Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

19 enero 2014 7 19 /01 /enero /2014 23:04

Isolineas-de-Nivel.JPGQué es la Geografía; Del Espacio Tridimensional Empírico Concreto, al Espacio Tridimensional Teórico Abstracto: la coordenada de altitud, con Philippe Bauche, 1737.  (32/…)

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

http://espacio-geografico.over-blog.es/

5 oct 13.

  

A fines del siglo VI, Cosmas Indicopleustes en su Topografía Cristiana, nos mostró en la representación del “Tabernáculo del Arca”, un espacio geográfico tridimensional.  En realidad, la primera representación del mismo data del modelo cosmovisivo de Anaximandro de diez siglos atrás, en el siglo VI ane, y luego estuvo como tal el Globo Terráqueo de Crates del siglo III ane.  Tales representaciones tiene como esencial diferencia, el que, mientras los modelos de Anaximandro y Crates responden en forma rudimentaria a la representación del espacio geográfico tridimensional abstracto (un supuesto teórico más o menos independiente de las cosas concretas), el modelo de Cosmas Indicopleustes responde, por su parte, a una representación del espacio geográfico tridimensional concreto (a partir de lo empíricamente dado).  Sin embargo, a su vez, tienen un aspecto esencial en común: la consideración de una dimensión más a la bidimensional del plano.

 

No obstante ese aspecto en común, dadas las consideraciones que hacen las diferencias, hace del espacio geográfico tridimensional de Anaximandro y Crates, una deducción métrica cuantitativa, en tanto en Cosmas éste se queda en una descripción gráfica cualitativa.  Pero el hecho es que, bajo esas consideraciones geográfico teóricas, poco más de diez siglos después de la tridimensionalidad del espacio geográfico en Cosmas, vuelve a darse, con Philippe Bauche en 1737*, la posibilidad de la representación del espacio geográfico tridimensional, pero que ya en sí mismo ofrece el vínculo entre la parte descriptivo-cualitativa empírico concreta, con la parte explicativo-cuantitativa teórico abstracta.

 

Explicado todo esto teórico-filosófico en su forma práctico-geográfica, es lo que tuvo que ver con la importante aportación de Philippe Bauche en 1737.  Narra la leyenda que, caminando por la playa, Bauche observó la línea de humedad que quedaba luego de cada ola, siguiendo ésta las irregularidades del terreno arenoso según sus elevaciones, idealmente, conforme al nivel medio del mar.  Nacía así, con esa observación, el concepto de “Curva de Nivel”, como aquella línea que une puntos de igual elevación sobre el nivel medio del mar (de donde el nombre, también, de “Isolínea de Nivel”).

 

La tan buscada forma, desde hacía siglo y medio, de representar con precisión la altura de las montañas en un mapa, finalmente, había sido descubierta, y, con ello, se introducía con rigor científico; es decir, ya no sólo por lo dado a la percepción sensible de manera empírico cualitativa acerca de lo concreto, sino en forma cuantitativa teórico abstracta; la coordenada de la tridimensionalidad del espacio geográfico.

 

Ciertamente, una primera observación que puede hacerse, es que, con ello, Bauche, en principio, no estaba considerando la coordenada de altura del espacio tridimensional en abstracto, sino sólo en su forma concreta a manera de establecer con cierta medida, las deformaciones del espacio bidimensional mismo.  Pero de la altura de la montaña como medida del relieve o deformaciones de un espacio bidimensional, al concepto simple de altura, abstracción hecha de la montaña misma concreta, no había ya más que un paso teórico sencillo.  De ahí que hayamos afirmado que en el momento histórico de Bauche, se da ya ese vínculo entre lo descrito cualitativa y empírico-concretamente (la montaña como tal), y lo explicativo, de manera cuantitativa teórico-abstracta (la coordenada de altura por sí misma, independientemente de toda montaña concreta).

 

No obstante lo anterior, lo que explica la limitación en el concepto de “espacio geográfico tridimensional” en Bauche, que si bien supera la noción intuitiva del hiperplano, es que la coordenada de altura, paradójicamente, no es consistente con las coordenadas de latitud y longitud, puesto que mientras éstas están como una condición absoluta en función del radio de la Tierra como el vector con un ángulo hasta un punto en la superficie terrestre, la coordenada de altura es sólo un pequeño segmento relativo, hasta lo despreciable en la escala terrestre total, del radio de la Tierra, considerado sólo a partir del nivel medio del mar.  Más aún, ciertamente, que con Bauche, la coordenada de altura fue de la altitud de la montaña concreta.

 

Fue poco tiempo después de Bauche, ya en la segunda mitad del siglo XVIII, con los experimentos de Cavendish y Lavoisier, que finalmente se entendió que la atmósfera tenía límites y una estructura, y con ello la coordenada de altura comenzó a adquirir un carácter abstracto generalizado.  Pero, con todo ello, sin embargo, el concepto de “espacio geográfico tridimensional” se limitó, hasta entonces, a la tridimensionalidad de la figura geométrica de una “corona esférica”.

 

Esta limitación del concepto de “espacio geográfico tridimensional”, no obstante, será determinante en la reducción del espacio, exclusivamente a sus formas discretas (los fenómenos), concretamente medibles, y en esa proporción, erróneamente estudiados en sí mismos en geografía.  De donde se preparó con ello el viraje a una nueva oscilación a la geografía fenomenista que caracterizó al siglo XIX.

 

 

*        Erwin Raiz en su Cartografía, refiere el hecho atribuible, al parecer, a un autor llamado Cruquius, entre 1728 y 1730 (v. Tabal IV “Carta Cronológica de los Mapas Modernos”).

Compartir este post

Repost 0
Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Filosofía de la Geografía
Comenta este artículo

Comentarios