular sobre la teoría del conocimiento siempre subyace en toda actividad científica, de ahí que el mismo Albert Einstein, "uno de los más eminentes sabios de nuestra época, dijo con gran autoridad y fuerza de convicción, refiriéndose a esta importancia de la teoría del conocimiento para el fecundo desarrollo de la ciencia: <<la teoría del conocimiento, en el caso de que sea concebible en general sin ella, es rudimentaria y desordenada>>”[2].

 

Tiene que considerarse una concepción particular dada de la teoría del conocimiento, o epistemología, como es denominada por los filósofos norteamericanos y británicos principalmente, ya que dicha teoría se funda sobre distintos principios: “La gnoseología materialista parte del reconocimiento del carácter objetivo del mundo exterior, y de que es posible conocerlo...  La gnoseología idealista afirma que el conocimiento es un reflejo de una idea mística en que el mundo se crea en el proceso de la percepción dado que los objetos son “complejos de sensaciones”, o bien niega el principio de que sea posible conocer el mundo”[3].

 

Este punto central de nuestra tesis, la teoría del conocimiento conectada a la ciencia de la geográfica, se apoya en la teoría materialista, que reconoce en la práctica la base del proceso cognitivo, entendiendo por práctica algo más que la mera actividad física o trabajo manual; esto es, fundamentalmente, toda la actividad encaminada a transformar la naturaleza y la vida social, mediante lo cual conoce las cosas de la realidad objetiva y sus leyes; reconociendo las relaciones naturales de una parte, y las relaciones sociales por otra parte, así como las relaciones entre ellas mismas, descubriendo las interacciones hombre-naturaleza, a las que finalmente se llega por vía de la dialéctica y no de la Geografía.

 

Desde el punto de vista de los argumentos de esta tesis, la discusión sobre la teoría del conocimiento no es tan importante en lo que se refiere a sus formas de sensación, percepción y representación, como en cuanto a las formas lógicas del conocimiento: conceptos, juicios y deducciones; ya que esencialmente lo que nos importa, es descubrir la metodología o lógica del conocimiento geográfico; el fundamento de su teoría del conocimiento dado en sus conceptos propios que reflejan, como categorías fundamentales, los rasgos más generales, esenciales y necesarios de la faceta del mundo material que estudia, en este caso, el espacio como atributo físico del mismo; los juicios o teorías que en ella se desarrollan de manera particular o propia, y las deducciones que encierran en sí mismas todo su carácter hipotético-deductivo, con todo lo cual habrá de establecerse, con todo rigor, el carácter de la Geografía como ciencia.

 

 

 

b)  Las teorías del conocimiento positivista y materialista dialéctico.

     Crítica a la escuela fenomenológico-historiográfica de la 

     geografía.

 

Hemos venido sosteniendo que la geografía fenomenológico-historiográfica se sustenta en la concepción positivista del mundo.  Un elemento fundamental para demostrarlo es considerar precisamente cómo dicha escuela de pensamiento geográfico responde a la teoría del conocimiento positivista, la cual se sintetiza en los siguientes puntos:

 

1      “La ciencia es el único conocimiento posible y el método de la ciencia el único válido; por lo tanto, recurrir a causas o principios no accesibles al método de la ciencia, no originará conocimientos y la metafísica que precisamente recurre a tal método carecerá de todo valor”[4].

 

Aparentemente, este es todo un enunciado verdaderamente científico, y es precisamente el que atrajo a tantos eminentes pensadores del último tercio del siglo XIX y principios del siglo XX.  Pero sucede que la ciencia no es el único conocimiento posible, ni su método el único válido; y no por ello una disciplina de conocimientos dada será necesariamente metafísica.  Esta es pues, una consideración muy particular del positivismo.

 

2      “El método de la ciencia es puramente descriptivo, en el sentido de que describe los hechos y muestras las relaciones constantes entre los hechos, que se expresan mediante las leyes y permiten la previsión de los hechos mismos; o en el sentido que muestra la génesis evolutiva de los hechos más complejos partiendo de los más simples”[5].

 

Toda la geografía fenomenológico-historiográfica parece fundamentarse  en este solo principio de la teoría del conocimiento positivista.  Toda la geografía fenomenológico-historiográfica, por más “especializada” que parezca en las múltiples “geografías”, es puramente descriptiva, pues en última instancia no hace mas que describir calificadamente los hechos o fenómenos que otros especialistas investigan causalmente con sus métodos propios, su instrumental propio, y sus teorías científicas propias.  Toda la geografía fenomenológico-historiográfica, hemos visto, se finca finalmente en las “relaciones constantes entre los hechos”.  Así mismo, este último fundamento hace de dicha geografía una “ciencia” de planeación, es decir, de previsión de los hechos mismos en su evolución histórica, yendo en su análisis de lo más simple a lo más complejo.

 

En oposición a la teoría del conocimiento o epistemología positivista, hemos fundado toda esta tesis en la teoría del conocimiento materialista dialéctico, que por su parte se sintetiza en los siguientes puntos:

 

1 El mundo existe objetivamente y es posible conocerlo en sus relaciones causales esenciales.

 

Es decir, el fin de las ciencias no es el puro conocimiento descriptivo, sino el esencial del fenómeno regido por sus leyes  propias a determinar por investigación causal.

 

2 El conocimiento es un reflejo en el cerebro humano de la realidad objetiva, efectuando mediante la práctica social.

 

Es decir, la ciencia es el conocimiento sistemática como reflejo de la realidad objetiva, dado mediante la práctica social.

 

Sobre esta base es que una geografía científica ha de edificarse.  Una geografía que tenga por objeto de estudio una faceta definida de la realidad, de la que indague sus relaciones causales esenciales por sí misma, es decir, con su metodología propia, única, íntegra y en desarrollo, con el instrumental y técnicas correspondientes, así como con sus teorías desarrolladas hipotético-deductivamente.  Una geografía que se cimiente en principios exhaustivamente conceptualizados, lo mismo que un aparato de categorías fundamentales cohesionado y coherente, que le permita desarrollar una investigación causal propia, construir teorías y desarrollar las leyes que suyacen en la faceta de la realidad que estudie.



[1] Kursánov, G; Problemas Fundamentales del Materialismo Dialéctico; Ediciones Palomar, México; p.270.

[2]    Ibid. p.274.

[3] Rosental, M.M-Iudin, F.P; Diccionario Filosófico; Pueblos Unidos; Montevideo (v. Conocimiento)

[4]      Abbagnano, Nincola; Diccionario de Filosofía; Fondo de Cultura Económica, México, 1966; (v. Positivismo).

[5]      Ibid.

 



Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Tesis y Monografías
Comenta este artículo

Comentarios