Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

5 mayo 2010 3 05 /05 /mayo /2010 08:03

Clich--Filosof-a

Lógica e Investigación Científica.

  Monográfía, 2003 (3).

Dr. Luis Ignacio Hernánde Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

México, 13 may 10.

 

I  Parte

 

La Lógica y el Método Científico

en el Desarrollo Positivo de la Ciencia

 

 

Lógica, de Logos: “intelegible”, “razón”, y por extensión, “pensamiento”, “conocimiento”.

 

La lógica se refiere entonces a la estructura y fundamento del pensamiento o conocimiento humano.

 

“La cognición o conocimiento es un proceso en virtud del cual, el mundo circundante se refleja en la conciencia”[1]  Es en ese sentido, que Lenin decía que Lógica, Dialéctica, y Teoría del Conocimiento, son uno y lo mismo.

 

El pensamiento humano, en esas condiciones, se da bajo las formas de conceptos, juicios y raciocinios.

 

Los resultados de una investigación acertada, no dependerán exclusivamente, ni del método de la teoría del conocimiento (la gnoseología) –por más que la dialéctica materialista constituya la base de dicho método científico–; ni menos aun únicamente, de los métodos empíricos de la sistematización del conocimiento (la observación, medición y experimentación; y mucho menos aun del azar del “ensayo-error”, o dada por “iluminación” genialidad alguna.

 

Los resultados de la investigación acertada dependerán, simplemente, de la correcta aplicación de los procedimientos lógicos, que vinculan lo gnoseológico, con los procedimientos empírico-racionales.  “Si las premisas de que partimos son verdaderas –escribió F.Engels en el Anti-Düring– y aplicamos acertadamente a dichas premisas las leyes del pensar, el resultado tiene que corresponder a la realidad...”[2].

 

El estudio de la Lógica es el estudio de las formas del pensamiento humano; en particular, del pensamiento científico, metodológicamente fundado en ella; por lo cual, la Lógica y el método científico, ha acaparado la atención de muchos estudiosos desde los primeros tiempos.

 

Datan del siglo V ane con Demócrito, los primeros aportes en que el método científico; esto es, el camino al conocimiento de la esencia y de la verdad; empieza a nutrir el conocimiento de la Lógica; lo cual se da en la necesaria observación dirigida, que establece la comparación o analogía, y da lugar al procedimiento de la descripción; se centra toda la atención en la distinción entre la cusa y el efecto en el estudio de los fenómenos, con las formas primarias de la inducción o la deducción a partir del axioma o postulado aceptado como posible, la hipótesis entendida como la “opinión evidente”, la definición de los conceptos, y la ley de razón suficiente; que con Pitágoras y luego Euclides, se desarrolla en el método del análisis, e incluso no sólo del “experimento mental”, como en éste último, sino del experimento real dado en los trabajos de Arquímedes o Eratóstenes, con las nociones de simplificación y medición.

 

Todo ello, no obstante, en una explicación mítica aun, en función de un principio universal (ya monista en la interpretación filosófica materialista dada la unidad material del mundo con una causalidad natural o física; ya dualista en la interpretación filosófica idealista, en que Espíritu y materia se igualaban como dos formas del ser realmente existentes, en donde prevalece entre las causas naturales, la llamada “causa primera”: el impulso divino a la materia)

 

Sus contemporáneos Sócrates y Platón, contribuyen a la clasificación de las categorías; y Aristóteles en el siglo inmediato, en su Órganon y en las Categorías, completó los problemas esenciales de la Lógica, dados en la operación con los tipos de juicios tanto en las inferencias inmediatas, como en el proceso deductivo completo en el silogismo o inferencia mediata, y los tipos de causalidad.

 

Muchas cosas, en esos primeros pasos de la ciencia, fueron propuestas y luego desechadas, pues fundarse en ellos no conducía al avance del conocimiento científico o verdadero.  Pero lo que se retomó sucesivamente convirtiéndose en fundamento del desarrollo mismo de la ciencia y el conocimiento verdadero, fue lo que dio lugar a lo que ahora se denomina como “ciencia positiva”; es decir, el desarrollo en sentido positivo de los avances del conocimiento científico, fundado en sus propios aportes positivos, desechados los negativos, es decir, los que no servían de fundamento para el conocimiento nuevo.

 

En la Edad Media, entre los siglos V-X, en función de la patrística y entre ellos de la filosofía neoplatónica de San Agustín, sólo dominó la teología, desapareció la ciencia; y en la lucha entre el materialismo y el idealismo, aparecieron entre los siglos XI-XV los realistas tales como Anselmo, Tomás de Aquino; o los nominalistas, como Rocelino, Duns Escoto y Guillermo de Occam.  Entre ellos se dio el llamado escolasticismo, que lograron llevar a la Lógica aristotélica o formal, hasta sus últimos desarrollos.

 

Entre los renacentistas e ilustrados de los siglos XVI-XVII, contribuye a la Lógica y el método científico en nuevos aportes con la inducción y al establecimiento del método de la relación causal de los fenómenos, Francis Bacon en su empírico-racionalista Novum Organum.  Y a su vez, en el ámbito exclusivo del racionalismo lo hace Descartes.  Estableciendo ambos, lo mismo que Newton, y cada uno fundado en sus planteamientos, un protocolo de investigación científica.

 

Entre la segunda mitad del siglo XVII y la primera del siglo XVIII, en el período pleno de la Ilustración, se operó una inversión en el pensamiento filosófico idealista.  Con Locke y Spinoza, la posición del empirismo materialista acaba por reconocer el lugar de los instrumentos racionales del conocimiento aceptándose así ese vínculo empírico-racionalista; y ello, simultáneamente a que, con Berkeley y Hume, a su vez, el idealismo invertía su posición, pasando del racionalismo absoluto al empirismo absoluto.

 

Leibniz, de los siglos XVII-XVIII, estudia la Lógica con relación a las matemáticas y la demostración, y precisa la ley de razón suficiente y el método deductivo.  Separados y contrapuestos hasta entonces por el idealismo los métodos empíricos de los racionales, primero Leibniz y luego Christian Wolff, fueron superando ese mecanicismo, para hacer ver el necesario vínculo dialéctico entre ambos, resuelto finalmente, desde la dialéctica idealista, por Kant.  Poco después, éste afirmará que la verdad no es la adecuación de las ideas a la realidad, sino tan sólo la concordancia de las representaciones entre sí.  Y a quien siguió Hegel en el paso del siglo XVIII al XIX, criticando a su antecesor, y dando lugar a la lógica dialéctica idealista.  En el siglo XIX continúan investigando los temas de la inducción personajes tales como Herschel, Whwell, y Mill.  A Hegel le siguieron, contemporáneos de los anteriores, Karl Marx y Friederich Engels, fundadores de la lógica dialéctica materialista, con la cual se supera finalmente la limitación de la Lógica Formal en el conocimiento de la verdad.



[1] Gorski, D.P-Tavants, P.V; Lógica; Editorial Grijalbo, México 1968 ; p.11.

[2]       Ibid. p. 22




Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
Comenta este artículo

Comentarios