Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

25 febrero 2010 4 25 /02 /febrero /2010 09:01

Clich--Filosof-a

Teoría del Conocimiento.

Ensayo, 2010.

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri

 

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica 
http://espacio-geografico.over-blog.es/; 
México, 25 feb 10.

 

 

 

El problema esencial de la filosofía, se define como la relación entre el ser y el pensar.  Esto es, como la relación entre el mundo de los objetos materiales fuera del pensamiento, y el pensamiento acerca de ellos.  Es pues, a su vez, la relación entre el sujeto, que piensa; y el objeto, que es pensado.  Toda filosofía se construye sobre la base de la respuesta que se de acerca de la primacía entre el sujeto o el objeto.  Es decir, si primero es el mundo de los objetos materiales fuera del pensamiento; como algo que antecede al pensamiento, y en función del cual el pensamiento es.  O si primero es el pensamiento, el mundo de las ideas, en función de las cuales es el mundo de los objetos materiales, ya como realidad, o como mundo de apariencias.

 

Así, se puede entender por realidad, ya ese mundo de los objetos materiales fuera del pensamiento, hablándose entonces de realidad objetiva; o, considerando que ese mundo de los objetos externos al pensamiento es sólo un mundo de apariencias, o cuando más, un mundo de objetos ya creados por las ideas, o que la conciencia de ellos en las ideas, le dan sentido de existencia; por realidad se puede entender entonces a dicha realidad, como una realidad subjetiva.

 

Tomar partido por un principio subjetivista, será tomar partido por una posición filosófica idealista; o tomar partido por un principio objetivista, será tomar partido por una posición filosófica materialista[*].

 

Las dos posiciones más generales y esenciales del pensamieto humano, quedarán determinadas por una de esas dos posibles posiciones, sin que sea posible una reducción mayor del pensamiento humano.  Cuando se habla de una posición tercera en la llamada eclécica (de eklesis, elegir; y ego, Yo; “yo elijo”), en realidad se está adoptando una variante de la posición idealista filosófica; pero, como decía Engels, entre todas ellas, la más mala, puesto que el ecléctico, por definición, no produce teoría propia, sino que espera a que idealistas o materialistas produzcan lo suyo, y luego el eclecticista “elige” a su criterio de aquí y de allá.  Y el ecléctico no entiende, al final, que no puede mezclar nada de esas dos posiciones cuya naturaleza es totalmente contrapuesta; como no puede mezclar en una misma posición, reductio ad absurdum, el que “todo es evolución de la materia independiente de Didos”, pero al mismo tiempo, “todo es creación de la materia por Dios”.

 

Así, la Filosofía (cuyos campos de estudio son la Historia de la Filosofía misma, la Teoría del Conocimiento, la Lógica, la Ética y la Estética), tiene en la Teoría del Conocimiento uno de sus principales campos de estudio, pues ahí donde se define el problema de la relación sujeto-objeto.

 

La teoría del conocimiento, en filosofía, también se entiende, ya como gnoseología, principalmente por los materialistas, los cuales no separan el estudio del ser del estudio del conocer; o bien como epistemología, principalmente por los idealistas (de hecho, el concepto epistemología fue introducido por el filósofo metafísico J.F. Ferrier, en sus Fundamentos de Metafísica, de 1854), para distinguir los estudios, por una parte, ontológicos, o del ser; y por otra parte epistemológicos, o del conocer.

 

Y así como en el idealismo filosófico se entiende como la Idea Absoluta a Dios, creador de todo cuanto existe y por lo tanto así del sujeto pensante como del mundo de los objetos materiales que le rodean; en el materialismo filosófico sólo se reconoce la existencia de un mundo material, infinito en tiempo y espacio, y en permanente transformación y evolución.

 

De ese modo, para el idealismo, Dios, al crear al ser humano, pone en él todo el conocimiento del Universo, que para hacerlo consciente, dicho conocimiento innato (con el que ya se nace), tiene que trascenderse identificándolo ya con un mundo de apariencias, ya con la realidad objetiva.  Pero, para el materialismo, para el que todo no es más que evolución de las formas de la materia, ésta, de su naturaleza inorgánica, da lugar a la naturaleza orgánica, y de la misma se evoluciona a su forma social y a la capidad del pensamieto humano, de donde, finalmente, no es Dios el creador del ser humano, sino el ser humano, el creador de Dios, el cual aparece en un momento dado como una necesidad para explicarse el mundo que le rodea.

 

Así, en el idealismo, el culto a la idea, y en particular a la Idea Absoluta o Dios, conduce a la teología, al teismo, y de éste a la religión.  Pero en el materialismo, el culto a la materialidad del mundo, y con ello a la natural causalidad necesaria de los fenómenos, se desarrolla, por su parte, el ateismo, y con ello, la ciencia.  Dicho de otra manera, así como el pensamiento idealista es fundamento de la religión, el pensamiento materialista es fundamento de la ciencia.

 

Lo anterior no quiere decir, en términos absolutistas, que los idealista, e incluso los religiosos, no hagan ciencia; entre ellos ésta existe, pero evidentemente, en medio de un mar de inconsecuencias y en calidad de sierva de la teología.  Su poretención milenaria, ha sido tratar de conciliar lo irreconciliable: ciencia y religión.

 

De este modo, respecto de la teoría del conocimiento, la Filosofía, que se divide en idealismo y materialismo, plantea, en lo más general, dos teorías del conocimiento cada una.  En el idealismo: 1) la metafísica, como forma del idealismo objetivo (dado que juzga que lo objetivo son las ideas mismas); y, 2) la fenomenología, como formas del idealismo subjetivo (dado que reconoce una realidad fuera del pensaiento).  En el materialismo: 1) el mecanicismo, que es el materialismo propiamente de la Ilustración, entre los siglos XVII y XVIII, dado bajo la influencia de Newton; y, 2) la dialéctica, que es el materialismo a partir de Marx y Engels desde mediados del siglo XIX a nuestros días.  En las siguientes imágenes, mostramos la solución del problema de la relación sujeto-objeto en cada una de esas teorías del conocimiento.

 

Metafisica.jpg 

La teoría del conocimiento en el idealismo objetivo: la metafisica.  En la imagen, lo complejo de la metafísica: lo objetivo, la realidad, son las ideas mismas trascendidas (de ahí que la realidad pensada (Rp), es idéntica a la realidad concreta (Rc)); y el mundo fuera del pensamiento, no es mas que un mundo de apariencias.

[Fuente: Hernández Iriberri, Luis Ignacio; Teoría del Conocimiento; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 
Fenomenologia.jpg 

La teoría del conocimiento en el idealismo subjetivo: la fenomenología.  En ella se reconoce la existencia de un mundo objetivo, es decir, una realidad fuera del pensamiento, pero que es trascendida o construida en una especie de proyección de las sensaciones (de ahí que la realidad pensada (Rp), sea ya no idéntica, pero sí igual a la realidad concreta (Rc)).

[Fuente: Hernández Iriberri, Luis Ignacio; Teoría del Conocimiento; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 
Mecanicismo.jpg 

La teoría del conocimiento en el materialismo: mecanicismo.  Aquí el proceso del conocimiento se invierte, y las sensaciones producen un reflejo del mundo exterior en el pensamiento, percibiéndolo; pero donde la representación de la realidad objetiva en el pensamiento (Rp), que en tanto es un reflejo, se le denomina a su vez, como lo concreto pensado, y se asume igual a la realidad objetiva concreta (Rc), o también, lo concreto real.

[Fuente: Hernández Iriberri, Luis Ignacio; Teoría del Conocimiento; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 
Dialectica.jpg 

La teoría del conocimiento materialista en la dialéctica: el materialismo dialéctico.  El proceso ocurre igual que en el mecanicismo, pero con dos notables diferencias: 1) la realidad pensada (o lo concreto pensado), ya no es igual a la realidad concreta (o concreto real), puesto que la realidad objetiva siempre será más compleja; y, 2) en consecuencia, dado que esa realidad objetiva está en permanente evolución y transformación al infinito (…a t1), el conocimiento de ella, que sólo es su reflejo, siempre le va atrás (…a t2), de donde siempre será necesario no sólo el proceso educativo, sino cada vez más en un rigor científico.

[Fuente: Hernández Iriberri, Luis Ignacio; Teoría del Conocimiento; http://espacio-geografico.over-blog.es/]

 

Lo que la filosofía ha estudiado a lo largo de la historia, es que los seres humanos, estemos conscientes o no de ello, respondemos en nuestra interpretación del mundo (o como se suele decir, en nuestra cosmovisión), necesariamente, a una u otra de dichas teorías del conocimieto.

 

Cuanto más concientes estamos de ello, más claramente lo delimitamos y nos definimos así con mayores fundamentos.  Cuanto más inconscientes de ello, nuestra interpretación del mundo se ve mezclada caóticamente de nociones de un lado y del otro, y luego, en mucho, por el simple temor de Dios (pues, y qué tal si Dios sí existe; lo que nos esperaría sería el meritito infierno; y, por si las dudas…), lo cual no habla más que de nuestros prejuicios e ignorancia.

 

El estudio de la teoría del conocimiento es de fundamental importancia, dado que ello, finalmente, constituye los fundamentos de lo que se denomina nuestro “marco teórico”; esto es, los fundamentos en la metodología de la teoría del conocimieto, sobre cuya base se elabora, posteriormente, la metodología de la sistematización del conocimiento.



[*] Por idealismo filosófico, no deberá entenderese, en su sentido vulgar, a aquel sujeto siempre en las nubes, pletórico de sueños, de altos valores y puro sentimiento; como por materialismo filosófico no deberá entenderse, tampoco, a aquel sujeto que sólo piensa en los bienes materiales, en el dinero, sin valores ni sentimientos.


 

 

Compartir este post

Repost0

Comentarios