Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
La Estructura Económica de México.
Ensayo, 2009 (4/5)
Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
http://espacio-geografico.over-blog.es/;
México, 16 nov 09.
En los años sesenta a setenta del siglo pasado, “todo el mundo” era “marxista”, aunque en realidad no entendiese el significado profundo de ello; pero esa era “la moda” de la intelligntisa. En los años noventa “paso la moda”, y con ello esa intelligentisa, desde luego, se adaptó a la “nueva moda”: el “posmodernismo”. Desde el primer momento, los que nos quedamos en el pensamiento marxista –no por no “estar a la moda”, sino por entender lo que realmente es un fundamento filosófico e ideológico–, empezamos a tener serias dificultades para explicar dicha teoría (la respuesta generalizada era que “ya para qué, si ya había pasado de moda”); el capitalismo en su máxima expresión, por ese solo hecho, “contradecía” la teoría del comunismo. Evidentemente, lo que no se entendía por los no-entendidos en marxismo, era exactamente todo lo contrario: que ello lo corroboraba.
Y en el curso de la primera década del siglo XXI, convencer argumentando con fundamento en el marxismo para explicar la realidad, comenzó a dejar de ser necesario: las mejores lecciones de marxismo las empezaron a dar, uno, la realidad misma, y dos, los propios analistas teóricos de los intereses del capitalismo, hechos un lío.
Hemos visto la extrema desigualdad económico-social que condujo a la Guerra de Independencia de 1810-1821; hemos visto la extrema desigualdad económico-social que llevó a la Revolución Social Democrático Burguesa de 1910-1917. Hoy, prácticamente ya 2010, no hay que explicar ya dificultosamente a los incrédulos la extrema desigualdad económico-social, que, irreversiblemente –para el que entiende de economía, de historia, de política…, y de marxismo–, nos conduce a pasos agigantados a un “centenarista” nuevo conflicto social. A los incrédulos sólo hay que pedirles que se asomen a la ventana, que se atrevan a salir a las calles de las ciudades, que escuchen por la radio o miren las noticias por sus televisores, que vean sólo los encabezados de la prensa; y ya ni que decir de los mismos analistas que por más, con preocupación no pueden ocultar la situación de bancarrota del orden de cosas, y “alertando” al gobierno, ya anuncian la irremediable catástrofe… Y ni para dónde echarse a correr. Finalmente ya no es un asunto de los “malos deseos de los perversos comunistas”, sino de simple y llana realidad económico-social…, prevista por Marx.
Es asunto de estos apuntes es consignar sólo los aspectos estructurales, otra explicación desbordaría su propósito y hemos dejado en el estudio de la historia el interesante conocimiento de los procesos de transición de un período estructural a otro, más aún, que hasta aquí nos hemos referido sólo a tres grandes estructuras: 1) el fin de momento virginal de la Nueva España a partir del inicio de las Reformas Borbónicas en 1760; a lo que se suma tanto la Independencia de las Colonias Norteamericanas en 1776, como la misma Revolución Francesa de 1789, e incluso la llamada Revolución Industrial entre fines del siglo XVIII y principios del XIX, con todo lo cual se consolida el régimen capitalista que venía del mercantilismo y la fisiocracia, pasando al auge de la economía liberal; 2) el México independiente al finalizar siglo XIX, con la crisis del monopolismo privado de la economía liberal (conocida como de “capitalismo salvaje”); y, 3) el México contemporáneo durante el siglo XX, el cual debemos revisar a su vez en tres importantes momentos estructurales: a) el de la llamada “economía mixta” o economía regulada, en las teorías de Keynes, entre 1930 y 1970; b) el de la economía populista de Nadler, entre 1970 y 1982; y, c) el de la actual economía “neoliberal”, es decir, de la pretendida economía de un nuevo liberalismo económico, que diera el auge tenido en el siglo XIX, según su autor, Milton Fridman.
Sin embargo, siguiendo la lógica de caracterizar cada período estructural en los momentos de transición histórica, hoy nos enfrentamos a la necesaria digresión para explicar, así sea en sus líneas generales, las características de la estructura económico-social en perspectiva. La ciencia, en suma, tiene por fin precisamente, el dotarnos de esa capacidad predictiva.
Pero, antes de entrar en ello, deberemos dotarnos de un conocimiento más fundado, en la caracterización de la estructura económica de México en los períodos de los modelos económicos del capitalismo contemporáneo.
A ello nos referiremos ya con un poco de más detalle en un próximo apunte, revisando las características del modelo de economía regulada.