Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Presentación Del Blog

  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
  • Contacto

Buscar

Archivos

28 febrero 2011 1 28 /02 /febrero /2011 00:04

Geopolítica del Eje del MalA Cuarenta Años del Primer Estudio Global: “Los Límites del Crecimiento”.  Ensayo (4/4).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografico.over-blog.es/;

10 mar 11.

 

Conclusión.

 

El consumismo mercantil, pues, el hacer de los recursos naturales asunto de comercio, no es –hemos dicho– sino ceguedad absoluta.  Hoy, el problema no es la producción, sino la especulación que se hace de ella y de su distribución desigual; pero justo ello, lo que obliga a su socialización y planificación, la desenajenación de los recursos naturales de su propiedad privada mercantil, para hacerla responsabilidad social del Estado

 

Acusar absurdamente a la ciencia y la tecnología como responsables, ciertamente, con ello –así lo dijimos pero es esencial repetirlo– el capital satisface un doble propósito: 1) confunde a la sociedad acerca de las causas reales de la problemática, que es el capital mismo; y 2) promueve el oscurantismo y la ignorancia que conlleva, como forma de control social.

 

Si aún habiendo una elevada formación científica, como en el caso de los investigadores participantes en este trabajo, y aún estos concluyen que <<Son capaces de percibir los síntomas individuales del profundo malestar de la sociedad; sin embargo, que no pueden entender el significado  y la interrelación de sus innumerables componentes o diagnosticar sus causas básicas, y por lo mismo, se confiesan incapaces de planear respuestas adecuadas al caso>>, tanto más preocupante se hace ese ataque sistemático a al ciencia.

 

Hace 40 años los grandes problemas de la humanidad, referidos por la obra “Los Límites del Crecimiento”, se definían en: 1) la carrera armamentista, 2) el deterioro del ambiente, 3) el crecimiento demográfico, y 4) el estancamiento económico; a lo que –decíamos– habría que agregar ahora, y con mayor esencialidad: 5) el declinamiento de la educación científica, y 6) la difusión de una ideología oscurantista; ambas cosas en incremento en esta segunda década del siglo XXI.  Cuatro décadas después, se ve la profunda razón que había en aquel estudio, pero más aún, que ello se ha recrudecido e incrementado con nuevos problemas esenciales.

 

Desaparecido el poder socialista en la URSS, terminada la Guerra Fría, se pensaría que el armamentismo, sin más justificación, cesaría; pero el capital se inventó un nuevo abstracto e invisible enemigo, el “terrorismo”, y no sólo continuó, sino incrementó el armamentismo, sumiendo a la sociedad mundial en lo que denominan como “Terapia de Schock” (generar miedo, para darse la libertad de operar bajo un Estado fascista).  El deterioro del ambiente se ha incrementado, no obstante las reuniones de la ONU para atender el tema, y sus planes “del milenio”, de la “Agenda 21”, y más demagogia.  Se han adoptado políticas de planificación demográfica, no obstante su crecimiento era ya un asunto estadístico, pero ante esa población creciente en una sociedad cada vez más compleja, el desarrollo económico se quedó estancado crisis tras crisis (1976, 1982, 1988, 1994, 1997, 2000, 20004, 2008…), agudizándose los problemas sociales.

 

Los autores concluyen con lo evidente: “Si se mantienen las tendencias actuales…”, es decir, de continuar el sistema capitalista de producción, la humanidad enfrentará un serio problema de supervivencia en el curso del siglo XXI.  Es posible alterar –no obstante, nos dicen los autores– estas tendencias que ellos llaman de “crecimiento”, quizá ante el entonce no-evidente estancamiento en que la sociedad mundial se comenzó a adentrar.  Es posible establecer una condición de estabilidad ecológica y económica –agregaban, en una absoluta falta de fundamentos económico-políticos en la interpretación de sus propios datos, y en contradicción a su disyuntiva anterior de que se mantengan las tendencias de ese momento, que no eran mas que las del capital–, que pueda mantenerse durante largo tiempo.  Y cuando hablaban de que “el estado de equilibrio global puede diseñarse de modo que cada ser humano pueda satisfacer sus necesidades materiales básicas y gozar de igualdad de oportunidades para desarrollar su potencial particular”, hablaban del discurso que podía leerse en cualquier manual de marxismo-leninismo, o en cualquier revista sobre el pensamiento socialista.

 

Llegaban a una conclusión más, que resulto profundamente cierta: la necesidad de una “…comprensión y preparación para un gran período de transición –la transición del crecimiento al equilibrio global”, y eso no puede entenderse sino, esencialmente, como “crecimiento planificado”, de igualdad y justicia social, en un aprovechamiento no mercantil de los recursos naturales, sino de bienes materiales para la sociedad en su conjunto.

 

Muchos otros estudios se han hecho a partir de entonces, y, sorprendentemente, contra todo lo que se haya dicho acerca de “Los Límites del Crecimiento”, más y diferentes variables, los resultados, manteniéndose las tendencias, fueron aproximadamente los mismos.  Lo que en casi todos los estudios destaca, es el absurdo final de limitarse al diagnóstico, y jamás proponer qué hacer en contra de las tendencias tan nefastas.  El único estudio en otro sentido, fue el llamado “Modelo Alternativo de Bariloche”, un estudio brasileño-argentino, publicado con el título de “¿Catástrofe o Nueva Sociedad?”, 1976.  Es, en principio, un estudio geoeconómico regional, base necesaria de las políticas de planificación, en el que el mundo se divide en 4 grandes regiones, y 15 subregiones, demostrando que las necesidades básicas de la humanidad podrían ser satisfechas si se efectuasen cambios políticos y sociales en el sentido de las demandas de los países No-Alineados de aquellos años, muy próximos al socialismo.

 

Así, la planificación geoeconómica regional socialista, supone la abolición de la propiedad privada, no sólo en la abstracción dada en los medios de producción social (la tierra, el agua, el aire, las fuentes de energía), sino en lo concreto de los recursos naturales (suelos, bosques, acuíferos, yacimientos, etc), condición necesaria para eliminar el uso de los mismos en calidad de objeto de comercio mercantil, que redunda en consumismo y concluye en depredación de la naturaleza.

 

La transición a la propiedad social, hará posible la aplicación de la experiencia de las sociedades socialistas del siglo XX, esencialmente en cuanto a que pueda regir lo que se llamó, la ley del desarrollo planificado, la “ley del desarrollo armónico (proporcional) de la economía”.

 


Compartir este post

Repost0

Comentarios