Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
Editorial
Estructura y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de A.M. Riábchikov.
Un objeto aislado en el horizonte, una baliza natural en el derrotero del desarrollo del pensamiento científico geográfico.
Cuando Newton explicaba la razón que se atribuía a su “genialidad”, éste sólo se limitó a decir que ello era sólo porque se había parado sobre los hombros de gigantes (Copérnico, Galileo, Brhae, Kepler). Así es, en geografía, esos son Krasnov, Chizov, De la Blache, De Martonne, Lukasevich, Hettner… En una figura alegórica geográfica, nos gusta más referirnos, en aquella idea de Newton, a dichos autores, como “balizas en el horizonte”, las cuales nos van marcando el derrotero del desarrollo del conocimiento. “Balizas” hechas a modo de una vara encajada en el suelo, del artificio de un destacable apilamiento de piedras, y hasta el tubo de aluminio ex profeso con sus marcas rojas y blancas alternadas. En su manufactura se revela el esfuerzo humano dirigido a un fin.
Pero suele ser que de cuando en cuando, en el horizonte aparece algo en calidad de una marca con la que se hace el “levantamiento geográfico del conocimiento”, algo no hecho con deliberado fin en un cierto sentido, sino que aparece ahí, de manera natural, en forma dada, cumpliendo por igual con el miso propósito. Esas balizas producto del esfuerzo de la manufactura y los artificios del pensamiento en el conocimiento del espacio geográfico, son esa serie de geógrafos antes mecionados, entre michos más. Pero esa baliza natural, un árbol aislado en la llanura, un estilizado peñasco que de pronto aparece ahí sin que deliberadamente trate con el propósito del conocimiento del espacio geográfico, pero que se presta para el mismo fin, tan sólo abstractamente invirtiendo su naturaleza, es el caso de A.M Riábchikov.
Todo lo expuesto por Riábchikov es profundamente acertado, sólo que planteado al revés. En el sentido que él lo expresa, da lugar, válido, legítimo y necesario, a la ciencia de interacción multidisciplinaria de los estudios globales. Si de tal experiencia de aplicación multidisciplinaria se abstrae a la geografía entendiendo lo que de ella se aporta, lo que se produce es una inversión de pensamiento y objeto de estudio, en donde se deja de lado la ciencia de interacción de los estudios globales y su objeto de estudio propio que antes acaparaba la atención central, para pasar a la atención central de lo propiamente geográfico.
Lograr esa inversión de pensamiento geográfico de Riábchikov llevó varias décadas, pero en esa negación encontró su propia afirmación trascedente, como una de las destacadas obras contemporáneas en el hacer geográfico.
Hasta antes de reestudiar esta obra de Riábchikov para su análisis crítico, habíamos creído que a nuestra abstracción y generalización de los conceptos de espacio y fenómenos, había antecedido sólo los momentos históricos de De la Blache y Hettner; pero al reestudiar a Riábchikov dotados ahora de nuevos elementos más desarrollados en la teoría del espacio, reinterpretados, a la luz de los mismos, nos ha permitido descubrir que en él se da en realidad, a manera de género propio, ese tercer momento histórico de abstracción y generalización teórica, facit empirice, a los conceptos de espacio (el continuum), y los fenómenos (los Elementos).
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Filosofía de la Geografía.
[___] Análisis Crítico a, Estrucutra y Dinámica de la Esfera Geográfica, 1976; de A.M. Riábchikov (1/…).