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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
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  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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5 mayo 2010 3 05 /05 /mayo /2010 08:08

Clich--Filosof-a

Lógica e Investigación Científica.

 Monografía, 2003 (8)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

Espacio Geográfico”, Revista Electrónica de Geografía Teórica;

http://espacio-geografíco.over-blog.es/;

México, 10 jun 10.

  

El Juicio

 

“El conocimiento obtenido de verdades preestablecidas sin recurrir de manera directa a la experiencia, a la práctica, aplicando las leyes de la lógica a proposiciones verdaderas y demostradas (o juicios), se llama conocimiento inferido”[1], esto es, conocimiento racional.

 

El juicio es, pues, un pensamiento que se caracteriza por ser: ya afirmación o negación acerca de algo; ya por su carácter atributivo; o bien por establecer la identidad o diferencia de algo respecto de otra cosa.

 

El juicio se estructura de tres elementos: Sujeto (S), Predicado (P) y término de enlace entre ambos.

 

Los juicios lógicos se clasifican en dos grandes formas:

 

1)    Según la extensión, en: universales y particulares (los singulares en lógica formal se suelen identificar con los singulares).

2)    Según se afirme o niegue en ellos algo acerca de algo, en: afirmativos o negativos.

 

Para representar los juicios combinando ambas formas, se identifican con las siglas:

 

A: juicios universales (o singulares) afirmativos.

E: juicios universales (o singulares) negativos.

i: juicios particulares afirmativos.

o: juicios particulares negativos.

  


El Silogismo

 

Es mediante los juicios, que se produce el razonamiento: es decir, “la operación discursiva por medio de la cual obtenemos un conocimiento nuevo, inferido, partiendo de otro conocimiento”[2].

 

Así, todo razonamiento expresa: primero, un conocimiento antecedente, de partida, ya conocido y demostrado como verdadero; segundo, un conocimiento de fundamento, de condición, a manera de tesis –término, el cual, según Aristóteles, quiere decir: “juicio indemostrado”, pero que se postula, o establece como verdadero–; y tercero, un conocimiento nuevo inferido de los otros dos.

 

Esos conocimientos dados en los juicios del razonamiento se denominan premisas, y el juicio inferido, se llama consiguiente o conclusión.

 

Todos los razonamientos se dividen en: deductivos, según se pase de un conocimiento de un grado de universalidad, a un conocimiento nuevo de un grado de universalidad menor; inductivos, según se vaya en sentido inverso al anterior, es decir, a un grado mayor de universalidad; y traductivos, cuando el grado de universalidad permanece igual.

 

 

Razonamientos, o Inferencias Inmediatas

 

Dada la relación e interconexión universal de los fenómenos, los juicios como cadena de conceptos, son un reflejo de dichas conexiones y relaciones de los fenómenos de la realidad, de manera que al afirmarse algo acerca de un objeto, indirectamente se afirma algo de otro con el cual está relacionado.

 

De esa manera se forman las inferencias inmediatas, ya por equivalencia (“S es P”, tiene como equivalente “S no es no-P”); por conversión (“Todos los S son P”, puede convertirse en el particular “Algunos P, y sólo P, son S”); o por oposición, propiamente oposición al predicado (“Todos los S son P” se toma con el concepto opuesto o contradictorio al predicado: “son no-P” y se toma como sujeto, y el juicio se expresa en forma negativa: “Todos los no-p, no son S”).

 

Cuando se afirma que “S es P”, además de la identidad explícita en ello, se da, indirecta o implícitamente, la diferencia respecto a todo lo que no sea “P”.

 

Inversamente, en el juicio negativo “S no es P”, se expresa de manera inmediata y explícita la diferencia de S con respecto a P, pero con ello se afirma, indirecta e implícitamente, la identidad de “S” consigo mismo y posiblemente con algo más.

 

Las inferencias inmediatas son expresiones de pensamiento inmediato que revelan el contenido del juicio antecedente, aun cuando este no se haya hecho evidente, y de esta manera hacemos consciente lo que no es percibido evidentemente por la conciencia, y suele usarse, por lo mismo, para refutar algunas afirmaciones no evidentes.

 

Como ejemplo puede referirse el siguiente.  Alguien afirma: “Todos los gatos blancos son bonitos”, luego alguien más puede cuestionar refiriéndose a otro gato; “Si este gato no es blanco, entonces este gato no es bonito”, y entonces se hace evidente el error de absolutizar el color blanco con lo bonito, cuando un gato negro pudiera ser igualmente hermoso.  Lo que se hace evidente a la conciencia, es que aquella persona tiene preferencia por los gatos blancos, y en vez de expresar el concepto “son bonitos”, debiera expresarse el concepto “me gustan mucho”.  De la misma manera, las inferencias inmediatas se expresan cuando alguien observa ante una afirmación, que aquello “no se da necesariamente”, es decir, se está estableciendo un juicio equivalente, se convierte inmediatamente y se opone al predicado un concepto contradictorio, revelándose el posible error.



[1]          Ibid. p. 21

[2]          Ibid. p. 144.

 



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía
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Comentarios

gustavo 06/11/2010 20:23



profe. suba completo este areticulo, tengo mucho tiempo esperando para poder leerlo, "nomas" me lo prometió y ahora que lo encuentro aca esta incompleto, o no si torpemente yo no lo vea. saludos