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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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27 octubre 2013 7 27 /10 /octubre /2013 23:03

1892 Mapa Hidrográfico, Miguel E SchulzPrimera Abstracción y Generalización Teórica de los Fenómenos en Geografía, por Miguel E. Schulz, 1892. (4/…).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geogrfico.over-blog.es/

29 sep 13.

 

El tratamiento de los fenómenos en geografía, en la categoría de “hechos geográficos percibidos”, de Miguel E. Schulz, puede entenderse al revisar, con ese elemento antecedente de ser un primer momento histórico de abstracción y generalización teórica, los aportes de sus Apuntes para el Curso de Geografía, 1882.

 

El primero de ello se refiere a la “Distribución General de Tierras y Aguas”.  Dice ahí Schulz al iniciar la exposición: “Considerada en lo general, divídese la superficie del globo, propiamente dicho, en agua, y tierra; pero unas y otras no se encuentran repartidas ni con igualdad, ni con simetría, ni con regularidad absolutas”[1].  Sin embargo, Schulz comenzará a hacer las primeras consideraciones de carácter espacista: “Si consideramos la Tierra centrada según el plano del ecuador, se notará que en el hemisferio boreal queda comprendida la mayor parte de las tierras, mientras que en el austral predominan las aguas”[2].

 

Schulz ha hecho un corte en un eje o plano de simetría, el ecuatorial; y a continuación lo hace ahora en el eje o plano de simetría polar: “Si en vez de cortar según el ecuador la consideramos cortada según por un plano meridional cualquiera…, el hemisferio oriental y el occidental que resulten, presentarán también exceso de tierras el uno, mientras el otro lo presentará de aguas”[3].

 

Aquí a Schulz le faltó un poco más de observación del Globo Terráqueo, como para que, en vez de proponer un corte “por un plano meridiano cualquiera”, hubiera propuesto simplemente el hemisferio de agua del Océano Pacífico, y el hemisferio de tierras continentales, diametralmente opuestos.

 

No obstante, el análisis espacial que va siguiendo, arrojará una sorpresa: “Examinando por fin –dice Schulz–, los ejes de mayor dimensión en los continentes, puede observarse que siguen una dirección contraria; sin embargo de lo cual, la colocación geográfica de las seis partes del mundo que hoy se consideran, ofrece cierta armonía”[4].

 

Y la sorpresa es que Schulz, en su razonamiento, resulta fácil verlo, entra en contradicción: apenas dos párrafos arriba, ha dicho que aguas y tierra no guardan simetría ni regularidad, es decir, que no hay armonía en ello.  Pero, luego concluye diciendo que toda esta distribución geográfica “ofrece cierta armonía”; y he ahí en el fondo la sorpresa, pues paradójicamente Schulz no se está refiriendo a lo que antes ha dicho, sino a lo que afirma a continuación: “América del Norte y del Sur; Europa y África, Asia y Australia, se colocan apareadas en la esfera, siguiendo una dirección Norte a Sur más o menos aproximadamente”[5].

 

Y lo sorprendente, pues, es que no es esta simetría la importante, sino justo la que antes ha descrito entre los hemisferios boreal de tierras, y austral de agua, como oriental de tierras, y occidental de agua.  Y justo donde Schulz no ve la simetría no obstante este brillante y esencial razonamiento espacista en geografía, es ahí donde dicha simetría está, haciendo ciertas regularidades que son principio de las leyes más generales y esenciales del espacio geográfico: hoy, un siglo y un tercio después, es precisamente esa distribución de simetría y regularidad en la que, siguiendo a Katterfeld, estamos elaborando la formalización teórica de la teoría del espacio geográfico.



[1]       Schulz, Miguel E; Apuntes para el Curso de Geografía; Imprenta “José Joaquín Terrazas e Hijas”; 2ª edición, México, 1896: p. 3 (subrayado suyo).

[2]       Ibid. p.3.

[3]       Ibid. p.4.

[4]       Ibid. p.4.  Aquí Schulz se refiere a una línea superficial que recorrería los continentes Euro-Asiático-Africano de Este a Oeste, en tanto que una línea semejante en América lo haría de Norte a Sur.

[5]       Ibid. p.4.

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