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11 febrero 2010 4 11 /02 /febrero /2010 09:00

Clich--Filosof-a

Notas Sobre el Concepto de “Ciencia Positiva”.

Ensayo, 2006 [*]

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

 

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica 
http://espacio-geografico.over-blog.es/; 
México, 11 feb 10.

 

 

Preámbulo.

 

No sólo la necesidad en el rigor de la definición de las categorías, sino la necesidad de un intercambio de ideas conociendo del contenido de los conceptos del otro, ha propiciado estas notas sobre el concepto de “Ciencia Positiva”.  Un vistazo al concepto a través de un “buscador” aprovechando la nueva tecnología por la Internet, para reforzar o someter a crítica nuestro propio pensamiento, nos ha corroborado lo que sólo teníamos en general considerado: el error en el fundamento del posmodernismo es su crítica a la ciencia de la modernidad, consistente en acusarla precisamente de “ciencia positiva”, pero donde lo que debe entenderse por ello, es más bien “ciencia positivista” o mejor dicho, “cientificismo positivista”.  Esto es, que son dos conceptos semejantes en su homonimia, pero distintos por su contenido; uno se refiere al conocimiento científico acumulado a través de la historia y cuya vigencia es fundamento de su propio desarrollo, y otro que alude al concepto de “ciencia” en la filosofía positivista de Augusto Comte.

 

 

Marxismo y Ciencia Positiva.

 

Al respecto del marxismo y la ciencia positiva; esto es, el conocimiento científico acumulado a través de la historia y cuya vigencia es fundamento de su propio desarrollo; la referencia más notable es la cita de Engels en la cual éste dice:  “Solamente cuando la ciencia de la naturaleza y de la historia hayan asimilado la dialéctica, saldrá sobrando y desaparecerá, absorbida por la ciencia positiva, toda la quincalla filosófica, con la excepción pura del pensamiento”[1].  Esta cita, ligeramente transformada, se encuentra repetida por el mismo Engels en su Anti-Dühring, expuesta de esta otra manera: “Desde el momento en que se presenta a cada ciencia la exigencia de ponerse en claro acerca de su posición en la conexión total de las cosas y del conocimiento de las cosas, se hace precisamente superflua toda ciencia de la conexión total.  De toda la anterior filosofía no subsiste al final con independencia mas que la doctrina del pensamiento y de sus leyes, la lógica formal y la dialéctica.  Todo lo demás queda absorbido por la ciencia positiva de la naturaleza y de la historia”[2].  Y todo ello no es, finalmente, más que el concepto de ciencia dialéctico materialista, en la ciencia de la modernidad.

 

La Dialéctica de la Naturaleza, constituye un proyecto de Engels desde 1873, pero continuado por largo tiempo, lapso en el cual intercaló la redacción del Anti-Dühring, publicado en tres ediciones entre 1878 y 1894.  Puede asumirse que la cita de éste segundo texto haya sido primero, y la insertada en la Dialéctica..., apenas una nota sintética posterior en su vasto proyecto.  Como quiera que sea, nos quedaremos con la cita más completa del Anti-Dühring a propósito de explicar la relación entre el marxismo y la ciencia positiva.

 

                              La idea más general es esta por la cual –a decir de Engels– se entendía a la filosofía (y no pocos, llamándola la “madre de todas las ciencias”, aun así la juzgan), como la pretendida “ciencia de la conexión total”.  Particularmente para el sistema filosófico de Augusto Comte, la filosofía positivista, así se considera a la filosofía; quedando esto como uno de esos dos conceptos de ciencia, en la ciencia de la modernidad.

 

Mas, conforme a la especialización de las ciencias que tiende a la aparente separación y desvinculación del conocimiento y por lo tanto la necesidad de establecer sus relaciones; o como dice Engels, esa “exigencia de ponerse en claro acerca de su posición en la conexión total de las cosas y del conocimiento de las cosas” –necesidad ya muy clara para las ciencias básicas de la modernidad a fines del siglo XIX–; se da ese sentido del concepto de la “ciencia positiva de la naturaleza y de la historia”, por la cual, si bien la especialización de las ciencias parece fragmentar el conocimiento, éste en realidad se hace –y he ahí precisamente el aspecto de lo positivo– tanto más profundo como más amplio simultáneamente.  Es decir, en principio, por “ciencia positiva” en Engels, debe entenderse, desarrollo de las ciencias, en tanto <<especialización de las ciencias>>.  Y ello no ocurre sino trayendo como consecuencia la terminación de la filosofía en su concepción totalizadora, y por el contrario, tomándola como la asimilación o la síntesis en la dialéctica, como doctrina del pensamiento y de sus leyes.

 

Ciertamente el planteamiento de Engels (1820-1895) respecto de la filosofía, es muy semejante al de Augusto Comte (1798-1857); la diferencia quedará dada en el contexto de las doctrinas del pensamiento entre la dialéctica y el positivismo: en Engels, la filosofía desaparece como “conexión total” y es asimilada a la dialéctica; en Comte, la filosofía es la “conexión total” misma del conocimiento, en el sistema filosófico denominado positivismo.

 

La crítica que se ha hecho al marxismo en cuanto al concepto de “ciencia positiva”, ha sido el que Marx planteó sus ideas en sentido negativo, (en una dialéctica negativa); esto es –dicen tales cuestionadores–, como crítica.  A lo que habría que aclarar que, primero, la crítica no necesariamente debe verse como lo negativo –acepción vulgar–; y segundo, que esa dialéctica negativa, no es sino en términos de la ley dialéctica de la negación de la negación, que en la afirmación, da el sentido positivo de la crítica.  Esa doble negación es precisamente la esencia del concepto marxista de la “ciencia positiva”, lógica de la ciencia de la modernidad.

 

 

Ciencia Positiva y “Cientificismo Positivista”.

 

En consecuencia, el concepto “ciencia positiva”, como categoría marxista, dialéctico materialista, es entonces: conocimiento científico acumulado a través de la historia y cuya vigencia es fundamento de su propio desarrollo, con base en la ley de la negación de la negación, expresada en la especialización de las ciencias particulares.

 

A ello se opone el concepto de “ciencia positiva” como categoría comtiana, de la filosofía positivista, por la cual se entiende que toda ciencia, como “único conocimiento posible y el método de la ciencia el único válido”[3], es saber válido sólo en la ciencia concebida por la filosofía positivista; y es esa absolutización y culto a la ciencia, lo que da lugar al “cientificismo positivista”; esto es, sólo aquel conocimiento producto de los métodos empíricos; la observación, la medición y el experimento, desde una posición agnosticista; esto es, de la negación de la posibilidad de conocer total o parcialmente el mundo, que, separando la esencia del fenómeno, se queda sólo en la percepción empírica de éste sin poder conocer dicha esencia; entendiendo el conocimiento científico entonces, como un puro saber enciclopédico que será tanto más científico, cuanto más exhaustiva la descripción del fenómeno.

 

Es en ese sentido, e identificándolo con el concepto dialéctico materialista, que lo entiende, por ejemplo, Pío X en el punto 18 de su Encíclica Communium Rerum, de 1909:  18. La ciencia positiva, el progreso material y el agnosticismo moderno:  “...por una deplorable aberración –dice Pío X en su Encíclica–, sucede que los progresos en las ciencias positivas y en la prosperidad material, buenos por su naturaleza, dan ocasión y pretexto a muchos ingenios débiles, dispuestos al error por las pasiones, para levantarse contra la verdad divina con una intolerable soberbia”[4].  Pero, así lo entenderá no sólo Pío X a principios del siglo XX, sino –por lo menos quizá en parte– la ideología posmodernista misma, hoy en día, principios del siglo XXI, al criticar a la ciencia de la modernidad, identificándola, en un error de falso antecedente, con la “ciencia positiva” entendida como “cientificismo filosófico-positivista agnóstico y mecanicista”.

 

 

Conclusión.

 

No ha sido el propósito hacer esto extenso, sino más bien breve.  Bastaba con establecer la diferencia entre ambos conceptos entendidos en dos sistemas filosóficos distintos.

 

Ciertamente el ejercicio ha sido enormemente provechoso, no sólo por cuanto a la precisión de las categorías, sino porque una breve y rápida revisión documental, nos permitió corroborar no sólo lo dicho en el Preámbulo de este trabajo (el posmodernismo tiene aquí un error de falso antecedente); sino más aún, que ciertamente la llamada Escuela de Frankurt, la de los llamados “filósofos de la superestructura” o conocida también en un embuste como “neomarxismo” (que podrá ser cualquier cosa menos marxismo), es en buena medida, fundamento crítico del posmodernismo.

 

Una búsqueda por la Internet bajo el concepto de “ciencia positiva”, arrojó, al 2 de junio de 2006, 3’650,000 ítems, de los cuales (buena parte de los primeros en el orden de consulta), constituyen documentos de crítica “neomarxista”, destacando ese error por falso antecedente.  Un segunda búsqueda restringiendo el concepto a “marxismo y ciencia positiva”, dio como resultado a la misma fecha, 2 de junio de 2006, apenas 132,000 ítems (3.6% respecto de la cifra anterior); en cuyos documentos –parte de los cuales referimos en la Bibliografía–, por el contrario, se discute las categorías en cuestión, en general, en los términos en que aquí lo hemos hecho.

 

Así pues, la categoría de “ciencia positiva” como toda <<especialización de las ciencias particulares>>, en tanto saber acumulado vigente con fundamento en la ley de la negación de la negación, es el sustento del desarrollo positivo ulterior de la ciencia; y ello es totalmente distinto a la categoría de “ciencia positiva” como el concepto de “conexión de la totalidad” de la ciencia identificada con la filosofía positivista comtiana.  Y en tanto que la dialéctica materialista entiende la categoría de “ciencia positiva” como esa <<especialización de las ciencias particulares>>.  Luego entonces, la categoría de “ciencia positiva” en la dialéctica materialista, es totalmente distinta a la categoría de “ciencia positiva” en la filosofía de Augusto Comte.  El concepto en el que el autor de estas líneas se mueve, es entonces, por supuesto, el concepto dialéctico materialista engelsiano.

_____

 

Bibliografía.

 

 

Abbagnano, Nicola; Diccionario de Filosofía; Editorial FCE; v. Positivismo.

Claudín, Fernando; Tarea de Engels en el Anti-Dührin; www.filosofía.org/hem/dep/cri/rio3049.htm

Engels, Friederich; Dialéctica de la Naturaleza; Editorial Grijalbo, México, 1961.

_    Anti-Dühring.  La Subversión de la Ciencia por el Señor Eugen Dühring; Grijalbo, México, 1962.

Fernanez-Santos, Francisco; Marxismo y Filosofía; www.filosofía.org/hem/dep/cri/ri03003.htm

Rieznik, Pablo; Predicción, sujeto y objeto; artículo publicado en la revista: “En defensa del Marxismo”, 1995. Cuba s.XXI; www.nodo50.org/cubasigloXXI/política/malime2_310105.htm

Malime; Sobre la Interpretación de Manuel Sacristán de el Anti-Dühring; Rebelión.org, 2001; www.rebelion.org/izquierda/malime031201.htm

Martínez, Francisco José; El Marxismo; en “Nómadas: Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas”; Madrid, 2002. www.ucm.es/infu/eurotheo/materiales/hismat/fjmarmar.htm

Roca, José M; Marxismo y Posmodernismo; en “Iniciativa Socialista N°16, 1991; www.inisoc.org/marxypos.htm

Sacristán, Manuel; Sobre el Anti-Dühring; La Insignia, 2005. www.lainsignia.org/2005/agosto/dial_002.htm

Wood, Alan-Grant, Ted; Razón y Revolución; Filosofía Marxista y Ciencia Moderna; www.engels.org/libr/razón/raz_4_18b.htm

Sobre Cambiar el Mundo..., de John Holloway.  Antipoder vs Poder; www.herramienta.com.org/modulos

La Escuela de Franfurt y el Marxismo; www.escuela-frankfurt.pais-global.com.ar/index.php/4312



[*] Asesoría de Tesis; Dr. Ignacio Díaz de la Serna, CIDHEM; 2 de junio de 2006.

[1] Engels, Friederich; Dialéctica de la Naturaleza; Editorial Grijalbo, México, 1961; p.177 (subrayado nuestro)

[2] Engels, Friederich; Anti-Dühring.  La Subversión de la Ciencia por el Señor Eugen Dühring; Grijalbo, México, 1962; p.11 (subrayado nuestro).

[3]  Abbagnano, Nicola; Diccionario de Filosofía; Editorial FCE; v. Positivismo.

[4] Op. Cit. www.uc.cl/facteo/magisterio/ plano/html/listados/PioX.html.


 
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