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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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5 mayo 2010 3 05 /05 /mayo /2010 08:07

Clich--Filosof-a

Lógica e Investigación Científica.

  Monografía, 2003 (7).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http//espacio-geografico.over-blog.es/; México, 07 jun 10.

 

 

Leyes de la Lógica

 

 

“Observar las leyes de la lógica, constituye una condición indispensable para alcanzar la verdad por inferencia”[1].  Este es el principio fundamental de la Lógica Dialéctica, en la cual; a diferencia de la Lógica Formal que sólo se refiere a la estructura del pensamiento; sí se estudian los principios que determinan el conocimiento verdadero.  Las dos leyes fundamentales específicas de la lógica son las siguientes:

 

1ª Las premisas han de ser verdaderas, para que el consiguiente sea verdadero.

                 2ª Las premisas han de sujetarse a las reglas o leyes particulares siguientes:

 

a)           Ley de la identidad

b)           Ley de la contradicción

c)           Ley de tercero excluido

d)           Ley de razón suficiente

 

 

a) Ley de la identidad

 

Esta ley se expresa como “A es A”, en donde cada A de la proposición puede sustituirse por juicios que de manera distinta se refieren a lo mismo.  Por ejemplo: “el ser humano es un animal pensante” (A), es idéntico a, “el ser humano es un animal capaz de producir instrumentos de trabajo” (A), la condición es que la extensión permanezca invariable, y aquí, “pensar” y “producir instrumentos de trabajo”, pertenecen a la misma extensión o clase.

 

Más aun, la Ley de Identidad, desempeña un papel enormemente importante en la dialéctica del silogismo, pues mediante ella se establece la identidad del sujeto (S) con el predicado (P), a través del término medio (M), por lo cual, si M es P, pero a su vez, S es M, luego entonces la identidad de M con P, a la vez que con S, establece la identidad de S con P.

 

 

b) Ley de la contradicción.

 

De hecho, la ley esencial de la dialéctica, por la cual todo contiene en sí mismo lo absoluto y lo relativo, lo verdadero y lo falso, lo positivo y lo negativo, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo; o dicho de otro modo, nada es exclusivamente absoluto, o exclusivamente relativo, nada es exclusivamente verdadero o exclusivamente falso.  En la realidad, no existe el llamado “monopolo”, por el cual se tenga lo exclusivamente positivo por un lado, y lo exclusivamente negativo por el otro lado; no hay lo exclusivamente bueno, como no hay lo exclusivamente malo; ni lo exclusivamente bello como lo exclusivamente feo.

 

Esta unidad indisoluble como necesaria lucha de los opuestos, es lo que constituye el motor de la naturaleza, lo que da lugar al movimiento del mundo material.

 

La contradicción dialéctica contiene, pues, la razón causal de los fenómenos, y por lo tanto, la explicación científica de los mismos.  La contradicción dialéctica no debe confundirse con las “contradicciones de pensamiento” o las “contradicciones del lenguaje” (el cual sólo expresa el pensamiento mismo); pues mientras éstas expresan un disparate, aquella expresa la esencia del fenómeno.

 

De dos juicios que afirman algo acerca de un mismo objeto, uno, y sólo uno, ha de ser necesariamente el verdadero respecto al otro.

 

 

c) Ley de tercero excluido.

 

De dos juicios que se niegan mutua y simultáneamente, uno, y sólo uno, será necesariamente verdadero (y no hay tercero).

 

Enúnciese cualquier juicio afirmativo y el juicio de su negación.  Si uno es falso, el otro corresponderá a lo verdadero, necesariamente, y no hay tercer juicio, el cual queda excluido.

 

En tal negación de un juicio por otro, hay la expresión de la Ley de la Contradicción, de modo que todos los juicios se subordinan a la misma, de tal manera que siempre uno, y sólo uno, será verdadero (no pueden ser ambos simultáneamente verdaderos); pero no todos los juicios se subordinan a la Ley del Tercero Excluido, con lo que puede darse el caso de que ambos sean simultáneamente falsos.

 

Hoy en día la posición “posmodernista” plantea que esta ley es falsa y que por lo tanto el tercer juicio excluido existe; de modo que la negación simultánea que se hacen los juicios “S es P”, y “S no es P”, pudiendo ser falsos ambos –como dicen los “posmodernistas”–, ello implicaría un posible tercer juicio que fuese el verdadero.

 

El razonamiento parece más que evidente; pero justo por ello, Leibniz se percató del error que estaba debajo de lo que parecía tan evidente y le permitió establecer dicha Ley del pensamiento lógico en la no-existencia de un tercer juicio, el cual es excluido.

 

Ello deviene del hecho de que, de dos juicios que se niegan mutuamente (siguiendo la Ley de la Contradicción), si bien ambos pueden ser simultáneamente falsos, ambos no pueden ser simultáneamente verdaderos (por la Ley del Tercer Excluido).  Los “posmodernistas” no tienen en cuenta esta subordinación entre ambas leyes, y unificándolas, o más aun, reduciendo el tercio excluso a la contradicción, pretenden invalidar la Ley del Tercer Excluido; con lo cual lo que obtienen, es el argumento de que, por lo tanto, no obstante dos juicios se nieguen entre sí, ambos pueden ser simultáneamente verdaderos, con lo cual demostrarían que su enunciado relativista de que “cada cual tiene su verdad”, sería cierta.

 

 

d) Ley de razón suficiente.

 

Una proposición es cierta, si está demostrada, y está demostrada, si se conocen suficientes fundamentos que la dan por verdadera; esto es, en tanto que corresponderá no sólo al arreglo de la lógica, o a la práctica histórico-social teniendo un carácter predictible, sino que, en esencia, corresponderá a la realidad objetiva.



[1]          Ibid. p. 21

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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