Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

14 julio 2013 7 14 /07 /julio /2013 22:04

Página de la Topografía CristianaQué es la Geografía; Cosmas Indicopleustes: al invertir la geografía metafísica más pura, se obtiene la geografía dialéctico materialista más pura-3 (18/)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

 

 

En su Libro III, Indicopleustes se va a referir en particular a “la utilidad de las formas que representan el mundo entero”.  La primera de estas aplicaciones, fue precisamente la creación misma del mundo: “Él entonces le ordenó luego construir el Tabernáculo según el patrón que él había visto en la montaña, siendo por así decir, un patrón del mundo entero”[1].  Y así Indicopleustes comienza a describir el mundo conforme a las Sagradas Escrituras: “Ahora, el exterior era un modelo de este mundo visible que, según el Apóstol divino, se extiende desde la tierra hasta el firmamento y en el cual en su lado norte tenía una mesa, en el que habían doce panes, la mesa representa así un símbolo de la tierra que provee todo tipo de frutos, doce es decir, uno por cada mes del año. La mesa toda alrededor labrada, con una corona que simboliza lo agitado del mar que se llama el océano, y todo alrededor de esto había a su vez un borde del ancho de un palmo, emblema de la tierra más allá del océano, en donde se encuentra el Paraíso lejos en el este, y donde también los extremos del primer cielo, que es como un cámara abovedada, por todas partes se apoyan en las extremidades de la tierra. Entonces en el lado del sur está colocado el candelabro que brilla sobre la tierra del sur al norte. En este candelabro, que simboliza la semana de siete días, él fijó siete lámparas, y estas lámparas simbolizan a todas las luminarias”[2].  De manera interesante, Indicopleustes llama “lugar interno” a la parte metafísica del Reino de los Cielos, y lugar externo a nuestro mundo terreno.

 

Finalmente, por lo que toca a la traducción de que hemos dependido, desarrolla su Libro IV: “Una recapitulación y descripción sumaria de las formas del mundo; también la refutación de la esfera”.

 

En esa profunda inversión que podemos hacer de la metafísica a la dialéctica materialista, Indicopleustes escribe: “Está escrito: En el comienzo Dios creó al cielo y a la tierra. Por lo tanto, primero representamos junto con la tierra al cielo que es abovedado y que tiene sus extremos unidos con los extremos de la tierra”, ese cielo unido a la Tierra, forma parte de una misma cosa: el espacio geográfico.

 

Y el problema esencial de ese espacio, será, en la metafísica, su identidad con la nada; dice Indicopleustes: “Y con respecto a la tierra está otra vez escrito en Job: Él que colgó la tierra de nada; significando que no tiene nada debajo de ella”, y que desde el punto de vista materialista no puede aceptarse sino como el vacío, y éste, como una forma más de ser de la materia.

 

La Tierra está “colgando”, está inmersa en todo caso, en el Reino de los Cielos (la otra tierra), que está “arriba”, y “abajo” nada existe; pero ese “Cielo” o “Reino de los Cielos” que hemos identificado como el “espacio cósmico” resulta tan metafísicamente etero como “la nada” “debajo” de la Tierra, que traducido en sus términos contemporáneos, se ajusta al vacío cósmico.

 

Para terminar, a manera de conclusión, de Cosmas Indicopleustes, hemos dicho, al invertir su geografía metafísica más pura, nos permite obtener la geografía dialéctico-materialista más pura.  En esencia, nos ha mostrado en su metafísica la cosmovisión de una Tierra unida al cielo (espacio), que por definición hace al “espacio terrestre o geográfico”; para Indicopleustes éste no tiene movimiento, ya por estar formado de los cuatro elementos, como por ser la estructura misma del Tabernáculo divino necesariamente inamovible; pero más aún, carece de movimientos a pesar de un quinto elemento (la quintaesencia, el ápeiron, el vacío, o el éter), condición necesaria para el movimiento, como ya lo anotaba Demócrito desde la Antigüedad.  Y aquí no es tan importante la afirmación del vacío solvuntur objecciones (es decir, afirmándolo por la negación o rechazo al autor –en este caso la negación de Indicopleustes, por el rechazo que éste hace de la ciencia griega–, el cual pone por delante la negación de tal concepto), como el argumento mismo de los cinco elementos en la teoría de la geografía, que hace de la quintaesencia la naturaleza del espacio mismo.

 

Ese espacio (el cielo en la metafísica de Indicopleustes), tiene, además, tomado por Indicopleustes de los escolastas de su tiempo revelando que aún en estos perduraban las ideas de los clásicos griegos, un carácter “corpóreo”, esto es, por lo cual debe traducirse como “material”.  Es decir, en el sentido de que, para esa idea que venía desde la filosofía de la naturaleza de los griegos, el espacio era “una algo” físico, material; esto es, que el ápeiron, o el vacío, no eran “la nada” metafísica, sino una realidad material objetiva.

 

En consecuencia, la geografía idealista metafísica expuesta por Indicopleustes en su Topografía Cristiana, al invertirse en  el pensamiento materialista, nos ha arrojado a su vez, el problema más esencial del conocimiento geográfico: la realidad y naturaleza del espacio geográfico.

 

   


[1]       Ibid. p.82

[2]       Ibid. p.82

Compartir este post

Repost0

Comentarios