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  • : Espacio Geográfico. Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • Espacio Geográfico.   Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri
  • : Espacio Terrestre: objeto de estudio de la Geografía. Bitácora de Geografía Teórica y otros campos de conocimiento del autor. Su objetivo es el conocimiento científico geográfico en el método de la modernidad.
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3 febrero 2011 4 03 /02 /febrero /2011 00:19

Ex-Libris InvertidoGeografía Básica.  Libro Básico de Consulta, 1994 (19/).

Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri.

“Espacio Geográfico”, Revista Electrónica

de Geografía Teórica.

http://espacio-geografíco.over-blog.es/;

11 abr 11.

 

Dejemos a ese geógrafo fenomenista moderno y contemporáneo aún, limitado y embrollado allí con el pretendido estudio del os fenómenos, porque, a su entender acientífico, al conocimiento del espacio nada hay más qué hacerle; y adentrémonos aquí sí –para el tratamiento con los nuevos modelos del Globo Terráqueo–, al período hipotético-deductivo del desarrollo de la ciencia geográfica entendida como ciencia del estudio del espacio terrestre.

 

Distingamos primero otros posibles modelos de la esfera terrestre, que se fueron dando entre le siglo XV y nuestro tiempo.  Para ello continuaremos usando por comodidad las figuras literarias y de la historia de la cultura en la clasificación de estos globos terráqueos.

 

Al modelo de la esfera clasicista de los siglos XVI-XVIII que orgullosa mostraba sus logros, le siguió entre los siglos XVII-XVIII, el modelo barroquista de la esfera terrestre, es decir, pues, el Globo Terráqueo de adorno, porque en ella no había más qué hacer.

 

Subsecuentemente apareció, propio al siglo XIX, afín con los tiempos, el modelo romanticista-realista (fig.83), de la nueva fiel representación, surgida del mundo del aventurerismo colonialita.  Este Globo Terráqueo del siglo XIX que empezaba el rompimiento con los logros estáticos del clasicismo y la extravagancias insustanciales del barroco, para –en manos de los notables geógrafos de eses siglo–, ser usado con fines temáticos, hizo que la representación de la esfera terrestre dejara atrás una época de “objetivismo fosilizado”[a] de la representación de la realidad tal cual, sin más qué hacerle que no fuera “inventar”.  Con el nuevo subjetivismo propio del momento histórico que se vivía, se favoreció el rescate, nuevamente, el Globo Terráqueo como instrumento de estudio e investigación, traducido en la ciencia como el proceso de abstracción.


83-Globo-Terraqueo-Realista-Romanticista.jpg

 

El modelo realista del Globo Terráqueo fue usado para valorar la naturaleza, las zonas climáticas y su relación con las características regionales de los desiertos, vegetación y fauna, los rasgos etnográfico, etc.  Destacan, porque fueron los primeros en intentar la representación del técnica del relieve considerando la tridimensionalidad, con los mares azules en distintas tonalidades representando una pseudobatimetría o profundidades de los océanos.

 

Había ahí una mezcla de estudios fenoménicos de otro orden: de la Geografía como “ciencia de la localización”, de Vidal de la Blache, con estudios espacistas en el proceso del conocimiento de nuevas propiedades espaciales y sus representaciones cartográficas, por ejemplo, con la medición barométrica de las formas del relieve y su representación tridimensional a escala, o bien, combinando ello con el trazo de las isolíneas propuestas desde 1756 por Philipp Bauche, llamadas Curvas de Nivel, e incluso con la representación mediante la técnica de las isolíneas de ciertos eventos meteorológicos, como la distribución en la intensidad de las precipitaciones pluviales mediante las isoyetas; todo lo cual había sido introducido por los trabajos de Humboldt en la primera mitad del siglo XIX.

 

No obstante, inimaginable para ese momento histórico el Globo Terráqueo en la analogía del Homúnculo[b] (fig.84), pues qué podía ser eso sino, para los geógrafos idealistas, no una subjetividad, sino un monstruoso exceso de abstracción, como para los geógrafos materialistas del mecanicismo de los tiempos, una aberración subjetivista.


84-Globoide.jpg

 

Ello es así, porque los objetivos históricos de esta ciencia en esa época eran otros.  Hoy nuevamente ha cambiado, sobre la base de lo logrado entonces (fig.85).


85-Barimagnetoide.jpg




[a] Por “objetivismo fosilizado”, nos referimos aquí al Globo Terráqueo en la exclusiva representación de lo concreto, y en el cual no hay más esfuerzo de abstracción que la dada por la generalización del modelo a escala; algo equivalente a una especie de “fotografía tridimensional” de un mundo estático.

[b] Históricamente, el Homúnculo es una especie de duendesillo que pretendían crear los brujos medievales.  Actualmente se ha utilizado como modelo anatómico para valorar, por ejemplo, la jerarquización en el tiempo de algunos de los órganos de los sentidos, y así, siendo el sentido del tacto labial en los infantes el que primero se manifiesta, el Homúnculo empezaría por ser un “monstruo” de gigantescos labios, enorme lengua, grandes orejas, y, finalmente, diminutos ojos.  Otra vez, como en tantos otros caos; como en el de la transformación de los metales en oro; lo que los brujos medievales no lograron hacer, la ciencia contemporánea “lo ha conseguido”.  Por analogía, dicho Globo Terráqueo podría denominarse “Globúnculo”.



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Published by Dr. Luis Ignacio Hernández Iriberri - en Tesis y Monografías
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